lunes, 26 de octubre de 2009

CORCHO - CORK

Grandes amantes y devotos de la riesling alemana, piensen en una posible lista:

Dönnhoff Brücke Eiswein Tonel 19 GK 2002…800 euros.
Egon Müller Scharzhofberger Auslese 1994… 650 euros.
Fritz Haag Juffer Sonnenuhr BA 2000…350 euros..
Georg Breuer Schlossberg TBA 2005… 550 euros.
Heymann Löweinstein Rottgen TBA 2005 (3/8)…300 euros.

Imaginen el desembolso, el amor que pueda sentir aquel que decide pagar lo que le piden para conseguir cualquiera de los vinos anteriores o cualquier otro que aparezca en otra lista. Se aconseja no abrir cualquiera de los anteriores antes de 20 o 30 años, algunos se anuncian eternos en evolución, acidez y carga de azúcar residual, que si BLA, BLA o REBLÁ.

Llegado el momento se piensa en el tiempo de decantación, combinación de la acidez procedente de los datos técnicos, azúcar estimado existente, productor, pago, experiencias anteriores…etc…pero en lo que no se suele pensar es en el CORCHO.

El corcho natural hasta ahora ha sido el perfecto aliado del vino y del comprador que deposita sus esperanzas en ver que el paso del tiempo y la calidad del corcho juegan a nuestro favor. La porosidad, la elasticidad, la procedencia y el tamaño del corcho son factores a tener en cuenta en según qué vinos. Cuando compro un vino del año o un crianza a consumir en menos de 5 años no pienso en él, de hecho casi nunca pienso en el corcho hasta que me encuentro con uno de calidad y en los euros que se ha gastado el productor pensando en su producto final.

Dicen por ahí que la edad estimada del producto en cuestión raramente supera los 25 años en perfecto estado dentro de la botella. También se dice que es normal que haya pérdidas en los dulces alemanes y que no hay razón para preocuparse cuando atesoramos una de esas botellas con el cuello florecido por la pérdida o similar.



La diva lo puede todo o casi. Deben saber que los que escribimos en este espacio llevamos descorchadas una gran cantidad de botellas rhin. Qué potencial que tiene el auslese de Egon, abrirlo antes de 20 años sería un crimen, INFANTICIDIO se suele llamar. Y nosotros abrimos los ojos pensando en lo que nos encontraremos dentro de esos años, imaginando el despliegue de aromas terciarios según el productor, con ilusión.

¿Y el corcho?.¿Qué hay del penoso corcho que se usa en Alemania?. Corchos de mala calidad, de diferentes procedencias, tamaños rácanos y tacaños, provocando la salida del elixir o la contaminación por deterioro del líquido en su interior.

¿Se imaginan un vino de la lista inicial con un corcho natural más corto que el cipote de un canario (del pájaro amarillo quiero decir) y de peor calidad que la de un vino que cueste 100 veces menos?. Si no ocurren más desastres con las botellas con años es porque la diva es grande, a pesar de la tozudez y cabezonería de los productores. ¿ O es que en Alemania desconfían de la evolución en positivo de su uva magna?. No me lo explico pero ahí está y recientemente en Vadebacus nos lo encontramos.

Reliquias a catar:

Dr.Bürklin Wolf Kirchenstück Auslese 1971
Egon Müller Scharzhofberger Spätlese 1979
Maximin Grünhaus Spätlese Abtsberg 1989
Fritz Haag Juffer Sonnenuhr Auslese 1990

Todo preparado y dispuesto, decantación o aireación al milímetro, asesorados de primera mano, conocedores y amigos no nos faltan por suerte. Y la pasta para pagarlos tampoco. ¡Qué experiencia para nosotros catar y disfrutar semejantes vinos!.


Dr.Bürklin Wolf Kirchenstück Auslese 1971, el corcho se desintegró al intentar sacarlo, 38 años son más de los que algún miembro de nuestro grupo ha llegado a coleccionar a lo largo del tiempo. Loteria. El vino no llegó a contaminarse en la operación descorche y nosotros lo disfrutamos enormemente, casi el que más:
Color caramelo anaranjado. Aromas medicinales y herbáceos, cera de abeja. Pegamento que proviene del mineral basáltico, barnices rancios y café con leche o caramelo quemado y pasas. Boca oleosa con un brutal final acidoamargo que te transporta al séptimo cielo. Maravilloso.

Egon Müller Scharzhofberger Spätlese 1979

El corcho negruzco y medio podrido por su parte central y externa. Tufos desagradables que contaminan el líquido interior. Además el corcho es enano, eso sí, todo llenito de los iconos marca de la casa. Color dorado poco brillante, aromas tostados y sucios, es obvio que se ha visto perjudicado por el calamitoso tapón. Los más osados lo llegan a probar pero es mejor no reproducir los gestos por imposibilidad descriptora del que aquí escribe. A los leones.

Maximin Grunhäuser Spätlese Abstberg 1989:

Este solo tenía 20 añitos. Corcho a priori en buenas condiciones dentro de la racanería habitual (square head* made in Deutschland).
Corchazo, CORCHAZO. Humedades y desesperación general tras el fiasco del más grande, a pesar del del Palatinado. Alguno se quiere engañar diciendo que son aromas que desaparecen pero nanai, eso no se va, presente en nariz y en boca. Dos de tres.

Fritz Haag Juffer Sonnenuhr Auslese 1990:


Mi querido sr. Haag, le escribo estas palabras para decirle que su vino nos encantó, tal vez fruto de una añada brutalmente buena en la Mosela, o bien por la enorme calidad que año tras año atesoran sus caldos. Dorado brillante con aromas cítricos, mineral marca de la casa, fino fino. Caramelo de limón y un ligero tostado. Vino diseñado por un tornero de la Mosela, sin extravagancias ni aristas, un vino con patrón y una mineralidad trazada con laser. La acidez desde que entra en boca hasta que se va desvaneciendo en el recuerdo del retro es de libro, se funde con recuerdos a mantequilla fresca. Todos queremos más. La sonrisa vuelve a la mesa. Dos de cuatro.

El corcho permanece en nuestros pensamientos y las comparaciones con otros productores que SÍ apuestan por la calidad de sus corchos es inevitable. Que alguien me lo explique sin decir: es que son alemanes. Estos hechos no son aislados y la calidad de la uva no justifica la dejadez de los que venden sus productos a precio de oro.

13 comentarios:

EuSaenz dijo...

Asunto digno de estudio … y de preocupación. En fin, a ver como nos sale ese KS 71 el próximo día 16…

Un saludo, Eugenio.

SIBARITASTUR dijo...

Una gran putada, supongo que con el paso de los años habrán mejorado en la calidad, no?. Yo no hace mucho abrí un basico del 97 y el corcho estaba mas palla que pacá, así son las cosas.
quizá para guardas de este calibre habría que ir recorchando las botellas cara cierto tiempo.

CarlosGonzalez dijo...

Hola Eugenio, ya ves como andamos, cruzando los dedos continuamente.
Suerte para ese día
Carlos

CarlosGonzalez dijo...

Amigo Sibaritas, ni mejoría ni nada de nada, los corchos siguen igual de generosos. Y nosotros compramos para disfrutar de aquí a 10, 15 o 20 años pensando en pérdidas o deterioros de cualquier tipo.
Saludos

Oscar Gallifa dijo...

Como me gusta que se toque este tema, tan importante y tan descuidado por la mayoría de bodegas.
Pese a tener muchos motivos para gastarse el dinero en un buen corcho, siguen prefiriendo hacerlo en la botella de vidrio (claro, cuanto más pesada más buena imagen da...)o, simplemente, en el diseño de la etiqueta, para que atraiga a los posibles compradores.
En vinos de cierta categoría, y sobretodo los destinados a poder envejecer con dignidad, debería ser obligatoria una calidad mínima del cerramiento, evitando así al máximo cualquier tipo de riesgo.

Por otro lado, el problema del TCA no es nuevo, ¡que lance la primera piedra aquella bodega que nunca ha tenido algún corchazo!
Claro, nosotros, bebedores compulsivos de riesling, tenemos más posibilidades en estos vinos, pura lógica.

Y por último, ¿que mejor que poder disponer, directamente desde la patria alemana, de esas joyitas? muchos las quisieran, sobretodo cuando salen buenas!! Tendré que hablar con mi contacto germano para solicitar una garantía, como si se tratase de un coche (alemán)! :-))


Saludos

OG

PD: Por lo visto, en breve, podremos probar otra vez ese Kirch. del ´71. Servirá, cuanto menos, para certificar el estado de los probados hasta ahora.

CarlosGonzalez dijo...

Yo me apunto a recatar lo que sea, aunque de ahora en adelante mis temores siempre me acompañarán.

Herr Direktor dijo...

Creo que los elaboradores se han ido poniendo las pilas en esta última década: sólo hace falta comprobar la calidad de los corchos de Bürklin desde principios de década, el cambio de proveedor por parte de Dönnhoff o la sustitución de los mismos por rosca o corona de muchos otros.

Pensar que realmente hasta principio de los '90 no empezó el actual resurgimiento de manera regular de muchos productores alemanes, lo anterior fue en muchos casos consecuencia de los bajísimos precios a que tenían que vender.

También empieza a haber regulaciones (dentro de los productores VdP que incoporen el concepto de GG, EG o EL) en el tamaño, color y tipo de botella, así como en las longitudes de los corchos.

Yo creo que sin obviar el pasado, tenemos que decir que el presente y futuro son mucho mejores y el esfuerzo se nota.

Olaf dijo...

Si, como dice Herr la cosa esta mejorando bastante y se ven buenos corchos por ahí en la actualidad. Pero cuando uno abre una botella vieja de riesling, siempre hay que andar acojonado con el corcho.
Saludos

Olaf

CarlosGonzalez dijo...

A pesar de lo que dice el Herr es lastimoso que una tierra que lleva haciendo vino tantos años sea en los últimos diez cuando se están empezando a ponerse las pilas. Aquí es impensable encontrar un Priorat con un corcho deficiente habiendo emergido también en los últimos tiempos. Debe ser cosa de la mentalidad de unos y otros y habrá que ver los corchos que se yutilizan ahora dentro de x años. De todas formas la VDP es un oasis dentro del conjunto de productores y me gustaria ver un corcho de Egon diferente a los utilizados hasta la fecha.

Carlos Palahí dijo...

En el tema de los corchos puedo presumir un poco y será tiempo de comentario en estas páginas en un futuri próximo. Mi abuelo era de Palafrugell y por tanto circulaba por la zona lo más granado de la viticultura francesa y por descontado todos los productores champañeros.

Es más, un bisabuelo mío era ALEMÁN y se dedicaba en concreto a la comercialización del susodicho material en la época entreguerras, conocida también como la "Belle Epoque", que va entre la Primera y la Segunda Guerra Mundiales.

Por ello puedo afirmar que el corcho es un material sobradamente conocido en el mundo de la enología y no me vale aducir un desconocimiento del producto sino más bien un injustificado lastre de caracter económico.

Es como lo de las barricas. Nadie discute que las francesas sean las mejores. En el corcho el mejor es el que se produce en las Gavarres. Con la globalización hay que extender la lupa hacia otras zonas productoras como
Extremadura,Portugal y Marruecos.
hay otros cerramientos pero el corcho viene siendo insustituible y por ello conviene medir su calidad si el contenido se destina a la guarda.

¡Un abrazo amigos!

C.P.

Oscar Gallifa dijo...

Estoy con Carlos y su última frase: me gustaría ver un corcho de Egon diferente a los utilizados hasta la fecha

¿Como el productor number one de Alemania puede poner ese ridículo corcho en sus obras de arte? a día de hoy, cada vez que descorcho uno de sus vinos, me pone los pelos de punta el tamaño y la poca importancia que tan magno productor pone en el asunto.
Efectivamente, si los grandes productores ya son así, como serán los normales... reconozco, por la parte que me toca, haber comentado este asunto con Alexander Barzen repetidas veces.

Después de todo creo que se trata de un principo, de una forma de trabajar para ellos, quizá, como dice Carles, no tienen cultura corchera.

Saludos y suerte.

OG

CarlosGonzalez dijo...

Carles espero con gran interés tu entrada , seguro que aportas mucho al respecto.

CarlosGonzalez dijo...

Así es, Oscar, es totalmente penoso, de ahí mi rebote.
En fin...