lunes, 24 de mayo de 2010

¿Milagros o sentido común?

Ultimamente no sé qué pensar. Parece que las últimas entradas estén unidas por un hilo crítico unido irremediablemente al mundo del vino. No es que ninguno de los que aquí escribimos lo pretendamos, pero mi última entrada también va de esto. Al fin y al cabo los que nos dedicamos a escribir sobre vino, por lo menos los que rellenamos esta web, nos gastamos nuestras ilusiones en forma de euros. A cambio recibimos trabajo y esfuerzos del productor, ilusiones encerradas como en una lámpara maravillosa, y el genio se nos aparece de vez en cuando.

Es en esta tesitura cuando te formulas preguntas, te sientes crítico delante del espejo y salen a relucir cuestiones con difícil respuesta, por lo menos a mi me lo parece.




Está bien, dejo ya de marear la perdiz y voy al grano:. Un vino sin D.O., de una variedad poco trabajada en España, al menos con resultados realmente positivos, la syrah. De una bodega poco conocida: Pago Diana, el vino es Clos Diana syrah 2006. Para mi sencillamente fabuloso y a 10 euros, DIEZ.


Tal vez este Clos Diana proceda de un pago virginal, tocado por los dioses y protegido por la hija de Júpiter. Tal vez este vino pretenda dejar claro, como la certera flecha que escupe el arco de la diosa, que es una elección segura, presentada en botella borgoña. Posiblemente quiera la bodega presentar un vino regio y muy seguro de que su interior no deja duda alguna.
El caso es que parece mentira que podamos encontrar un vino de tales características y a un precio muy comedido. ¿Cosa de dioses?. La bodega se sitúa en la Ribera baja del río Ter y cercana a su desembocadura en el Mediterráneo en la provincia de Girona. Se elaboran cuatro vinos: dos tintos, un rosado y un blanco (verdejo y gewürz). Este Clos Diana 2006 selección especial Syrah pasa doce meses en barrica francesa. Su color es picota no demasiado subido, no demasiado vivo. Nada más servirlo en la copa se aprecia el varietal, oliva negra. Fruta roja, frambuesa, grosella y un suave recuerdo a la madera que permanece en segundo plano. Ligeramente floral con la aireación y muy claramente recuerdos a hoja fresca de tabaco. En boca es de entrada ligera, suave paso donde deja sensaciones a tierra húmeda. Invita a beber este vino de claro carácter atlántico.


Con el dibujo de una sonrisa aún presente en mi boca me pregunto si son posibles los milagros, si un vino de 30 o 40 euros puede costar 10. ¿Satisfacción o indignación asociada a una batalla de precios desmedida donde el que no se llena el bolsillo es que es tonto? ¿Oferta y demanda o imposición desmedida? Ya no sé qué pensar.

6 comentarios:

SIBARITASTUR dijo...

Siempre presta leer propuestas de esta índole. Aunque aquí dudo que lo encuentre.

VadeBacus dijo...

Amigo Sib, yo lo encontré de milagro, nunca mejor dicho.
Ahora me gustaría hacerme con otra botella y guardarla un par de añitos.
Saludos
Carlos G

Smiorgan dijo...

Suena delicioso, Carlos.
Uno de esos que no te crees lo que has pagado por él, pero por lo positivo. Porque de no creer lo que se ha pagado, pero por lo negativo, creo que vamos servidos.
Saludos.

VadeBacus dijo...

En efecto, Smiorgan, cuántas veces recordamos lo que hemos pagado por un vino y no nos ha satisfecho en absoluto?.Este Syrah nacional me recuerda al carácter francés, al saber hacer y a un precio co-jo-nu-do.
Saludos
Carlos G

Calamar dijo...

Hola Carlos,

Estoy completamente de acuerdo contigo: este Clos Diana es de los mejores Syrah que he bebido en años! Y hecho cerca de casa! Y con ese precio! De risa...

Un saludo!

CarlosGonzalez dijo...

No sabes cuánto me alegra coincidir contigo. Parece que el precio condicione la calidad del interior, y en este caso no es así. Bueno, lo dicho, saludos y gracias por dejarte caer por aquí ;).
Carlos