lunes, 25 de octubre de 2010

Retorno al pasado

Viñedo Dos Pinos, sobre los 50º de inclinación
en la Ribeira Sacra gallega.

La paz interior y el respeto a tus orígenes, el amor a tu tierra y conseguir hacer vino, todo esto es compatible y el fruto se llama Viña Regueiral.
Vendimiando este 2010

Llevo algunos años leyendo las reseñas de nuestro compañero blogger Carlos de Roco&wines y por fin lo he probado, gentileza de la bodega. Poneos en situación: un vino con nombre y premios, reconocido, con cierto prestigio aunque sea en la pequeña D.O de donde proviene, la Ribeira Sacra. ¿Cuántas veces probamos un vino y su fama ha superado lo catado? Muchas. No es que fuera reticente porque Carlos es un catador experimentado pero dicen que cuánto más viejo más pellejo.

mencía justo antes de la vendimia 2010


Me encanta que un vino me sorprenda, que aporte algo inesperado por mucho que conozcas la zona de donde proviene y este es el caso de este Viña Regueiral. Mientras lo cato imagino a los antepasados de los que miman ahora las tierras esmerarse al extraer el máximo rendimiento a esas viñas viejas. Mientras lo disfruto me parece oler la mencía gallega de siempre, tan varietal e inconfundible, pero mejorada y elegante. Me viene a la cabeza la cuadratura del círculo, ¡EUREKA!, el trabajo de tantos años, tan bien hecho, está en mi copa. Amandi es especial en la Ribeira Sacra, en los cañones del Sil (foto inferior).


Viña Regueiral 2009 no lleva madera y maravillosamente no se la echa en falta. Aún joven, como si llevara rastros de carbónico, se presenta con esos tonos cereza brillante, como un borgoña de capa algo más alta. Su nariz es pura mencía, cerezas rojas y regaliz dulce que más tarde se torna algo negro, más especiado que nunca, incluso mineral. El típico rastro vegetal de la mencía aparece pero levemente. Lo sorprendente de este vino es su boca: desde principio a fin es elegante, soberbia acidez, con presencia de frutos rojos al más puro estilo borgoñón, incluso en sus especiados. Y ese regaliz que te acompaña hasta que uno quiera.



La máxima expresión de la mencía Sacra en mi copa, las navidades pasadas, las presentes y las futuras al alcance de mis sentidos. La Historia dentro de nuestra particular lámpara maravillosa, mi cuerpo destila buen rollo.
Nota: Todas las fotos han sido tomadas expresamente en la vendimia 2010 para este blog por la bodega. Agradecerte, Juan, todas las molestias causadas. Felicidades y seguid así.