lunes, 1 de junio de 2009

Grana sobre blanco


Los calores de la primavera ya empiezan a tornarse estivales y las emociones de los últimos días han saturado las almas y los cuerpos con los excesos propios de quien ha conquistado desde el baluarte más preciado del Oso y el Madroño hasta el Coliseo Romano, pasando por la leonera de la Ciudad del Turia.

El blanco como han podido comprobar no es mi color favorito pero siempre hay una excepción. Y que nadie se moleste porque del blanco salen todos los colores del Arco Iris. Pero ahora, recogida y lavada la camiseta blaugrana, es hora de volver a los viejos hábitos donde la ausencia de color, o mejor aún la claridad del mismo, es la nota preponderante.

No diré que los tintos me gusten menos en verano pero es que los blancos, que siempre me enamoran, es ahora cuando se manifiestan a pleno rendimiento. Ojito que hablo únicamente de vinos. Una temperatura algo fresquita ayuda a que el líquido transite en su plenitud por el paladar hasta el estómago dejando esa sensación entre refrigerante y exuberante, de placer contenido y anestesia de la canícula circundante…

And the winner is….Maximin Grünhäuser Riesling Qualitätswein Abtsberg 2000. La dorada uva del Rin –sería la traducción de Riesling- se ve representada por uno de los mejores pagos de la D.O. Mosel-Saar-Ruwer. El Doctor Carl Von Schubert es el patriarca familiar que dirige la Bodega radicada en sus tres pagos de referencia: Bruderberg, Herremberg y Abtsberg. Este último, Abtsberg - el Pago de los Abades- se encuentra en la ladera media de la montaña cuyo sustrato se compone de pizarra azul desmontada que le da ese característico toque de mineralidad e hidrocarburo que a mi particularmente me entusiasma.


La añada del 2000 fue particularmente difícil –muy madura-y Vinialia a través de su Kommandant Berichterstattung –Lluis Pablo para los amigos- nos recomendó bajando la voz que nos hiciéramos con algunos ejemplares de este semiseco Maximin Grünhaus catalogado como Qba pero con datos analíticos de Kabinett.
Grado alcohólico: 8,4%.
Azúcar residual: 51 gr/l.
Acidez: 8,6 gr/l.

Una añada madura pero con un perfil bajo en alcohol que aporta muchísima mineralidad con destellos todavía de un carbónico ligero. Los hidrocarburos remontan a manifestaciones de plástico playero. La acidez se hace presente al final del recorrido recordando que tiene cuerda para rato pero creo que ahora el placer de su consumo –como diría Michael Wöhr- es máximo. Al final y a medida que se va calentando-lejano ya el yacimiento petrolífero- aparecen notas cítricas, melocotón de Calanda y flores blancas que expanden su perfume.

Un placer y Visca… ¡No! –me dicen en tono de desaprobación- Que es una web de vinos…Bueno hombre pero tampoco hay que ser autista.

2 comentarios:

SIBARITASTUR dijo...

jajajajjaja, menudas comparaciones, en ese caso prefiero los tintos. Sabes/is donde puedo mirar las clasificaciones de los rieslings porque no me entero de nada salvo cuando miro los precios...

VadeBacus dijo...

Supongo te refieres, amigo Sibaritas, a la clasificación de los vinos alemanes según su calidad.
Si es así te recomiendo te pases por el blog de Olaf y José Luis (Uno +)y busques al respecto, una de sus primeras entradas fue sobre el tema y recuerdo que estaba francamente bien expuesto.

Como pequeño adelanto de información decirte que un vino de la categoría Qba es el menor que puedes encontrar (algo así como lo que nosotros entendemos por Vino de la Tierra). Después vendrían las categorias superiores de QmP: Kabinett, Spätlese, Auslese, Beerenauslese y, por último, Trockenbeerenauslese (de menor a mayor en base a su cantidad de azúcar residual... Salvo si tiene la palabra Trocken después de las anteriores referiéndose entonces a que es seco).

saludos

OG