miércoles, 31 de diciembre de 2008

Llega el 2009


Un nuevo año está a punto de comenzar. Nuestros mejores deseos para este 2009.
Buenos vinos y mucha salud para disfrutarlos.



El equipo Vadebacus y su grupo de cata de vinos brinda con vosotros.







FELIZ AÑO 2009

lunes, 29 de diciembre de 2008

Del cerdo hasta los andares.

Y que buena razón tiene esa frase. Poco o nada se desperdicia de tan agraciado animalejo, un tanto marrano todo hay que decirlo, que curiosamente es comestible casi al 100%.

La cuestión es que en Vadebacus estamos a la que salta, cualquier excusa sirve para liarla y montar algo fuera de lo normal. En esta ocasión, como si de una piara bien instruida se tratase, nos reunimos alrededor de una buena pierna del susodicho de cola rosa y retorcida. Nuestras intenciones antropófagas hacia él se transparentaban e inducían a la justa conservación de lo que los naturistas llaman “el ciclo de la vida”.

La extremidad del pobre cerdo se presentó cruda, deshuesada y condimentada con multitud de hierbas, las cuales tuvieron un más que magnífico acompañante en el vino oloroso que se utilizó en su elaboración. Para poder cocer una pieza de carne de esas dimensiones (aprox. 8-9 Kg. de jugosa materia cárnica) se necesita, como mínimo, un horno de dimensiones considerables y una mano amiga que ejecute pacientemente todo el proceso de cocción.
Y para que no nos tachen de manirrotos, aprovechando el calor del aparato se añadieron unas increíbles alcachofas de Benicarló (a más de uno le dio por llorar delante de tan fino manjar) y unas patatas de fina piel que hicieron la labor de acompañantes del plato con soltura y calidad, con no poco riesgo de pasar a ser la comida principal del evento.

Para acabar de rematar la faena, al pan pan y al vino vino. Por supuesto y como no podía ser de otra manera, el suministro de pan estaba asegurado. El del vino, se aprovechó para dar cuenta de algunas botellas que esperaban tranquilas a ser descorchadas en la sección “adquisiciones grupales”: Pierre Gimonet Le Fleuron 2000 mágnum, Enate Reserva Especial Tapies 1998 y Clos Dominic Vinyes Baixes 2005.

Coincidimos casi por unanimidad que un buen champagne puede combinarse con casi la totalidad de las comidas, incluso cuando se trata de alcachofas al horno (bien regadas de AOVE ). Particularmente ese Gimonet de tamaño extra se nos antojó un tanto subido de carbónico, con una ganancia considerable de mineralidad cuando su temperatura rondaba los 10-11º. Mucha potencia de aromas de levadura, fruta cítrica (mandarina) y toques yeso húmedo. La boca equilibrada y de final ácido con recuerdos de bollería y corteza de naranja seca. Muy buen vino de una gran cosecha, lástima el tener tanta sed de espumoso pues en 5 años estaría perfecto.

El Enate Reserva Especial ´98 era una prueba de fuego. Dos veces, repito, dos veces hemos podido constatar anteriormente que las condiciones de guarda (en los comercios...) de un vino son fundamentales para su evolución. Puestos en contacto con la bodega maña, muy servicialmente nos remitieron otra muestra de la misma para que esta vez sí, pudiéramos disfrutar de un Sr. Vino.
El merlot y el cabernet se reparten el protagonismo en ésta elaboración, menguada de capa en la fase visual con un rojo cereza madura de ribete algo amarronado. Nariz inmensa y necesitada de aire para mostrar ese pimiento rojo tan fino y madurado, especias casi dulces y mineral arcilloso. Boca rotunda, con peso y complejidad atlántica por doquier. Largo y elegante, otro infanticidio que se tendría que haber retrasado…

Y por último Clos Dominic Vinyes Baixes 2005, ofrece mucho más de lo que uno se espera por un básico del Priorat. La concepción de los vinos de esta bodega confieren notas de mineral, de frutas muy maduras y toques torrefactos muy consecuentes. La boca rotunda, con mucha potencia y un deje varietal claramente percibido.
Largo y poderoso en el final de boca, perfecto para marinar con las carnes y platos de consistencia.

domingo, 21 de diciembre de 2008

In Nomine Domini



El pasado domingo sirvió de excusa para descorchar la mejor selección de los frutos de la Tena, finca de referencia de Clos Dominic, bodega de corte familiar que reside en Porrera al que nos une algo más que la típica relación cliente-consumidor para convertirse en franca amistad e interés cómplice de su pasión y maneras de ver el mundo del vino.
Una estupenda lassagna sirvió de excusa para la ocasión a la que se unieron unos comensales entusiasmados por la perspectiva de un fin de semana memorable. Para algunos el día antes había supuesto una blanca jornada de esquí y snow con el que el maltrato del cuerpo debía ser compensado con algo más que descanso y contemplación.


El aperitivo era amenizado por un Paul Bara Comtesse Marie de France Brut Millésimé 1998, seguido de un Pierre Peters, Cuvée Spéciale Les Chétillons 2000. El Paul Bara, elaborado en Bouzy, goza de la burbuja medida de un pinot noir que le da un toque característico de nueces y albaricoque.


El Pierre Peters es muy diferente en su espléndida variante de Cuvée Spécial 2000. Es un Blanc de Blancs Chardonnay procedente de un terroir con viñedos de más de 70 años de Le Mesnil. El mineral, su nota más sobresaliente, se combina perfectamente con destellos más florales y húmedos muy propias de la zona de producción.

La lassagna abrió paso a la selección de prioratos seleccionados de Clos Dominic. La garnatxa adquiere categoría divina en las torturadas laderas de la Finca La Tena. Una montaña calcárea, soleada, seca y torturada por los elementos exprime todo su potencial para dar lo mejor de sí mismo. La madre tierra escucha los conjuros de una milenaria brujería; sólo hay que escuchar para oír los lamentos del mosto cuando fermenta en la soledad de una lóbrega bodega. Cada año se obra el milagro de convertir el polvo en sangre, la materia inerte en río de vida, la árida brisa en savia de vida…

Este ritual tan pagano como el origen de los tiempos rindió homenaje al hechizo de convertir un simple zumo de fruta en el latido de una tierra que reivindica sus raíces en un océano global. Así probamos el Vinyes Altes, potente, con grafito y cola de carpintero en su máxima expresión y las selecciones de Ingrid y Míriam que son, aun más si cabe, exponentes de la más alta calidad que atesora la Bodega.

El remate era importante. Había que bajar del pedestal. Rindieron su cometido un Bürklín-Wolf Beerenauslese del 88, extraordinario con una veta petrolífera manando de su interior, y un clásico, no por ello menos sorprendente,Eiswein Barzen del 2001.


La guinda del pastel y con apenas un mínimo porcentaje de graduación alcohólica fue para un Poiré Granit Eric Bordelet, comúnmente conocido como sidra de pera, elaborado a partir de frutas muy seleccionadas y de una variedad propia y muy exclusiva del país galo.
Una bonita manera de despedir el año, aunque por suerte no será la última. Seguiremos informando.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Obituario: Un buen hombre

Allá en los inicios del siglo XXI se me abría el mundo del vino definitivamente, tras ligeros escarceos previos, y fue gracias y principalmente a dos variedades autóctonas gallegas: la mencía y la albariño. De la primera ni había oído hablar y de la segunda más de oído que de olfato o gusto. Estaba yo medio perdido en aquellas tierras justo en frente de las islas Cíes y en lo menos que pensaba era en el vino. Todo cae por su propio peso y en tierras de vino se bebe y yo también lo hice.

La comarca del Morrazo es una península entre las rías de Vigo y de Pontevedra y está fuera de la D.O. Rías Baixas porque la gente cultiva para consumo propio y no para grandes cooperativas. Los blancos que tocan el mar, cerca de Cabo Home, son minerales, crecen casi en arenales, y los que realmente aman y aprecian el producto que les da la tierra pueden sacar el máximo partido en cuestión de calidad.
Era el caso de Marcial, ex marinero que desde que entró en la jubilación pronta de aquellos que dedican buena parte de su vida al mar, retomó las viñas que rodeaban su casa, allá en Coiro, y poco a poco fue haciendo de ellas la pasión de sus últimos años de vida. Hacía vino para él y para sus amigos y siempre tenía una botella abierta para cualquier visita. Tuve la fortuna de embotellar junto a él y sus allegados. Las tinas de acero inoxidable, bien limpias, la lechera como la llamaba él para embotellar, la cena posterior al trabajo duro, más de mil botellas llegamos a llenar en una tarde.

Marcial, a la derecha de la imagen


Un vino de enorme calidad, esencia de la más pura albariño. Vino con carácter y con la fuerza de la tierra transmitida al mágico elixir. Cuando aún estaba permitido viajar con líquidos en el equipaje de mano yo me traía unas cuantas botellas de Marcial.
Siempre que volvía de vacaciones desde Barcelona me acogía con los brazos abiertos y una sonrisa. En cada ocasión su viñedo presentaba una mejora, invertía en él porque estaba seguro que sus vinos así serían mejores. Este último año invirtió por última vez y no podrá ver el resultado. En menos de dos meses nos ha dejado. No tuvo tiempo de asimilar su marcha desde que se la anunciaron. Lo que sí hizo fue repartir sus tierras entre sus amigos, antes de su marcha. Este pasado martes nos abandonó. No sólo sus amigos sino todo aquel que llegó a conocerlo llorará su marcha.
Gracias por tu bondad y por tu dedicación. Gracias por enseñarme la pureza de una uva. Todos lloramos tu desgracia.

lunes, 15 de diciembre de 2008

“Le Riesling nouveau est arrivé!”

¡No sólo el Beaujolais es el primer vino en llegar al mercado después de su estrujado! No.

Los que tenemos “enchufe” podemos disfrutar de las impresiones, grandes sorpresas que aportan los vinos en la etapa más primaria de su existencia: la inmediata justo después de su fermentación alcohólica.

Como siempre, Alex Barzen anda detrás de nuestras fechorías y ganas de saber, proporcionando vivencias y situaciones que no hacen más que sorprendernos y abrirnos los ojos al mundo del vino.
En esta ocasión aprovechamos el envío de un cargamento de vino directo desde la bodega madre en Alemania. Todo un palé de materia divina al alcance de quien guste…. Pero, en la cima de esa montaña de cajas de vino se pudieron añadir unas muestras de esta última cosecha 2008. Justo hacía una semana dejó de ser mosto para transformarse en vino.


Ulrich-Langguth, una bodega visitada por nosotros y con reconocida dedicación y garantía en su zona de elaboración, será una vez más nuestro laboratorio de ensayos vínicos más profundos.
Poseen varias parcelas en reputados pagos del Mittel-Mosel alemán (Goldtröpfchen, Günterslay, etc...) las cuales son desde hace justo un par de años trabajadas y asesoradas por nuestro amigo Alex Barzen, el cual ansía sacar el mayor potencial de cada una de ellas, intentando que cada una por separado se exprese como debe y no como el estándar actual que, por desgracia, también está llegando a Alemania.
¡Que Germania cuide de estos pagos y las uvas allí recolectadas!

Para una mayor comparación de los vinos incluyó alguna muestra también de su propia bodega (entre ellas el esperado Alte Reben Auslese 2008) e incluso algunos ya probados que teníamos ganas de volver a beber para comprobar de nuevo su grácil y armónico estado:

- Barzen Alte Reben Auslese Trocken 2006
- Ulrich-Langguth Spätlese Trocken 2008
- Ulrich-Langguth Spätlese Trocken Feinherb 2008
- Ulrich-Langguth Goldtröpfchen Spätlese Trocken 2008
- Ulrich-Langguth Goldtröpfchen Kabinett 2008
- Ulrich-Langguth Günterslay Spätlese 2008
- Ulrich-Langguth Günterslay Kabinett 2007
- Barzen Alte Reben Auslese 2008
- Ulrich-Langguth Beerenauslese 2003
- Barzen Beerenauslese 2006
- Ulrich-Langguth Beerenauslese 2006
- Barzen Eiswein 2001

Generalizando un poco y sin detallar cada uno de los vinos catados, diremos que la riesling es muy diferente cuando es tan joven… sumamente primaria, sobretodo por su alto contenido frutal (pera, manzana, uva y un sinfín de finos cítricos) y por su cuerpo aún no constituido (llámese “edad del pavo” si gusta).
La boca, aún siendo imberbe, es la que antes muestra sus futuras cualidades. Una torta de acidez (ya sea en vinos dulces o secos, da igual) sostiene su estructura que aguijonea de manera asombrosa las encías, paladar y mente por igual, obligando al reposo antes de la siguiente ingestión.

Alegrándonos por la dedicación de nuestro camarada, nuestras conclusiones con esta añada son que los vinos han necesitado de un buen trabajo para su equilibrio. Aquellos que apostaran por una cosecha fácil a una época conservadora, se verán pagados con vinos algo desequilibrados de cuerpo y una acidez muy peligrosa. La maduración de la uva no ha sido homogénea, obligó a hacer varias pasadas seleccionando manualmente todas las uvas de todas las parcelas.
Pero como todo no son penalidades y problemas, parece que éste año sí hay posibilidades de Eiswein, las temperaturas están rozando los -8º/-10º necesarios para la elaboración de tan preciado caldo.

Seguiremos informando.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Entre vecinos


El garaje de mi amigo siempre es un portento de buen hacer y mejor quedar. Con cada botella se abre la Caja de Pandora y aparecen notas unas diferentes y otras novedosas pero que siempre interpretan melodías de culto muy alejadas de lo que se entiende por la “Canción del Verano”.

Así, sin más, nos plantamos yo y dos acompañantes en el garaje de mi amigo para dar rienda suelta a nuestra pasión enológica y la oratoria más mundana en aras de ver el mundo con el cristal del mismo color, empresa imposible por otra parte.

De Abadía Retuerta poco o nada vamos añadir. Vecino de la Ribera del Duero no comparte con la D.O. ni su filosofía ni las directrices que rigen la zona. Es por ello que constituye un universo a parte en el que últimamente han recaído todo tipo de premios y reconocimientos en las Guías que marcan tendencia y suben los precios.
Nos centramos en el Pago La Garduña 2001, shyrah cien por cien que madura en las laderas altas de la propiedad. La nariz se rodea de arándanos, mucha fruta negra confitada, cuero, pimienta y regaliz

La boca es mucho más carnosa, en el sentido literal, con un recorrido medio muy persistente, debido a unos potentes taninos. Destaca una acidez medida sobre un fondo yodado, muy típico de los mejores espécimenes de la vecina Ribera.
Como cosa curiosa señalar que mantuvo el tipo incluso al día siguiente cuando mi amigo me comentó que seguía estando sublime y que no había perdido ningún ápice de su estructura olvidado en el fondo de una copa.

Pago la Garduña 2001
Abadía Retuerta
100% Syrah
13 %
24 meses en roble francés
Producción de 999 botellas
P.C.P. 9.2





La noche se completó con un afrancesado vino, Chateau de Fayolle, allende de nuestras fronteras naturales. De apellation contrôlée Côtes de Bergerac, pertenece al Sud-Ouest de la France y -extraigo de la Wikipedia- en Saussignac, una población y comuna francesa, situada en la región de Aquitania, departamento de Dordoña, en el distrito de Bergerac, la patria de Cyrano, y cantón de Sigoulès.

Hechas las presentaciones comentar que nunca han querido pertenecer a la más poderosa Denomination Bordeaux y que han preservado su carácter e independencia a lo largo de los años –como Abadía Retuerta-.
Un casi cien por cien cabernet sauvignon con una pincelada de merlot que, como diría mi amigo, ha dispuesto de 4 largos lustros para meditar en botella. En nariz es perfumado, algo hosco, con notas a cinturón de apero, reducido…

Una acidez potente alaaaaarga el recorrido con pinceladas húmedas de hinojo. Es entonces cuando aparece el cabernet, muy suave, casi sin destacar, matizado por una exuberante cremosidad que se apodera totalmente de la escena. Pura delicia.

Chateau de Fayolle 1986
Côtes de Bergerac (Apellation Contrôlée)
Cabernet sauvignon con un pequeño porcentaje de merlot
12,5 % alcohol
Muy difícil de encontrar
P.C.P. 9.4






Por cierto, no lo he comentado, pero mi amigo se llama Oscar.


martes, 9 de diciembre de 2008

Paul Bara Millésime 2000



Este 2008 que ya acaba es el año en que la casa Bara cumple 175 años de vida. Paul Bara es la marca que comercializan, vinos espumosos de Champagne, concretamente en el pueblo de Bouzy, cerca de Reims.

La totalidad de los pagos son catalogados como Grand Cru y esto ya es sinónimo de calidad. Desde que su padre le cedió el testigo, Chantale Bara se ocupa de otorgarle personalidad a un producto que pretende dar salida al mercado exterior y que, de hecho, ya está presente en los cinco continentes. Trabajan fundamentalmente con las variedades Pinot Noir y Chardonnay, con la primera como principal protagonista.

Miman todo el proceso desde la recogida de la uva hasta la crianza en botella. Los mostos se obtienen en pequeñas prensas de madera tradicional y se trasladan posteriormente a cubas de acero inoxidable antes de pasar a realizar la segunda fermentación en botella. La propia Chantale es la que, finalmente, decide el dosage y el coupage que debe llevar cada vino de su producción, y lo hace después de ver cómo lo hacían su padre y su abuelo con anterioridad. Producen champagnes de los llamados básicos, que pasan de dos a tres años de crianza y los de añada, que lo hacen no menos de cinco. Tenemos ante nosotros un producto personal y de calidad, aún asequible para el bolsillo y a una casa con ganas de hacer las cosas bien. En esta ocasión probamos un millésime, concretamente el Paul Bara Millésime 2000.

Nota de cata: Color pajizo con reflejos verdosos. Nariz con presencia de levadura, cítricos y frutillos rojos. Manzana ácida que aparece en boca y por vía retronasal. El gas está presente y resulta algo punzante. En boca también resulta algo lácteo con atisbos de yeso y tiza por vía retronasal.

Puntuación: 9 PCG
Las fotos provienen de la web de la bodega.

sábado, 6 de diciembre de 2008

As de copas y espadas

Como si de erecta tizona se tratase, advertí como mi particular suministrador de tesoros marinos descargaba un enorme y reluciente pez espada –Luvarus imperialis o "emperador” para los amigos- de su reluciente y refrigerada montura (de nombre Babieca, apellido Renault…). Con tres rodajas bastaron para deleitar la última ingesta de un viernes lleno de emociones, algo cansino.
Ahora tocaba la parte líquida. Raudo y veloz, bajar escalera, abrir puerta, seleccionar divinamente y corriendo a la nevera….

He aquí los protagonistas y las imágenes de la encarnizada gesta que se libró en Sant Cugat:


La carne del espadachín sacrificado resultó sumamente tierna debido a la frescura del producto (¿sabíais que cuando el susodicho mosquetero es fresco, su traje gris destiñe horrores?) y, también, por la ajustada dosis de paella que se le aplicó. Nunca, nuca había comido ese pescado tan tierno y jugoso.

El vino, amielado y floral en nariz. En boca seco, pero sólo hasta cierto punto. Creo que con el primer sorbo que di se me arrugaron tanto los carrillos que una lágrima brotó de pura emoción de mis (a esas horas) cansados ojos. ¡Que acidez señores! Vibrante en boca, con una longitud en el paladar fuera de toda lógica… Después, acostado ya en la cama, el deje amargo y cítrico de su final me deleitó antes de encomendarme -tal que manso cordero- a nuestro benévolo y poco alabado camarada: Morfeo.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

En el país de los tuertos...


Ejerció de Rey el organizador de la cata doblemente ciega, Carlos. Seguimos a tientas sus pasos los demás comensales, incluido el anfitrión del evento, Vicente, que puso su garaje a disposición para que nos pusiéramos ciegos, perdón –olviden este comentario- quería decir nos deleitáramos con esta acertada y satisfactoria propuesta.
El plato fuerte lo sirvió José María con un jabalí estofado que parecía resucitado en el plato. Los vinos maridaron en esta ocasión aunque desconocíamos doblemente su composición y procedencia.

Una doble ciega cuyos resultados fueron sorprendentes y cuyas puntuaciones pusieron en evidencia una obviedad dentro del grupo : el estilo Parker no agrada y marcas de prestigio están lejos de ofrecer su cara más autóctona –excepciones que las hay y muchas aparte- en favor de intereses más comerciales. Prima la satisfacción a corto plazo, embotellar para ser consumido en contra de valores más clásicos como el afinamiento en botella y la paciencia a lo hora de consumir un producto que evolucionará en el tiempo.

Una pequeña decepción. La añada 2003 de Alión dividió al grupo. A pesar que algunos consideraron que debía `puntuar entre los mejores –vidente Vicente- a la mayoría no satisfizo las expectativas debido quizás a una mala conservación y una pésima evolución en botella. Los más que hemos bebido otros años de Alión no supimos reconocer en este el carácter de gran vino de la Ribera que atesora.

El Artadi pagos Viejos 2004 fue el que menos puntuó junto con el anterior. Aunque en este caso interpretaba la música de su creador no nos gustaba la letra. Notas de sobre extracción, maderizado y una pesada carga de torrefactos influyeron en una puntuación que no se ajusta a una buena RCP.

Llegamos a San Román 2004 que fue el que más alta puntuación obtuvo, y con diferencia junto al último de la lista. A la hora de analizarlo nos transportó a las castigadas parcelas del Priorat por su carga aromática, mineral y terroir que transmite. Una exclamación no tanto de asombro al comprobar que es un toro de poderosa cornamenta. No es la primera vez que se confunden los términos al probar los caldos de una u otra D.O.

Por fin llegamos al último de la fila. Ubicación : norteño y al Oeste peninsular. Difícil acertar pero tiene un inconfundible sabor atlántico. Quinta Do Vale Meâo Douro 2005 nos transporta a las laderas del Duero a su paso por tierras lusas. Que paladar más placentero con intensidad medida, elegancia aromática y ese toque final entre salino y balsámico.
¿Cuál es el móvil que une a todos estos vinos y segundo titular de la cata? El tempranillo en todas sus variantes : tinta fina en la Ribera, tinta de toro y la touriga portuguesa, touriga nacional y touriga franca, amén de otras variedades.

Nota de cata

Alión cosecha 2003
Bodega : Bodegas y Viñedos Alión (
http://www.bodegasalion.com/)
D.O. Ribera del Duero
Variedades: tinta fina
Alcohol : 14,5 %
Nota P.V. : 8.5
Ciruela madura, toques de balsámico mentolado, fruta roja muy madura y algo de alcohol. De recorrido medio, semi ácido y un final un tanto desequilibrado. Retro especiado y rastro de flores marchitas.


Artadi Pagos Viejos 2004
Bodega : Artadi Viñedos y Vinos (
http://www.artadi.com/)
D.O.: Rioja
Variedades: tempranillo
Alcohol: 13%
Nota P.V.: 8.45
Café, arándanos hiper madurados y mucha compota de fruta negra con azúcar. Boca golosa con presencia de un tanino un tanto descarado, recorrido medio y un final dominado por el amargo del tostado. Retro de café molido, más compotas y aaaaalgo de mineral.


San Román 2004
Bodega: Bodegas Mauro S.A. (
http://www.bodegasmauro.com/)
D.O. Toro
Variedades: tinta de toro
Alcohol: 14,5%
Nota P.V.: 9.05
Mineral, hierbas de monte,tabaco, chocolate puro –del procedente del cacao- y una madera que gana terreno tanto en vainilla como en tostados. Boca agradable con estructura y sabrosura. Alcohólico, un tanto dulzón; hierbas balsámicas y fruta negra con mineral con el retro de larga duración.
Importante recalcar el incremento con el aire/tiempo en copa de las maderas tostadas.

Quinta Do Vale Meâo 2005
Bodega: F.Olazabal¬Filhos
D.O. Douro
Variedades: 60% touriga nacional, 20% touriga franca, 15% tinta roriz, 5% tinta barroca
Alcohol : 14,5%
P.V.: 8.97
Francisco Olazabal, de origen vasco, y María Luísa Nicolau de Almeida, elaboran sus vinos en la legendaria finca de D.Antónia Adelaide Ferreira, personaje clave en la historia del vino portugués en el s.XIX. y en especial de la región del Douro.
Concentrado, intenso, goloso y con notas balsámicas definen su personalidad. Taninos aterciopelados y larga acidez completan el conjunto.