lunes, 9 de agosto de 2010

El sermón de la montaña


Con los calores del verano unos pocos, muy pocos, amigos nos escapamos del mundanal ruido para perdernos en algún refugio alpino situado al abrigo de las más altas cumbres pirenaicas. Es bastante difícil poder explicar el placer que se siente a pesar de tal cantidad de incomodidades más propias del tercero que del primer mundo al que tenemos suerte de pertenecer.

¿Qué hace que estemos necesitados de dormir en una leonera, el hueco de una roca azotada por el viento como excusado o el riachuelo de la fusión de un nevero como lavabo ocasional? Por no hablar de la comida, del cansancio acumulado, del sudor de la camiseta , de afecciones intestinales , de las tormentas repentinas y la gravedad cero colgados en el abismo.

Seguramente este tema puede tener muy poco de gratificante si no fuera por la limpieza emocional que nos provoca. Palabras que en situaciones normales pueden ser vacías de contenido - amistad, esfuerzo, determinación, solidaridad, fe, estima- adquieren en este contexto toda su fuerza y explotan en su madurez.


Lo que toma sentido y relevancia es el viaje en sí, no el objetivo del mismo. Es la búsqueda de nuestro río interior que nos lleva a lo largo de nuestra vida el objeto de la tan ansiada aventura. Con Oscar Gallifa y Xavito Sastrada ya son muchas las etapas recorridas y distintas las facetas en las cuales se cruzan nuestros caminos y por lo tanto continuaremos escribiendo más y más páginas de nuestra vida en común.

Las fotos pertenecen al Macizo del Vignemale en el Pirineo francés. Siguiendo la estela del mecenas Henry Russell que fue seducido por la Montaña y su Glaciar, nosotros hemos coronado siete de los once que jalonan este trocito de Pirineo cerca de la localidad francesa de Gavarnie y convertido en Parque Nacional. Hemos ascendido todas las cimas siguiendo la cresta en forma de media luna que encierra el segundo glaciar del Pirineo.


La dificultad de la empresa es siempre subjetiva. Pero de lo que no cabe duda es que hemos pisado uno de lugares más emblemáticos del Pirineo. Además hemos cerrado un círculo que empezamos hace ahora casi dos lustros cuando decidimos escalar las cumbres más emblemáticas del Pirineo. Desde cualquier cima siempre vemos una forma conocida que nos parece familiar y por encima de los tres mil metros, una cota sólo comparable a los Grandes Crus y las Grandes Añadas.

Tampoco faltó el líquido elemento objeto de este Blog que hoy escapa un poco a sus contenidos habituales. La sorpresa, un excelente Borgoña de la factoría Bouchard Pere&Fils, Savigny-Les-Beaune Premier Cru Les lavières 1999, aunque las copas no estuvieran a la altura.Cuesta creer que nos bebiéramos tan excelente caldo en copa cervecera porque la de vino parecía sacada del cuento de Blancanieves.

Y por último el fin de fiesta como siempre en el Castell del Remei. Los caracoles como de costumbre en su punto y el vino excelente y con la impronta de la Bodega a la mesa. A destacar una primicia todavía en fase beta: Cérvoles Dolç a base de Garnatxa y Cabernet Sauvignon. Vinoso, pero sin ser dulce empalagoso, hierba amarga y muchísima carnosidad en boca, como a castaña y sabor muy muy concentrado con un pequeño toque ahumado. A esperar si deciden darle salida al mercado.

Y como todo tiene un final espero que el mío sea tan feliz como su comienzo. Hace tres años inicié una etapa que ahora creo debo cerrar. Será un punto y seguido porque seguiré ahí analizando vinos y maridando deporte y catas, amistades y encuentros vínicos, que es lo que siempre he comulgado. Como en la montaña no sólo hay que pensar en la subida sino también en la bajada. Hay otras muchas cimas que conquistar.

Otra cosa es que de vez en cuando debamos cerrar alguna puerta y abrir alguna otra. Y ha llegado la ocasión de apearme de este Blog ahora que ha parado en esta estación. No es un paso atrás sino un coger impulso para seguir adelante y un momento para la reflexión. Arrieros somos...

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Amigos mios,sin duda alguna ha sido un placer!!!
Espero poder seguir repitiendo muchos mas.
Gracias muchas gracias!!!

SIBARITASTUR dijo...

No está mal como os lo montais, pero a mi me parece un poco peligroso, jejejejeje.
Carlos, tu tambien dejas el blog?

Carlos Palahí dijo...

Sibaritas, es más peligrosa la Nacional II en hora punta pero bueno, nos gusta la descarga de adrenalina que regenera el cuerpo :-)

Y sí ha llegado también la hora de unas merecidas vacaciones blogueras.

Un abrazo.
C.P.

Carlos Palahí dijo...

Normalmente no contesto anónimos pero éste en particular me suena de algo.

El placer es mio!!!!

Smiorgan dijo...

Oy, que carallo!
Pero que aire os ha soplado a todos en Vadebacus? Tanta montaña y tanta falta de oxígeno, va a ser eso.
Como se os de a todos por dejarlo, algunos perderemos un referente de obligada lectura.
Venga, amigo, un abrazo y que te vaya como desees en todo lo que emprendas. Que los momentos felices sean muchos y largos.
Un abrazo.

Carlos Palahí dijo...

Gracias Smiorgan.
La verdad es que necesito un descanso aunque seguiré con todos vosotros visitando vuestros foros hasta que me pique nuevamente el gusanillo.
Un abrazo para tí también.
C.P.

Oscar Gallifa dijo...

Impresionante la foto de la salida del astro rey... esa no la hice yo, ¡no? :-)

Agradecido de tus palabras, de los momentos vividos y de lo que día a día se planifica para el futuro. Digo lo mismo que el anónimo del principio: es un placer, que se repita!

Dejando los sentimientos a un lado y cambiando de tercio decir que, ese Borgoña que pudimos finiquitar en grandes copas de cerveza (:-S), fue una grata sorpresa. Cuando vi que la dueña del restaurante (muy bonito por cierto, valió mucho la pena) lo sacaba del fondo de la alacena mi cuerpo se estremeció cómo un cienpies.
Gracias a Dios la temperatura media del Pirineo conservó impolutas las virtudes de tan colosal pinot noir.
De Castell del Remei poco más se puede decir, los caracoles cómo siempre (sublimes) y los vinos tomados (ole el dulce de cabernet y garnacha, cautivador) de lo más agradables.

Un fuerte abrazo a ti, magnánimo señor de las palabras, l´enfant terrible del Pirineo.

OG

Carlos Palahí dijo...

Cuán difícil resulta separar vino, mujeres (de la familia me refiero :-Z)y deporte. Al final todo va en el mismo paquete.

La foto de salida creo la hizo el ANONIMO.

Hemos de decir que volveremos a ese trocito del Pirineo porque tenemos todavía una deuda pendiente,je,je.


Un fuerte abrazo amigo...y pórtate bien en las Pitiuses.

Antonio Sánchez dijo...

Que mal me sabe que dejéis los dos de expresar vuestras experiencias vinícolas en estas paginas, pero si es lo que queréis pues nada, de todos modos yo tendré el privilegio de seguir saboreando vinos con vosotros porque como bien dice Oscar abstemios no os habéis vuelto doy fe, jeje, también aprovecho para enviar un saludo al único que queda de vosotros, espero que almenos podamos seguir contando con Carlos para que estas paginas de vadebacus sigan explicando grandes momentos, y otros quizás no tan grandes, pero igualmente lucrativos sobre el mundo del vino

Un saludo Carles, nos vemos.

Carlos Palahí dijo...

Hey!
Siempre es un placer leerte por estos lares, Toni, pero lo es muchísimo más compartir en persona esos momentos que tanto nos gustan ya sean sobre pedales, escalando alguna ferrata o descorchando algún que otro ejemplar vínico que ha servido para ilustrar estas mismas páginas.

Un fuerte abrazo amigo mio.
C.P.