viernes, 24 de diciembre de 2010

Agradecimiento



Acción en la que una persona reconoce un favor de otra, expresándolo en forma verbal o material.

Salvo que estemos en uno de esos clanes sicilianos en los que aquellos miembros que son abducidos deben jurar favores eternos, la vida a este lado de los Pirineos difiere en cuanto a su significado y fidelidad.

El agradecimiento de corazón es aquel que no busca contrapartidas o la devolución de un favor. Los seres humanos pecamos de ingenuidad, unos cuantos entre los que me encuentro, y los que vamos de ese rollo no miramos más allá ni vamos con el bloc de notas apuntando en los márgenes.

Por ello, cuando me regalaron hace pocas fechas una botella de Mauro 1982 aluciné en colores y pensé en escribir cuatro palabras porque el vino se lo merece, más allá de la obligación de devolverle el presente al magno autor de tan impensable obsequio. Me comentó que había abierto unos días antes otra botella del mismo vino: sí, un Mauro del 82. Había salido buena sin duda por la magnífica conservación y mi botella tenía altas posibilidades de éxito.


La botella, con la etiqueta medio raída, se descorchó sin demasiados problemas y el líquido apareció evidenciando su edad: color teja, aromas iniciales a reducción, claro, pero poco a poco fueron surgiendo notas salinas propias de la Ribera del Duero. Más tarde y milagrosamente fruta roja y notas terciarias como si de un Rioja estuviéramos hablando. Hojarasca y finos chocolates. En boca acidez justita ya, con un par de tragos te amoldas al vino, pero con un gran recorrido y un final agradable. Me siento afortunado. Pude disfrutar del vino junto a Toni y Vicente. Este último improvisó una joya de la misma tierra que el primer vino pero de 2006: Emilio Moro Malleolus de Sanchomartín. A Vicente no le voy a dar las gracias porque lo que nos abrimos es para el disfrute común, sin esperar el agradecimiento, no me hace falta y sé que a él tampoco.

Nos reímos del día en que compramos ese vino, él lo compró y de él ha sido y lo será, nos reímos de las circunstancias milagrosas y ventajosas para sus arcas. Solo dos años en su bodega y ahora en nuestra copa. Capa alta, casi negra. Aromas típicos de la tempranillo, o tinta fina, que contiene. Fruta negra en óptima maduración, sublime mineral de grafito, entre negro y gris. Con el aire aparecen ciertas notas tostadas de la barrica, pero no en primer plano como tantos otros vinos, en este están en segundo plano. La boca es espectacular, la mejor de un joven Ribera que haya probado hasta el momento. Se me erizó el vello por la acidez extrema que noqueaba desde el principio esa cremosidad mezcla de fruta y madera. La materia prima es esencial en este mundo del vino y éste la tiene de primera.

Xavi Riu, me lo bebí a tu salud. Vicente, …


P.D: Feliz Navidad a todos.

10 comentarios:

Padró-Solanet dijo...

Me emocionan enormemente tus palabras... que lo compartieses con amigos, que te gustase. Estas botellas me llenan de recuerdos de mi suegro Carlos Padró-Solanet, una gran persona de bondad y fortaleza extraordinaria, que un día hace más de veinte años bajo estas botellas, seguro que sin pretensiones, solo porque decía que era un gran vino y gracias a su visión ahora podemos compartir y disfrutar.
Muchas gracias.
Bon Nadal.
Xavi Riu

Nuria Gonzalez dijo...

¡Qué bonito!

¡Qué bello es vivir!.. Feliz Navidad a todos los amigos de este blog.

Núria González

Smiorgan dijo...

Felicidades por ese Mauro (una joya, eh?) y ese Malleolus (un poco joven aún, no? seguro que si le dejais crecer, aún tiene mucho que ganar). Pero sobre todo, felicidades por tener esa gente con la que compartes vinos y vivencias. De esa, que no falte.
Un saludo y muchas felicidades en estos días y para el año que viene.
Nuria, como visitante y amigo (creo) de este blog, Feliz Navidad a ti también.

CarlosGonzalez dijo...

Xavi, me alegro que te haya gustado mi escrito. Decirte que es un placer y un lujo en estos días encontrar gente, apasionada e implicada, como lo eres tú. Como ya te dije te felicito por tus decisiones y esas incorporaciones, arriesgadas pero ganadoras, en el celler.
Bon Nadal per a tota la familia.
Carlos

CarlosGonzalez dijo...

Felicidades Núria!Nos vemos este mediodía.
It's a wonderful life!
Carlos

CarlosGonzalez dijo...

Gracias por tus palabras, Smiorgan.
Un privilegio ese Mauro, increíble!.
El Sanchomartín tal vez estuviera joven, pero el vino era de nota alta y exquisito. No sé si mejorará pero los vinos están para disfrutarlos en cualquier momento.
Cómo que amigo(creo)??????? Qué cosas que decís, pardiez! Jajaja.
Feliz Navidad a ti también.
Carlos

SIBARITASTUR dijo...

Ayer iba a escribir en la líena de lo que dice Smiorgan osea que ya está.
En Vadebacus sois expertos en poner dientes largos...

CarlosGonzalez dijo...

En efecto Jorge, suerte tengo de tener gente así con la que contar. Un abrazo y Feliz Navidad
Carlos

Vicente Sierra dijo...

Pues nada, se trata de eso, de disfrutar y compartir, sin más.
Bon Nadal a tothom!
Vicente

Antonio Sánchez dijo...

hola a todos, yo tuve la gran suerte de compartir velada, y ademas de poder beber al dia siguiente una copa sobrante del malleolus, como digo fue eso una copa que deje medio llena, sin tapar para comprobar su evolucion, y casi tengo que decir que evoluciono bien poco, pensaba, que se iria para abajo pero nada mas lejos de la realidad, estaba increible, que vinazo, sin duda en mi top, sobre el mauro, pues eso para que digan que los riveras no se pueden guardar, sorpresa de la noche por lo entero que estaba, en fin que vengan muchas noches mas como esa, feliz año a todos.