lunes, 29 de septiembre de 2008

Belondrade & Lurton 2003: Patrón de verdejo

Vuelvo a la carga con otro ejemplo de blanco nacional sometido a la carga evolutiva que crea el paso del tiempo, para ser más exactos, un lustro completo: Belondrade & Lurton 2003

Cuan diferente resulta un vino con esa diferencia de edad. Recién salido al mercado casi es pecado hincar el diente a tan lozano producto (la madera arde todavía en el interior y, su equilibrio, aguarda plácido) bajo riesgo de hacerse una idea equivocada de lo que tenemos entre manos. En cambio, después de un tiempo, a veces prudencial y a veces peligroso, si atinamos el descorche, podemos disfrutar de lo que el elaborador quiso mostrar cuando decidió dotarlo de características personales.
Sabiendo que no todos los vinos blancos pueden presumir de esa vida extra en botella, entran en juego diversos factores pero, el que resulta totalmente incuestionable, es la variedad de la uva. No somos los peninsulares grandes afortunados en cuanto a vinos blancos de élite, pero poseemos varias variedades que si se manipulan bien, pueden llegar a dar sus frutos. Dos de ellas son para mí las más importantes, la albariño en Rias Baixas y la verdejo en Rueda.
Esta última, tiene dos caras muy diferenciadas respecto a su edad en botella. Su estado más primario nos conduce a una macedonia de frutas casi tropicales (y más últimamente, campando levaduras extras por doquier) con una boca bastante global y un final algo herbáceo en el mejor de los casos. Cuando pasa un tiempo (este supuesto es sólo para aquellos que sean dignos de tal ostentación…vamos, la inmensa minoría), se tornan más varietales, desplazando el tratamiento maderil –en caso de tenerlo- a segundo o tercer plano y mostrando la cara más franca y sincera que pueda dar.

En éste caso particular, recatándolo 3 años después, me encuentro un vino que ha hecho unos trueques: maracuyá por narcisos, madera nueva por una fina crema catalana, tacto untuoso y sabrosura por acidez latente. Parece otro vino, un mineral que antes no aparecía ni en lo más recóndito de su ser, sale ahora a borbotones en su retro. Veamos textualmente las sensaciones de la cata:

Nota de cata:

Bonito color amarillo con tendencias doradas y una lágrima ancha y untuosa.
Primera impresión en nariz a hierba cortada, flores blancas casi marchitas, pomelo, hinojo verde y un fondo de crema pastelera muy fino y sutil. Con aire en copa aparece una pincelada de ambiente salino.
La boca está marcada por una acidez creciente, con un tacto bien compensado y un recorrido más que digno y profundo. Tal y como se traga, crece un punto amargo desde el fondo del paladar que no hace más que dar fuerza a su carácter varietal.
Retro acusado de hierba y almendra amarga, mineral troceado (canto rodado caliente) y piel de uva verde. Largo en boca y con mucho carácter.

Puntuación: 8,5 POG


Mi gusto personal me hace “desprestigiar” a estos vinos tan secos, así como ese carácter amargo que me hace sufrir en exceso en boca. No me atraen, agradezco un toque de residual.
Fuera de clasificaciones de cosecha, éste 2003 tiene un futuro tan plácido como longevo. Cuando lo compré -hace ya 3 años-, leí que su ventana de consumo sería de 2005 a 2012, ahora, que veo lo bien que le han sentado los años me doy cuenta de que soy un desconfiado.
Procuraré enmendar mi defecto a base de buenas intenciones y mejores vinos.

domingo, 28 de septiembre de 2008

¿Como suena un Rioja?

Hasta ahora un vino sorprendía a nuestra vista, olfato y paladar. Pues bien, la D.O. Ca. Rioja ha puesto en marcha una iniciativa para que, de ahora en adelante, nuestro oído también se vea recompensado con ese acto tan placentero que es tomar una copa de vino.
Todo aquel que quiera optar a una serie de premios relacionados con el mundo del vino, podrá participar en un concurso creado por y para fomentar los vinos de Rioja. Tan sencillo como llenarse una copa de vino y disfrutarla en compañía de nuestra cámara de vídeo y, a poder ser, sacarle el más bello sonido que sus taninos sepan expresar.

Como en otras ocasiones, Vadebacus, cumple con su humilde labor mediática poniendo su granito de arena en cualquier iniciativa que sirva para fomentar este mundo que nos une, un mundo cada vez más necesitado de gente con iniciativa, proyección y necesidad de evolución. Adelante y suerte a todos: ¿a qué suena el vino?

viernes, 26 de septiembre de 2008

El mejor premio

Supongo que a estas alturas ya estaréis informados de que el pasado martes, 23 de septiembre de 2008, el grupo Vadebacus fue premiado con el accésit al blog con mayor participación de entre los blogs catalanes que escriben sobre el mundo del vino.



La D.O. Catalunya nos sorprendió al elegirnos como finalistas, junto al blog Terra de Vins, escoltando a Joan Gómez Pallarès que fue elegido ganador absoluto del concurso. Desde aquí agradecer a la D.O. Catalunya y a todos aquellos que hicieron posible que un grupo humilde como es el nuestro haya llegado al punto donde nos encontramos.

Más allá de agradecimientos y escritos quisiéramos mirar atrás aunque sea por unos instantes. En apenas dos meses cumpliremos nuestro primer aniversario en la blogosfera. Nuestro grupo ha ido cambiando en tamaño, hemos tenido nuestras disputas, nuestros desencuentros… Como la vida misma.

Pero si hay algo que hemos obtenido ha sido el placer de conocer a no pocos aficionados a este mundo que, al mismo tiempo, crean un buen clima al sentarse con nosotros en una misma mesa. No hay nada que pague la sonrisa de un compañero de vinos cuando se produce un reencuentro. Eso es lo que sucedió en la carpa del Moll de la Fusta, el reencuentro de diferentes mundos en uno sólo y la satisfacción que conlleva esa complicidad.

Este año ha pasado muy rápido pero al mirar atrás acuden a nuestra memoria caras y nombres que provocan sonrisas y evocan buenos momentos. Un abrazo a Ramón, a Lluís y Damià, a Joan Nadal y al que más sabe de champagnes, Víctor Cardona. Unas risas y una profunda admiración por Joan, por ser (se intuye) una excelente persona. A Pilar y a José, a la bruixa y al Paco, a Pepe Herrero y a tantos otros que han confiado en nosotros.

Más allá de los vinos, de los premios y demás consideraciones está la gente.

Vadebacus

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Kripta 2003

Tal vez sea el Kripta el más maravilloso de todos los brut nature de la D.O. Cava. Año tras año, Agustí Torelló hace posible el milagro en sus cavas de Sant Sadurní en el corazón del Penedés.

Comenzando por la selección de la uva dependiendo de su tipología y acabando por su esmerada presentación, todo en este cava está dirigido al disfrute en la copa.

Para crear este Kripta se seleccionan uvas macabeo, xarel•lo y parellada de terrenos de la zona litoral, depresión del Penedés y de la sierra pre-litoral respectivamente. Esta variedad de terrenos proporciona carácter al vino. Algo deben de tener las cavas de Agustí Torelló para que, después de un mínimo de 48 meses de crianza en ellas, el resultado sea tan diferente a la mayoría de brut nature que podamos catar. ¿La materia prima?. ¿El proceso de elaboración?. Quizás sepan que poseen un producto de total garantía y hacen lo que se debe de hacer: el mejor de los cavas que el que escribe haya probado.

Hablemos de su precio, ronda los 40 euros. ¿ Les parece caro?. ¿ Cuál es su RCP?. La pregunta del millón, con difícil respuesta. Me gustaría abrir un debate con vuestros comentarios y me agradaría que abordarais el tema de la RCP en el cava, que NO Champagnes.




Mi botella de Kripta es la 15485 de un total de 38110 de la cosecha 2003. Fue degollada el 2 de junio de 2008, así que os podéis hacer una idea de lo fresco que resultó. Recomiendan en la tarjeta que acompaña al estuche que se disfrute con caviar, ahumados, pescados salseados, carnes, foie o queso curado pero yo lo hice con un estupendo risotto de verduras.

Su color es brillante, pajizo brillante, con una burbuja abundante y muy fina que asciende casi en remolinos. En nariz da toques de manzana golden, suspiros de bollería, anís, una pincelada a hierba mojada todo ello sobre un fondo tostado de caramelo. En boca el paso es mágico, una acidez muy controlada y un gas carbónico presente pero de una integración que asusta. Aguanta el tipo en boca, rozando las nubes, sin descender un ápice, viendo pasar nuevamente esos recuerdos de bollería y un final a caramelo de limón de ensueño. Y no se torna ácido, no.


Comentar que esta añada 2003 parece mucho más expresiva, tal vez por culpa de los calores sufridos ese año, pero este Kripta aparece enhiesto, en la cumbre.

Puntuación: 9’3 PCG

domingo, 21 de septiembre de 2008

Lo bueno se hace esperar.

Sirva este pequeño escrito para dar aviso de una posible pérdida a evitar. Toda una lástima el tomar el siguiente vino a día de hoy: Ex ex 6. Toda una experiencia extraordinaria producida por el fortín más acariciado por la tramontana de l´Empordà, concretamente situado en Perelada.
Se trata de un vino elaborado con material vínico extraído de su lujosa, selectiva y controlada Finca Garbet, dotado de todos los mimos y atenciones que un gran vino puede llegar a tener. El problema más grande viene dado en cierta parte de su elaboración, la cual marca (sobretodo a estas alturas de su vida) demasiado su participación: la crianza en barrica.

Una gran materia prima como la de éste monovarietal de syrah, necesita de una buena dosis maderil para doblegar esos taninos y esos fenoles tan poderosos por naturaleza. Todos coincidiremos en que la cantidad y la calidad de las barricas es decisiva en estos “trámites” para que durante, y al final de su vida, se convierta en una gran elaboración, pero…. ¿Cuándo empieza su momento óptimo de consumo? Lógico pensar que en el mismo día que la bodega considera oportuno ponerlo a la venta. Craso error, nada más lejos de la realidad.
Debido a varios factores (no entraremos ahora en datos económicos ni en decisiones enológicas), cada vez se ponen los vinos antes a la venta. Parece que la crianza en botella debe correr a cargo del propio consumidor teniendo que decidir éste el nivel de evolución del vino según su gusto particular.

El vino que hoy nos ocupa el espacio quizá no es el mejor ejemplo pero sirve para mostrar el argumento. Se puso a la venta en Enero de 2008 siendo cosechado en Septiembre de 2004, lo que sumado a sus 16 meses de crianza en barrica ultamegasupernueva nos muestra que ha pasado unos 20 meses clausurado en su receptáculo de vidrio (no es moco de pavo, pero la cata confirma que necesita muchos más).
Por fortuna para los que tenemos alguna que otra botella de éste Syrah reposando, la paciencia y la guarda nos regalará un vinazo, digno de su nombre y, como no, caballo ganador en cuanto a monovarietales nacionales de la citada variedad.

Impresionante la fruta al punto de maduración exacta que tiene detrás de tanto tablón evidente en nariz, magnífica expresión de una tierra que lejos de pasar desapercibida, proclama al cielo sus bondades y cualidades en un equilibrio más que mineral, ácido y elegante. Desligado totalmente de dulcedumbres y pesadeces etílicas en boca, con marcado carácter y personalidad. Al más puro estilo de sus primos, los de las cercanías del Ródano.



En 7-8 años volvemos a hablar del tema.

jueves, 18 de septiembre de 2008

¿Rioja en verano?

El calor empezaba a apretar cuando decidí invitar a mis "oficialmente" compañeros de Vadebacus. Cualquier persona con algo de experiencia en el mundo del vino, posiblemente tendría alguna botella en su bodega dispuesta a ser abierta para dicha ocasión. Pero en mi caso, he tenido poco tiempo para hacer bodega y la que tengo merece ser guardada largo tiempo. Es por eso que como muchas otras personas me adentré en el infinito mundo de internet en busca de vinos sugerentes.

Por aquellas cosas me encontré ante la celebración de un evento en Rioja donde se presentaban nuevas añadas y nuevos vinos. ¡Ahí empezó mi búsqueda!
A pesar de todo, mi búsqueda no tuvo el éxito esperado, pero nuevamente me dejé aconsejar por el Celler l'avi Pla. Me ofrecieron un Rioja: Viña Cerradilla 2003 de la colección Valle Mayor.

Las bodegas Valle Mayor nacieron de la mano de Luís Pérez Foncea en 1984., quién se entregó al proyecto y construcción de sus bodegas con 35 ha. de viñedos en Fuenmayor. En la actualidad son sus hijos quienes continúan con la elavoración de estos vinos.

Éste en concreto procede de viñedos de 30 años ubicados en La Cerradilla. Se compone de 90% Tempranillo y 10% Graciano. Fermentado 16 días a 32ºC y criado en barricas de 225 litros de roble nuevo de grano fino y tostado medio.

Con los invitados alrededor de la mesa y las copas servidas, empezamos a disfrutar de la velada y del vino.
En nariz aparece un ligero especiado con toques de azúcar y miel de romero que no impiden la aparición de un cuero usado.

Color rojo cobrizo fundiéndose en un ancho ribete.
Entrada en boca opulenta pero con paso suave, dejando a su paso una larga acidez que predomina sobre sutiles toques de miel de romero.
Tras una noche agradable en buena compañía, en nariz aparece un gustoso caramelo de regaliz.

Un vino de corte clásico, de aquellos que recuerdan la tierra en la que nacieron. Noble y que invita a compartir con un buen jamón, quesos curados y lo más importante... Amigos con los que disfrutar de todo ello. Pues cuando todo eso se encuentra... ¿que es un poco de calor veraniego?.

Por José Miñarro
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lunes, 15 de septiembre de 2008

De vacaciones por la Mosela

Todo a punto, el maletero a tope, motor en marcha, nuestro esperadísimo viaje a la Mosela está a punto de hacerse realidad. Sólo una duda –¿Les gustará a nuestras respectivas familias este viaje?-, a nosotros dos el simple hecho de ver una cepa o un racimo de uva ya nos ilusiona. En fin ya no hay vuelta atrás, ponemos la marcha y aceleramos. La primera parte del viaje transcurre en la Borgoña, las dudas empiezan a disiparse. Emocionante para nosotros, bonito de ver para ellas, pero la Borgoña es capitulo aparte y merece otro artículo.

Dos días después reanudamos el viaje al que creemos será nuestro paraíso, - ¿nos defraudará?-. No creemos, las fotos que hemos visto no nos pueden engañar.


Parecerá una tontería, pero queda poco para llegar y los nervios empiezan a aflorar, una carretera comarcal, varios kilómetros, una pequeña recta, enlazamos una curva a la derecha y un Ohhhhh!!! sonó alto, claro y espontáneo por parte de todos. Todas las dudas quedaron atrás: qué maravilla, es impresionante contemplar por primera vez las riberas del Mosel y ver como se ha aprovechado cada rincón, por escarpado que sea, para plantar viñedos. En frente, delante de nuestros emocionados ojos, el caudal del río pone otro tono de color al verde infinito de las cepas enmarcando el pueblo de Reil que nos da la bienvenida, con sus casas entramadas de colores con techos de pizarra y pendientes escurridizas, que guardan esa esencia nórdica. Todo ello nos dijo a gritos que habíamos acertado, ahora era seguro que todos íbamos a disfrutar.


Aun nos quedaba un pequeño reto, la comunicación en un país con palabras casi impronunciables, a veces creo que incluso para ellos. ¿Cómo nos desenvolveríamos?. Pues bien, gracias a la amabilidad y paciencia con que sus gentes nos atendieron convertimos este pequeño problema en una gran diversión.





Desde la llegada de los romanos hace unos 2.000 años, la famosa ahora uva Riesling se convierte en la protagonista de la zona, invadiendo todas las laderas del valle en tupidos mosaicos de parras, y así con el transcurso de los años desarrollar toda una cultura. Mires donde mires el paisaje está salpicado en esta época del año por el color verde, aunque el mejor tono cromático seguramente lo encontraremos en el mes de octubre, adentrado el otoño y comenzada ya la vendimia, donde los recolectores de uva deben parecer “alpinistas” por las grandes pendientes que tienen que sortear.




De sus uvas se obtiene un vino blanco especial, característico y único venerado por todos los miembros de Vadebacus,- como muchos ya sabéis-, seguramente por las condiciones climáticas y del terreno donde crece. Esta variedad de uva se desarrolla en esta zona sobre una dura roca, entre la pizarra, lo que hace que las raíces tengan que adentrarse varios metros de profundidad en busca de alimento. Un clima templado junto al abrigo de las laderas de las montañas le confieren esas propiedades tan especiales: la frutosidad de sus vinos jóvenes, los hidrocarburos y minerales de los más viejos, la complejidad y elegancia de sus TBA y esa acidez sublime de los Eiswein hacen de esta uva nuestra diva.




Hay miles de fotos que hacer, de enclaves en los que detenerse, desde Trier hasta Coblenza, 200 Km de espectáculo, sin prisas, en coche, a golpe de pedal, caminando, o incluso en barco en los muchos paseos fluviales que la atraviesan, todo un reclamo para el turismo.
Los viñedos se salpican de castillos y fortalezas, algunas en ruinas, que le dan un toque romántico al lugar. Pegadas al río, las villas medievales alemanes se suceden cada pocos kilómetros, como Trier, la ciudad más antigua de Alemania fundada por los romanos, declarada Patrimonio de la Humanidad; Bernkastel-kues, pintoresco pueblo con sus casas y calles de cuento; Cochem, coronado por el castillo de Reichsburg y Coblenza donde el rio Mosel une sus aguas con el Rhin, por citar algunas.




Los pueblos están repletos de bodegas que suelen ser pequeñas explotaciones familiares. Como bien sabéis, Vadebacus tienen un vínculo especial con una de ellas, la de nuestro amigo Alexander Barzen en Reil, en plena Mosela media. Podéis imaginar lo emocionante que fue para nosotros visitar su bodega y sus viñedos, el hecho de contemplar los lugares donde su vino cobra vida fue conmovedor. Desde aquí agradecer a Alexander y a su familia su amabilidad y el tiempo que nos dedicaron, fué toda una experiencia llena de placer que quedará por siempre en el recuerdo.

Para acabar, recomendar a todos los amantes del vino -o no- a que visiten este encantador lugar de Alemania, una zona turística con una excepcional relación-calidad-precio. Nosotros sin duda volveremos… y nuestras familias encantadas de acompañarnos.

Toni y Vicente.


PD: Un saludo muy especial para Antonio y Marion del restaurante pizzería “Carusso” de Reil que tan agradables fueron con nosotros.


Las fotos que ilustran este reportaje son originales de sus autores.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Una Excelencia

Con Se(p)tiembre recién estrenado los vadebacus nos dispusimos a dar el carpetazo a un verano fecundo en ideas y proyectos realizados, ya sea en comunidad o particularmente.
Los hay que prefirieron retirarse a meditar en un pequeño claustro en la Borgoña, o al menos eso dijeron, otros optaron por visitar tierras de meigas y algunos decidieron ponerse el mundo por montera ya sea en un velero de 12 metros repleto de mujeres o piolet en mano subir montañas como los rebecos.
Fue como encontrarse el primer día de clase con los amigos. Esa emoción de obra que se estrena se tradujo en una salida a uno de nuestros locales preferidos en Barcelona: l’Excellence.
Con el sabor del savoir faire de nuestro vecino galo nos dispusimos a dar cuenta de algunos de sus más preciados tesoros. En primer lugar desfiló en esta particular pasarela un champagne Gran Cru De Sousa& Fils Blanc de Blancs Cuvee de Caudalies con manufactura en Avize. Con ese aroma a levadura, floral, ligeramente metálico y muy largo en boca se movió sublime entre los anfitriones.
Dos propuestas de Sancerre nos fueron dadas a probar. Un Vicent Pinard Cuvée Florès 2006 con un porte tropical y un Les Remains 2006 Domaine de Vacheron con barrica que le aporta una suave calidez y una mayor complejidad siempre sobre la base del sauvignon blanc en suelo de silex. En la región de la Loire, Sancerre se sitúa prácticamente en el centro de Francia a orillas del gran río y en un paisaje de ensueño dominado por viñedos entre suaves colinas.
Finalmente remató la faena un caldo de la Gironde, de la subdenominación de Burdeos Apellation Saint- Julien : Cháteau Beychevelle Gran Vin 1998. Una etiqueta inconfundible en la que figura una característica nave vikinga contiene una sabia mezcla a base de cabernet sauvignon,un poco de merlot y una pizca de cabernet franc. Un olor a establo y cuero envejecido junto a un típico sabor a tierra y a hierba grasa dio paso a notas más salinas y frutales, arándanos e higos, a medida que se aceleraba su consumo en la copa.
El verano ya ha quedado atrás, Ahora toca la vuelta a la rutina diaria, la amortización de la tarjeta de crédito, la hipoteca de marras, los libros de los niños para el próximo curso, la renovación del armario aun sabiendo de no dejar de oír el consabido “qué me pongo” de la pareja y la larga cuesta enfilando el último trimestre del año con un IBEX por los suelos. Pero siempre nos quedará el Excellence.

jueves, 11 de septiembre de 2008

La Diada de Catalunya




Benvolguts amics. Amb motiu de la celebració de la Diada Nacional de Catalunya, Vadebacus vol brindar amb tots vosaltres i felicitar-vos de tot cor. Es per això que aixequem la nostra copa mentre desitgem que aquesta Festa sigui un punt de trobada entre tots els que estimem la cultura del vi en lletres majúscules, trencant barreres i construint ponts d'unió entre tots nosaltres.


lunes, 8 de septiembre de 2008

Palatinado alemán: Basalto, flores y cítricos en simbiosis

Los calores del verano nos “forzaron”, nos tendieron la mano para saciarnos con una cata, con un festival que nos alejara durante un buen rato de los pesados ardores estivales.
Había que buscar un tema, un hilo conductor para nuestra sed de experiencia…. Después de varias opciones nos decidimos por darnos un homenaje probando y comparando los mejores rieslings GG (Grosses Gewächs) de la segunda zona en cuanto a tamaño de Alemania: Pfalz (Palatinado).
Como es norma cuando aparecen los rieslings en las catas, detrás siempre está la misma persona. Herr nos expuso y mostró todo lo que una zona y, unos productores, pueden llegar a hacer dentro de sus seleccionadas parcelas con la experiencia que otorgan los años de conocimiento divino.

El Palatinado se caracteriza por ser una franja de aproximadamente 80 Km. de largo por unos 7-8 de ancho. Los vinos producidos en su parte norte son más frescos y ligeros, y cuando nos desplazamos hacia el sur, se tornan redondos y algo más grasos. Como en el resto del país, los mejores vinos son los elaborados con Riesling en detrimento de otras variedades que aunque no dan mal resultado, distan mucho de los de la uva Diva.
En esos 80 Km. de longitud, la zona tiene un separado y húmedo compañero de viaje: El Rhin. De ahí su antiguo nombre, Rheinpfalz. Otra característica geológica de la zona son los macizos montañosos de Haardt, que se convierten en los Vosgos cuando hacen frontera natural con Alsacia.

La experiencia dice que los vinos secos se llevan el gato al agua sin desprestigiar los dulces que, siendo más que competitivos, resultan quizá menos sorprendentes que los basados en una zona y elaborados como GC con un residual entre 4 y10 gr/l.

La noche se presentaba de la siguiente manera: Encima de la mesa teníamos 6 botellas de GG (eficazmente decantadas las que así lo requerían) de diferentes pagos palatinos, con una mayoría del productor Bürklin-Wolf y una representación, única y demoledora, de la bodega Dr. von Bassermann-Jordan.
La cata consistiría en la comparación entre pagos, intentando descifrar, entre otras cosas, el código mineral que cada uno de ellos posee en su interior y, con la última pareja de vinos, comparar el mismo pago y añada pero con distinto hacedor divino.


1ª pareja:

-Dr. Bürklin-Wolf Hohenmorgen GG 2004 Tonel #23:

El pago de Hohenmorgen está compuesto por arenisca abigarrada y algo de basalto, en la localidad de Deidesheim.
Presenta un amarillo dorado de buen brillo, con una lágrima apretada y algo lenta. La fase olfativa viene marcada por el melocotón y dejes de albaricoque maduro. Resulta meloso en boca, muy elegante y con un buen recorrido hacia una acidez bien entendida. Largo, cítrico y algo amargo al final del paladar.

-Dr. Bürklin-Wolf Gaisböhl (M) GG 2001:

Gaisböhl es un pago monopolizado por Bürklin-Wolf en Ruppertsberg. Orientado al sur, compuesto por arcillas rojas y amarillas acompañadas de un subsuelo de grava sedimentada que favorece el drenaje del agua.
Prácticamente el mismo color del anterior pero menos profundo. Algo cerrado al principio (este no fue decantado) da notas de barniz que no tardan en esfumarse, dejando flores blancas abiertas y una buena dosis de plásticos nuevos (esos 7 años de vida es lo que tienen…). La boca, siendo menos estructurada que la anterior, posee una firmeza y una conjunción más que decente. Dejes de fruta amarilla y cítrica en el postgusto, con un final algo mineral.
Personalmente creo que está en un magnífico momento para ser consumido.


2ª pareja:


- Dr. Bürklin-Wolf Jesuitengarten GG 2005:

Localizado en los dominios de Forst, se compone de un suelo de basalto aportado en la totalidad de sus 6,8 ha. 2º mejor pago de Pfalz.
Buena visual color limón bastante cristalino. Las flores blancas y la colonia son potentes en nariz, conjuntamente con un deje de caramelo de limón ácido. Boca directa, con cierta acidez que crece y se va dejando un largo y ácido final. Mineral curioso (¿volcánico?) en el recuerdo. Demasiado joven todavía para sacar conclusiones.

- Dr. Bürklin-Wolf Pechstein GG 2001:

17 ha. de puro basalto, el cual transmite a los vinos una característica mineral sin igual. También en localizado en Forst.
Algo más dorado (algo tendrán que ver los 7 años de vida que tiene) su amarillo, con una buena lágrima untuosa y lenta. Nariz plagada de mineral quemado, principios de parafina y tenues aromas crecientes de cítrico confitado y ramillete de flores variadas. Boca estructurada, de magnífico recorrido y mejor paso. Más complejidad y fundamento que los anteriores. Suave acidez prolongada al final de boca, con recuerdos de azúcar quemado y toques de hidrocarburos. Espléndido, para enamorar y durar muchos años todavía.


3ª pareja y definitiva:

- Dr. Bürklin-Wolf Kirchenstück GG 2002 & Bassermann-Jordan Kirchenstück GG 2002:












Pago de 3,7 ha. divididas en 6 productores, de los cuales Bürklin posee 0,55 ha. y Bassermann 0,44 ha. Considerado el mejor pago del Palatinado, produce una uva de extrema finura, complejidad y una longevidad fuera de serie.
Una comparación que quedará pendiente para otro día debido a un pequeño problema de TCA. La botella de Bürklin resultó un tanto desconcertante y no dejó sacar unas conclusiones finales.
En cambio el Bassermann fue inaudito. De color amarillo dorado y verdoso a la vez, muestra una nariz dominada por el aroma del azúcar moreno quemado, la fruta amarilla y ácida al punto de madurez con un fino almíbar mezclado en el fondo de un impalpable hidrocarburo que gana fuerza con el tiempo en copa. La boca sublime, de magnífico recorrido, con la acidez y la untuosidad justas para arroparse entre si, ganando en sensaciones por momentos. Final de regaliz, mineral y menta tan tenue como elegante, mucha profusión de minerales quemados y cáscara de mandarina seca.


Eso es todo, bueno no, para ser sinceros hay que decir que antes y después de semejantes vinazos pudimos disfrutar de otros de un nivel parecido o superior. Para hacer boca y empezar a refrescar los gaznates, un buen compañero aportó un magnum de cierto Champagne: Pierre Peters Brut Blanc de Blancs. Fresco, complejo en su justa medida y correctas pretensiones. De una larga y evocadora evolución en copa hacia registros superiores.
Justo después del último vino de la cata, hizo aparición un riesling de la misma casa Bürklin que últimamente está más que catado por estos lares. Nunca defrauda, sus años a cuestas y sus merecidas notas de vejez bien conservada lo proclaman santo varón donde quiera que va.
Y por último, para cerrar tan grata velada con otra aportación extra, metimos mano a un buen Oporto Vintage 1995 de Taylor´s. Profundo e intachablemente ensamblado con buenas notas de fruta fresca y pasificadas, equilibrado (pese a sus 20,5º) y persistente como sólo un buen Oporto sabe hacerlo.

Ahora si, eso es todo (que no es poco)…

viernes, 5 de septiembre de 2008

Herri Mina 2003, un francés de los Pirineos.

La tierra tira. Algo interno debe suceder cuando las personas buscamos con ahínco nuestros orígenes, nuestra tierra de nacimiento o la que sirvió a nuestros antepasados para darnos la vida.
Jean-Claude Berrouet aparte de ser enólogo del famoso Chateau Petrus, es también descendiente de vascos (sin ir más lejos, su abuelo paterno era oriundo del País Vasco).
Tal enraizamiento le llevó a comprar una pequeña finca en la denominación más pequeña que existe en Francia, Irouléguy (Sudoeste francés).

Actualmente tan sólo constan 185 hectáreas en esta pequeña zona situada al otro lado de nuestros Pirineos navarros, justo al inicio del famoso y transitado Camino de Santiago (Vía Norte). La historia vínica del lugar no difiere demasiado a la del resto de Francia, la philoxera atacó todos sus viñedos pese a encontrarse en las inclinadas laderas montañosas, lo que causó una fulminante parada en las elaboraciones que no se retomaron con ganas hasta bien entrados los años 50 del siglo pasado, gracias a unos emprendedores vascos con ganas de realzar su cultura.
Después de una larga y penosa tarea de recuperación, en 1970, por fin se consigue la denominación de origen controlada Irouléguy (AOC).

Berrouet marca un tanto en nuestros paladares al elaborar este original blanco, Herri Mina 2003. Extrae el máximo potencial de la tierra caliza de color parduzco, donde los vinos resultan ácidos, agresivos por defecto, duros de pelar.
Gros manseng, petit manseng y petit courbus forman el coupage autóctono de este vino, otorgándole una personalidad muy marcada junto a una hechura tan digna como capaz de expresar su origen.

Nota de cata:

Su color amarillo dorado, cristalino, hace pensar en que hace ya 5 años que está elaborado. Muy ágil en la copa, muestra unas lágrimas bien formadas de rápido movimiento (13,5º alc.)
La fase olfativa viene marcada por un aroma de salino, a anchoa salada en su inoxidable lata. Poco a poco van tomando protagonismo bonitos aromas de ciruela blanca, matorral seco, cítricos confitados (mandarina y naranja) y un sutil pero elegante toque de levadura pastelera.
La boca es donde el vino muestra su personalidad: realmente seco con un recorrido espectacular y casi infinito. Posee una acidez envolvente que causa el estremecimiento involuntario y deja un largo recuerdo cítrico/ vegetal en los laterales de la boca. Una trama muy “francesa”, de registros poco maduros pero trabajados inusitadamente.
Fuerte retro de levadura de cerveza, frutos secos acompañados de una longitud ácida en boca cambiante y divertida. Refrescante.

Puntuación: 8.85 POG


Tomar fresco, el alcohol se deja notar cuando supera la barrera de los 10º. Los 14€ que costó se me antojan muy bien gastados, compraré otra y la guardaré un par de años más. Seguro que esa acidez lo mantendrá vivito y coleando bastante tiempo.

martes, 2 de septiembre de 2008

Citius Altius Fortius

En estas atribuladas fechas olímpicas y veraniegas algunos integrantes de esta modesta casa batimos a nuestra manera un record que quizás debiera figurar en el consagrado “Libro Gordo de Petete” llamado Guinness.
La cosa podría tomarse a broma si no fuera porque trajinar durante dos días tal preciada carga sin “morir” en el intento es por lo menos merecedor de un diploma olímpico. Otra cosa sería que nos hicieran, una vez consumado el acto, un test de dopaje…
La naturaleza puso el escenario,la zona pirenaica del Balaitous, a los pies del refugio de Respomuso, cabecera del Valle del Tena que se abre en Sallent de Gállego.
El Balaitous es el pico culminante a 3.144 metros. Hay quien lo ha llamado el Cervino de los Pirineos aunque su dificultad es nimia comparada con el gigante suizo.
Y allí estábamos nosotros con toda la “carne en el asador” para acometer la aventura. Se trataba de subir por una de sus caras y descender por la otra vertiente. Un inmenso nevero con hielo y roca era el obstáculo a salvar pero la Brecha Latour nos cedió el paso y se rindió a nuestros pies no sin antes exigir a cambio una buena dosis de adrenalina.
En la cima Oscar desenfundaba una botella de Auslese Barrique 2003 de Barzen, con sus correspondientes copas, para gozar inmensamente de una de las más bellas jornadas alpinas que se recuerdan.
A más de 3 mil metros el riesling era exultante, de una acidez cítrica a la vez que meloso y cálido al paladar. Había que sorber cada gota para no perder ningún matiz de este portentoso caldo que parecía vivo dejando a su paso por la garganta un estremecimiento húmedo con sabor a manzana verde, limón, miel y arándanos.

Han sido estos días de verano, al calor de la amistad verdadera que cada día se pone a prueba intentando tomar el pulso a esos gigantes dormidos a más de 3 mil metros, indiferentes a nuestras mundanas batallas. Así coleccionamos otros picos como el Gran Facha o los tres Infiernos, amén de otras cotas que guardamos celosamente en nuestro zurrón de aventureros.