jueves, 18 de junio de 2009

Mas La Plana 2002

El gigante Torres, del cual hemos dedicado varios artículos en nuestra web, es un referente de expansión comercial, dedicación y tradición en todo lo que rodea al mundo de la uva. Pronto se cumplirán 140 años desde que Jaime y Miguel Torres dedicaron sus esfuerzos a construir la primera bodega de Vilafranca del Penedés. Su estrecha relación con la América Latina hace que el apellido Torres sea tan conocido por aquellos lares como por sus tierras catalanas.
La familia Torres está desperdigada por varios continentes y centros neurálgicos en lo que se refiere al vino como Chile y California.

Realizar un resumen de la historia, premios, capacidad empresarial y visión de futuro es tarea imposible, como intentar cuadrar el círculo, y es por ello que me limitaré a comentar el último de los vinos que he podido disfrutar: Torres Mas La Plana 2002.

Este Mas La Plana, conocido por aquel entonces como Gran Coronas Cabernet, desbancó a los mejores cabernets mundiales en la olimpiada del vino de Gault-Millau, en 1979, y se hizo con la medalla de oro del certamen, pasando por encima del mismísimo Chateau Latour y de cualquier otro. Fue la añada 1970 y supuso un fuerte impulso para el Penedés y para la bodega.

El viñedo que da luz a este Mas La Plana se situa en Pacs del Penedés y tiene una superficie aproximada de 29 hectáreas, todas de cabernet sauvignon. Allí se obra el milagro. Amén de premios y demás consideraciones soy de la opinión de que lo mejor para descubrir un vino es probarlo y disfrutarlo, como ha sido el caso. El precio aproximado en tienda es de 40 euros y tengo que decir que vale la pena pagarlo. Tal vez sea la mejor cabernet nacional que haya tenido ocasión de beber.


Su color es color cereza intenso de capa alta, como el de la sangre fresca. Desde su descorche el corcho estuvo impregnado de un aroma a fruta roja de muy buena calidad, excelente la materia prima con la que se hace este vino. En la primera impresión se advierte que necesita oxigenarse, no en vano es un vino con unos 18 meses en roble francés. Aromas reducidos vegetales que en cuestión de minutos desaparecen y es entonces cuando aparecen maderas de gran calidad y para nada molestas. Permanecen junto a la fruta de principio a fin pero también laurel y notas minerales similares al grafito. Arcilla y regaliz, caramelo toffee y caja de puros y un leve recuerdo sanguino.
En boca es delicioso y me sorprende porque gana con una mayor temperatura de degustación. Es más, cuánto más fresco más vegetal es. Como los grandes se despliega al despegar en temperatura y la fruta se va abriendo paso seduciéndote sin darse uno cuenta. Tiene muy buena acidez desde su entrada en boca y mantiene unos taninos todavía presentes pero que dan sensación de redondez. El final maravilla y deja un recuerdo imborrable a matorral mediterráneo con extrema delicadeza.
Delicioso.

Puntuación: 9,3 PCG

7 comentarios:

SIBARITASTUR dijo...

Se me escapa en precio. Pero un día no hace mucho lo encontré por copas en una vinatería. algo no cuadraba hasta que vi que era del 96. No estaba mal pero no me gustó demasiado.

CarlosGonzalez dijo...

Hola amigo sibaritas, un 96, por copas...da que pensar...no creo que la cultura de los vinos por copas esté establecida de manera satisfactoria, la verdad. En fin, como todo, a probarlo en las mejores condiciones.
Saludos

Salud, dinero, amor y vino. dijo...

Yo he probado bastantes añadas muy viejas de Mas La Plana. La verdad es que no se deciros de dónde salieron las botellas, en micasa siempre hay alguien o alguienes que se dejan botellas para que probemos - cosa que se agradece mucho - una si que recuerdo que era del año 70 y picos , no se que año debió empezar a hacerce este vino. Lo trajo una buena amiga madrileña, en uno de sus viajes a mis territorios, se lo había regalado un jefe de una entidad bancaria, a quien a su vez se lo había regalado un cliente...ojo con la historia de la botella!!!, la cuestión es que quisimos decantarlo, pq el color era ya bastante difuso, y parecía un vino más muerto que vivo. Al primer contacto , nada de nada, peor le dimos tiepo mientras comíamos, nos bebíamos otras botellas y nos fumábamos los puros...la cuetsión es que como Lázaro resucitó, por obra divina, y aquello acabó siendo una fiesta. Ojo!!! sobretodo si se entiende que un vino tan viejo y tan evolucionado, con sus extraños matices, tan delicados y aterciopelados como una vieja pieza de ropa guardada en naftalina, pueden aportarnos. Por eso sin duda, lo considero el mejor cabernet español, pq evidentemente, aún no he probado ninguno tan viejo. Sin embargo, nada que comparar con los viejos burdeos como el Mouton , que aunque no he probado tan viejos, son otra cosa en su evolución, una evolución + atlántica, con más respeto a esa acidez que da una estructura vigorosa y casi indemne a pesar de la sutilidad al cabo de los años.

CarlosGonzalez dijo...

Hola salud...
La ocasión es perfecta, tu comentario sugiere una pregunta: has probado alguna añada reciente?. Si es así podrías hacer un proceso de abstracción e intentar trasladarte de aquí a 20 años y deducir como estará en un futuro, comparándolo con tu experiencia?.
Saludos y mil gracias.

Salud, dinero, amor y vino. dijo...

Si, he probado varias. Peor ahora no me hagas pensar, acabo de ir al huerto y me vuelvo, y tengo la cabeza caliente.
Creo que es complicado dar alas a un vino que no sabemos comos erá en unos años, Mas La Plana es un cabernet mediterraneo, sin duda. Probablemente un cabernet que no es 100% cabernet en sus últimas añadas o eso me ha parecido, perdón si divago.
Un gran vino, pero pienso que está mejor al paso de los años, que recién nacido.
A mi me han emocionado más estas botellas viejas que las jóvenes.

Como siempre, creo que los vinos me empiezan a emocionar más cuando de jóvenes son agrestes, casi impresentables, pero de viejos se vuelven amigos y aduladores.

Es como la esencia de la verdadera grandeza que surge más allá del tiempo.
Los vinos que nacen viejos, mueren pronto.

Bien, quiero decir que los Mas La Plana que he probado, siempre me han gustado. Pero soy de las que ya hace mucho tiempo que bebo, no apunto datos. Es decir, no puedo deciros cuántos, de qué añadas, cómo, ni en qué momento.

Dejad que evolucionen, un consejo.

Mejor los viejos. Seguramente nacieron mucho más duros e infinitamente más agrestes que los actuales.

Esa dureza del cabernet un poco verde, cuando ya está amduro, pero aún no ha pisado la raya...

Eso ya nadie se atreve a embotellarlo. Al menos desde que Parker es Parker.

Oscar Gallifa dijo...

Estas opiniones al respecto de los cabernets mediterrráneos me hacen pensar en que, como es lógico, la hechura de hace 20 años era bien diferente a la actual... osea, que los actuales Mas La Plana nunca llegarán a ser lo que pueden haber llegado a ser los iniciales.
Lo cual no quita que las últimas añadas estén muy disfrutables en 5-10 años máximo: cosas del patrón de elaboración, relacionado con el propósito del consumismo acelerado (y obligado).

A modo de comentario, veo por ahí que la añada ´99 del susodicho cabernet está ahora mismo de lujo, al punto perfecto de evolución y disfrute.

Un saludo

OG

CarlosGonzalez dijo...

Yo estoy por dejarlo dormir a este MLP.. quién sabe en qué se corvertirá, pero hoy por hoy me ha gustado y mucho.
Paciencia...que es la madre de la ciencia...