Y que buena razón tiene esa frase. Poco o nada se desperdicia de tan agraciado animalejo, un tanto marrano todo hay que decirlo, que curiosamente es comestible casi al 100%.
La cuestión es que en Vadebacus estamos a la que salta, cualquier excusa sirve para liarla y montar algo fuera de lo normal. En esta ocasión, como si de una piara bien instruida se tratase, nos reunimos alrededor de una buena pierna del susodicho de cola rosa y retorcida. Nuestras intenciones antropófagas hacia él se transparentaban e inducían a la justa conservación de lo que los naturistas llaman “el ciclo de la vida”.
La cuestión es que en Vadebacus estamos a la que salta, cualquier excusa sirve para liarla y montar algo fuera de lo normal. En esta ocasión, como si de una piara bien instruida se tratase, nos reunimos alrededor de una buena pierna del susodicho de cola rosa y retorcida. Nuestras intenciones antropófagas hacia él se transparentaban e inducían a la justa conservación de lo que los naturistas llaman “el ciclo de la vida”.
Y para que no nos tachen de manirrotos, aprovechando el calor del aparato se añadieron unas increíbles alcachofas de Benicarló (a más de uno le dio por llorar delante de tan fino manjar) y unas patatas de fina piel que hicieron la labor de acompañantes del plato con soltura y calidad, con no poco riesgo de pasar a ser la comida principal del evento.
Para acabar de rematar la faena, al pan pan y al vino vino. Por supuesto y como no podía ser de otra manera, el suministro de pan estaba asegurado. El del vino, se aprovechó para dar cuenta de algunas botellas que esperaban tranquilas a ser descorchadas en la sección “adquisiciones grupales”: Pierre Gimonet Le Fleuron 2000 mágnum, Enate Reserva Especial Tapies 1998 y Clos Dominic Vinyes Baixes 2005.
El merlot y el cabernet se reparten el protagonismo en ésta elaboración, menguada de capa en la fase visual con un rojo cereza madura de ribete algo amarronado. Nariz inmensa y necesitada de aire para mostrar ese pimiento rojo tan fino y madurado, especias casi dulces y mineral arcilloso. Boca rotunda, con peso y complejidad atlántica por doquier. Largo y elegante, otro infanticidio que se tendría que haber retrasado…
Largo y poderoso en el final de boca, perfecto para marinar con las carnes y platos de consistencia.



3 comentarios:
No sé cómo describirlo (no domino vuestra terminología ni tengo vuestra capacidad de asociar el sabor o el olor de un vino con algo como "arcilla", "mineral".... Lo que así tengo muy claro cuando pruebo un nuevo vino es que me gusta; sí señor: y en ese sentido, quiero señalar que el CLOS DOMINIC Vinyes Baixes que tomamos el día de Navidad me gustó. Felicidades, Dominic.
Nuria,
Esas palabras me hacen recordar algo sumamente importante para todos. No valen los términos, los adjetivos o las asociciones que damos en nuestras catas... aquí lo que realmente tiene valor es que, al final de la copa, nuestra cabeza diga: ¡Este me gusta!
Con eso, todo sobra.
Me alegro de que disfrutaras con ese Clos Dominic, no dudes que su/s autores ponen mimo en cada botella que sale de la bodega.
Un saludo y feliz año nuevo.
OG
Gracias Óscar, igualmente.
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