domingo, 30 de marzo de 2008

Aalto 2004 : músculos bien trabajados

Hace unos días me bebí mi primer Aalto. La 2004 ha sido una buena añada en la Ribera del Duero y a mi me tiran los vinos de esa zona, como no. Bodegas Aalto elaboran dos vinos: Aalto y Aalto PS, el último dicen de mayor categoría, algún día caerá este último. Mariano García y Javier Zaccagnini son los impulsores de este proyecto, con sede en Quintanilla de Arriba, Valladolid. Valladolid en cuestión de vinos me tiene robado el corazón. Mariano García es el hacedor de otro gran vino, Mauro, del Toro San Román, y sí estos me gustaron, el Aalto 2004 me parece un vino con garra, transmisor del terreno donde la uva crece y un vino con el sello de Mariano García, ex-enólogo de Vega Sicilia, buenas referencias, ¿verdad?.
Este Aalto 2004 fue embotellado en Marzo de 2007 y tiene una buena dosis de madera, aunque no presenta desequilibrios como otros vinos que abusan de ella. Tiene mucha fruta, cargado que va hacia el infinito, sin límite.

Los 15% de alcohol que anuncia en la etiqueta no se notan y considero que es un vino para disfrutarlo con una buena comida, como el Fricandó que nos preparó la que me dió la vida, excelente en la cocina. Os dejo unas perlas como nota de cata, el vino estuvo en el decantador unas dos horas y media, y al decantarlo un chorro de sensaciones escapaba de él:

Aalto 2004: D.O. Ribera del Duero, Tinta fina, 15% de alcohol.

Nota de cata: Recién decantado, o en el proceso, fruta madura de excelente calidad, como la que encontramos en un Valbuena reciente, idéntica sensación. Esa fruta mezclada con chocolates, especiados, canela y vainilla, pero estos de manera muy tenue, sin sobresalir, de forma escondida. Aparecen recuerdos a hierbas aromáticas, tomillo tal vez y tras el tiempo de aireación aparece acompañado de tabaco, a puro diría, no a rubio. Así aparecen también notitas minerales, algo yodadas, fabuloso el conjunto. Nada sobresale, todo está bien puesto. En boca es rasposo, joven, elegantísimo, muy largo y amplio, envolvente y el recuerdo que asciende de nuevo por nariz es muy aromático, de nuevo hierbas y balsámico. Siempre está esa fruta.

Puntuación: 9,3 PCG

Quien tenga una botella que la guarde y si es en magnum que no vea la luz antes de diez años. Con vinos así vale la pena gastar el dinero y usar el sacacorchos.

viernes, 28 de marzo de 2008

Roux Père & Fils 2006 Gevrey-Chambertin

Teníamos que celebrar en casa un acontecimiento importante (mi hija mayor cumple los 16, ¡estoy de los nervios!), así que me decidí acompañar la cena del motivo de la efeméride con un vino que fuera un poco especial, a poder ser con carácter y personalidad -así es Ariadna- de una zona en concreto y sobre todo elegante, claro está, no podía ser otro que un tinto de la Borgoña (en francés Bourgogne), un Roux Père & Fils 2006 de Gevrey-Chambertin 1er Cru y 100% pinot noir.

Si existe un vino de terruño, con carácter de la zona que lo ve crecer, parece ser que el de Borgoña tiene este prestigio. Precisamente esta tierra, que puede ser de granito, calcárea o arcillosa asentadas en pendientes o laderas suaves que se adaptan perfectamente a su entorno y clima, es la que decide la jerarquía de los grandes y los primeros crus, y dentro de cada gran cru y primer cru la categoría de las parcelas que se llaman climats. Así nos damos una idea de que la Borgoña es una región vinícola tan aparcelada que se parece a un enorme puzzle el cual da lugar al más grande número de denominaciones de origen por kilómetro cuadrado.

Dentro de su propio terruño y como más importantes y conocidas tenemos dos cepas: el pinot noir y el chardonnay. El pinot noir, la variedad por excelencia de la Borgoña y para muchos la que ofrece los mejores tintos del mundo, constituye un 70% de la superficie del viñedo.
Es una variedad de brotación y maduración temprana y que a pesar de tratarse de una variedad tinta constituye la base de la elaboración del champagne blanco.

Pero vayamos ya a las impresiones del motivo de esta entrada que es la del vino en cuestión:
Color picota de capa media con ribete un poco anaranjado y lágrima irregular con sus 13,5% vol.
La nariz es música de violines! Sinfonía frutal y floral en armonía muy expresiva, fruta roja fresca (frambuesa y grosella) y aromas florales de violetas para pasar con tiempo en copa a lácteos sobre todo de yogourt de fresas y algo de especias sin destacar, para aparecer finalmente recuerdos a tabaco rubio y caja de puros. ¡Para disfrutar!
La boca es de etiqueta, fina y elegante, paso suave pero amplio, taninos redondos bien integrados con buena estructura y acidez que hacen pensar una larga guarda.
Final largo y persistente, mantiene sobre todo la fruta roja en todo su desarrollo, muy agradable.

Un buen 1er Cru de la Borgoña que creo que con el paso del tiempo y buena guarda mejorará sobre todo en boca para estar a la altura de su magnífica nariz.

P.V.S. 8,7

miércoles, 26 de marzo de 2008

Reymos, burbujas de Moscatel

Parece que fue ayer cuando me regalaron una original botella que en su etiqueta rezaba; Espumoso dulce de Moscatel.
Ni por asomo esperaba lo que encontré, un jovial y original espumoso, de cierto toque meloso, muy afrutado varietalmente y sobretodo sabroso en su punto justo, sin pesadeces gracias a la brillante factura y su reducido grado alcohólico (¡7,5º!).

Cheste agraria es la culpable de este curioso vino monovarietal de Moscatel de Alejandría, resultado de una selección de las uvas y una maceración pelicular para potenciar la extracción de aromas. Después, se le aplica el método Charmant -consiste en añadir sacarosa al vino base para desarrollar la segunda fermentación, dentro de grandes recipientes cerrados y resistentes a altas presiones- parando la fermentación por descenso de temperatura, consiguiendo así un residual muy equilibrado con el carbónico obtenido.

Nota de cata:

Color amarillo pálido, con bastante burbuja dispersa, forma varios rosarios que desaparecen rápido.Aromas muy varietales de Moscatel, uva fresca, pétalos de rosa, melón, chirimoya, lichis.... Finas notas saladas apurando la nariz.
Boca melosa y algo grasa, con un carbónico muy bien integrado que dota al vino de frescura, ayudando a una ligera acidez que limpia la boca y la prepara para el siguiente trago.
Final bastante largo, con marcados aromas de fruta blanca madura, uva de mesa y ligeras pinceladas de miel de romero.

Puntuación: 8.4 POG


Vino de imbatible RCP ideal para aperitivos o postres algo dulces, lo aconsejaría con un hojaldre de manzana o una simple macedonia de frutas de verano.

Muy resultón y nada cargante! Servir sobre los 5-7º y, a poder ser, en copa de espumoso lo mas ancha posible.

lunes, 24 de marzo de 2008

Marques de Alella Allier 2004

Alella, un pequeño pueblo cercano por el litoral norte a Barcelona. No hace demasiado tiempo, todo el vino que se consumía en la ciudad condal era de esta pequeña D.O, la cual no cuenta actualmente con más de 500 hectáreas de viñas (como siempre, el ladrillo va ganando terreno…).

Destaca la particularidad de sus suelos casi totalmente arenosos, “sauló” le llaman. De color casi blanco, muy permeable, con un magnífico drenaje y asentado sobre grandes bloques de roca granítica.
Su clima es totalmente mediterráneo, con zonas de cultivo a nivel del mar y a 450m. de altura máxima.

Una de las más reputadas bodegas de la D.O. es Marques de Alella (Grupo Parxet). Elaboran Cava –pueden hacerlo, también están dentro de esa D.O.- de muy buena calidad denominado Parxet, pero también vino blanco tranquilo de muy buena factura y marcado carácter del lugar. Como este que ahora nos acompaña, Marques de Alella Allier 2004.

Esta es la segunda vez que lo pruebo y, como en la primera, me sorprende la buena materia prima embotellada, junto con el trabajo maderil medido al dedillo para no “intoxicar” el producto resultante con texturas u olores que pasen por encima de esa fruta tan radiante y al punto de maduración.
Se trata en todo caso de un vino monovarietal de Chardonnay de las viñas más viejas de la familia, con la fermentación maloláctica y posterior crianza (¡con lías finas!) en barrica de roble Allier de tostado fino.


Nota de cata:

D.O.: Alella
Variedades: Chardonnay 100%
Graduación: 11,5º
Precio: 14€

Presenta una visual color amarillo dorado, con reflejos verdosos de lágrima rápida.
Clara nariz floral sobre un toque mineral muy fino y singular. Margaritas y jazmines danzan en la copa, fruta blanca madura con atisbos de membrillo maduro, heno segado, mantequilla algo rancia y mineral (granito, creta).
Boca de entrada opulenta, cremosa, con fuerza y estructura vertebral. Resulta muy expresivo, con una fina acidez que sube por momentos tapando la consistencia que tiene, provocando un trago realmente seductor. Muy seco, con un bonito recorrido y elegante paso por boca marcado por una fina acidez largísima.
Final de boca yodado, con predominancia de retroaromas minerales y fuertes dosis de hierbas aromáticas.

Puntuación: 8,7


Puede que sea un buen vino blanco nacional con opciones de relativa (buena) evolución en botella, habrá que confirmarlo en dos años más a lo sumo. Daré fe de ello…
Maridó a la perfección con una dorada al horno, en papillote, con sus verduras variadas acorralándola.

sábado, 22 de marzo de 2008

Burgans 2006: la fortuna de la añada

Martín Códax fue un juglar gallego del siglo XIII d.C.

Bodegas Martín Códax tiene su campo base en Cambados, en pleno Val do Salnés, podríamos decir que el centro neurálgico de la denominación Rías Baixas. Fue fundada en 1986 por iniciativa de varios elaboradores y la totalidad de la uva albariño utilizada en sus vinos es de viñedos propios.
La bodega elabora vinos como : Martín Códax, Burgáns, Organistrum, Gallaecia y Pé Redondo, además de orujos y licores. En esta ocasión, después de haberlo probado en el verano pasado, un año después de ver la luz recato este Burgáns 2006, un vino que reposó en acero inoxidable y cuya fermentación alcohólica se detiene antes de su finalización cuyo objetivo es el de otorgar al vino una melosidad que potencie las cualidades de la uva albariño.

Burgans 2006:

Nota de cata: Bodega Martín Codax, 12,5% de alcohol, albariño.

Color dorado algo subido. Aromas a piña, melocotón y miel. Sutil. En boca ligero y con recorrido algo justo. Final algo ácido y con recuerdos herbáceos. Residuos carbónicos en la lengua, característicos de la variedad.
Un vino amable y al que la añada 2006 le echa una mano en elegancia y buena evolución.

Puntuación: 8 PCG

jueves, 20 de marzo de 2008

Domingos gastronómicos

Abro con esta entrada una nueva sección dedicada a esos séptimos días que tanto placer gastronómico me encajan entre pecho y espalda.

Cuando durante la semana me anuncian una invitación, una propuesta de comida o cata para el Domingo siguiente, todo parece que cambia… la ilusión de que llegue ese día prevalece a muchos echos superfluos al lado de este, pasando a ser el principal motivo de alegría el como se resolverá (comida, vinos, compañía…) tan magna situación.

En esta ocasión celebramos por adelantado (¡¡Que nos quiten lo bailado!!) el santo de mi suegro, estimado padre político y querido abuelo de mis hijas, aprovechando incluso la proximidad del Día del Padre para, si cabe, ampliar la celebración en todos los sentidos.

Empezamos la bacanal dominguera con un bonito vino elaborado en la península itálica bajo órdenes de una bodega catalana.
Se trata de Mas Ferrant Curial Moscato d´Asti, toda una iniciativa de la bodega Mont-Ferrant (Marxants del Vins) al buscar, controlar y sobretodo importar, este vino "frizzante" (descripción italiana, ligero carbónico muy refrescante y agradable, como si de “aguja” se tratase) con su propia etiqueta a nuestras tierras.
Un vino elaborado con la variedad Moscato Bianco di Canelli, sin madera, sin añada, casi sin alcohol (4,5º) y notablemente abocado en boca (120 gr./l. de residual natural) para contrarestar la excesiva acidez de este varietal.

De bonito color amarillo brillante, destaca su carbónico con multitud de burbujas de todos los tamaños, que incluso crea una capa de turbia niebla en la superficie de la copa.
Nariz marcada por el olor de uva madura, lichis, fruta de pelo (melocotón de agua, albaricoque) y pétalos de rosa ligeros.
En boca realmente gustoso, con marcado dulzor acompañado de una acidez que refresca y amortigua su paso por boca, realmente agradable. Carbónico prácticamente neutro, igual que su sensación alcohólica.
Final poco persistente pero con cierto recuerdo de cítrico confitado fino y duradero.
Resulta ideal para el aperitivo o para un postre ligero, algo caro -17€- pero original. (8,2 POG)


Seguimos con el primer plato, que consistía en un surtido variado de platillos en la mesa con diferentes manjares de contrastada calidad, para más datos ojear la foto de la derecha…

Con esas cáscaras variadas de moluscos, procuramos un vino de una gran bodega, de una zona de tintos por excelencia como es Priorat. Clos Nelín 2006, vino blanco de Clos Mogador nos dejó un sabor agridulce en el paladar y en el bolsillo, no por sus características organolépticas sino más bien por un ligero TCA que no dejó que lo disfrutáramos como se debía…

Aún con todo tenía un bello color amarillo subido de tono, notas muy marcadas en nariz de flores blancas (margaritas), almendra cruda y fruta amarilla bien madura.
La boca no desmerecía, cremosa y de buena estructura con acidez brillante. Complejo final de crema pastelera y finas hierbas silvestres.


Ya para acabar el surtido vinícola y acompañar una magnífica ternera, decidimos abrir un Burdeos bien elaborado y con un potencial increíble, Chateau Caronnes Ste. Gemme 2001.
Un Haut-Medoc realizado con Cabernet Sauvignon, Merlot y Cabernet Franc a prácticamente partes iguales, con un tiempo justo de paso por barrica para no marcar en exceso su presencia.

Color cereza madura, de capa media y lágrima sin teñir. Francos aromas de fruta roja, especias pulidas y suave ceniza vieja.
La boca muestra un esqueleto tánico increíble, con un paso por boca marcado por las sensaciones de acidez y alcohol muy de su zona. Largo en boca, con marcado retro de mineral arcilloso y suaves notas confitadas de final en boca. Un gran vino atlántico, contrastado en RCP y que resulta genial al acompañar la comida. (8,8 POG)

Y bien, después de lo narrado todo acabó con una merecida siesta y una "ligera" merienda que será relatada en otra ocasión.

¡¡Salud amigos!!

martes, 18 de marzo de 2008

Gatinois Brut 2000

Si hace un par de años descubrí un champagne de pequeño productor que me enamoró, Pierre Peters, en estos últimos meses pude conseguir unas botellas de otro productor de la mano de Víctor Cardona: Pierre Cheval Gatinois.
En las fiestas navideñas decidí descorchar una botella de Gatinois Brut 2000 y no acabó de convencerme, se lo dije a Víctor en nuestro foro hermano De vinis. Un par de meses después, casi tres, decido darle otra oportunidad.
Este Gatinois Brut 2000 lleva Pinot Noir y Chardonnay, algo más de la primera, y la bodega tiene su sede en Aÿ. En Aÿ la mayoría del cultivo es de Pinot Noir, y de ahí que este Gatinois lleve un 90% de Pinot Noir y un 10% de Chardonnay. Reputadas bodegas como Bollinger o Krug son proveídas por uvas de Aÿ, nos podemos hacer una idea de la calidad de los pagos.

Gatinois Brut 2000:

Nota de cata: Bodega Gatinois, Propiétaire- Récoltant, Aÿ. 12% Vol.

Color dorado con pinceladas de piel de cebolla, burbuja mediana y constante, forma corona. En nariz muy cerrado, a pesar de haberlo dejado en copa respirando a medida que subía la temperatura. Recuerdos a manzana, levadura que asalta la nariz, frutos rojos (fresas) y con el tiempo ahumados, algún verdor y claros lácteos como el de Brie no demasiado maduro. En boca su paso de lo mejor, brutalmente cremoso, carbónico bien integrado, final algo amargante evocando fruta roja y de nuevo ahumados.
Esta segunda botella muy diferente a la primera.

Puntuación: 8'4 PCG

domingo, 16 de marzo de 2008

Desde l´Empordà: Can Sais Malvasía 2004

Agradable el encuentro con este vino de una zona que a muchos nos agrada por su latente potencial vinícola y sobretodo por la bonito de sus paisajes, ya sean costeros o del interior.

Desde un estrecho valle que forma el macizo de las Gavarres, prácticamente en el centro de la Costa Brava, se sitúa la bodega Celler Can Sais, en Vall-llobrega, municipio vitivinícola por excelencia del Baix Empordà.
Dentro de su catálogo resalta una elaboración que vale la pena de mostrar, se trata de un vino naturalmente dulce, parcialmente atacado por nuestra querida Botrytis Cinerea (Podredumbre Noble).
La esencia de este original vino reside en la selección y la delicada vendimia en el punto justo de sobremaduración, aprovechando la mayor concentración producida por el hongo. Después del suave prensado, el mosto fermenta durante dos meses en barricas de roble con sus lías finas. La fermentación para naturalmente (sin adición de alcohol) cuando las levaduras alcanzan el grado alcohólico suficiente.
Filtrado ligeramente para preservar sus bondades organolépticas, presenta posos gruesos en la botella.


Nota de cata:

D.O.: Empordà
Variedades: 100% Malvasía
Graduación:16º
Precio: 12€


Bonito color amarillo ambarino, de tacto oleoso y lágrima abundante y separada.
Nariz muy franca con registros muy marcados, miel, orejones, hierbas de monte seco, ligeros cítricos (mouse de limón y cáscara de naranja confitada) y recuerdos de flores blancas.
Boca golosa, de ancha entrada y recorrido envolvente. Buen equilibrio dulce/ácido para crear un paso por boca muy agradable y nada empalagoso, particularmente elegante.
Largo en boca, con delicadas notas de champiñones frescos y toques de mermelada de albaricoque.
Con vida por delante, magnífico con chocolate amargo y repostería artesana.

POG: 8,7

viernes, 14 de marzo de 2008

Vega Sicilia y sus grandes añadas.

Seguro que si preguntamos a los aficionados del vino sobre una marca mítica de la Ribera del Duero o bien de todo nuestro país, la respuesta sería Vega Sicilia.
Mito viviente es la definición que mejor la califica, con prestigio mundial y envidiables críticas de los especialistas mas reputados.

Como es normal, cuando hablamos de grandes vinos hacemos hincapié en su añada o cosecha, signo inequívoco de cualidades extras dentro de la misma marca. Tal vez sea una manía que hemos aprendido de nuestros vecinos galos, siempre dan un valor extremo a sus cosechas valorando o devaluando los vinos según éstas.

El gran vino de la bodega, Vega Sicilia Único, solo sale al mercado cuando la propia factoría decide que su calidad es representativa del nivel exigido, no dudan en rechazar toda una añada en pos de conservar el máximo de calidad.
He aquí un compendio realizado por la propia bodega respecto a las añadas que resultan destacables dentro de la historia de este grandioso vino, apoyado en los comentarios de selectos profesionales a los que piden opinión cada año:


1998: Muy bueno para la bodega, entre los favoritos de Pablo Álvarez (Director General)

1996: Un año para los enólogos.

1991: Añada elegante.

1989: Más potencial de guarda.

1986: Añada potente, corpulenta, con potencial de guarda que ahora empieza a desarrollar su buqué.

1981: Muy elegante y con excelente complejidad.

1976: Estilo elegante y muy barroco, con nariz compleja como el ´74.

1974: Muy complejo y profundo.

1973: Está en la misma línea del ´76 y ´74.

1970: Es un año mítico por su excelente calidad, para tomar o guardar.

1969: Muy elegante, ya está para tomar.

1964: Mítico e inolvidable, para tomar o guardar

1957,1953 y 1942: Son más de tipo sentimental y hay que esperarse cualquier sorpresa en las botellas, tanto para bien como para mal.


Personalmente echo de menos la gran añada de 1994, siempre loada por quien tiene el placer de probarla, muchas veces definida como “inmortal”.
Habiendo probado tan solo dos añadas (1989 y 1996) de este gran vino me atrevo a confirmar que realmente tiene un potencial que aflora con el tiempo en botella y una cuidada guarda.
Prohibido abrir una botella antes de que pasen 15-20 años de su cosecha.


-El resumen de añadas proviene de la revista Vinum (junio 2007)-

miércoles, 12 de marzo de 2008

Viriato




La Sierra de la Culebra a caballo entre Portugal Y España es famosa no por la fauna reptante que alberga sino por ser cuna de uno de los héroes de la Hispania romana y cartaginesa siglo y medio antes de Cristo. Y aunque la historia la escriben los vencedores el que nos ocupa es uno de los pocos ejemplos documentados de uno de los personajes cuyas hazañas duermen en la noche de los tiempos.

Se trata de VIRIATO que opuso feroz resistencia al Imperio Romano que intentaba establecer su hegemonía en la Europa más meridional. Su triste final, tras muchas victorias en inferioridad de condiciones ante las legiones romanas que le valieron ser nombrado por cronistas como Tito Livio, acentuó la leyenda.

Viriato fue asesinado por enviados de Roma al que hacía sombra su gran fama de estratega y caudillo de lo que ahora es una parte de Portugal y Castilla la Mancha.
Una frase que por todos es recordada es aquella que reza: “Roma no paga a los traidores” cuando intentaron cobrar la recompensa.

Por todo ello me embargaba una curiosidad enorme el nombre de Viriato en uno de los productos de la Bodega-Distribuidora multinacional Aranleón de la D.O. Toro.
Este más bien parece un producto para la exportación pero su sonoro nombre y su precio contenido, unos 7 €, indujeron su compra y posterior consumo.

Nota de cata

Viriato 2003
D.O.Toro
Variedad tinta de toro 100 %
Graduación alcohólica 13,5 %
Precio : sobre los 7 €

Es un vino con apenas tres meses de barrica americana, envejecido en botella y con un marcado acento tostado que sin embargo aporta notas muy características de la denominación Toro, como son su carácter “terroso” inicial y un sabor intenso de fruta muy madura.

Color rubí, taninos visibles que exigen un cuidadoso decantado. Sabor a tierra húmeda, algo reducido y notas tostadas junto a chocolate y pimienta negra. Es bastante redondo en boca y no se aprecia su alta graduación alcohólica.

Un vino que en foros de los Países Bajos donde también se comercializa recomiendan tomar con “muslos de pollo al anís”. En mi caso fue con Pollo pero cocido al fuego lento y con un par de medidas del mismo que empaparon el conjunto en una salsa de las de mojar pan y olvidarse por un día de la dieta y el colesterol.


En definitiva, un vino correcto, ampuloso pero sin destacar. Los he bebido mejores pero lo mejor es su comedido precio.

PCP :8.2

domingo, 9 de marzo de 2008

Abadal 5 Merlot



Vivimos en un país con un gran numero de denominaciones, grandes, pequeñas y medianas, todas ellas con su idiosincrasia. Una de ellas es PLA DE BAGES, pequeña denominación situada a 70 km. de los pirineos y otros tantos del mar Mediterráneo, debido a su orografía y su situación interior hace que, teniendo un clima mediterráneo, también se den rasgos continentales, su temperatura media es de 13'5 grados y las precipitaciones van del los 500 a los 600 mm, anuales sufriendo también importantes oscilaciones térmicas.


El Bages siempre a sido una tierra de vinos, sus antiguos pobladores bautizaron la zona con un nombre en honor a Bacus, dios romano del vino, ya que se trataban de unas tierras idóneas para el cultivo de la vid, existe alguna otra versión como que su nombre proviene de la antigua ciudad de Bacassis, pero a nosotros como buenos amantes del vino nos es mas sugestiva la primera, ¿verdad?.


Desde tiempos remotos, estas tierras han tenido una gran tradición vinícola, siendo quizás la forma de riqueza más importante, hasta que en 1890 la filoxera arrasó casi la totalidad de sus viñas, sumiendo a la comarca en una gran crisis.
Al final del siglo pasado (el s.XX) la extensión del cultivo de la vid aumentó considerablemente, incorporando técnicas de cultivo nuevas que, junto con la larga tradición vinícola de la zona, consiguieron aumentar tanto la cantidad como la calidad de las viñas, llegando a equipararse con las principales zonas vinícolas del país. Este esfuerzo supuso conseguir en 1995 la D.O. PLA DE BAGES.


El viñedo ocupa en la actualidad unas 500 ha. de terreno ondulado, formando estribaciones que se sitúan entre los 200 y los 300 m. sobre el nivel del mar englobando un buen numero de localidades, con terrenos desarrollados a partir de arcillas, margas y gres. Presentan texturas francas con escasos nutrientes y buenos niveles de caliza activa.
Las variedades más importantes cultivadas son la macabeo, la picapoll (variedad autóctona de la zona) y la chardonnay como blancas, tempranillo o ull de llebre, cabernet sauvignon y merlot como tintas. También se cultivan otras variedades como la garnacha tinta, la sumoll y la perelada.


Quizá la bodega más representativa de la zona sea ABADAL MASIES D'AVINYÓ.

Formada por las antiguas explotaciones vinícolas de l'Alsina, Ca L'Olivera y Roqueta que se remontan al siglo XVII. El Bages y en especial las viñas de Abadal son de las pocas zonas vinícolas que conviven la viña y el bosque en armonía, en un terreno boscoso y en un microclima de contrastes que aportan intensidad a la uva y calidad a sus vinos.


Siempre he tenido debilidad por la zona del Pla de Bages, ya que la mayor parte de mi familia vive en pueblos cercanos a Manresa (claro, lo cercano si es bueno se siente más propio, como es lógico). Por lo que acabo de decir, ya había probado varios vinos de la zona y en particular de esta bodega, como el Crianza, el 3.9, el Selecció, el Picapoll, etc... Pero había uno en especial que me apetecía descubrir, mas que nada para contrastar una afirmación de un buen amigo, Vadebacus para más señas, que sostiene no sin razón que el MERLOT no acaba de madurar bien en la zona de la que hablamos. Qué mejor vino para comprobarlo que Abadal 5 Merlot 2004.

Cinco son los tipos de merlot de cinco parcelas diferentes que se utilizan para hacer

este vino, el cual se cría durante doce meses en roble francés, centroeruopeo y americano. Este vino presenta un color cereza madura de capa media alta, con ribete rojizo y lágrima abundante algo teñida. Destaca una nariz de fruta negra y roja - al punto de maduración- con toques florales de violetas frescas. Con un poco de aire se vuelve más compleja, apareciendo especias ligeras (pimienta negra en grano, curry) y claros aromas de chocolate puro, sin apenas rastro de un tostado más que integrado, sin compotas, sin vainillas, sin alcohol evidente...

La boca es recia, con altiva estructura y notable tanino, redondo y sabroso, magnífico equilibrio, destacado paso por boca que se afianza al paladar. Devuelve por retro pinceladas de arcilla, moras negras y caja de puros. Largo y profundo en boca, le queda todavía un largo recorrido en plenitud de facultades, con lo que se le augura una buena evolución, pero al día de hoy está esplendido.


Mi amigo, que fue mi compañero de degustación en esta ocasión y prácticamente autor de esta nota de cata, se quedó gratamente sorprendido como se desprende de sus comentarios sobre él, y yo también ya que quizás esta sea la excepción que confirma la regla en cuanto la maduración del merlot en esta zona, aunque tenemos algún vino más en mente para comprobar si no se trata solo de una flor en el desierto, esperemos que no, y que se trate de una agradable mejoría en el cultivo de esta variedad.



La nota final es el resultado de la media entre los dos Vadebacus: 8.85 P.

viernes, 7 de marzo de 2008

Loureiro a tope: Davila L.100

Curioso vino realizado en la D.O. Rias Baixas con un varietal dificultoso de trabajar.
Parece que hay muy pocas bodegas que osen hacer un vino 100% Loureiro. Adegas Valmiñor no solo lo realiza sin tapujos varietales, sino que realmente lo borda!

Bonita bodega situada en el Valle de O Rosal, se favorece de las pocas oscilaciones térmicas de su zona y sobretodo de la riqueza mineral de sus suelos. Su filosofía de trabajo defiende la tradición y conjuga la más moderna tecnología en pos de unos productos realmente tentadores.

Davila L.100 es un vino creado para sorprender y demostrar la capacidad de la variedad autóctona Loureiro, empleando cepas con mas de 40 años de edad. No se escatima nada en su elaboración, se realiza una vendimia tardía y una preselección de la uva para asegurar su máxima calidad. Macera unas 6-8 horas y posteriormente se prensa, para pasar después a su fermentación controlada de temperatura en pequeños depósitos (2000 l.) de acero inoxidable.
Aquí realiza la parte más importante y la que arroja espectaculares beneficios al producto final, una crianza con sus propias lías durante 6 meses.


Nota de cata:

Bonito color amarillo dorado, con aspecto denso y lágrima ancha y rápida (son 13º).
Muy homogéneo en nariz, se muestra abierto y espléndido desde el principio sin falta de oxigenación. Flores blancas, fruta blanca y amarilla madura, con registros de almendra amarga, generosos aromas minerales de granito y pinceladas salinas. Con la última copa aparecían toques de piña y sutilezas de fruta tropical, combinadas con finos aromas de fresca mantequilla salada.
La boca es muy expresiva, con la comentada sensación melosa y algo cálida. La fina acidez es un bien mineral, que soporta una carnosidad muy latente creando un maravilloso paso por boca.
El retro viene marcado por los toques minerales y algún registro herbáceo dulzón y otra vez la almendra amarga.

Puntuación: 8.9 POG


Un vino de 2005, de una elaboración "arriesgada" que no muestra signo alguno de cansancio ni declive.
Pese a repetirme algo, ¿será este el camino de las grandes elaboraciones gallegas?


Desde luego es un gran vino, sus 24€ (en restaurante) no se hacen nada caros de pagar, sobretodo cuando se disfruta de una perfecta armonía si se acompaña, como fue el caso, de un rodaballo salvaje.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Enate Rosado 2007

No soy amante de rosados, si no lo sabéis lo digo ahora. No me aportan intensidad, variedad de matices. Me parecen insulsos, faltos de garra y, por lo general, todos iguales: frambuesas, fresa y una buena dosis de chucherias.
Me hablaron bien del de Enate y lo ví en las estanterias de un supermercado, codo a codo añada 2006 y 2007 y cogí la reciente. Hace cosa de un mes estuvimos los Vadebacus en el Somontano, y estuvimos, como no, en Enate. La tienda: poco cuidada, con falta de género, vinos agotados y subidisimos de precio, algunos más caros que en tiendas de Barcelona y alrededores. No me llevé nada, como resultado del cabreo, y algún Vadebacus sí que picó, ¡ja!.
Total que en mi desesperación anti-rosados, me abro este Enate 2007, para acompañar un plato de pez palo salado y tratado cual bacalao, con un sofrito y acompañando una coliflor en la cazuela. La verdad es que me sorprendió, positivamente, el bajo contenido en chucherias y le dí una oportunidad. He aquí el resultado en forma de nota de cata:

Enate Rosado 2007:

Nota de cata: D.O Somontano, Cabernet Suavignon, 13% volumen.

Color rojo cereza, algo subido, cercano al color de la ciruela. En nariz, las acostumbradas notas de fruta roja, acompañadas por aromas de hierbas mediterraneas, algo de anis y leve chuchería.
En boca algo de carbónico en la punta de la lengua, buenísima acidez y de paso más que aceptable. Refrescante, te deja la sensación de no haber tirado el dinero.

Puntuación: 8'1 PCG

domingo, 2 de marzo de 2008

Tortilla de espárragos silvestres.

Todos los que me conocen saben que me encanta echarme al monte tal que cabra hispana y a poder ser, volver a casa con algo comestible debajo del brazo.

En estas fechas, la madre naturaleza nos ofrece de uno de los manjares silvestres más de mi agrado (junto con las setas del otoño, las fresitas de la primavera…), los espárragos silvestres.
Dos son las recetas que mayormente realizo con ellos. Por un lado un revoltijo al que añadiremos ajos tiernos, gírgolas, gambas y huevo revuelto, pero lo que es más rápido y resultón es la omnipresente tortilla de espárragos silvestres:

Primero se tienen que cortar con los dedos a pequeños trozos, hasta donde no podamos más y sin apurar demasiado los leñosos troncos de éstos.

Después se pasan por la sartén con una pequeña cantidad de agua mineral, dándole vueltas hasta que se evapora la totalidad del líquido elemento.

Aprovechando la temperatura de la sartén añadimos aceite de oliva y freímos los espárragos con mucho cuidado de no pasarnos (si esto sucede sería catastrófico, se secan desmesuradamente y saben a tostado en exceso!).

Una vez fritos los escurrimos bien del aceite restante, los mezclamos (pocos, son verdaderamente potentes de sabor) con el huevo y salamos al gusto.

No se trata de una receta en sí por su sencilla y corriente elaboración, la gracia está en conseguir esos "Asparagus acutifolius".

Mi apuesta de maridaje de este complicado plato de paladar algo amargo y estridente, es un buen vino del marco de Jerez, La Bota de Amontillado Navazos, nº 9.

Ya os contaré que tal resulta….

Más Clos Dominic Vinyes Altes 2005

Lo bueno que tiene pertenecer a un grupo es que existen opiniones diversas, cada opinión cuenta, a pesar de la diversidad.
Hoy tenía en casa unos buenos pedazos de carne de ternera gallega, traída de allí, carne jugosa y rica. Después de la monumental cata Prioratina que tuvimos la suerte de montar, pensé rápidamente en este Priorat, que había catado por última vez en agosto de 2007, en un festival del cual siempre guardaremos grato recuerdo.
Casi nueve meses después de catar el Clos Dominic Vinyes Altes 2005, me decido a abrir una de las botellas que guardo con cariño.
Pedazo de corcho, compacto y en perfectas condiciones, y al descorchar aparece un aliento propio de la bodega, una mezcla de aromas primarios de fruta negra madura, y unas pinceladas a madera, especiados y ligeros avainillados, que dejan paso majestuosamente a aromas mucho más amables, retros de hierbas mediterraneas y regalices, y un trago enormemente corto el que hay que dar, pués el recorrido de este vino es larguísimo. Mineral, caramelo de cafe con leche en el posgusto, acompañando a unos taninos que están presentes por su juventud, pero que dan rienda suelta a las enormes posibilidades de este potente vino, equilibrado y con cuerda para rato.
Cuando charlas con Dominic, te dice que ella no sabe hacer vino, que se limita a seguir su instinto. A mi me da igual, que sepa o no hacerlo, que siga su instinto catador, que sea cabezona cuando decide coupages. Si el resultado año tras año es como el que tengo, lo poco que me queda, en la copa ahora, como si lo hace Marianico el Corto.