lunes, 25 de mayo de 2009

Slow Vitis, slow emotion

Los pasados 10 y 11 de Mayo se celebró en la ciudad Condal la feria Slow Vitis, una muestra de vinos que, en principio, estaba dedicada a los vinos de concepción natural, autóctonos y biodinámicos.
Alojada en el antiguo convento de Sant Agustí era el marco más o menos idóneo para esa exposición, pues no es la primera feria de productos vínicos naturales que pasa por esa estancia.

Como es normal en estos casos, la verdadera intención de la exposición se vio un tanto transformada por la entrada de diversas bodegas que poco tenían de naturales o biodinámicas (más dinámicas que bio…), la temática se tornó mas bien hacia los vinos realizados con variedades autóctonas y, por añadidura, algunos realmente naturales.

Antes de empezar con el resumen de datos y vinos allí probados (como en botica, hay de todo un poco) me gustaría recalcar un par de observaciones no del todo positivas. La primera es la insistencia de muchos elaboradores de estar fumando mientras sirven los vinos. Eso crea una atmósfera de humo saliente que se mezcla con los aromas propios del vino que, en la totalidad de los casos, llegan a molestar de sobremanera.
La segunda es la temperatura un tanto incontrolada de los vinos que aguardaban ser bebidos, al sol, bajo una simple lona o en el mejor de los casos, dentro de una cubitera llena de agua a temperatura ambiente (una lástima beber Mas Doix o Malvasía de Sitges a 24º…).

Volviendo al tema que nos interesa, intentaré hacer un resumen escueto de todo lo que por nuestro paladar pasó, sea decente, original, curioso, o incluso llegando en numerosas ocasiones a la siempre empleada frase “más de lo mismo”:

La jornada empezó con los vinos blancos de Barranco Oscuro, una de las bodegas españolas con viñedos a mayor altura de la península. Destacan en sus composiciones varietales la utilización de la Vigiriega, variedad más relacionada con Tenerife que con las alturas de las Alpujarras granadinas.


Rico su espumoso de esa variedad al igual que su vino Tres Uves, un poco tocado por la madera a estas altura de su vida pero con buena materia y mejor futuro a medio plazo.

Albet i Noya nos dejó un poco fríos, poca autenticidad y mucha fruta tropical en sus blancos, muy homogéneos pese a tratarse de vinos varietalmente diferentes.

Como estaba cerca, pudimos corroborar que Laureano Serres es un tipo sincero, plano y realmente agradable. Sin problema alguno para saber qué tipo de vinos elabora (sus vinos hablan por sí solos), todos sus blancos están tocados por un inconfundible aroma de madroño y boniato asado bien característico. Se me antojan puros, diferentes y con un aporte de levaduras que muchos las quisieran para ellos...
Los tintos más de lo mismo: sanos, curiosos y tocados por la efusión de su hacedor.


De la misma zona que el anterior, Terra Alta, llegó Serra de Cavalls. Dos blancos probamos de la casa: uno joven con bastante proporción de Garnacha blanca que ni fu ni fa (más rastros tropicales invadiendo la nariz) y otro monovarietal de la misma uva esta vez pasado por barrica que, pese a la negación del bodeguero, se nos antojó de sulfuroso subido (a su favor decir que se trataba de un 2008)

Hal de la Enoteca de Italia y sus Ca´Rugate nos permitió la comparación entre una garganega (varietal italiano, fresco y con mineral volcánico en este caso) convencional y otra elaborada como antaño se hacía. Por supuesto nos quedamos con la última, más tocada de complejidad y sabrosura tanto en nariz como en boca.


Su tinto presentado, un Monferrato llamado Pecoranera, muy equilibrado, fresco y de acidez generosamente medida.

A esas alturas de la tarde decidimos dar paso 100% a los vinos tintos y, porque allí se encontraba, empezamos la tánica tanda con los vinos de Carles Andreu. Rico su espumoso Rosat Brut Barrica de Trepat, amplio, sabroso y con perfectas notas de frutillos silvestres muy tenues y comedidas.
Mismo varietal para su tinto, increíblemente tocado por la sutileza de una uva que parece estar maldita para elaborar monovarietales con ella. Craso error, éste demuestra cualidades de sobra.

Llegó el turno del Celler Mas Doix, con un Salanques 2006 un tanto comedido y claramente el segundón de la bodega, y un arrollante Mas Doix 2006 que mostraba el mineral tan típico del Priorat como sólo él sabe hacerlo. Mucha fruta negra, algo licoroso y con un final muy largo. Espléndido vino que se vio afectado por los 22º de temperatura y por una copa (otro toque de atención a la organización en este sentido) que no ayudaba precisamente a expresarse.

En toda feria existe una o dos estrellas que brillan con luz propia y que, por lo de dejar un buen sabor de boca, mejor dejarlas para el final

Pocas dudas teníamos de que Sara Pérez era una mujer inconformista y lanzada, aquí pudimos confirmarlo. Se presentó felizmente acompañada de su retoña de 5 meses (increíble lo guapa que se presenta la “cantera”) y de sus nuevos vinos de finca.
Els Escurçons 2006 es una mayoría de garnacha plantada en las alturas, increíblemente fino y mineral, como tocado por una áurea de savoir affaire. Un vino para descubrir lo que es la homogeneidad entre mineral y fruta fresca.
Su ya conocido Clos Martinet, también 2006, me pareció más fino que en otras añadas, menos separado del resto de Priorats (así me lo parecía hasta probar esta cosecha). Podría ser el efecto de un uso menor de cabernet y merlot… seguiremos su rastro y volveremos a comparar.
Por último, y como final a una magnífica entrega de vinos personales, Camí Pesseroles 2006: cariñena al poder, barroquismo y una textura que sólo esa uva, cuando está bien tratada, sabe expresar. Mi preferido del día, hasta su botella y etiqueta están al máximo nivel de entrega.


Por último y, como dirían los Estopa, “partiendo la pana” en cuanto a blancos mostrados: Bodega Ampelidae y sus sauvignons blancs de Poitiers (Futuroscope sí, prácticamente pared con pared).
Simplemente geniales, después de la paliza tánica que llevábamos encima descubrimos que nos habíamos dejado dicho productor por probar. Sin problema, la acidez y la estructura de estos sauvignons (blanc y rouge) nos ayudaron a limpiar las papilas y resetear nuestro paladar.
Increíble también un pinot noir de la misma zona que elaboran, tocado por la acidez comentada y muy digno en su paso por boca. ¡Esperamos poder volver a probar estos vinos cuanto antes!


Por supuesto hubo muchos más pero la lista de ejemplares debe acabar aquí. Volveremos a la carga en unos días con un repaso mucho más exhaustivo de las elaboraciones granadinas.
Que disfrutéis, naturalmente, con los vinos más naturales.

17 comentarios:

Adictos a la Lujuria dijo...

Fue una jornada increíble en muchos aspectos pese a que no paro de darle vueltas al criterio de selección de bodegas, si no tenia claro que muy claro que es el movimiento Slow español tras esta intensísima y genial jornada me quedo menos claro si cabe.

Para los que gustamos de catar y conocer a sus protagonistas fue un gran día, pocos aficionados y profesionales pero muy buen rollo,pese a las copas, que a fin de cuentas para los que rehuimos de actos multitudinarios fue un acierto,no creo que los bodegueros allí presentes piensen lo mismo.

Un saludo y espero tener tiempo para dejar mi breve aportación del evento.

SIBARITASTUR dijo...

una pena esos fallos pero que lujo poder tener esos vinos y probarlos tranquilamente...

Anónimo dijo...

Un lujazo asistir a una feria "privada" en ese marco para unos cuantos elegidos. Una lastima las copas, aunque supongo que razones poderosas habrá para ello.

Me gustó mucho el PN de Montsoriu y su espumoso Trallero.

Tambien mencionar Colet por el concepto de espumoso.

Un saludo,
Santiago.

Oscar Gallifa dijo...

David,

Para mí fue un acierto que la cosa no fuera multitudinaria, se podía catar, hablar e incluso debatir tranquílamente mil y una cuestión con los bodegueros (todos muy entregados a la labor de divulgación, todo hay que decirlo).
Efectivamente, para los bodegueros no es el mejor marco pero... los aficionados lo agradecimos mucho!


Saludos y hasta pronto, seguro!

OG

Oscar Gallifa dijo...

Sibaritas,

Los fallos hay que cogerlos con pinzas... ya sabes que por defecto somos a la vez críticos y partidistas cuando algo nos hace escribir. El remarcar puntos que se pueden mejorar (y ojo, que nunca llueve a gusto de todos) es un aspecto, creo yo, muy recomendable para modificar si procede en futuros actos.

Si algún día tienes oportunidad de cazar algún vino de Laureano no lo dudes, entreras en la dimensión desconocida a golpe de levaduras :-))


Saludos

OG

Oscar Gallifa dijo...

Querido Santiago,

Poderos caballero Don Dinero.... una copa Riedel o Schott no hubiese estado mal, eh?? jejeje Supongo que el rendimiento de la feria y su planteamiento no daba para grandes desembolsos en según que aspectos, pero vaya, cosas peores se han visto, no?

Tienes razón con los vinos de Montsoriu. Recuerdo uno tinto de imposible coupage (mencía, pinot,....) que me/nos hizo arquear las cejas cuando lo probamos...
Del tema espumoso no soy el más capacitado para hablar pero, a falta del Assemblage de Colet (desconozco si en el bajo mesa del stand se atesoraba alguna botella para clientes VIP :-)), el resto me pareció "más de lo mismo".


No probasteis los blancos franceses de Ampelidae..?? Sería interesante saber vuestra opinión al respecto, a nosotros nos parecieron muy ricos.

CarlosGonzalez dijo...

Si partimos de la premisa de que vinos naturales lo son todos, dicho por uno de los organizadores, todo este debate está de más. Tal vez es que intentamos separar algunos vinos de otros y se busca cualquier pretexto.
Por otro lado lo del catavinos usado fue del todo surrealista, tengo una cristaleria de cierto banco azul con catavinos mejores, y eso que me la regalaron. Tampoco se cató en las mejores condiciones a nivel de temperatura, me niego a tomar ciertos vinos por encima de los 20-23 grados, por muy buenos que sean.
Por lo demás fue una oportunidad para probar cosas nuevas, como las de Sara, Laureano, Barranco Oscuro y algún otro apuntado en la entrada.

Adictos a la Lujuria dijo...

Oscar, Santiago y a todos aquellos que les pueda interesar, es cierto que los vinos de Serrat de Montsoriu estuvieron entre los que más gustaron y por eso hemos organizado una visita para el domingo 6 de junio.

Si queréis venir ya sabéis, adictosalalujuria@gmail.com

Un saludo y pronto daremos un repaso de vinos naturales o quizás deberíamos decir, vinos naturales honestos de Granada.

Adictos a la Lujuria dijo...

Carlos se de dos que cataron con copa Riedel durante todo el día, eso si, de cava.

Un buen día con grandes vinos pese temperaturas excesivas, quizás una de las ferias más interesantes de las ultimas semanas, si os contara la ultima lloraríais.

Un saludo

CarlosGonzalez dijo...

hombre, qué es eso de vinos naturales honestos? :-)....
Veo que David introduce o crea una nueva normativa según el grado de honestidad de la bodega. (Es brooomaaa). En el fondo sabemos que hay diferencias, se notan a la legua. Yo mismo en Galicia he bebido vinos que nada tienen que ver con lo que estamos acostumbrados al meter la nariz en una albariño o godello por ejemplo.
¿Mejores o peores?.Diferentes diria yo, la calidad proviene de muchos factores.
Saludos!

CarlosGonzalez dijo...

Por cierto, David, cuál dices que es tu mail? :-)))

Adictos a la Lujuria dijo...

Cuando hablo de honestidad es porque cuentan lo que hacen y como el tema carece de control hay que confiar que sean honestos porque si estos, los de Vinos Naturales no lo son apaga y vámonos a tomarnos una Coca Cola que por lo menos te dicen que su formula es magistral y secreta.

Mi mail
:-))))))))

Saludos

Oscar Gallifa dijo...

Me gusta eso de decir HONESTO, va mucho conmigo. A si uno sabe y puede elegir donde pisa.

Que pasada el tener que llevar copas propias a las ferias David.. aunque claro, ¡que os quiten lo bailao! jajaja

Un abrazo.

OG


PD: Carlos, como siempre, de abogado del diablo. Y que bien le sale, eh? :-PP

Adictos a la Lujuria dijo...

Propias???? ja, ja, ja

Fue gracias a Sergi Colet, además de deleitarnos con unos excelentes cavas se apiado de nosotros cuando vio los catavinos.

Saludos

Anónimo dijo...

David, nos bebimos su cava, nos presto las riedel y encima nos aguanto cada vez que saturados de tintos limpiabamos la boca con sus espumosos. No solo se es grande elaborando grandes vinos...Santa paciencia.
Santiago.

Adictos a la Lujuria dijo...

Hombre Santiago que no somos de los más pesados,la ultima feria la liquidamos en una hora y además devolvimos la copa sin romper

Un saludo

Oscar Gallifa dijo...

Lo que está claro es que sois dos pesos pesados de todo aquello que se cuece en un radio de 50km a la redonda! Anda que os perdéis algo...

Enhorabuena! :-))

OG