lunes, 15 de junio de 2009

Un pedacito del Bages


Masies d´Avinyó, más conocida como Abadal, es de esas bodegas que abanderan una denominación de origen al completo. A la pregunta ¿qué bodega es la más importante de la pequeña D.O. Pla del Bages? La respuesta está más que clara: Abadal.
Como anteriormente ya hicimos una aproximación a la pequeña denominación de origen Pla de Bages, nos centraremos en esta ocasión en la propia bodega, en esa punta de lanza que dirige los pasos de una zona volcada desde hace siglos en la elaboración de vino.

Al asentarse en el centro de Cataluña rodeada de bosques llenos de encinas, robles, romero, tomillo y orégano, se puede decir que la bodega puede consumar sus vinos con el beneplácito de un clima continental-mediterráneo, tomando a su medida las características más apropiadas para sus elaboraciones.
Ese clima (decir microclima sería más acertado) favorece la vida y virtudes de diversas variedades -sean autóctonas o no- por lo que desde los inicios de la bodega se apuesta por un abanico varietal bastante amplio: cabernet sauvignon y franc, merlot, chardonnay como variedades foráneas, y picapoll (original del Bages) y sumoll como principales autóctonas.

Si nos centramos exclusivamente en sus dos vinos con aportación indígena nos encontramos dos ejemplos diferenciados. Por un lado un monovarietal blanco de picapoll y, por otro, un rosado donde la sumoll hace, junto con la cabernet sauvignon y estrenando coupage en esta cosecha 2008, acto de aparición para consolidar el compromiso de la bodega con las variedades autóctonas.


El primero es un vino escaso, normalmente se agota en las tiendas después de unos días de su salida al mercado. No es que sea el único monovarietal de la uva que se elabora en la Denominación, pero sí es de los que mejor se comporta con nuestro paladar.
Destaca una nariz muy potente con aromas de piña, albaricoque maduro y rastros de hinojo muy marcados. Este 2008 se nota algo cargado de lías, se aprecia que hay insistencia en su trabajo aunque no resulta preocupante por la necesidad de botella que tiene en este momento. Sabroso y algo opulento con una acidez moderada que ensancha las sensaciones en boca.
Nos deja aromas en retronasal de plátano maduro y un toque amargo (pomelo) muy característico, completamente varietal.

Si pasamos al rosado nos topamos con un vino donde el cabernet sauvignon se lleva el protagonismo del coupage (80%), eso sí, compartiendo la presentación final con la comentada sumoll.
Parece que en la primera fase de cata, la visual, gana la partida la variedad gala pues aporta un pomposo color rosa frambuesa muy sugerente, brillante y limpio.
La nariz representa a las dos variedades con rasgos diferenciados de cada una. Cereza muy madura, fresas al punto de recolección y una piruleta de fresa muy evidente. Se nota un punto de alcohol si se deja subir de temperatura (entono el mea culpa en ese aspecto… perfecto a 10-11º).
En boca es sabroso, un punto dulzón y con buena acidez. Deja sensaciones de fresa ácida y un toque de caramelo quemado muy tenue en su final.

Animamos a la bodega a seguir trabajando con las variedades autóctonas, a querer conocerlas para poder sacar de ellas el máximo rendimiento organoléptico y unos vinos, a ser posible, característicos del Bages.

[Salvo la foto de las botellas, el resto pertenecen a la web de la bodega]

2 comentarios:

Carlos Palahí dijo...

Por cierto quisiera aportar que el nombre de Bages se atribuye al dios del vino Baco -como nosotros Vadebacus-.
En el manuscrito medieval-Miracula Sancti Benedicti-el autor atribuye el nombre de Bages a Baco y su dervivación Bacasis.

Slts.
C.P.

Oscar Gallifa dijo...

Efectivamente Carles, si repasas la entrada de Toni que enlazo en el post, verás que algo se comentó al respecto en su día.

Particularmente me parece poco lógico que una sola marca tire del carro de la denominación de origen, parece que el resto está agazapado detrás del parapeto que representa ser una pequeña D.O. Una lástima en todo caso que no se prodiguen más ejemplos autóctonos como los citados de Abadal.


Un saludo

OG