Y no se trata de ninguna firma que trate el cuero cabelludo, de lo que adolece el protagonista que centra el comentario de este blog dedicado al vino. Porque Egon Müller IV , ejemplo de alopecia, lo es también de creatividad, pasión y arte a la hora de trabajar con lo que mejor sabe, el riesling.
Para algunos el verano propiamente dicho no empieza hasta el 4 de Julio, fecha en la cual Vinialia de la mano de Vins Alemanys realiza la presentación de la añada 2008 de los principales productores alemanes de riesling. No eran todos pero sí los más representativos en un marco incomparable.
Como quiera que Girona fuera nuevamente escogida para la puesta de largo de las novedades y bondades del 2008 nos dimos cita en la Enoteca Gastaldi unos cuantos incondicionales entusiastas de la diva germana, este año más estilizada que de costumbre. 2008 se presenta como una temporada a la antigua usanza, sin sorpresas y con una vendimia muy muy retrasada con lo que su principal cualidad es presentar una uva tremendamente sana y con escasa botrytis, lo cual favorece los vinos secos de la calidad Grosses Gewächs, o lo que es lo mismo los Grand Cru secos de pagos calificados.

La mañana transcurría plácida tomando buena nota de las explicaciones de Michael Wöhr acerca de la docena de caldos que fueron desfilando lentamente al compás de su afilada batuta, creando una sinfonía wagneriana que embotaba los sentidos. Un Parsifal exultante resonaba triunfante en mi cabeza al mismo tiempo que iba degustando uno a uno las recién nacidas criaturas de los productores más conocidos tales como Grans-Fassian, Dönnhoff, Emrich-Schönleber, Heymann-Löwenstein, Dr.Bürklin-Wolf, Ö.Rebholz y Egon Müller.
Y es de este último en quien centro la lupa de mi comentario. No todas las añadas son apropiadas para la elaboración de un básico semiseco. De lo que se desprende que la ausencia – o la escasez- de botrytis en 2008 ha hecho que la mítica firma de la Mosela destinara una parte de la producción a la creación de un básico de corte semiseco.
Así nos encontramos con un Scharzhof de la factoría Egon Müller que proviene del pago de 14 hectáreas apellidado rausch, delirio,entusiasmo, del que la familia Müller detiene unicamente una sola hectárea. Y la verdad es que a diferencia de 2007, que no proviene de la misma parcela, esta es mucho más compleja y con ligeras variaciones que la alejan de su predecesora.

Mientras que en el 2007 hablábamos de fruta tropical en esta -2008- hay que hacer mención del mineral. En líneas generales se nota cierto barroquismo atendiendo a una multiplicidad de sabores que van desde una suave acidez frutal hasta un ligero toque áspero de mineral todavía no muy pulido. Incluso destila un recuerdo de hidrocarburo que a buen seguro irá formándose a lo largo de unos cuantos años en reposo.
Con un precio más que contenido y una producción no demasiado amplia es la ocasión para atesorar, sin vender el patrimonio, de uno de los que aun siendo básicos constituye un exponente del elenco de los más reconocidos y afamados productores de riesling. Egon Müller IV es y seguirá siendo un referente.
Para algunos el verano propiamente dicho no empieza hasta el 4 de Julio, fecha en la cual Vinialia de la mano de Vins Alemanys realiza la presentación de la añada 2008 de los principales productores alemanes de riesling. No eran todos pero sí los más representativos en un marco incomparable.
Como quiera que Girona fuera nuevamente escogida para la puesta de largo de las novedades y bondades del 2008 nos dimos cita en la Enoteca Gastaldi unos cuantos incondicionales entusiastas de la diva germana, este año más estilizada que de costumbre. 2008 se presenta como una temporada a la antigua usanza, sin sorpresas y con una vendimia muy muy retrasada con lo que su principal cualidad es presentar una uva tremendamente sana y con escasa botrytis, lo cual favorece los vinos secos de la calidad Grosses Gewächs, o lo que es lo mismo los Grand Cru secos de pagos calificados.
La mañana transcurría plácida tomando buena nota de las explicaciones de Michael Wöhr acerca de la docena de caldos que fueron desfilando lentamente al compás de su afilada batuta, creando una sinfonía wagneriana que embotaba los sentidos. Un Parsifal exultante resonaba triunfante en mi cabeza al mismo tiempo que iba degustando uno a uno las recién nacidas criaturas de los productores más conocidos tales como Grans-Fassian, Dönnhoff, Emrich-Schönleber, Heymann-Löwenstein, Dr.Bürklin-Wolf, Ö.Rebholz y Egon Müller.
Y es de este último en quien centro la lupa de mi comentario. No todas las añadas son apropiadas para la elaboración de un básico semiseco. De lo que se desprende que la ausencia – o la escasez- de botrytis en 2008 ha hecho que la mítica firma de la Mosela destinara una parte de la producción a la creación de un básico de corte semiseco.
Así nos encontramos con un Scharzhof de la factoría Egon Müller que proviene del pago de 14 hectáreas apellidado rausch, delirio,entusiasmo, del que la familia Müller detiene unicamente una sola hectárea. Y la verdad es que a diferencia de 2007, que no proviene de la misma parcela, esta es mucho más compleja y con ligeras variaciones que la alejan de su predecesora.

Mientras que en el 2007 hablábamos de fruta tropical en esta -2008- hay que hacer mención del mineral. En líneas generales se nota cierto barroquismo atendiendo a una multiplicidad de sabores que van desde una suave acidez frutal hasta un ligero toque áspero de mineral todavía no muy pulido. Incluso destila un recuerdo de hidrocarburo que a buen seguro irá formándose a lo largo de unos cuantos años en reposo.
Con un precio más que contenido y una producción no demasiado amplia es la ocasión para atesorar, sin vender el patrimonio, de uno de los que aun siendo básicos constituye un exponente del elenco de los más reconocidos y afamados productores de riesling. Egon Müller IV es y seguirá siendo un referente.



