viernes, 2 de enero de 2009

Navidad con Finca Garbet


Hay un dicho muy catalán que dice así: “Qui per nadal res estrena res no val. La traducción se entiende si se cambia la palabra “res” por “nada”.

Muchas veces soy yo mismo quien aporta algún vino novedoso a la cena tradicional de Nochevieja. Pero esta vez fue mi padre quien se encargó de seleccionar y surtir un vino regio para esa celebración que marca el inicio de las navidades.
En ocasión de las recientes Bodas de Oro de mis progenitores les fue entregado un Finca Garbet 2003 de Castillo de Perelada en caja de madera junto a dos Copas de vino grabadas con motivo de tan especial efeméride.

Y la cosa no acaba aquí. Mis padres, que muchas veces recorren el mundo por montera, decidieron iniciar el GR Mediterráneo desde su origen en la ferroviaria población aduanera de Port Bou, en la Costa Brava Norte. Allí, empujados por una suave tramontana, recorrieron montes y atravesaron un sinfín de calas y pequeñas playas en un interminable subir y bajar a lo largo de una línea litoral que se ve torturada por un perfil de relieve sinuoso que se hunde hasta mezclarse con el azul mediterráneo. El Cabo de Creus marca el límite de de los Pirineos que luchan en balde por mantenerse aun a flote.

Y es entre las poblaciones de Colera y Llançà que toparon con una pequeña finca presidida por una Casa Pairal en la que emergen unos altivos viñedos que enraizan fuertemente sus pies en una tierra que mira constantemente al mar haciendo frente a una perpetua brisa que en ocasiones se torna impetuosa –la Tramontana- y amenaza con llevarse en volandas todo lo que encuentre a su paso.
Es la Finca Garbet donde la Sra Mateu y su marido plantaron hace años sus mejores viñedos, arrancando pinos donde antes habían crecido antiguas plantaciones que, tempranas, sucumbieron a la plaga de la filoxera que venía como caballo desbocado del vecino país galo.

Esta es la pequeña historia de otra grande que crece entre el ardiente sol mediterráneo, el oleaje del Gran Azul y el aleteo constante del aire del norte que se torna viento. Finca Garbet es más de lo que contiene, es la esencia misma de una tierra que marca los límites donde se despierta cada día, puntual a su cita, la Costa Brava.

Y así nuestra Finca Garbet no defraudó. Se mostró rotundo, impetuoso, con un olor penetrante a hinojo, higos maduros y espárragos trigueros. Sobresalía la madera para diluirse poco a poco en una mezcla de frutos muy maduros y una acidez muy persistente. Un cálido perfume volvía a aparecer para fundirse en la nariz exhalando su último suspiro. Al rato aparecían notas balsámicas que apaciguaban sabores a almendra amarga emergentes. La copa aún vacía dejaba señales de salitre –sulfitos- proyectando imágenes de un sol bañado en la suave brisa marina…



Finca Garbet 2003 nº3403


D.O.Empordà
85% Syrah,15% Cabernet Sauvignon
14,5% vol.
15 meses en barricas nuevas de roble francés

P.C.P. 9.6


2 comentarios:

Joan dijo...

Hola Carlos, y ante todo Bon any!!
Con este post tocáis mi fibra..la sensible (pues no hay otra!). Soy un profundo enamorado, apasionado, "tocat de l'ala", entusiasmado,..y todos los "ados" que queráis..de la zona!. Tengo el privilegio de pasar mucho tiempo en Colera (donde está la Finca Garbet..de Carmen Mateu y su marido Xavier Suqué). Mi padre es de Colera y mi madre de Portbou (aunque sus 7 generaciones anteriores son de Colera). Disfruto como un enano con largos paseos en la zona. Naturaleza en estado puro!!.
El Finca Garbet es glorioso!!..aunque me divierten más los ExEx (pre-fincas Garbet realmente).
Ayer mismo estuve navegando por la zona..de Portbou a Port de la Selva, y vuelta para casa!.
Una abraçada!
Joan

Carlos Palahí dijo...

Estimat Joan.
Los dos tenemos raices en la Costa Brava. Mi padre es de Palafrugell con lo que la Tramontana nos ha bendecido a los dos.

Nunca había probado el Finca Garbet auque si los ExEX con resultados magníficos y dignos de culto.

Si precisas grumete para tus salidas marineras no dudes ponerte en contacto conmigo...:-))

A reveure y Feliz Año!