jueves, 3 de septiembre de 2009

Castell del Remei

Los Crabioules, 3116m, Lac D'Oô, Pirineos

Castell del Remei es el final de etapa que desde hace algunos años pone un punto final a la aventura veraniega que unos cuantos enochalados dedicamos a la montaña. Como si fuera un ritual llegado del otro lado del Atlántico adoramos a la Diosa Pachamama con una mezcla de los mejores manjares de la fértil planicie entre Balaguer y Tárrega regados con el mejor caldo de la zona, D.O. Costers del Segre.

El menú suele variar muy poco, y no es por la rica gastronomía del altiplano leridano sino porque a los allí presentes nos suele apetecer por encima de todo saborear los excelentes moluscos testáceos de la clase de los gasterópodos, también bautizados comúnmente como caracoles.

Qué le vamos a hacer si somos amantes de los cornudos animalitos que presentados en generosas bandejas son degustados con un alioli resistente a dentífricos y colutorios bucales para lo que resta del día. El vino, marca de la casa, lleva el sello de Castell del Remei.



Restaurante y Bodega se asientan en una pintoresco conjunto formado por un castillo de corte modernista y dos edificios colindantes, uno dedicado a las labores de restauración y otro a la producción, elaboración y venta de una de las marcas con más solera de la denominación que toma el nombre del afluente que baña la zona, el Segre.
La finca está rodeada de viñedos que ahora al final del verano ya verdean en contraste con el paisaje circundante más bien de tonos ocres y quemados por el sol que suele reinar a placer en esas latitudes.

En 1780 la familia Girona emprendió la aventura de embotellar un vino que recibió muchas influencias de la viticultura francesa a lo largo de su trayectoria. Esta Bodega que se remonta a una época pre filoxérica recibió un impulso definitivo cuando el industrial Ignasi Girona decidió reconvertir el pequeño negocio heredado de su familia en una empresa bodeguera que no ha sido indiferente al paso de los años y que ha sabido adaptar la consecuente modernidad a la tradición heredada de sus ancestros.

Un Oda Blanc, mezcla de Chardonnay y Macabeu fermentados en barrica, disponían el ánimo. Resulta un vino un tanto glicérico en su entrada con un aporte tropical y algunos toques de madera ahumada. Es imprescindible beberlo frío para ir notando a medida que se calienta un reflujo balsámico que limpia el paladar del exceso de sal de los caracoles.


Como quiera que el segundo plato fuera a tratar de filete o manitas de cerdo -peus de porc- la elección de un 1780 resultaba más que justificada. Cabernet Sauvignon, Ull de Llebre –Tempranillo- y Garnacha celebran el encorchado de su primer vino. El poder de la fruta sobre madurada se funde en un trasfondo mineral y especiado. Un suave terciopelo echa el resto dejando entrever quizás una madera demasiado potente –barricas nuevas americanas y francesas- y un envejecimiento todavía prematuro.

Dos apuntes a tener en cuenta. El Gotim Bru es calidad precio uno de mis preferidos mientras que otro de sus productos, el Cérvoles, se aleja del denominador común de la zona asemejándose más a un Priorato que a un Costers del Segre en sentido estricto.


Este año nos iniciábamos en el noble arte de escalar las mejores crestas pirenaicas de los picos que con algo más de tres mil metros circundan el Lago de Oô. Crabioules, Perdiguero, Lliterolas, Lezat, Seil Dera Baquo y Spijeoles martillean aun frescos en nuestra memoria como una de las aventuras más excitantes vividas al calor de una verano extraordinario y en la mejor compañía.

Cada uno de nuestros pasos nos acercaba a la meta final. El mejor premio: ese paseo triunfal por el Castell del Remei, y van seis. Son los ecos de un verano ya marchito y camino de un otoño, promesa de una nueva vendimia y de una nueva añada que apuntar en el calendario.

11 comentarios:

Allan Gaskin dijo...

Vaya aventura! ¿Que tal la escalada por los pirineos?

SIBARITASTUR dijo...

A mi el oda blanc me gustó hace mucho tiempo, compré una botella del 2006 y no me gustó mucho. espero qu no me pase lo mismo con el 1783, me gustó el 2003 en su día, me gustaría probarlo ahora a ver que pienso

Carlos Palahí dijo...

Alan, si te decides cruzar el charco te haremos de guía:-)

Salió todo redondo.

Slts.

C.P.

Carlos Palahí dijo...

Por lo que dices Sibaritas las añadas de castell del Remei te parecen cambiantes.

El Oda Blanc siempre me ha sabido más o menos igual, sin demasiados cambios en su estructura.
Pero en cuanto al 1780, Oscar me aportó un dato que se me había pasado por alto. Resulta que un cambio de enólogo puede haberle modificado algo el caracter. Y eso es notorio : ahora quizás expresa más su procedencia de la D.O.Costers del Segre.

Saludos.

C.P.

SIBARITASTUR dijo...

Carlos, no se sí cambian mucho las añadas, cuando lo probé en su día tenía otros "parametros" de gusto y conocimiento

Carlos Palahí dijo...

Quizás todos esas diferencias sean producto del cambio de enólogo que apuntábamos antes.

Ahora ,repito que en el ODa Blanc no recuerdo haber apreciado grandes alteraciones.

Por cierto ahora, desde finales de Agosto, han empezado a vendimiar en Castell del Remei. ¡Caluroso veranp!

Slts.

C.P.

Oscar Gallifa dijo...

Por alusiones y ganas de participar,

Eso de ir cada añoo al mismo sitio y probar siempre los msmos vinos es lo que tiene ,se puede evaluar la trayectoria de una bodega o de los vinos en cuestión.
El cambio de enólogo parece que ha dado un cambio, notable podría decirse si afinamos bien, al mejor vino de esta casa: 1780. Antes, por decirlo de alguna manera, era más atlántico, tocado por un rastro varietal más notable y menos maduro de sensaciones. Ahora, parece que se une un poco a la tendencia de apurar la maduración y usar (que no abusar, de momento...) la madera para darle un toque de consistencia al vino, más Mediterráneo, cálido y en linea con lo que su D.O. tiende a mostrar.

Efectivamente, el Oda Blanc sigue su camino original, como si de un solitarioguia de montaña se tratase, que repite la misma excursión año tras año sin salirse de la senda trazada.


Un abrazo

OG

Carlos Palahí dijo...

Me ha gustado la definición del Oda Blanc. Y aunque sea por una vez estoy políticamente de acuerdo contigo en tus apreciaciones :-).

Salute amici!

C.P.

Allan Gaskin dijo...

Hola Carlos.
Hace tiempo que planeo "cruzar el charco", gracias por la oferta, la tendré en mente cuando vaya por esos lados =D
Un abrazo!

Carlos Palahí dijo...

Aquí nos tienes Allan.
¡Un saludo!

C.P.

Anónimo dijo...

Hola C.P.!!!
Que bonitas rutas por los pirineos,espero algun dia poder hacer alguna salida con vosotros y poder degustar uno vinitos juntos!!! sois los mejores!!!

Un abrazo muy fuerte!!!