jueves, 14 de mayo de 2009

Chivite "Colección 125" Reserva 2000, clásico foral.

De cómo los vinos clásicos ganan con su guarda ya somos conscientes, pero la grandeza de ese mérito reside en capear modas, “revoluciones” de gustos homogéneos que luchan en la batalla de la poca identidad, de la guerra del anonimato más pueril e insignificante.
Solo las grandes bodegas, esas casas que hace muchos años que practican el noble arte de hacer vino, pueden plantar cara a las más grandes y nuevas elaboraciones con su verdadera arma de batalla: la grandeza de su estilo y la coherencia de sus elaboraciones.

Bodegas Chivite lleva una pila de años (desde 1647) realizando grandes vinos en la D.O. Navarra, siempre desde una óptica de tradicionalismo y un punto de vista clásico, sin grandes modernidades ni posibles cambios a corto plazo. Si han querido realizar un vino de nuevo cuño, se ha esperado a poder realizarlo con cara y ojos, nada de cambiar la filosofía de su bodega de siempre para banalidades… por eso, a día de hoy, puedo dar bombo y platillo a un gran vino de la casa: Chivite Colección 125 Reserva 2000

Es el resultado de una mayoría de tempranillo y un resto de merlot más cabernet sauvignon (66, 20 y 14% respectivamente), un coupage clásico en la zona que personalmente siempre he encontrado muy adecuado.
Los 18 meses que pasó en una barrica nueva francesa lo dotó de cierta potencia inicial un tanto desbocada, demasiado hercúleo para muchos pero para otros como yo, con latentes condiciones de mejora e integración para un futuro a largo plazo.
Así ha sido, toda la arrogancia que poseía hace 5 años ha sucumbido ante la elegancia y la capacidad de mejora que guarda en sus entrañas.

La visual resulta algo desconcertante, esperaba un color rojo rubí y me encontré un rojo picota, de borde más claro pero de buena capa todavía.
La nariz se mueve camaleónicamente pasando del cacao puro del primer momento a unos tenues y sugerentes aromas de cedro, cueros viejos, té seco y fruta roja madura. Con aire (posiblemente le hubiese venido bien una horita de decantador…) aparece un claro olor de curry acompañado de algo parecido a una arcilla roja, de gran profundidad y mejor recreo.
Como no podía ser de otra forma la boca nos regala una entrada directa, fresca por su pico de acidez (que no nos abandona hasta después de un buen rato) y compleja por el recorrido sin ángulos que nos brinda. Franco, es lo que hay, enseña hasta su último recoveco y se marcha dándote una sabrosa palmada en la espalda que sabe a gloria.
Largo recuerdo de frutas rojas no maduras, tierra removida y claras notas de madera ensamblada.
P: 9,1 POG

No me cabe duda de que he precipitado la apertura de esta botella, visto lo visto debería haberla demorado no menos de 7-8 años más… es lo que hay, el miedo que he cogido últimamente tras descorchar algunos de los “grandes” tintos actuales, y encontrarme verdaderas frutas pasificadas al punto de extremaunción, han causado en mi ser un serio conflicto que poco a poco voy superando gracias a las bondades de los grandes (y practicamente siempre fiables) vinos clásicos.

5 comentarios:

SIBARITASTUR dijo...

una botella de esta añada pasó por mi boca allá por noviembre en una cena. La verdad es que no me gustó mucho, es verdad que fue en una comida y para mis conocimientos y lentitud no es el mejor momnto pero ya de mano los corchos estaba completamente calados y la acidez bastante alta, dudo que estuviera en buen estado. Me hubiera gustado hacerlo tranquilamente pero...; tengo pendiente comprar una botella pero las añadas que vi son del 2004 en adelante

Oscar Gallifa dijo...

Sibaritas,

Siempre cabe la posibilidad de que dieras con una botella "rara", de esas que por casualidad nos dejan un mal sabor de boca (nunca mejor dicho;-)).
Te recomendaría volver a probarlo si tienes ocasión, darle otra oportunidad.

Por otro lado, si te haces con una de 2004 también te diría que mejor la guardes 2 o 3 de años más si lo que quieres encontrar en ella es lo que describo... pero bueno, si prefieres saber como es ese vino cuando todavía se le puede llamar "joven", adelante con él.

Saludos.

OG


PD: No olvidemos su Gran Reserva Col. 125, muy rico e incluso mejor de precio que este reserva.

Sobre Vino dijo...

Los Reserva 125 tintos están estupendos con mínimo mínimo 10 añitos :-) Gran vino, y celebro que comparta "foralidad" conmigo :-)

Un abrazo,

Sobre Vino

Oscar Gallifa dijo...

Ya ves Sobrevino, ese 2000 de la susodicha colección me hizo ver la comunidad donde vives con muy buenos ojos (y mejor paladar!).

Estoy de acuerdo, 10 años en la botella le sientan de maravilla a estos vinos, en breve le daré buena cuenta a un GR de ´95 que está en la rampa de salida...:-))


Saludos.

OG

Anónimo dijo...

Yo he tenenido la suerte de probar una de estas botellas. Y la verdad es que es muy suave en boca. En resumidas cuentas, muy bueno. Os lo recomiendo.