lunes, 6 de septiembre de 2010

Decíamos ayer…


Ya fuera Plauto o posteriormente Hobbes quién acuñara la famosa frase, yo soy de la misma opinión. No, ya sé que la que da nombre al título de esta entrada es de otro, lo sé. Yo hablo del egoísmo del hombre, por naturaleza. El caso es que tendemos a asegurarnos nuestra supervivencia y este espacio es un calco de las relaciones humanas y aquí estoy de nuevo.

Me apetece escribir sobre dos borgoñas básicos, así puedo hilar con la última entrada y también os proporcionaré dos nombres, uno para mal y el otro para bien. El primero es Fixin Vieilles Vignes 2006, de Bernard Bouvier y de Gevrey-Chambertin. Resulta un vino difícil, engañoso, parece frutoso con presencia de cerezas en licor y frutilla roja silvestre. Más tarde notas especiadas, de canela muy claras, pero también algunos verdores que se confirman en boca. Es precisamente allí, en la boca, donde no acaba de convencerme, acidez mínima y poca complejidad. No resulta desagradable su ingesta, pero tampoco seduce.


Cuando comparamos es cuando nos damos cuenta de las diferencias en cuanto a calidad. Muy recientemente pude abrirme el segundo de los vinos de esta entrada: La Justice 2006 de Gevrey-Chambertin del Domaine du Préau de Jean Bouchard. En nariz es más franco, accesible y agradable. Tal vez más borgoñón que el primero: fruta roja en cantidad, en su punto, jugoso y especiado, de tiralíneas se podría decir. Y es en boca donde juega fuerte, acidez marcada y largo recorrido, para beber ahora o guardar un par de años porque tiene potencial. Es de esos vinos que seducen vía retronasal, que marcan territorio. Muy rico, lástima que no pueda adquirir una segunda botella, de momento.


No hay tiempo para más, seguiremos explorando. Un saludo a todos.

11 comentarios:

Smiorgan dijo...

Yo tengo un Dom Arlaud Bourgogne Roncevie 2007 esperando en la cavita su oportunidad. Algún Bourgogne Rouge que he probado antes no me ha dicho nada.
Poco a poco habrá que ir subiendo de nivel, aunque por lo que cuentas y lo que me han comentado en otros sitios, hay borgoñas genéricos de muy buena calidad.
Saludos.

CarlosGonzalez dijo...

Hola Smiorgan. Sí que hay borgoñas tintos decentes, por supuesto. Estos dos me costaron 18'90 el primero y 19'90 el segundo en Toulouse. Como ves por debajo de los 20 euros, que no está mal. Todo es ir probando para ir haciéndote una idea de lo que puedes encontrar en la borgoña. A mi me satisfacen estos experimentos, a quién no?.
Un abrazo
Carlos

CarlosGonzalez dijo...

Por cierto, el La Justice cada vez está más bueno, lo abrí ayer y ahora me he servido una copa. Más carácter terroso, gana enteros en boca, un muy buen vino como digo.
Saludos de nuevo

Jose dijo...

Fray Luis de León. Que estuvo unos añitos a la sombra y cuando volvió a dar clase comenzó de aquella guisa.

Saludos,

Jose

CarlosGonzalez dijo...

Ja ja ja josé siempre al acecho.
Un saludo
Carlos

Jose dijo...

:-)
Si ejke de Pepito Grillo no tengo precio
:-)

Saludos,

Jose

CarlosGonzalez dijo...

ave maría purísima! :)

Smiorgan dijo...

Yo creí entender en el primer párrafo del post que no prentendías atribuir la autoría del "como decíamos ayer" a otro que no fuese Fray Luis de León, sino que te referías a Plauto (Homo homini lupus) o Hobbes (el hombre es un lobo para el hombre) cuando hacías mención al egoismo humano.
Saludos.

CarlosGonzalez dijo...

Así es, Smiorgan, por supuesto!
Un saludo

J. Gómez Pallarès dijo...

Jose se me adelantó! A Hobbes (a no ser el que acompaña a Calvin) lo tengo menos leído que a Plauto. Plauto no lo dijo, claro. Y fue Fray Luís, por supuesto: siempre he pensado en la cara de aquellos estudiantes...qué tipo!!!
Los vinos no creo que sean comparables: las zonas de la Borgoña tinta son tan diferentes...
Un abrazo y adelante con la nueva etapa!
Joan

CarlosGonzalez dijo...

gracias Joan por tu aliento. Esa frase de fray luis es de aquellas que no olvidas y que siempre estará grabada en nuestra memoria. De todas formas creo que acierta smiorgan con el propósito de la entrada. Nos vemos por la blogosfera y más allá.