lunes, 19 de julio de 2010

Ferrata vínica


Un paseo por las alturas con Didier Dagueneau

Me es harto difícil separar en un paquete independiente cada una de las facetas de mi vida que conforman aficiones y pasiones. Tanto es así que incluso con algunos de mis más allegados amigos compartimos muchísimos recuerdos imperecederos de algunos capítulos que conforman nuestra memoria colectiva.
Y es que igual nos reunimos para una cena gastronómica o realizamos una cata temática de algún vino como nos lanzamos en busca de alguna aventura deportiva ya sea en bicicleta, a pie, con unas tablas por debajo o aferrados de pie y manos siempre a la montaña.

Hace mes y medio que nos aguardaba un encuentro con los vinos más representativos del malogrado Didier Dagueneau. Considerado el mejor productor de Pouilly-Fumé y el mejor hacedor del Sauvignon Blanc, Didier Dagueneau fue un personaje que, polémico con sus convecinos, contestatario con la sociedad y crítico con las administraciones y el "establishment", tocó el cielo con la creación de sus vinos y murió trágicamente en un accidente cuando viajaba en avioneta hace ahora un par de años.

La idea era cómo enfocar aquella cata que realizada con un pequeño grupo de entusiastas del genial creador galo que ya fue magníficamente apuntada en su día viendo la luz en la red en un Blog amigo. La inspiración me sobrevino, de improviso, hace un par de semanas cuando realizamos conjuntamente con Oscar Gallifa una de las mejores vías ferratas que se pueden realizar a tocar de nuestro domicilio. Recuerdo que era tal mi obsesión que le espeté entre resoplidos por el esfuerzo en mitad de la vía:

¿Te imaginas a Didier con su guisa realizando esta escalada?


Qué tienen en común Didier -que desconozco si también gustaba del noble arte de escalar montañas- y la Vía ferrata de la Teresina en el macizo de Montserrat? Supongo que muy poca cosa desde un aspecto puramente objetivo. Subjetivamente la cosa cambia: tocar el cielo de la perfección, alcanzar un estado de Nirvana, éxtasis sin haber fumado nada...,etc. porque hablar del monstruo del Loira es hacer referencia a una de las vacas sagradas del reciente panorama vínico galo, perfeccionista hasta la obsesión y elaborador del mejor Sauvignon Blanc conocido hasta la fecha por mis pupilas gustativas.
Además no es por casualidad que en casa de Oscar, ejerciendo de anfitrión, junto a Pep y Jordi, nos deleitamos con la añada 2007, la última en ver la mano de su creador Didier Dagueneau.


Blanc Fumé de Pouilly
El más básico de los tres catados. Emergía un limón tropical como nota más primaria. La acidez sobrecoge en un primer momento aún teniendo notas más cálidas en nariz. Es muy característico también el mineral seco y cortante : "pierre a fusil"; sílex presente junto a una dosis inconcreta de sales de magnesio -los conocidos "peta zetas"- que dan frescura al conjunto.

Pur Sang
Es Didier Dagueneau en estado puro y su vino más personal. En mi opinión no es para neófitos sino que hay que haberse iniciado antes ; necesario un recorrido previo en la obra del artista. Se nota que hay un battonage sobre lias y un olor a hidrocarburo que denotan una mineralidad extrema de una uva quizás algo botritizada. Su final en boca es impresionante. Tiene un sabor como a limoncello muy refresencante a pesar de su elevado grado alcohólico.
Con todo es la esencia de su creador lo que confiere ese elevado carácter tan particular.

Silex
La joya de la corona. Un olor a laca invade la copa pero en boca sabe a mandarina muy madura. Completan el círculo una suave hechura vegetal de ortiga y borratja -borraja en castellano-. Se nota que es un vinazo mucho más pulido y redondo, sin aristas, que el anterior. La mineralidad, marca de la casa, es acentuada pero en muchísima más armonía con el conjunto. En definitiva el equilibrio es la palabra que lo define.

Las horas pasan y el hoy ya es pasado. Todo es un recuerdo imborrable, promesa de un futuro que me parece muy lejano. Le tengo ganas a nuestra próxima aventura, ya sea vínica como deportiva, en familia o con los mejores amigos que forman parte de ese reducido grupo de elegidos para la gloria personal de quien les habla y escribe.

11 comentarios:

SIBARITASTUR dijo...

uno de los dueños del local donde tenemos el grupo de cata va a recibir de regalo de agradecimiento un silex 07 (si no se lo ha llevado alguien), ojalá me lo regalaran a mi, jejejejeje.
Me encantaría hacer esa cata

Carlos Palahí dijo...

Pues este, Sibaritas, es un buenísimo regalo.

Además la añada 07 es la última que realizó el malogrado Didier Dagueneau con lo que tiene más valor si cabe.

Cualquiera vale pero el Silex es la 'joya de la corona'.
Un valor seguro. Una vez probado hay un antes y un después para el Sauvignon Blanc.

Saludos.

Pep T.M dijo...

¡Qué noche la de aquel día!
Como bien dices Carles, hay un antes y un después para el SB...

Nano, dóna gust llegir-te!!!

Salut.

Carlos Palahí dijo...

Gràcies Pep!

Era una entrada difícil habida cuenta que en tu Blog ya estaba perfectamente ilustado lo que nos deparó la velada:

http://taninotanino.blogspot.com/2010/06/oh-mon-dieu.html

Mi intención fue de hacer algo diferente y complementar lo ya escrito.

Una forta abraçada Pep!

C.P.

Oscar Gallifa dijo...

Carles,

Perfecto maridaje el tuyo, tres materias (amistad, Didier y ferrata)que no todo el mundo puede presumir de tener.

Déjame aumentar la acidez del primer vino, el Blanc fumé, no sólo por ser de nivel superior sino por añadidura de ese toque telúrico del lugar (impresionántemente bien mostrado por este malogrado productor).
Del Pur Sang me faltó un poco de tiempo... y no me refiero al empleado para su cata sino más bien a la edad del propio vino. Es un ejemplo de estructura, personalidad y savoir affaire pero... demasiado lejos todavía de mostrar esos atributos en perfecta simbiosis. Creo que en 4-5 años, si se volviera a repetir la cata, será el mejor con diferencia, pero ahora...


Silex come aparte, conjunción, mineralidad y poder varietal. Cañones opuestos que disparan juntos, con la misma potencia pero dirigidos a sectores del paladar diferentes. Para mi el mejor de la noche, sin duda.

Enhorabuena por el escrito, me has puesto los pelos de punta al volver a recordar esos niveles de acidez y las pequeñas grapas que tiene esa ferrata para amarrarnos a la vida.

Un abrazo company.

OG

Carlos Palahí dijo...

Gracias amigo Oscar.

Si se tiene la materia prima el escribir resulta fácil. Cuan grato es sentir el pulso acelerado por nuestras venas aferrados a la vida, como bien dices, por ese pequeño hilo conductor de nuestras humildes existencias.

Nada que me vuelvo sensible y me asalta la vena poética...

Un abrazo también para ti 'premier de cordée' ( como en el libro de Gastón Rebuffat).

C.P.

Pep T.M dijo...

Oscar estoy contigo con lo del Pur Sang, creo que éste "caballo" algo más domado puede ser de quitar el sentido, ojalá tengamos la oportunidad de ehcarle el lazo y ver como le han sentado el paso de los años...
Salut.

VadeBacus dijo...

Estoy convencido Pep que, tanto el Pur Sang como el Silex (no tanto el Blanc Fumé por su status), están muy faltos de años. Y cuando digo años me refiero a más de un lustro y quizá de una década.
La única forma de controlar, soportar y redondear tanta bravura y potencial es el paso de los años en vidrio. Desde luego debe ser un espectáculo poder tomar estos mismos vinos (impresionante la añada 2007, una vez más)cuando estén 'al punto' exacto de cocción: ¿invertimos? ;-)

OG

Toni dijo...

El Pur Sang ¿sabe a limoncello!. ¡¡¿¿??!!

Carlos Palahí dijo...

Cuando me refiero a limoncello como descriptor ,quiero expresar un sabor cítrico y una acidez refrescantes, a pesar de la elevada concentración alcohólica debido a las lias que le da ese toque de madurez.

saludos.
C.P.

Carlos Palahí dijo...

Pep y Oscar, yo creo que no podría esperar un lustro para realizar una segunda recata de estos maravilllosos caldos.
Creo que será bastante difícil encontrar la añada 2007 de aquí a unos poquísimos años, o meses diría más bien.
Voto por volver a tirar la casa por la ventana y a repetir la experiencia.
Slts.