lunes, 2 de agosto de 2010

Akelarre prefiloxérico

Dícese que una de las mejores virtudes que las personas somos capaces de tener es la cualidad de relacionarnos, querernos y, lo que es mejor de todo, disfrutar de ello.
Cuando conocí a los verdaderos protagonistas de lo que aquí me toca narrar, nunca pensé que esa cualidad que cito anteriormente se viera tan reflejada en mi relación para con ellos.

Corría un mes de agosto y no hizo falta más que unos instantes para darnos cuenta de lo destinados que estábamos a entendernos mutuamente. No hay que dejar de decir que, después de enseñarnos su feudo vinícola, cuando los anfitriones ‘sacaron a pasear’ a sus elaboraciones en plena resaca pos gimnástica (nada cómo subir a ritmo álgido a La Tena para saber que siente un atleta tras una competición), acabamos de sellar ese pacto con todo lo que por esa zona de Porrera se cuece.

Ya que me dispongo a diseccionar los vinos de la mejor bodega de Porrera, me gustaría puntualizar -y dejar por escrito para la eternidad- mi visión hacia los vinos que ofrece esta magnífica D.O. ca llamada Priorat.
Mis primeras experiencias con esta zona fueron muy resultonas, tanto que parecía que no existía nada más interesante en el mundo del vino que la pizarra (llicorella) de Priorat: todo vino que osaba compararse con éstos se veía postergado al fondo de mi baremo personal.
Con el tiempo, y la consiguiente abertura de mente que ello representa, fui descubriendo que todo se resumía en la personalidad de cada zona y, por supuesto, la de Priorat era esa potencia tan deslumbrante junto con el inmenso poder mineral que se refleja en sus vinos.
Poco a poco también he aprendido cómo me gustan los vinos prioratinos, los quiero recios, frutosos, potentes, sumamente cargados del toque telúrico y con la máxima elegancia que pueden dar cómo los pura sangre desbocados que resultan ser.
Donde siempre he tenido que ceder es en el aspecto evolutivo de éstos. Lamentablemente, para lo que mi destartalado paladar es capaz de percibir, estos vinos cambian la tremenda fruta madura de su juventud por otra algo más pasificada cuando la edad empieza a hacer mella en ellos. La potencia alcohólica que sirve para exaltarlos cuando son jóvenes, se torna pesadez y no deja que mis papilas gocen tanto cómo podrían hacerlo.
Por supuesto no cabe generalizar y nunca pecaré de creerme un guru con la pretensión de meter baza en los gustos del personal, cada cual que beba sus vinos cuando le plazca, yo no hago más que dar mi opinión.

Volviendo al tema que hoy nos interesa, me gustaría recalcar la tremenda personalidad de los vinos de La Tena. Hoy en día, cuando la designación de los pagos está tan candente, no entiendo cómo nadie se hace eco de la separatista elegancia de los vinos de ese retazo de inclinada tierra. Ojalá algún día alguien importante se fije en ello y ponga en su sitio a quien se lo merece más que a quien más poder tiene.

Llegó el momento, tengo que centrarme en los 5 vinos que se pudieron probar, una vez más, en el garaje del que escribe. No es la primera cata de estas magnitudes que se realiza pero sí una de las que más alegría, visión y regocijo me ha dado a nivel particular.

Por designios del destino me pude hacer con dos cajas del blanco elaborado en La Tena, un vino que por su corta producción y su alta demanda se agota prácticamente en el mismo instante que ve la luz. Las diseminadas cepas centenarias de sus cuatro variedades blancas (macabeo, garnacha blanca, riesling y picapoll) ofrecen la materia prima y, tras 6 meses de crianza en barrica (300 litros) nueva de roble Allier se embotella sin ningún tipo de aditivo salvo el mínimo sulfuroso que asegura su estabilidad.

Y con éste empezó la cata, Clos Domini Blanc 2008, descorchado in situ, justo cinco minutos después de haber salido de la nevera. En un primer instante es casi abrupto, hay que dejarlo respirar o forzarlo a ello (craso error el no decantarlo…sniff) pues todas sus virtudes se amontonan y casi ciegan.
Mucha fruta blanca madura en nariz, el mineral floreciente por debajo de ésta tomando a cada golpe de copa un protagonismo más palpable: las flores blancas del jardín del cerezo parecen desfilar delante de mi nariz… Con el aire (5 horas después), la fruta se torna de una pureza sin igual, se notan esas levaduras que provienen del mismo lugar donde crece la uva. La sensación de estar bebiendo puro zumo de uva blanca es impresionante.


Con este principio de cata cuesta pasar al siguiente candidato, el primer tinto de los 4 que nos quedaban en el tintero. Clos Petó 2007 es un vino harto conocido por aquí y por otras páginas del sector, el ‘básico’ de la casa.
Con una porción bastante alta de cabernet sauvignon, menos merlot y algo de cariñena y garnacha, es un vino que perfectamente podría ser el top de muchas bodegas.
La añada 2007 es para muchos, y yo me incluyo entre ellos, una de las mejores cosechas de la década junto con 2004. No por nada este fragante vino de Porrera nos ofrece sus mejores palabras de inmediato, directamente y con un largo abanico de fases en su desarrollo en copa. Mucha fruta, mucho terroir y todo lo que un buen Priorat debe tener sin desprenderse, eso sí, de su toque brujeril.
Curiosamente es la primera vez que veo resaltar, después de 4 o 5 horas en copa, un toque especiado bastante severo: reflejo de su componente varietal, salta la cabernet a escena.

Todavía con el recuerdo de ese fresco beso en la boca asaltamos al Clos Dominic Vinyes Baixes 2006. Completamente distinto al anterior, aquí se juega con la gracia del merlot (que es quien preside su coupage) y su punto evolutivo.
La nariz está marcada por unos registros casi terciarios, algo del típico caballo bordelés, cabalgando sin embargo por un territorio minado de pizarra. La fruta aparece nítida, madura al punto y con ese toque de violeta que sólo el merlot bien maduro llega a dar con tal nitidez.
La boca barre toda sensación de opulencia, ácido de entrada y diseñado para disfrutarlo comiéndolo. Esa es la seriedad de este vino, gustar cada vez más trago a trago.


Los dos colosos que nos quedaban por probar restaban decantados desde hacía dos horas, tiempo suficiente para disfrutarlos en copa y, a la vez, insuficiente para poder tomarlos de inmediato.
Clos Dominic Vinyes Altes 2006 es la voz más clara que se puede escuchar para saber cómo es La Tena. Su fruta no tiene edad (exactamente igual que las cepas de cariñena y garnacha que lo crean), su mineral es tan fino que apenas sobresale de tanto vigor controlado. Cada vez que huelo este vino pienso en los tomillos, romeros y esparragueras que surcan los caminos de su escarpada ladera.
No miento si digo que el nivel de este vino está, sin compromisos ni tapujos, al nivel de los más grandes Priorats que se venden hoy en día a no menos de 60-70€, por más renombre que tengan éstos.

Por último, y cómo colofón de fiesta, el tremendo magnum de Clos Dominic Vinyes Altes Selección Ingrid 2007. Me faltan palabras para definir hasta donde puede llegar una elaboración así, garnacha prefiloxérica al 100%, un auténtico misil que va directo al centro neurálgico del disfrute. Y lo mejor de todo es que no ha hecho más que empezar a abrirse.
Lo primero que llama la atención es la susurrante fragancia que emana, nada desentona. Es una pelotita de algodón que ahonda poco a poco en nuestra cavidad nasal… eso sin mencionar la boca que es tan y tan conjuntada que parece ande falto de lo que pensábamos que sería. Esa es la virtud de este vino, la cualidad de poder beberlo sin límite, no cansa, no agobia, es pura fragancia que deja ver a través suyo.
Por primera vez en mi vida me parece ver en una garnacha algo tan espectacular y armonioso, realmente hay un pedazo de su tierra y las bondades que allí resurgen.
Después de tan magna experiencia, me encantaría poner cara a cara a más de una garnacha de la misma D.O., de esas de precio exorbitante, para ver hasta donde llega el vino en sí o el puro marketing.


No cabe duda de que todos los vinos de esta bodega están tocados por el espíritu de su tierra y por el alma de sus creadores: Paco, Dominic y sus ancestros vigilan desde lo más alto y no permitirán nunca ningún descarrilamiento de lo que para ellos representa hacer sus vinos…



PS: Este artículo pone punto y final a una etapa. Las obligaciones personales y profesionales del que escribe no dejan hueco para mantener tantos frentes abiertos sin dejar alguno mal atendido, por tanto, pese a que no sea fácil prescindir de cualquiera de ellos, me veo en la obligación de abandonar este espacio que tantas alegrías y conocimientos me ha dado.
Me uno así a la lista de escribas retirados que han pasado por este lugar, alegre, satisfecho y realmente orgulloso de la imparcialidad servida, particularmente satisfecho de haber conocido a tanta gente tan dispuesta a llevarse bien, unidos siempre por ese hilo conductor que es nuestro querido vino.
Ya sabéis donde encontrarme, que Baco nos siga reuniendo más pronto que tarde. Hasta la siguiente.


22 comentarios:

Smiorgan dijo...

Dan ganas de probarlos todos, sobre todo ese blanco que me llama la atención.
Oscar, piénsatelo bien. A veces las apreturas son pasajeras. A veces no merece la pena abandonar un espacio que, aunque nos cueste algún esfuerzo, acaba siendo un pequeño refugio de los agobios diarios.
Además, se te echaría de menos, que coño.
Un abrazo.

G.R.b.E dijo...

Oscar, t´envio un email, volia convida-te aquest dissapte tinc un akelarre, com dius, amb una personalitat del vi, i també una escriptora espanyola i perodista reconeguda que bé a veure, ns, i vull fer un petit grupet(Petit petit). Farem una mica de barbacoa a LA Tena.
T´envio un email.

SIBARITASTUR dijo...

Pero bueno Oscar, una retirada?, que no hombre que no, haz algo de vez en cuando, cuando puedas y/o te apetezca y listo, no?.
De estos vinos diré lo mismo, me llaman la atención pro no los he probado, caerán.

J. Gómez Pallarès dijo...

Óscar, puñetero, has hecho lo mismo que el Conseller Castells: anunciar una retirada en pleno mes de agosto cuando las reacciones son más lentas, si son porque la mayoría no está!!!
No voy a decir nada especial porque he vivido este proceso de retirada varias veces, también en primera persona, y ahí me tienes.
Cada cual se sabe lo suyo, por supuesto, pero no descarto que el gusanillo de la comunicación vínica acabe picándote de nuevo.
En fin...que alabo tu gusto para esta retirada. Los vinos de La Tena son de los que disfruto de veras y estar allí y ver y comprobar la trazabilidad de cada cepa en la botella es algo que siempre me ha gustado mucho.
Me queda este blanco qu no conozco todavía. Ante el tamaño de tu descripción y entusiasmo caerá seguro!!!
Cúidate mucho y seguro que coincidiremos más pronto que tarde!
Una abraçada,
Joan

CarlosGonzalez dijo...

Hola a todos. Disculpad a Oscar, está pasando unos días fuera de cobertura en la montaña. A su vuelta seguro que os contestará a todos.
Por mi parte decir, también, que se le echará de menos,han sido tres años compartidos a tope.
Un saludo a todos.

Adictos a la Lujuria dijo...

Oscar te entiendo, mantener la disciplina de escribir en un blog después de tantos años es a veces reconfortante pero otras es un castigo.

Espero que Vadebacus no se resienta y siga en la brecha.

Saludos

J. Gómez Pallarès dijo...

Què fantàstic això de viure a les tenebres exteriors del sistema fora de cobertures i antenes...
Joan

Smiorgan dijo...

Joan, yo mi primer día de vacaciones apagué los dos móviles y ni miré el correo electrónico...no veas que gozada.
Yo si estoy rodeado de antenas y con cobertura, pero vive dios que no me localizarán.
Saludos.
P.D.: Qué hacemos con el Oscar? Que se nos quiere escaquear, tu.

SIBARITASTUR dijo...

Smiorgan y demas lectores de Vadebacus, os animo a todos a escribir un comentario aquí con la siguiente frase (y en mayúsculas):

NO QUEREMOS QUE OSCAR GALLIFA SE VAYA DE VADEBACUS.

A ver si somos unos cuantos y hacemos que se lo piense....

martana dijo...

Aunque a veces tengamos la moral por los suelos (solo ocasionalmente..)hemos de seguir con lo que realmente nos gusta. Yo, como muchos otros, tambien te animo a seguir escribiendo estas lineas, la decision ha de ser tuya. Creo que te van a echar de menos. Para mi ERES EL MEJOR!!

J. Gómez Pallarès dijo...

Viendo como veo la relación entre los miembros de Vadebacus, que creo es muy buena, ellos serán los que ejerzan la presión necesaria o dejen tranquilo a Òscar. Las razones del cansancio, de la falta de tiempo, del hastío, de las ganas de dedicarse a otras cosas...cada cual se las conoce muy bien. Y seguro que Òscar las ha sopesado, me atrevoa decir incluso en compañía de sus amigos de cata. Él ya sabe que se le echará de menos en la parte pública, pero la privada, creo, no los la quitará nadie.
Joan

Oscar Gallifa dijo...

Amigos todos,

Justo hace un rato que he puesto los pies en casa. Cómo bien comentaba Carlos me encontraba (mejor dicho 'nos encontrábamos', con Carles Palahí y algún que otro montaraz más) en pleno disfrute de unas minivacaciones montañeras, cómo cada año por estas fechas: 4-5 días de desconexión y relajación mental (que no física, todo lo contrario!).

Ahora, sentado delante del ordenador, viendo todos estos mensajes de ánimo y aliento me siento tocado por la grandeza de la amistad que me ha abastecido este espacio.
Joan tiene mucho ojo, sabe muy bien como funcionan estas cosas. Muchas horas he pensado antes de escribir lo que he escrito, ¡por supuesto! pero ya ha llegado el momento de descansar un poco de esta empresa, no tanto por cansancio argumental sino más bien por otro tipo de presiones que uno ya no tiene ganas de andar lidiando. Cómo decía mi abuelo, si fuese más joven quizá lo podría llevar pero a mi edad.. :-)

Quien sabe, no descarto volver más tarde o temprano por estos lares, todo se hablará y evaluará, pero de momento prefiero visitaros a todos vosotros en vuestros sitios web y seguir la vida virtual por otros derroteros.

Permitidme unas palabras particulares a cada uno, todos os las merecéis :

Smiorgan.
No dejes de meterle mano a ese blanco, vale mucho la pena (veo una evolución muy positiva en él desde la cosecha 2008 en adelante) o a cualquier vino de la casa aparte del Petó que ya conoces: valen la pena y su peso en oro también :-)

G.R.B.E.
Cómo ves acabo de poner los pies en casa y no he podido asistir a la gran barbacoa de La Tena. Ojalá la siguiente me pille más accesible, no te será tan fácil librarte de mi :-)).

Sibaritas.
Amigo Jorge, ya sabes donde encontrarme, no sufras en dirigirte a mi cuando sea, para lo que sea. Prometo seguir tocando la flauta en tu espacio cada vez que así lo vea necesario ;-)
Si te dejas caer por Barna ya sabes donde está mi casa/garaje.

Joan.
Pues sí Joan, pues sí... todo tiene un principio y un final. Me gustan mucho tus sabias palabras, se nota que eres podenco viejo (tómatelo como un cumplido ¡que de eso se trata!).
Cuando quieras te espero en el garaje con una botella de ese blanco, eso sí, no te relajes mucho que apenas queda..:-)) de paso también abriremos alguna divinidad del amigo Barzen para comparar, ¿ok?

Carlos.
Gracias por avisar a la comunidad del motivo de mi (ahora ya justificado) retraso a la hora de contestar.
Han sido tres años de blog muy lúdicos e instructivos, por supuesto, y seguiran siendo muchos más de vivencias y vinos: que no escriba no quiere decir que me vuelva abstenio, ¡NO!

David.
Pues un poco sí David, los que escribimos asiduamente en blogs sabemos lo que cuesta mantener esa llama encendida.
El blog Vadebacus es un trípode que hasta ahora estaba bien aposentado. De ahora en adelante faltará una pata, quien sabe cómo sentará eso, sólo el tiempo dará la respuesta.

martana.
Qué decir... que la propia esposa de uno le diga esas cosas ¡es cómo para replantearse cualquier decisión!
Muy agradecido por sus palabras, cómo siempre en su lugar, intentando hacer el trámite lo menos duro posible, alentando a su chamuscado esposo :-) GRACIAS.


Y poco más, únicamente decir que seguiré visitando a todos exactamente igual que hasta ahora y que, quien sabe cuando, algún día me tengáis que volver a aguantar.
De momento recibid un fuerte abrazo y bebed grandes vinos (a poder ser de riesling!! :-DD)

Un abrazo para todos, sin excepción alguna.

Oscar Gallifa

Smiorgan dijo...

Amigo, sólo queda desearte que vayas donde vayas, emprendas la empresa que emprendas, y tomes las decisiones que tomes, el viento sople la mayor parte del tiempo a tu favor; y cuando no lo haga, que sepas maniobrar y poner las velas de forma que puedas aprovechar hasta las rachas mas contrarias.
Gracias por darme a conocer tantos vinos y tantas otras cosas.
Ha sido un placer leerte aquí y en otros sitios. Mi blog sigue estando ahí para que te pases cuando tengas a bien y lo ilumines un poco.
Un abrazo, compañero. Suerte. Y que te vaya bonito.

Carlos Palahí dijo...

Bueno compañero.
Creo que ya sobran las palabras porque ya lo hemos dicho todo. Yo únicamente me sumo a la larga lista de alabanzas dispensadas. Sé positivamente que este no es un final sino un principio y por lo tanto no te digo adiós sino hasta luego amigo!

Un petó.

J. Gómez Pallarès dijo...

Sólo pido, querido Òscar, que mi próxima visita al garaje sea sin lluvia!!! Porque la santa ostia que me pegué bajando las escaleras no se me olvidará en la vida!!!
Bromas aparte, sí me apetece mucho probar ese blanco. Sabes bién que el Priorat anda muy escaso de blancos de altura (ya no hablo de rosados, que es donde de veras se palpa la catadura del hacedor de vinos) y cualquier candidato merece ser bebido con atención!
Un abrazo!
Joan

Oscar Gallifa dijo...

jope Smiorgan, las despedidas son lo tuyo!! Se me ha puesto la gallina en la piel.. :-)).

Ya sabes donde estoy, te digo lo mismo que al asturiano, si te dejas caer por Barna nos abrimos algo en el ya famoso eno-garaje de Sant Cugat.

Un abrazo y hasta pronto.

OG

Oscar Gallifa dijo...

Nunca mejor dicho Carles, hasta luego.

OG

PD: casi entiendo que nuestras mujeres estén celosas de nuestra 'relación'.

Oscar Gallifa dijo...

Nada Joan, nada.... para una vez que llueve..:-))

Ya tienes mi teléfono, sabes donde vivo, incluso tenemos muchos amigos comunes que haran encantados de Celestinos para que, llegado el momento que gustes, podamos evaluar mis palabras sobre ese blanco de Porrera.

Un abrazo sincero.

OG

IGLegorburu dijo...

Gallifa, cagao... :-)

Un abrazo y ya sabes dónde estamos y ya sé dónde estás.

Oscar Gallifa dijo...

Iñaki, te has dejado una R: más que 'cagao' deberías decir 'cargao'. :-P

Ojalá coincidamos de una vez por todas, ese (cuadriculado) amigo común hace poco por reunirnos.
tienes las puertas abiertas, cómo todos.

Abrazo para ti.

OG

Herr Direktor dijo...

Al habla el "cuadriculado", yo me defino más bien como "redondeado" por mis estrellas Barriguín, que no Michelin.

¿Tengo que hacer de celestina vinícola?

Ya haremos venir a Iñaki en breve, venga, no lloréis, que este hilo empieza ya a oler a melancolía romanticona.

:-)

Oscar Gallifa dijo...

jejejeje

Hasta... pronto, Don Director


PD:dile al Iñaki que se deje de 'mariconás' y se venga pa Barna a beber vino de verdad.