lunes, 22 de junio de 2009

Al filo de lo posible


Con los calores del incipiente verano cada vez es más frecuente refrescar el ambiente con una fría burbuja que pongan a tono paladar y garganta antes de acometer otros caldos de temperatura más cálida.
No me declaro un amante de los espumosos de mi tierra con lo que siempre me cobijo a la sombra de mi vecina frontera gala a la hora de escoger un producto de estas características que satisfaga mi exigente sensibilidad, que no así mi bolsillo.

Los motivos cuando no son legítimos se inventan por si solos y son la excusa perfecta para reunir a unos cuantos amigos alrededor de una buena tertulia. En este caso se trataba de poner puntos y comas a la aventura que cada verano unos pocos entusiastas de los deportes de alta montaña emprendemos agarrados a la fiebre de los tres miles de nuestro Pirineo. De esta segunda parte ya daremos buena cuenta en estas mismas páginas pero ahora de lo que se trata es de planificar rutas y escaladas entre guías y mapas a la vez que satisfacer nuestros sentidos con un par de aportaciones vínicas de diferente factura.

Para empezar un Pierre Peters Cuvée Spéciale 2000. De este pequeño productor de Le Mesnil-sur-Oger ya hemos hablado en nuestro Blog Vadebacus y hemos catado además las ediciones 1998,99 y 2000. Por cierto creo que esta última se encuentra ahora a la altura de otras con muchísimo más nombre y prestigio. El abismo entre la versión básica y el Cuvée Spéciale adquiere toda su dimensión con la selección de añada 2000 camaleónica, pletórica y cargada de sensaciones. Es un Blanc de Blancs elaborado donde mejor se entiende el Chardonnay dentro de la extensa zona champañera.


La burbuja es fina, delicada, sostenida. Un suave pan tostado que se diluye dando paso a un sabor más metálico cargado de mineral calcáreo. Al cabo de un cierto rato la mantequilla se transforma en notas florales, con un ligero toque amargo y una acidez cítrica persistente que alarga su recorrido. Genial.

Con las copas todavía llenas de Pierre Peters pasamos a degustar un tinto bandera de la Costa Brava Norte, todo un clásico, un Gran Claustro 1999 Castillo de Perelada, todavía con la denominación de origen Empordà-Costa Brava –desde 2006 se ha eliminado la indicación Costa Brava-.


Este es un vino que hay que darle de comer aparte. Procede de plantaciones de los términos de Pont de Molins y Perelada. Se ha realizado a base de una selección de Cabernet Sauvignon (40%), Merlot (30%), Garnacha (15%) y Cariñena (15%).
Lo primero que nos ofrece es su opulencia con taninos muy marcados y unos barnices muy presentes. El balsámico evoluciona al evaporarse el alcohol. La fruta madura es ahora un placer y se atisba un pimiento verde junto a un suave timbre de chocolate y perfume de violetas.

El vidrio se tiñe de un rojo cargado de negro intenso que contrasta con el amarillo pálido del Pierre Peters que sigue burbujeando en la copa de al lado. Extraña pero entrañable pareja…al filo de lo posible.

N.A.La primera foto corresponde al lago del Portillon d'Ôo,cerca de Bagneres de Luchon,en el Pirineo Central.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Carles!!!
Que foto tan chula, donde dices que es? me gustaría poder ir algún día...

Estoy totalmente deacuerdo con el champagne de PP creo que no le tiene nada que envidiar o otros champagnes,
Gran Claustro creo que es un vino con demasiado cuerpo, cosa que me gusta, pero para catar se me hace pesado y lento, mejor lo maridare con un buen civet de ciervo.

Un saludo y hasta pronto montañero!!

Carlos Palahí dijo...

Un placer leerte por estos lares ANONIMO.

Bien el lugar en cuestión queda algo lejos de Gorguja amigo mio...ja,ja,.ja.Tranquilo que este año harás de guía y podrás practicar el francés con el Rocco de la Franja.

La añada 200o del Cuvée Spécial del PP me pareció excelente.
Y respecto al Gran Claustro reiterar que el tiempo juega claramente a su favor mejorando lo presente.

Una abraçada!

Oscar Gallifa dijo...

Y que bien nos lo pasamos.. y lo que nos queda!!

Este año toca dejarme llevar, disfrutar del paisaje francés e intentar concluir la aventura tan satisfactoriamente como siempre. Prometo portarme bien y calzarme lo que haga falta.. ;-)

Ya tengo los nervios nerviosos.

Una abraçada companys.

OG