jueves, 21 de mayo de 2009

Ausone sin alas


Aunque tiene nombre de producto de higiene íntimo lo único que tiene en común con el título es que un buen vino de Burdeos no se mueve, no traspasa y lo absorbe todo, todas las sensaciones de cómo hay que entender la cultura del vino.
En esta ocasión nos fuimos de Château(s) y dos fueron los elegidos para degustar sin premuras de tiempo y en la intimidad de los Vadebacus . Dos ejemplares de la orilla derecha de la Dordoña en un año, 1993, que no está calificado de los mejores y por lo tanto bastante asequible a nuestros pobres bolsillos en tiempos de crisis.

Nos centraremos en Château Latour a Pomerol y Chateau Ausone 1º Grand Cru Classé « A » Saint-Emilion. Menos catarlo todo el proceso de selección, compra y envío se realizó a través de la Red de Redes, es decir sin red con salto al vacío pues la única variable era su atractivo precio, menos de la mitad de su valor real en el mercado.


Chateau Latour es un nombre mítico dentro de los apelativos de los mejores Burdeos y sólo pronunciarlo levanta pasiones entre los amantes de los mejores y más exclusivos caldos. El que nos ocupa es un Pomerol de la familia de Jean-Pierre Moueix, patriarca de un imperio vinícola que tiene en su haber la distribución de Petrus en su famoso Quai du Priourat –curioso nombre-, almacén del siglo XIX donde envejecen lentamente las estrellas de su colección a orillas de la Dordoña, una arteria que si se mira al ocaso del día parece transportar mosto a la desembocadura atlántica.

Château Latour a Pomerol 1993 recoge la herencia de Madame Loubat, propietaria de Petrus y fallecida en 1961. En la actualidad regenta esta propiedad situada en los alrededores de Pomerol Village una Fundación creada por la nieta Mme. Lacoste.
No es el mejor ejemplo de un clásico de la zona y aunque no defrauda se queda algo corto en sus expectativas. Aquí la añada sí que juega un papel relevante. Con un 90% de merlot y un 10% de cabernet franc el conjunto no es todo lo armónico que se espera. Clásicas notas de establo que se acompañan por suaves melodías florales con un toque amargo final que recuerda pan de higo.

Y finalmente burla burlando –no estaba previsto- destapamos la joya de la Corona. Un Château Ausone, 1º Grand Cru Classé (A) donde los haya, Saint-Emilion y vecino de la anterior parcela. Este es un clásico fuera de serie y laureado por toda guía que se precie como tal. Un lujo a nuestro alcance, cortesía de Carlos González, que destapó la botella sin mediar palabra.

Fundimos en uno todos los títulos del Barça –aún esperando la Champions-. El fútbol mueve pasiones y la nuestra es por partida doble. Señores ¡qué vinazo! Ahí sí que un sudor de caballo pura sangre se fundía con notas de cuero viejo, frutas maduras con recuerdo de sotobosque y una textura de arcilla que ganaba terreno. Saint-Emilion en estado puro y sabores terciarios que lo dan todo; algo salino con una mezcla de sangre y humo rematan la faena.

Todo hay que decirlo. Hubo algún miembro que rebajó su entusiasmo inicial para finalizar en un ligero desencanto. ¡No es todo lo que yo esperaba! Y es que la añada juega un papel decisivo en estas lides que no escapan a las peculiaridades que determinan las oscilaciones climáticas. Como diría nuestro buen amigo Michael : “Un foto capta el instante de un año cuidando el pago pero puede ser estropeado por un millón de cosas”.

« …Tu ne trempes pas d’eau le vin qu’on te verse, tu aimes un breuvage sans mélange, et tu bois pur le vin pur ».
Épigramme XX du poète Ausone, (c.310 – c.395)

Así reza como divisa la presentación de Château Ausone en su página web. Bajo la batuta del enólogo Michel Rolland se auspicia este clásico Burdeos con una mezcla de cabernet franc al 55% y merlot al 45% en una finca de sólo 7 hectáreas y una media de 50 años de edad, muy cerca de la población medieval de Saint-Emilion.
Ni que decir que del Ausone no quedó ni una gota. Bendito período este.

6 comentarios:

Víctor Franco dijo...

Hola Carlos, todo es poco para celebrar este año de éxtasis culé, pero veo que os van cundiendo las celebraciones. A seguir así.

Sólo un apunte, seguramente de repelente niño vicente, pero me gustaría aclarar que la paternidad técnica de ese Ausone 93 no se la puedes apuntar a Rolland, ya que él lleva relativamente poco cómo enólogo en la casa. El verdadero padre de la criatura es Pascal Delbeck (conocido por aquí por ser asesor de Abadía Retuerta), quién a mediados de los noventa controlaba la vinificación, bajo el auspicio de la familia Dubois-Challon, y que perdiera su influencia con el contrapeso de la otra familia propietaria, los Vauther, por así decirlo, con la muerte de Helyett Dubois-Challon, por allá el 2003, pese a que Pascal ya había perdido influencia algo antes.

Bueno, perdón por el rollo.

Buenas noches.

Carlos Palahí dijo...

Hola Victor y gracias por el apunte pues me parece muy interesante.

Es cierto que Michel Rolland se incorporó a la firma según tengo entendido en 1995- corrígeme si me equivoco-. No me quedaba claro si la figura de Rolland ya estaba presente algunos años antes como "oenólogue consultant".
En la ficha actual figura también y como "maître de chai" Philippe Baillarguet.
Todo ello me indujo a citarlo simplemente como figurante de la marca.

Agradezco infinitamente tu aclaración y cuantas quieras realizar en este foro puesto que de eso se trata, de enriquecer la cultura del vino con las aportaciones de todos.

Así que de rollo nada. Un abrazo Víctor.

C.P.

Víctor Franco dijo...

Me parece que sí, ya que es el año en que los Vauthier compran parte del accionariado de los Dubois-Challon y relegan a Delbeck al campo de la viticultura, cogiendo las riendas de la gerencia Alain Vauthier, Rolland asesorando y poniendo a Philippe Baillarguet en el año 1997 cómo bien dices, de jefe de bodega (vamos, quién está sobre el vino en el día a día).

El tema de la rotura entre ambas familias está bien resumido por Chris Kissack y dista bastante de una imagen de rotura amistosa.

Saludos.

Carlos Palahí dijo...

Por lo que tengo entendido fue una separación dolorosa y radicalque cambió el rumbo de la Bodega.
"Allá libren ciegos Reyes una guerra por un palmo más de tierra"
Esto es un culebrón a la francesa. Ríete de Falcon Crest.

Un saludo Víctor.

P.D. Y sigue : " que yo aquí tengo por mio cuanto abarca el mar bravío"

C.P.

Adictos a la Lujuria dijo...

Buenas noches.

Os dejo enlace de otra celebración aunque por aquellas fechas todavía no habíamos empezado a recoger trofeos.

http://www.adictosalalujuria.com/2009/05/cata-con-vadevacus-de-rieslings.html

El miércoles a por la Champions.

Saludos

Carlos Palahí dijo...

Bonita entrada que no será la última pues si ell anfitrión lo permite habrá más celebraciones en el "enogaraje".

Muchas gracias Adictos y Visca el Barça!

C.P.