lunes, 18 de mayo de 2009

Acto de fe


En 1955 el maestro del cine danés C.T. Dreyer nos sobresaltaba con una de esas piezas que, con más de medio siglo a sus espaldas, todavía nos atrapa cuando la visionamos.

Ordet cuenta la historia de una familia, granjeros, dominado el clan por el abuelo Morten Borgen en su granja Borgensgaard. Uno de sus hijos, Mikkel, está casado con Inger y tienen una niña y están esperando descendencia. Otro de los hijos, Anders, anda liado con temas de faldas y está enamorado de la hija de otro clan rival (la religión anda por medio). Es el tercero de los hijos, Johannes, el más inquietante: adopta la apariencia de Jesucristo y siempre lleva la palabra de Dios donde quiera que va. Es el loco de la familia y todos sienten la obligación de cuidar de él en la casa familiar.


Dejando de lado los motivos que hacen de esta una obra maestra del celuloide os desvelo el porqué de la alusión en este espacio web. Johannes escapa de la granja familiar y prevee que algo horrible está a punto de suceder: Inger va a fallecer. Todos andan liados con disputas entre familias y se olvidan de lo realmente importante. La cabezonería hace que cometamos ciertos actos que se vuelven en nuestra contra y todo esto se traduce en la muerte de Inger. Ese día todos están destrozados, Mikkel está roto de dolor, el patriarca Morten es incapaz de asumir todas las circunstancias que lo envuelven y Johannes habla de fe y de resurrección entre tanto dolor. Durante el velatorio Johannes irrumpe en el vacío y triste hogar y solo la hija pequeña de Inger, con su inocencia, demuestra tener esa fe en contraposición a la razón. Le pide a Johannes que obre el milagro e Inger resucita en una de las más eróticas escenas jamás filmadas en brazos de su incrédulo marido.

Hace poco recordé esta película y todo ello fue motivado tras catar uno de esos vinos que uno siempre tiene en su retina pendientes de probar y de emocionar: La Faraona de la bodega berciana Descencientes de J. Palacios, avalada por el mismísimo Álvaro Palacios y regentada junto a su sobrino Ricardo.





Doscientos euros tienen la culpa, a precio de chollo porque las últimas añadas de ese vino rondan los trescientos, pero nos juntamos cuatro almas dispuestas a disfrutar del elixir procedente de esa media hectárea a las afueras del municipio de Corullón.



Valía la pena el desembolso para disfrutar de la máxima expresión de la bodega. Habiendo catado sus otros vinos: Corullones, Pétalos, Las Lamas y hasta un Moncerbal de la misma añada que esta Faraona, la 2003, todo esta dispuesto para el disfrute.



Casi cuatro horas de decantación, picota profundo sin ribete, aromas a fruta madura y un cierto halo barroco inunda la sala. Un recuerdo fugaz nos transportó al Priorat, demasiada compota y un fondo mineral, de grafito, y esa profundidad que podemos encontrar en la cariñena. Acompaña al conjunto notas balsámicas y un leve tostado de la barrica. En boca es de buena entrada pero en conjunto no posee la fuerza de su hermano menor, y de la misma añada, el Moncerbal. Se queda muy atrás y está falto de acidez. El recuerdo es mineral.
Es un buen vino, es innegable, pero nos plantea dudas por lo que tendría que haber sido. Buenas referencias de otros compañeros virtuales, buen precio, una buena bodega que respalda todo el proceso…mi mencía del alma.


No sé que habrá ocurrido ya que la botella no estaba mala pero algo ha fallado. ¿La añada? Aquel Moncerbal 2003 estuvo enorme. El Las Lamas del 2005 recién disfrutado glorioso.
Es entonces cuando cierro los ojos y me olvido de la razón. Me gustaría ser la pequeña hija del clan Borgen, tener acceso a mi particular acto de fe, seguir creyendo en la bodega y pensar que en otra ocasión tenga a mi alcance a la verdadera Faraona de los Palacios. No busco razones, no hago caso a mis sentidos, seguiré confiando, ¿eso es la fe, no?

14 comentarios:

Adictos a la Lujuria dijo...

Haces bien hombre de fe, lo vuestro fue una lastima, cosas que pasa. Ayer descorchamos un Clos Martinet del 2002 y nos paso lo mismo, pero seguiremos teniendo fe en Clos Martinet.

Un saludo

CarlosGonzalez dijo...

Buenas David, la diferencia está en que a nosotros nos costó 200 euros y eso es un precio muy alto para encontrarnos con un vino del montón.
Por tanto no volveré a pagar por ese vino tal cantidad de euros, va en contra de mis principios.
Saludos

Adictos a la Lujuria dijo...

Lo entiendo, un chasco así duele.

Espero que se cruce en el camino otra oportunidad como la del pasado febrero en Girona.

Saludos

CarlosGonzalez dijo...

Amen! :)

Olaf dijo...

Si la botella estaba en condiciones, y el 2003 del Moncerbal te gustó, pues es que simplemente el vino es así. Y es lo que pasa cuando un vino sin historia ninguna, se vende a precio elevado. Que los chascos estan a la orden del día. Yo lo que tengo claro es que nunca pagaría 200 (ni 100) euros por ese vino, ni por ninguno de estos que llevan menos de 10 años en el mercado. En el supuesto de que dispusiese de esa barbaridad de dinero para gastar en un vino iría a algo mucho mas seguro. Algunos pueden pensar que es injusto con las bodegas jóvenes, pero eso de poner precios desorbitados así como así no tiene ningun sentido. Un vino nunca puede costar tanto dinero de producir. Ahi se paga mucho mas, mucho mas que no se puede conseguir de la noche a la mañana.
Saludos

Olaf

CarlosGonzalez dijo...

Cierto Olaf, pasa que el Las Lamas 2005 cuesta 115 y yo si pago ese dinero por ese vino porque está de muerte, riquísimo. Probando probando uno se lleva alegrías y también chascos.
Venga, saludos

José Luis Giménez dijo...

Fe, pero de la del bajo medievo, de aquella de diezmos y bulas. Por 200 napos no hay dudas que valgan, un vino tiene que ser grande-grande-grande.
Justo con las bodegas nuevas, inquiere Olaf; pues tan justo como el que por un vino sin trayectoria y bondad probada (la crítica y los muchipuntos no me valeeee ;) pidan ese cerro de euros.

Saludos,

Jose

CarlosGonzalez dijo...

Pardiez , Don José, gran uso del verbo que me gasta usté.
Capto, capto. :)
Saludos

Oscar Gallifa dijo...

Quizá es por mi ateismo o por mi incredulidad pero ¡¡PARA RATO ME PILLAN OTRA VEZ!!
Que diferencia con los hermanos "menores" de la casa: correcto el Corullón, rotundo el Moncerbal y pureza fermentada en Las Lamas.

Aunque Carlos diga que la botella estaba en perfectas condiciones yo tengo mis dudas, no creo que el (poco) equilibrio encontrado sea solamente culpa de una añada calurosa, no puede ser (y menos en un vino de 200€...). Y si es así, me siento engañado y más desplumado que el gallo de Morón.


OG

CarlosGonzalez dijo...

Oscar, pues si donde la compramos no estaba en buenas condiciones desde que llegó de la bodega, siendo los distribuidores en exclusiva, ya me dirás...

SIBARITASTUR dijo...

Es que tiene que doler, gastar esa pasta y que no salga bien la botella o no cubra las espectativas, pero esas cosas pasan a veces.
Sin ánimo de comparar, este fin de semana en riberexpo me pasó una cosa que me recuerda a esto.
Uno de los triunfadores de la ferias fue el FDB de diaz bayo, cuando lo probé me gustó muchisimo (vale 50 e en bodega), hablando con franscisco me dijo que si encontraba algo tan bueno se lo dijera, logicamente le dije que si lo encontraba lo haría, bueno soy yo. Cuando al día siguiente volví a su stand le dije que habia otro en la feria que me gustaba tanto como el suyo, era el Dominio Romano RDR 2006. Volvi a probar su FDB ue tanto me habia gustado el dia anterior y no era el mismo, hablando con el decidio retirarlo y abrir una botella nueva, esa si estaba como la del primer dia, y me dijo, es que estas cosas pasan a veces y no sabes por qué. En ese momento yo pensé que si me hubiera comprado la botella y me hubiera encontrado aquello menudo bajon despues del gasto, pero tambien entiendo que esas cosas pasan.

clos dominic dijo...

Un vaso se puede mover, o un cajón abrir,sin mano humana, solo por un acto de fe...
¿Por qué no va a ser posibre lo que predicas?

CarlosGonzalez dijo...

Claro Dominic, ojalá se cruce otra botella y esta vez me llegue a emocionar, lo deseo. Pasa que creo que tendré que ahorrar otros 39 años de mi vida para aunar la suficiente pasta para comprarla.
Salut

Anónimo dijo...

La fe mueve patrañas que no montañas.
Slds.

O(r)dete Pinto.