martes, 20 de mayo de 2008

Entre San José y Santa Teresa, San Ramón

A buen entendedor pocas palabras hacen falta. Entre las virutas de San José, los rezos de la de Calcuta y el trato de favor hacia las parturientas de San Ramón, me hacen cavilar sobre lo poco que tiene mi amigo de Santo y lo mucho de buena persona.
No ocurre muchas veces que te llamen de repente al móvil y te ofrezcan algo así… Como siempre puro altruismo guiado por el afán de conocer, relacionarse y ofrecer a los demás la posibilidad de disfrutar en buena sintonía.

La noche se presentó cargada de vidrio, muchas botellas lucían encima de la mesa, a su justa temperatura y con su hermético tapón debidamente extraído con la demora necesaria en cada caso.

Rompiendo el hielo entró un buen Champagne, bien amortiguado por unos añitos de buena guarda, Drappier Gran Cru Millésimé 2000. Bien conjuntado en nariz (la pastelería salía por encima de la copa) y mejor resuelto en boca, muy largo y agradable.
Apenas sin pensarlo y sin tiempo que perder, mojamos la siguiente copa con un buen blanco nacional, Chivite Colección 125 F.B. 1999. Un Chardonnay que tenía en su mano el demostrar hasta donde puede llegar a evolucionar, el mejor (a mi entender…) vino de la variedad en cuestión hecho en España. Sin presentar un exceso de evolución, dejó claro que sus 9 años de vida no pasan en balde, la fruta brillaba por su ausencia y lo mejor que dio de sí es un ligero toque cítrico, junto a una boca un tanto menguada, como si se hubiese deshinchado.

Ahora tocaba la prueba de fuego, 4 botellas a ciegas que sirvieron para demostrar varias cosas. La primera y más evidente, la cura de humildad que hay que hacer cuando uno se encara con este reto. La segunda y no menos interesante, la evolución de los vinos en cuestión….
Al servir los cuatros vinos prácticamente juntos, se puede comparar mucho mejor y pudimos casi por unanimidad asegurar de que se trataban de vinos del Sur de Cataluña, Priorat para ser más exacto (un gazapo acechaba silencioso entre esas botellas…).
El primero, Les Terrasses 1998 destacó por ser el primero, pero pronto, demasiado pronto empezó a evolucionar en copa y los olores de uva pasa se intensificaron demasiado y el final de boca con excesivo tostado. Llegó el turno del gazapo, un Cabrida 1999 de la antigua D.O. Tarragona (Falset), anterior a la actual D.O. Montsant. Primero algo cerrado, después mejoró con el aire y presento una olfativa decente, frutillos y algo de madera asomaba claramente. En boca algo rudo, pero gano en integración con el tiempo.
Los dos vinos restantes fueron soberbios, tanto el Clos Mogador 2000 como el Finca Dofí 2001. Algo más resultón el primero por tener un equilibrio pasmoso y una estructura que no hacía más que crecer en la copa ¡Chapeau! El Dofí bastante más potenciado, ya sea por el año de diferencia o bien por la hechura del mismo, nos hizo coincidir a casi la totalidad de la mesa en que resultaba más alcohólico que el resto.

Punto y aparte para el final de cata, con un Oporto bárbaro, de los que le gustan al anfitrión, Niepoort L.B.V. 2001. Faltan adjetivos para describirlo, redondo, opulento, sabroso, equilibrado por decir algunos…
Una aportación personal también nos permitió degustar un vino rancio del Mas Roig, procedente de una solera particular que ni se sabe en qué fecha inició su carrera, increíble.
Por último y para acabar de despejar las papilas gustativas, otro Champagne -esta vez bastante más ácido y jovial-, Pierre Peters Extra-Brut, todo un comodín a la altura de otros más grandes.

Ya por pura generosidad acabamos degustando un magnífico Armagnac de 1973 (¿casualidad que sea el año de mi nacimiento?), lógicamente alcohólico para los que no estamos acostumbrados a estos licores pero, muy gratificante en cuanto a aromas (frutos secos, especias dulces y madera vieja) e interminable en boca.
Otro licor fuerte hizo fenecer la velada, no sin antes demostrar las grandes diferencias que existen en estas bebidas espirituosas, La bota de…Brandy del Equipo Navazos fue el punto y final a una noche de sorpresas, todas procuradas por esa alma tan atenta de un magnífico y discreto anfitrión.

¡Que nos acoja en su reino muchas veces más!

17 comentarios:

Carlos Palahí dijo...

Bien expresado Oscar.Y eso que habíamos empezado la tarde intentando cumplir con el diezmo que nos impone cada año el Estado y sus arca tributaria.
Doy fe de ello cual fiel escudero.
Fue una velada magníficamente llevada como siempre por su anfitrión,Ramón. Si a todo esto le sumamos unos productos de primera, una muy grata compañía y un local perfectamente aclimatado para estos menesteres,el éxito está siempre asegurado.
Saludos a todos.

CarlosGonzalez dijo...

Eso eso, así se hace, poniendo los dientes largos a los demás.
Ahora en serio: es una suerte contar con anfitriones tan admirables como lo es Ramón. En el mundo hay de todo, de un lado y de otro, y Ramón decanta la balanza hacia su lado amable y positivo.
Salut!
Carlos

Olaf dijo...

Menudo festival. ¿Que andabais celebrando? Mira, la etiqueta naranjita es la que me falta, no soy muy de licores y esa bota me la he saltado, pero ayer puse todas las botellas juntas, estan graciosas todas de colorines, jejeje. Mira, voy a abrir la primera, el PX de montilla, que ya debe haber reposado de los viajes.
Saludos

Olaf

J. Gómez Pallarès dijo...

Aunque en los comentarios ha salido el nombre del amfitrión, casi que no hacía falta...tanta generosidad y alguien que termina abriendo esa botella del equipo Navazos... NO andaba muy lejos de tu casa, Óscar, no!
Magnífico repertorio del que discrepo, ligeramente, de la apreciación sobre el LBV 2001 de Niepoort. Tomé una copa del mismo la semana pasada y me dió como que ya había casi terminado su recorrido vital, con expresión en nariz y la boca más bien sencilla. Pero en fin...igual fue que los postres que le puse al lado (la extraordinaria coca del Vilamala), lo dejaron arrugado, no digo que no fuera eso.
Saludos y felicidades por la velada.
Joan
PS. Por cierto, Olaf, que no te andas tú con chiquitas, eh!!!???

Oscar Gallifa dijo...

Hola Olaf,

Yo tampoco soy de licores fuertes, pero reconozco que la experiencia de poder tomar/oler ese Armagnac tan viejete y la selección de Brandy de La Bota de... juntos fue una experiencia muy buena. La comparación de esos dos productos tan diferentes -a la vez tan iguales por la cantidad de alcohol que poseen- permite diferenciar y aprender algo más.
Celabrar? Pues la verdad es que no lo sé, pero el resultado es bárbaro, ya ves.

Ya diras que tal ese PX Jerezano, hombre!!

Saludos!


OG

Oscar Gallifa dijo...

Amic Joan,

Ya ves lo grande y pequeño que resulta mi pueblo a veces!! :))
El que tiene amigos tiene un tesoro y éste en particular es bárbaro!! Que te voy a contar...

Curioso lo que dices del Niepoort LBV 2001. Ninguno de los que estábamos sentados alrededor de la botella dijo nada malo de ese Oporto... es más, dos o tres días despues pude platicar un poco con el amfitrión y me pareció muy precisa una comparación con los vinos sobrextraidos y algo abocados (pero equilibrados siempre en alcohol y maduración)que tanto proliferan actualmente.

Reconozco también que mi cultura de Oporto no me permite saber mucho más...sería ese postre quizá?

En fin, una abraçada!



OG

Anónimo dijo...

como participoante de eese gran agape del inconmensurable amigo RAmon me adhioero a casi todo los expuesto.....
De acuerdo en que la sorpresa inicial del Terrasses se vino con el paso del tiempo algo abajo
Curioso el CAbrida
Con algunas notas de "verdor de mejorante" el Mogador al principio pero que se le fueron con el paso del tiempo y asi quedo, EMHO, en 1º lugar
Y bueno como siempre el Dofi
FAntastico ese Drappier 2.000
Y curiosa la "pelea" Armagnac versus la Bota de ....Brandy, que aunque no comparables, EMHO (otra vez) salio claro vencedor el Artmagnac (vive la France:-)
un saludo y mil gracias al anfitrion a su mujer y a todo el resto
enrique

Oscar Gallifa dijo...

Hola Enrique,

Bienvenido otra vez a esta página de forofos del vino!
Coincidimos todos, no quepa duda, en la gran labor del amfitrión por juntar y alegrarnos las veladas.


Hasta pronto, espero!

Saludos


OG

J. Gómez Pallarès dijo...

De hecho mis notas de ese LBV iban más en la dirección de que parecía que estaba ya como al final de su recorrido, con poca fruta, con poca fuerza en nariz y bastante alcohólico en boca. Pero placentero también lo fue, claro. Por poner un contraste: aunque más por hacer el LBV de Niepoort del 2003 está mucho más que se sale que este hermano mayor suyo.
Saludos
Joan

Oscar Gallifa dijo...

Joan, supongo hablamos del mismo vino, no? Fíjate que en la cata tomamos el LBV 2001, no Vintage... como dices hermano mayor al referirte a él...

Ya me han dicho que la añada 2003 (cánicula despiadada en toda la península e incluso en Europa entera)en el tema Oporto dará mucho que hablar, es más, Niepoort tiene un Vintage 2003 que pronto pasará a engrosar algún hueco de mi "Scala Dei". ;)

Intentaré probar ese LBV 2003, tus referencias le avalan.

Saludos



OG

J. Gómez Pallarès dijo...

En efecto, cuando hablo de hermano mayor, es porque hablo del mismo procedimiento, LBV, pero dos años más "viejo". Y sí, este 2003, que ahora es accesible, económicamente hablando, "mérite un détour"!!!
Joan

CarlosGonzalez dijo...

Joan, hace poco que acabé con el más básico de Niepoort, el tawny a secas, no me gustó, la verdad. Guardo para el futuro un Niepoort Vintage 2003 como el que se quiere comprar Oscar por razones de año y de celebración. A mi me gustan los LBV que he probado, los unfiltered se podrían considerar como vintages por su evolución positiva en botella. Ese Niepoort que comentas no ha caído en mis manos. Frutoso? Complejo? RCP?
Salut

J. Gómez Pallarès dijo...

El LBV de 2003 es poderoso, en efecto, con una fruta madura, negra compotada importante, pero fresco al mismo tiempo. Se puede comptar perfectamente porque está en Vila sobre los 17 euros. Lo que sí recomendaría fervientemente comprar son algunas botellas (dependerá eso, claro, de los bolsillos) del Vintage 2005 de Niepoort. Lo probamos con Quim Vila y los amigos de ETB, cuando estaba en el grupo, con algún ilustre añadido (R. salgado, V. Franco), en una noche de introducción a los oportos realmente espléndida. Es un vinazo, en mi opinión, con una frutosidad y una fragancia excepcionales, que a la que se vayan estilizando será la caraba. No soy experto, pero comprar dos botellas y olvidarse de ellas 10 años tiene que ser una experiencia importante.
Un abrazo
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Que alguien diga algo...bueno va, ya lo digo yo!
Joan

CarlosGonzalez dijo...

Joan, no se ha publicado tu mensaje hasta hace bien poco, el penúltimo tuyo...
Mejor ese vintage 2005 que el vintage 2003?
Saludos

Oscar Gallifa dijo...

Carlos, me juego lo que quieras a que es mejor el 2005 que el 2003 en esa zona... dichosa canícula, buen año eligieron nuestros vástagos para nacer!

Veamos que responde quien lo sabe...


saludos!


OG

J. Gómez Pallarès dijo...

Sí, en efecto, yo creo que mejor el 2005 que el 2003 en Vintage.
Saludos
Joan
PS. Conste, con todo, que no soy yo quien sabe de esto...en oportos soy un aprendiz total.