viernes, 29 de febrero de 2008

IEC#8: Vinos con espíritu de Carnaval

¡Y otra más! Ya son ocho las convocatorias virtuales de IEC, con el único objetivo de sociabilizar este gran mundo de blogs vínicos y también, por supuesto, a sus creadores.
En esta ocasión, Pilar Vi-dal nos propone describir un vino que tenga que ver con la más divertida y anónima fiesta pagana, el Carnaval.
En VDB nos hemos decantado por una zona nacional (que no peninsular), de gran interés turístico en fechas de máscaras y que en cuanto a vino, con unas particularidades bien especiales.

Nos referimos como no a Canarias, más concretamente a su isla de mayor tamaño, Tenerife.
Este maravilloso atolón volcánico tiene un elevado potencial de variedades autóctonas, suelos, microclimas, ausencia de filoxera... de ahí que en tan pequeña superficie de tierra (aprox. 2000 km cuadrados) se da cabida a nada más y nada menos que cinco D.O.´s con sus claras diferencias entre si.

Centrémonos pues en una de ellas, Tacoronte-Acentejo:

Situada en la vertiente norte de la isla, se cultivan aproximadamente unas 2400 hectáreas de viñedo, que va desde las áreas cercanas al mar, hasta la cotas muy altas con más de 1000 m. de altitud. Su clima es muy suave, con clara influencia de los vientos alisios y unos suelos bastante fértiles, con gran variedad de minerales en superficie pero siempre con un subsuelo de origen volcánico muy permeable.
Están permitidas muchas variedades en sus vinos, pero las realmente interesantes son las autóctonas Gual, Listán Blanco, Marmajuelo en blancas y Listán Negro, Tintilla, Negramoll y Moscatel Negro en tintas.


Nuestro vino a presentar pertenece a Bodegas Insulares Tenerife, la mayor productora del archipiélago canario.

Creada por el Cabildo Insular, está abierta a todos los productores de la comarca que quieran incorporarse (659 socios en la actualidad).
Se trabaja con modernos depósitos de acero inoxidable, control de temperatura, planta embotelladora propia y han creado un parque de barricas de 250 unidades entre americanas y francesas. Practicamente toda su producción (95%) se comercializa en Canarias.
Sus viñedos 100% prefiloxéricos -sin portainjertos por ende- de castas autóctonas transmiten una fuerte personalidad a sus creaciones. Tres vinos destacan en su catálogo: Un maceración Carbónica (elaborado encubando los racimos enteros que tras ocho días se prensan), un tinto dulce escasísimo de Listán Negro (Comparado muchas veces con un buen Oporto, muy mineral y balsámico) y nuestra apuesta de hoy, situado en la gama de más producción de la bodega, Viña Norte 2003 Tinto barrica.


Nota de cata:

Denominación: Tacoronte-Acentejo
Variedades:Listán Negro y Negramoll
Elaboración: 6 meses en roble americano y francés
Alc:13,5º
Precio: 12€

Color cereza madura de capa media y ribete rojizo.
Aromas frutales de uva tinta estrujada, finas notas de madera usada, balsámicos de eucalipto, granada con vino y mineral volcánico... con tiempo y dedicación aparecen especiados (pimienta roja, comino) e incluso algo parecido al pimiento verde.
Boca con buena entrada, marcado esqueleto y justa acidez. Predomina un amargor en el trago que se parece al que deja el café tostado.
Fuerte retro especiado con fuerte incidencia del mineral autóctono, dejes de madera de cedro y recuerdos en boca de verdores, como de alcachofa.

Puntuación: 8.2

miércoles, 27 de febrero de 2008

Celebración a medianoche

Este sábado pasado Vicente nos reunió a las 23:30 horas en su casa. Ese mismo día cumplía años y quería compartir unos vinos con algunos de nosotros. Debido a lo inusual de la convocatoria en cuanto a horario faltó algún Vadebacus, y creemos que se arrepentirá siempre.

Vicente es pura amabilidad, cortesía, ama el vino y destila emoción. Se desvive por los que, como él, comparten esta pasión y nunca tiene una mala palabra con nadie. Creo que el destino hizo que se cruzaran nuestros caminos, compartiendo aficiones y muy buenos momentos.
Vicente nos preparó una cata sorpresa, una cata "a ciegas". Cuatro vinos de los que únicamente conocíamos su color: un blanco, dos tintos y un espumoso. Para acompañar, por si hiciera falta, nos preparó una tortilla de patatas, unos frutos secos y unos montaditos de salmón, pero eso fue lo de menos. Cuatro amigos se reunieron para disfrutar del momento, del arte de la cata, de la aventura que supone una cata de tales características, una cata repleta de emoción a medianoche.

Con su familia descansando, Vicente nos hizo sacar nuestra artillería y llegó el primer vino de la noche, un blanco decantado, fresco, con un color pálido, y aromas característicos de la variedad: la diva. El vino: Egon Müller Scharzhofberger Spätlese 2002

Nota de cata:

Presenta un color amarillo cristalino, brillante, con cierto movimiento denso. Resulta un vino sorprendente por los aromas adquiridos en este tiempo de estancia en botella y por los que normalmente posee por defecto.
Decantado durante unas 8 horas su nariz muestra unas magníficas flores blancas, níspero bien maduro con piel, mineral fósil por doquier y muchas versiones de hidrocarburos (parafina, gasoil de calefacción quemado, plástico) que rebosan el borde de la copa por falta de sitio. Con tiempo en copa e intentando sacar lo máximo al vino, aparecen aromas cítricos (piel de naranja seca, limón fresco) y rastros de miel tenue.
Un punto y aparte necesitaríamos para describir su boca, verdadero punto fuerte de este maravilloso vino. Se podrían diferenciar tres fases bien marcadas en el trago de este, primero una entrada ligera, con apenas una marcada acidez y un abocamiento apenas perceptible con tacto oleoso y especialmente ligero. Vendría después una fase de desarrollo en boca, marcada por la crecida inmensurable de las sensaciones táctiles y un incremento de su volumen casi etéreo. Por último justo después de tragarlo, aparece un amargor suave y elegante (marca de la casa) en la parte final del paladar que recuerda al sabor de las alcachofas crudas. Se prolonga en la cavidad durante largo tiempo, sin ser necesario el trago repetido o largo, pero la calidad de este vino hace beber de inmediato.
Su fuerte retronasal viene acompañado de aromas de azufre mineral -telúrico se podría decir- fruta amarilla fresca y otra vez plásticos nuevos.

Puntuación: 9'42


Llegó el turno del primer tinto, un vino joven, D.O. Empordà, con una excelente RCP, cuatro euros nos contó que le había costado: Negre Sinols 2006

Nota de cata:

Bonito color rojo, con tendencias violetas de capa media-alta, lágrima abundante y rápida.
Claros aromas de flores lilas desde un principio, que se le suman más tarde las frutas negras (moras, ciruela) maduras, especias y toques de coco con ligeros torrefactos de café. La boca resulta algo opulenta, con buena acidez y un equilibrio dominado por la juventud del vino. Tiene un recorrido medio, sin grandes sensaciones pero muy armónico. Gana con el tiempo. Grato final, persistente y con recuerdos de pimienta negra, cueros nuevos y sobretodo trazas minerales.


Puntuación: 7.91



Le siguió la sorpresa de la noche, por su procedéncia: el Líbano. Un vino con tendéncias francesas, multivarietal, una boca impresionante y una larga vida: Chateau Khoury Perseïdes 2004

Nota de cata:

Bonito color cereza madura de capa media, de ribete ancho algo difuminado y una lágrima teñida de lila.
Nariz dominada en un principio por la fruta negra sin excesos de madurez, algo de especiado y ligera madera nueva. Con aire, parece que se despiertan olores de pimiento, casis, torrefactos tenues y unos ligeros recuerdos de fresas con nata muy agradables que marcan el camino que tomará el vino en su evolución.
Boca muy conjugada, de magnífico equilibrio entre su acidez y su cremoso movimiento. Tiene una trama muy atractiva, con un tanino vivo y rasposo que se funde literalmente en la boca, dejando largas sensaciones de vino atlántico. Retro muy largo y marcado, con toques especiados, ligeros tostados y matices de tierra seca con hierba segada.
Grata sorpresa ¡Magnífico vino!


Puntuación: 8'97



Para finalizar un espumoso, francés para más señas: Bollinger La Grande Année 1999. Algunos lo probamos por primera vez, nuestro primer champagne de alta gama. El momento será irrepetible, nuestra puesta de largo.

Nota de cata:

Magnífico color amarillo dorado, con tonos rosados muy tenues, y una fina burbuja que no tiene problema para formar un bello rosario alrededor de la copa.Francos aromas de levadura fresca, notas frutales de manzana asada, piña, fresa, y membrillo recién cogido. Con algo de tiempo y temperatura, aparecen toques de mantequilla, claros frutos secos, mineral calcáreo por doquier, y puntas mentoladas y maría luisa. Con ese aumento toman protagonismo los tostados y ahumados. Un encanto de nariz, se descompone como un puzzle. Boca densa, con el carbónico presente e integradísimo que se funde en la cavidad. Largo y sabroso, con un recorrido embelesador. Final de fruta blanca ácida, tostados, humos y muy largo en boca, con recuerdos cítricos. Para sacarse el sombrero y tocar el cielo de los espumosos con la mano.

Puntuación: 9.36



Acabamos esta entrada agradeciendo nuevamente la velada a "oscuras" que Vicente nos hizo pasar, en una noche de niebla en el Vallès.

lunes, 25 de febrero de 2008

Cata Prioritaria


Como quien no quiere la cosa Vadebacus convocó sus tropas porque el compromiso requería de todas sus fuerzas. Esta vez el objetivo lo teníamos relatívamente cerca y la dificultad de la empresa estribaba en la magnitud del "enemigo" que teníamos enfrente : el Priorato.
Tres Pics y Repicó era el título alternativo del desafío de enfrentarnos a 4 prioratos de alta gama y uno más, blanco, también de la zona.


El lugar elegido, el garaje de Oscar, que ya empieza a ser conocido en el pequeño mundillo de los aficionados al vino de la comarca. Otro de los retos era poner nombre y apellidos a los candidatos a "priorat de l'any" debido a los muchos y buenos representantes . Pero puestos a escoger nos decidimos por Mas Doix 2005, Vall Llach 2005, Clos Mogador 2005 y Clos Dominic Vinyes Altes Selecció Andreu 2004. En blancos fuimos más comedidos y nos dejamos sorprender por un Mas d'en Compte Blanc 2005 que nos recordó, salvando las distancias, a cierto olor penetrante que se da en una variedad propia de climas más fríos de centroeuropa.



Como la organización y los detalles eran igualmente importantes decidimos aportar el mayor número de copas para que los caldos evolucionaran a lo largo de toda la velada. Una idea magnífica para apreciar todo el recorrido posible de estos vinos. Había tanto vidrio como para revestir la Torre Agbar.

Pero volviendo las aguas a su cauce, no menos importante era el acompañamiento sólido. Aquí brillaron con luz propia un batido de pomme de terre con cebolla y huevo, es decir una tortilla de patatas, unos apetitosos bocados de filete cubiertos de queso de cabra, unas perdices cocinadas al calor de una receta centenaria y un pan de la factoría de la familia Gallifa. ¡Simplemente sensacional!
Antes de comenzar la reunión el local desprendía un aroma digno de figurar en el libro "el Perfume" de Patrick Süskind. Todo ello no son más que apuntes, premisas para entender la obra que allí se iba a representar. Fue un maravilloso descubrir que es posible creer en el Priorato a pesar del marketing, del sobreprecio, de la sobrevaloración y de la muchísima literatura escrita al respecto en guias que marcan tendencia y moda.

Y si me permiten unas primeras constataciones : son vinos que conservan el poder de transmitir el sudor de la tierra mineral, tienen un punto óptimo de consumo a los pocos años de salir al mercado, es decir no permiten demasiada guarda y la garnacha ,punto difícil este, evoluciona mejor acompañada de otras variedades.


Notas de cata:


Mas d´en Compte 2005 (blanco):

Garnacha blanca, Picapoll y Pansa blanca (Xarel-lo)
Fermentado con barricas nuevas de roble francés y americano, con unos 6 meses de crianza.


Color amarillo dorado subido de tono, con densidad y lento movimiento en copa.
Nariz dominada por las notas de almíbar de frutos blancos y amarillos, registros de hierba cortada, pipa de girasol y algo de mineral calcáreo ligero.
Boca tremendamente seca, con una bonita y directa entrada que muestra una fina acidez. Final amargo, con distinción y personalidad.
El retro es muy mineral (notas de tiza y yeso) que, junto a unas almendras amargas, se prolongan durante mucho tiempo. ¡Muy largo en boca!


Puntuación: 8,72


Mas Doix 2005:

50% Garnacha, 47% Cariñena y 3% Merlot
Crianza de unos 12 meses en roble francés nuevo


Visual de color picota con capa alta, ribete cardenalicio y una lágrima muy teñida y abundante.
Al principio y durante largo tiempo aparecen en nariz unas notas de barniz, que tras algo de aire parece menguan bastante. Afloran aromas de fruta negra y roja al punto goloso de maduración, toques de cacao (bombón en licor), pinceladas de carne cruda y una finura mineral de casta.
Boca con una entrada sumamente ácida (algo de carbónico?) casi cítrica diríamos, que influye en la frescura de este vino de sobremanera. Cremoso y de recorrido amplio, elegante, con un tanino bien redondo y casi pulido.
Su retronasal viene marcado por el olor de la piel de cereza, tabaco rubio y un toque de gominola de regaliz rojo.


Puntuación: 9


Clos Mogador 2005:

Garnacha 40%, Cabernet Sauvignon 28%, Syrah 17% y Cariñena 15%
20 meses en barricas de roble de los mejores bosques de Europa (Q. Petraea) de 300 litros.


Magnífico color cereza picota con alta capa y ribete fino, lágrima bien tintada.
Este gran caldo necesita de la buena mano del aire para dar todo lo mejor que tiene en sus entrañas. Comienza con una fruta negra y frutillos negros del bosque (moras, arándanos) y poco a poco aparecen toques bien minerales finos, caramelo de violetas acompañados de suaves tostados y evidentes aromas de cacao puro.
Boca majestuosa, con un plus de elegancia que lo encumbra a las alturas de la cata. Largo recorrido y redondo como una pelota de seda. De trago corto, sin necesidad de grandes dosis!
Su final es de categoría superior con la mejor acidez integrada de toda la cata, extremadamente largo y con marcado retro de regaliz negro, pizarra y bosque mediterráneo.

Puntuación: 9.29


Clos Dominic Vinyes Altes Selecció Andreu 2004:

Cariñena 100%
16 meses barrica roble Allier nuevas

Color picota muy oscuro, casi negro carbón, con una altísima capa impenetrable y ribete muy pequeño.
Este vino es como un abanico que se abre poco a poco, todo surge de forma ordenada y perceptible. Fino cacao puro, fruta negra fresca, higos maduros, un discreto y ligero especiado que acompaña al mineral (grafito, pizarra mojada) más fino del día! Con oxígeno y paciencia aparecen notas de salitre marino, violetas frescas, harina…
Boca desmesurada de sedoso tacto y vertiginoso recorrido. Su acidez permite compensar su alcohol que pasa prácticamente desapercibido. Taninos de puro terciopelo, redondos y dulzones, que causan un equilibrio monstruoso.
Aparte de ser muy largo en retro, devuelve notas de mineral autóctono y fino regaliz acompañado de registros de humo.

Puntuación: 9.33


Vall Llach 2005:

65% Cariñena, 20% Merlot y 15% Cabernet Sauvignon
16 meses barrica francés (500l.)


Visual de color cereza picota de capa alta y ribete fino. Lágrima abundante y teñida.
Aparentemente es el más cerrado del día en nariz, con notas de lácteos (yogur de moras) y pastelería (crema pastelera). La fruta aparece justo detrás con ciruelas negras muy maduras y frutillos del bosque alicorados.
Su boca muestra un recorrido gigante, con buena frescura y un tacto sabroso, carnoso y con una fuerte incidencia de un alcohol enmascarado por la complejidad general.
Magnífico y largo final de boca, marcando de sobremanera las notas de bombón en licor, mineral terroso y regaliz negro amargo.

Puntuación: 9.3

Cuatro exponentes en mayúsculas del Priorat. Observar tanta belleza junta provoca pasiones, sentimientos de júbilo, percepciones de la enorme cata que teníamos entre manos. Es difícil que una cata con tan buenas sensaciones se vuelva a producir. Como muestra valga las notas medias de los tres primeros vinos, separadas por tres centésimas. Destacaríamos positivamente el toque personal de cada vino y de cada bodega, los cuatro tintos son todos diferentes, aún con una base común.
Resta por comprobar la evolución de estos vinos. Como comentábamos atrás, nos inclinamos a pensar que son vinos para consumir en los cinco primeros años de vida, tenemos experiencias en ese sentido. En esa franja de tiempo son vinos de primera categoría, es innegable.

sábado, 23 de febrero de 2008

Patatas fritas con huevo y Cava

Si hay un plato que resulta curioso ver en las cartas de algunos restaurantes de renombre es el de las Patatas fritas con Huevo. Dejando de lado lo que nos pueden cobrar por él y el sentimiento contrariado al verlo en la carta me gustaría rendir homenaje a este plato, propio de la gastronomía española y me he decidido a crear una entrada dedicada a él.

Se considera un plato socorrido, un plato de pobres, un recurso de las familias de clase baja pero parece que últimamente a los entendidos les ha dado ganas de encumbrar, de sacarle provecho en sus locales.
Hoy me he preparado unas patatas fritas con huevo, al estilo que más me gustan. Aquí os dejo cuatro indicaciones para proceder a su preparación.

Primero los ingredientes: fundamentales las patatas, en esta ocasión patata gallega, de Orense, dicen que de las mejores del mundo. El huevo, preferiblemente de corral, hermoso y lustroso. Necesario el aceite, si es de oliva virgen extra mejor, a mi me encanta el sabor del oro líquido, el verdor que deja en el plato. También indispensable la sal, sal común.

Elaboración:

Se mondan y se cortan las patatas, planas, en láminas, ni muy finas ni gruesas, como veis en la foto. En mi caso, 3 patatas de tamaño medio han bastado. Sartén de tamaño medio, se añade aceite, me gusta echar el necesario para que las patatas queden semicubiertas, nada de escasez, el truco está en ponerlo todo a fuego lento, a unos dos tercios de la potencia máxima y sin darle vuelta en ningún momento a la patata, dejar que se vayan haciendo poco a poco. Se añade sal. Las patatas van a quedar blandas, nada de crujientes, al contrario, me agrada ver el plato una vez servidas con las patatas casi pegadas, casi. Cuando se advierte que la patata está cocinada, se sacan del fuego y se escurre el aceite y se emplatan.

Llega el turno del huevo: sartén pequeña, aprovechamos el aceite de las patatas, no todo, el justo para cubrir la clara del huevo, que no la yema. Se casca con cuidado y se pone cuando el aceite está caliente, se le añade sal y con la ayuda de una cuchara sopera vamos echando el aceite sobre la clara, no en la yema, me gusta que la clara se cuaje y que la yema quede cocinada pero que se rompa al untar el pan o las patatas. Cuando vemos que la clara se ha cuajado y que una pequeña tela cubre la yema lo retiramos del fuego y lo añadimos con las patatas.

Para acompañar el platazo recomiendan cava. Así abrí una botella de Marques de Monistrol Brut:

Marques de Monistrol Reserva Selección Especial. D.O. Cava. Variedades: Parellada, xarel·lo, Macabeo. Graduación alcohólica: 11’5%.

Nota de Cata:

Pajizo algo dorado, burbuja más fina de lo que acostumbra. Nariz, como siempre, a manzana fresca, anises y un amable toque de pastelería que se acentúa al tomarlo con el plato para el cual fue abierto. Algún verdor herbáceo que también en boca se hace más evidente y hasta algo de manzana al horno. En boca resulta fresco, carbónico que no molesta, algo agresivo el paso por boca aunque le fue de perlas con el acompañamiento. Acidez presente y final que no va más allá. Un cava correcto por los tres euros que debe costar. Cumplió su cometido.

Puntuación: 7,5 PCG

viernes, 22 de febrero de 2008

Bàrbara Forés tras 8 años...

¡El título lo dice todo! Grata sorpresa me he llevado tras abrir una botella de Coma d´en Pou 2000 que descansaba plácida en lo más recóndito de mi bodega.

Un vino anteriormente comentado -no de la misma cosecha- en este blog, que resultó magnífico en la añada en cuestión y que por mi manera de afrontar los vinos, decidí guardarlo una buena temporada para que acabara de asentarse y sobretodo armonizarse.
Esa cosecha en cuestión se ensambló con un 35% de Cabernet Sauvignon, 22% Garnacha, 28% Syrah y el 15% restante de Merlot. Su maceración fue prolongada y se le realizó una crianza de 16 meses en botas de roble francés Allier, de las cuales el 70% eran nuevas y el resto de segundo uso.

Ahora, tras casi 8 años de espera, este vino enseña sus cartas de evolución contrastada, con especial presencia de esas variedades con afán de inmortalidad que permiten el consumo tardío.

Nota de cata:

Color cereza picota de capa alta y ribete rojizo, con lágrima muy colorada y abundante (14,5º de alcohol es lo que tiene...).
Claros aromas de fruta negra y roja algo confitada en perfecta simbiosis, con algo más de presencia de la primera. Peladillas, hierbas mediterráneas marcadas, laurel fresco y un fondo mineral (grafito, mina de lapiz) muy agradable. Con algo de tiempo y movimiento de copa aparecen rastros de humo y pimiento rojo.
Boca de entrada opulenta, con destacable intensidad y estructura latente, no parece un vino con esa edad. Buena acidez que viaja en compañia de un ligera amargura que no hace más que dotarlo de personalidad, junto a unos taninos finales redondos y sedosos.
Retro bastante especiado, presencia de pimiento verde y cacao puro. Deja un largo recuerdo de regaliz "Juanola"

Puntuación: 8,7 POG


Parece que es una buena fecha para consumir este vino, probablemente guardarlo un año más no le afecte demasiado, pero tampoco ganará nada.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Herederos del Marqués de Riscal Verdejo 2006

BODEGA DE HEREDEROS DE MARQUES DE RISCAL.

Bodega de "reciente" inauguración, (casi 150 años, fue inaugurada en 1860,) con "escaso" tirón en el mundo del vino, (si se le preguntara en una encuesta a 100 personas de la calle que dijeran tres bodegas españolas seguro que en el 95 % de los casos una de ellas sería Marques de Riscal), con escaso poder innovador, (fue de las primeras en introducir el Cabernet Sauvignon en nuestro país y la primera en emplear métodos bordeleses), también fue la primera en impulsar la D.O. RUEDA en el año 1972. Por todo eso esta gran “DESCONOCIDA” puede presumir y creo firmemente en ello, de ser una de las bodegas mas representativas y de las mayores impulsoras de la enología en nuestro país.


De todas maneras en estas líneas no voy a hablar ni de la historia ni de los vinos mas clásicos de la bodega en la Rioja Alavesa, sino de uno de sus vinos de la denominación de Rueda, viñedos que como antes expuse trabajan desde 1972.
En esta denominación Marques de Riscal cuenta con 185 ha propias y 400 ajenas en las que cultiva 3 variedades de uva.

VERDEJO. Varietal autóctono de la zona, con el que se elaboran la mayoría de los vinos de la denominación, produciendo tanto vinos olorosos como amontillados, vinos frescos y criados en barrica.

SAUVIGNON BLANC. Variedad francesa introducida por Marques de Riscal en la denominación de Rueda en 1974 e incluida entre sus variedades autorizadas.

VIURA. Variedad que se cultiva en pequeñas proporciones para la elaboración del vino blanco de Marques de Riscal Rueda Verdejo.

Este último vino es el que pasaré a describir, según mis sensaciones claro.


HEREDEROS DE MARQUES DE RISCAL

D.O. RUEDA 2006
VERDEJO
ALH 13.5%

Elaborado con las variedades Verdejo y una pequeña proporción de Viura del 15%, este vino posee un bonito color amarillo dorado, limpio y excelente brillo.
En nariz afloran (nunca mejor dicho) flores blancas y toques herbáceos, simultáneamente se muestra frutoso, con fruta madura, toques cítricos, piña en almíbar, melocotón y finas notas de frutas tropicales, todo ello sin llegar a saturar.
En boca se muestra meloso, frutal, pero como en nariz, sin llegar a empalagar. Notas herbáceas, con el típico amargor final del verdejo y buen equilibrio en la acidez.

Encuentro que es un vino agradable, armonioso y fácil de beber, aunque claro está, esto es muy subjetivo.

Puntuación: 8.8 PTS

lunes, 18 de febrero de 2008

OBRIGADO


Portugueses y españoles hemos vivido tradicionalmente de espaldas los unos de los otros, fruto de rivalidades históricas que se remontan desde épocas muy pretéritas.

Dos dictaduras, a cuál más patética y feroz, dividieron y diluyeron el sueño, si es que alguna vez lo hubo, de una Península Ibérica unida. Si a esto le añadimos que nuestro país vecino suma un territorio más pequeño que Andalucía, nos devuelve que Portugal es una singularidad muy particular.

Emparentada con nuestros hermanos gallegos, de influencia anglosajona, por aquello de buscar aliados que la defendieran de su poderoso vecino de la piel de toro, con costumbres muy hispanas como los astados o el aceite de oliva y una mirada soñadora al mar, hacia sus antiguas posesiones africanas, como Angola y Mozambique, y más allá de ultramar como Brasil…, así es Portugal.

Todo ello es para entender un poco el carácter de nuestros hermanos lusos que he tenido ocasión de conocer un poco más a fondo en ocasión de un reciente viaje a Lisboa.

Ciudad cosmopolita, de corte anglosajona, de página incluso de novela negra, con sabor a mar y con marcado acento triste y melancólico, como si de un fado se tratase, Lisboa es una capital luminosa, sosegada y a la vez trabajadora, furgón de cola de una nueva Europa que se construye a si misma.

Vale la pena dejarse llevar por los numerosos Carris, tranvías que moldean esta ciudad cosmopolita y orientada al mar a través de la desembocadura del Tajo.

Es un placer pasearse sin prisa por sus barrios más afamados: la Alfama, aún bastante intacta y con una inmigración escasa e integrada, el barrio Alto que se llena cada noche de fado y la Baixa Chiado con sus comercios, plazas majestuosas y su estética cambiante…

La gastronomía por el menor nivel de vida nos es favorable económicamente. Así podemos degustar a un precio de risa una mariscada, arroz caldoso, el eterno bacalao y sus postres más dulces sin dejar la visa más vacía que la promesa de un político en época de elecciones, ustedes me perdonen.

Atención especial a sus vinos que intentan romper viejos prejuicios de poca calidad o demasiada graduación alcohólica. Vale la pena saborear desde un vinho verde de Ponte De Lima hasta un branco madouro del Alenteixo; y un tinto pallete de Setúbal o un madouro del Douro.
Cuidado, eso sí, con los Oporto. Vale la pena dejarse aconsejar en Casa Macário y adquirir algún vintage al mejor precio.




Les contaré mi secreto. El mejor Oporto lo saboreé con las luces de la ciudad a mis pies ante un fado improvisado en la terraza del elevador de Santa Justa. Ni que decir tiene que mi mujer me dedicó una caida de párpados, cosecha reservada para las grandes ocasiones y sin niños por delante…

Durante el día ver la bahía desde el Castillo de San Jorge, desayunar en la fábrica de Pasteis de Belem, comer el mejor marisco en la Playa del Guinxo en Cascais y ver morir la tarde en la pequeña población de Sintra son placeres que aún reserva un Portugal “menos lejano” al turista que quiera conocerlo.

Obrigado. Moito obrigado.


sábado, 16 de febrero de 2008

Bodega Sierra Norte

La Bodega Sierra Norte está situada en Camporrobles, a unos 900m. sobre el nivel del mar y dentro de la D.O Utiel-Requena, en el levante peninsular. Tuvieron la amabilidad de hacerme llegar una selección de sus vinos, quisiera agradecer la atención a Benjamín Friz, y de ellos quisiera comentar los más destacados: el Cerro Bercial Blanco Selección 2006 y el Cerro Bercial Crianza 2004.

El Cerro Bercial Blanco Selección 2006 es un vino con un 48% de Macabeo, un 42% de Chardonnay, un 7% de Cabernet Sauvignon y un 3% de Garnacha blanca, cada una elaborada por separado y tras una maceración pelicular en frío, fue fermentado y más tarde criado en barricas de roble durante dos meses, con un ligero removido de sus lías.

Es un vino que sorprende por su equilibrio y resulta una opción muy interesante para acompañar cualquier plato con pescados o incluso pasta con toques de mar.

Nota de cata:

Amarillo pajizo, limpio. Aromas cítricos intuyendo el paso por barrica, ligerísimos tostados, una pizca de especiado y reminiscencias florales. En boca se sostiene impecablemente, con un paso más que atractivo. La acidez resulta refrescante, permitiendo su disfrute y resultando perfecto con maridaje. Un final evocador, con longitud suficiente y muy destacable. Recuerdos a una vainilla muy ligera por retronasal. Muy rico.

Puntuación: 8,5 PCG

El otro vino que motiva esta entrada es el Cerro Bercial Crianza 2004. Variedades: Tempranillo al 57% y Bobal un 43%, que fueron vinificadas por separado con maceración de 8 y 10 días respectivamente. Maloláctica en barrica de roble francés y americano, con posteriores trasiegos a barrica de segundo año francesa para la bobal, y a barrica de segundo y tercer año para la tempranillo, envejeciendo durante 8 meses. Posterior permanencia en botella de 14 meses, sin filtrado.

Nota de cata:

Precioso color cereza, capa media, brillante y sin ribete. Catado en dos veces, con 24 horas de diferencia. Inicialmente frutal, fruta roja y muy poco presente la barrica, cosa destacable ya que se agradece la frescura de la fruta más allá del exceso de tostados. Pinceladas balsámicas y sensaciones terrosas que se acentúan al final de boca, resultando un vino personal, lejos de sobremaduraciones. Al día siguiente aparecen toques suaves de cuero nuevo y marroquinería, muy tenues y que le dan profundidad al vino. En boca taninos presentes pero no agresivos, muy buen recorrido. Buen recuerdo en boca, ágil y que invita al trago. Remarcable el que con el aumento de temperatura el vino mejora.

Puntuación: 8,4 PCG

jueves, 14 de febrero de 2008

Una propuesta repleta de sensaciones

En un entorno natural incomparable rodeado de altos picos, decenas de lagos y una arquitectura románica excepcional repartida en varios pueblecitos que conservan el encanto de la vida rural catalana, se encuentra la Vall de Boí. Quiero invitaros a conocer este rincón del Pirineo de Lleida desde el que he podido disfrutar con mi familia y amigos de las diferentes y sorprendentes actividades tanto culturales, deportivas y gastronómicas que allí se ofrecen al visitante.




Desde el placer de esquiar en la estación más alta de los Pirineos (Boí-Taüll), tomar unos baños relajantes en la estación termal de Caldas de Boí, hacer senderismo por el Parque Nacional de Aigüestortes o visitar el románico más importante de Cataluña declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad en el año 2000, con la iglesia de Sant Climent de Taüll como más conocida, lo que gratamente me sorprendió es la apuesta un tanto arriesgada del espacio gastronómico "La Perdiu", asesorado por el prestigioso cocinero Pedro Subijana.


Ubicado en el complejo turístico "Boí-Taüll Resort" y a una altitud de 1.650m., experimentaremos un mundo de sensaciones lleno de aromas, texturas y sabores conjugando tradición y sofisticación. Gracias a un equipo joven con muchas ganas de hacerlo bien, nos encontraremos en un ambiente acojedor y amablemente servicial, capitaneado por Vanesa Salinas, Maitre y Somelier de "La Perdiu", que con su agradable simpatía os aconsejará los mejores maridajes. Pese a su juventud, no está exenta de experiencia, pues en su curriculum consta, entre otros, su cargo de 2ª Somelier en el conocido restaurante "Can Fabes" de Sant Celoni.

Llevado por mi interés en conocer su opinión como profesional del vino, le propuse hacerle una pequeña entrevista cuyo resultado es el siguiente:

-¿Vinos de corte clásico o de autor? De autor, innovación ante todo.
-¿Mejor coupages o monovarietales? Monovarietales, la esencia de la uva.
-¿Alguna variedad de uva preferida? Pinot Noir.
-Un vino blanco Xarel·lo Pairal de Gran Caus.
-Un vino rosado Abadal Pla de Bages.
-Un vino tinto Puntido 2002.
-Un cava Kripta.
-Un champagne Krug Rose.
-Si tuvieras que elegir un sólo vino Baron L de la Borgoña.
-Una zona vinícola Todo el terruño de Chile, cepas originales.
-Un paisaje de viñedos Napa Valley en California.
-Un país que te gustaría conocer por sus vinos Australia, por ilusión y marketing.
-Qué guía de vinos aconsejarías o te parece más acertada La Gourmet.
-Un libro referente al mundo del vino Historia del Vino de Hugh Johnson.
-¿Que opinas del influyente escritor de vinos Robert Parker? Una sola opinión no puede abarcar lo que es el mundo del vino.
-¿Sigues los Blogs de vino, que opinión te merecen? Sí, son la base actual del mundo vinícola.
-Y para acabar, un lugar para perderte y disfrutar de un buen vino Cualquier sitio del mundo con mi familia.



Culminó nuestra velada con una espléndida cena a modo de menú degustación que Vanesa nos aconsejó regar con los siguientes caldos:

REMELLURI BLANCO 2005
Productor: Granja Ntra. Sra. de Remelluri
D.O.:Rioja
(12 meses de crianza en Roble Allier, cada variedad por separado)
Coupage: Garnacha Blanca, Viognier, Sauvignon Blanc, Chardonnay, Roussanne, Marsanne y Petit Courbut.
Alc: 14,5%


Color amarillo brillante cristalino y limpio con lágrima bién definida. Servido en copa amplia Mikasa se detecta rapidamente una nariz muy expresiva, compleja y atractiva, en primer plano finas flores blancas y cítricos almibarados (piña y pomelo). Con tiempo en copa aparecen los torrefactos, baya de cacao, miel y barniz nuevo. En boca entrada potente, untuoso y frutal con una acidez sublime que lo hace amplio y equilibrado. Final larguísimo con notas balsámicas y un retro agradable de recuerdos a lima y miel. Muy bien ensamblado, en un buen momento para su consumo pero creo que con vida por delante. Lo definiría como "sorprendente blanco con alma de negro".


Decir que acompañó muy bien una crema de cigalas con parmesano y una divertida sopa de ajo.

SAN VICENTE 2003
Productor: Señorio de San Vicente (Hermanos Eguren)
D.O.: Rioja
Variedad: Tempranillo Peludo
(Fermentación maloláctica en barrica, envejecido durante 20 meses en barricas bordelesas nuevas de roble francés y americano)
Alc: 14%


Color cereza picota de capa alta con ribete anaranjado casi sin definir y lágrima tupida. Abierta la botella y servido en copa Borgoñesa sin decantar se aprecia una nariz compleja, especiados, sobre todo pimienta. Salino y yodado para dar paso más tarde con trabajo en copa a lacteos, vainilla y cueros. Boca aborgoñada, taninos suaves bien integrados, de recorrido goloso sin aristas, bocanada de fruta roja fresca y madura, principalmente grosella. Amable y largo final, más fruta roja madura (cerezas).

Vino elegante que da a conocer la variedad autóctona de la zona, la Tempranillo Peludo, y que personalmente recuerda, salvando las distancias, a un buen Borgoña.
Fué una maravilla acompañado con una paletilla deshuesada de lechal con boletus y manzana, riquísimo!.

Desde aquí, dar las grácias a "La Perdiu", a Vanesa y al resto del equipo que nos hicierón pasar tan grata velada. Un lugar para disfrutar repleto de sensaciones.

martes, 12 de febrero de 2008

Del fuego al estómago...

Tengo la inmensa suerte de que en mi casa hay una buena y pequeña chimenea, que a Dios gracias funciona maravillosamente y nunca deja ni rastro de humo u olores indeseables.
Los fines de semana me gusta quemar buena leña -de encina a poder ser- y hacer algún tipo de comida aprovechando la brasa.

Esta vez tocó armarse de paciencia para asar unos pimientos y una berenjena que ocupaban toda la parrilla. Muchas vueltas hay que darles para que el resultado final sea satisfactorio...
Tras pelarlos (quemándome repetidamente los dedos...) y dejarlos pulidos, se colocan encima de media xapata tostada de calidad, se añaden unas buenas anchoas cántabras o del norte de Cataluña y se riega abundantemente con un gran aceite de oliva (¡a poder ser y para que no se diga, con Salsenca, variedad autóctona de mi tierra!).

El resultado:

En el tema vino tengo mis dudas, es más, me gustaría que opinarais sobre cual o que tipo de vino le va a esta sencilla pero laboriosa preparación.


¡Buen provecho!

domingo, 10 de febrero de 2008

Cata de vinos de la D.O. Alicante

Vadebacus se reunió recientemente para celebrar una cata de vinos alicantinos.

El levante peninsular forma parte de la cultura vitivinícola desde épocas pretéritas, y no ha sido hasta finales del siglo XX en que se han puesto de acuerdo para aunarse y crear la D.O. Alicante, dentro de los vinos del sureste de la península.
Un clima cálido permite una maduración de las uvas sin problemas y Vadebacus constató, como veremos más adelante, que existe una tremenda tipicidad en sus vinos, un denominador común, una base común. Ya sea con la típica monastrell o con coupages con Cabernet , o monovarietales como la Shiraz y la Petit verdot, se perciben notas comunes a todas ellas, como la sobreextracción o una excesiva maduración de las uvas, en tintos, que junto a una elevada acidez no acaban de resultar vinos equilibrados y redondos.


Vadebacus pudo catar una selección de sus vinos más conocidos y populares, tintos y dulces. Cabe destacar principalmente la calidad de los dulces, más allá de los desequilibrios de los tintos catados que supusieron una auténtica sorpresa en lo negativo.
Si obviamos el tema de las puntuaciones finales medias y hablamos únicamente de percepciones, de descriptores, los tintos catados, encumbrados por otros, obtuvieron por unanimidad calificativos muy poco favorecedores, inesperados por su baja calidad.


No entendemos las corrientes que pretenden alabar y defender la falta de resultados óptimos, el intentar dar un espaldarazo a vinos que comparados con zonas de similar renombre, no tienen posibilidad de éxito. Es más, salvo por los dulces, la cata fue muy poco satisfactoria como escribimos en las siguientes notas de cata:


El primer vino de la noche fue el Enrique Mendoza Petit Verdot 2004, de las bodegas alicantinas con mayores seguidores. El comentario conjunto de la cata dejó en pañales al vino, ahí os lo dejamos:
D.O.: Alicante
Variedades: 100% Petit Verdot
Elaboración: 14 meses de crianza en roble Allier
Alc.%.:14º


Color cereza picota muy madura de capa extremadamente alta, un ribete fino de color violeta y lágrima teñida.
Fase olfativa algo cerrada al principio, con claras notas de regaliz balsámico, fruta del bosque madura, toques de farmacia, plástico (¿flotador?) y si sube de los 16º emana demasiados vapores alcohólicos.
Boca unidimensional, un tanto falto de armonía y cierto desequilibrio hacia notas de calidez. Tanino agresivo, posiblemente falto de botella o de hechuras…
Retro cargado de tostados amargos y café torrefacto.


Puntuación VDB: 7.7 P.


Le siguió El Sequé 2005, el primero de los monastrell que catamos, con dosis multivarietal:

D.O.: Alicante
Variedades: 80% Monastrell, 10% Syrah y 10% Cabernet Sauvignon
Elaboración: 12 meses de crianza en roble francés de primer y segundo año.
Alc.%: 13º


Visual color picota de capa alta y un fino ribete un poco menos opaco.
Nariz con fruta negra fresca muy evidente, guindas en licor, lácteo y rastros de tostados evidentes con finos regalices negros.
Boca demasiado cálida, untuosa y falto de acidez resultando algo pesado y demasiado alcohólico. Final de boca semilargo, deja rastros muy ácidos en el fondo del paladar algo desequilibrados.
Retro poco atractivo de frutas en licor y notas de sobre maduración.

Puntuación VDB: 7.91 P.

A continuación, un afamado Santa Rosa 2003, algo mejor que los anteriores, se nota la ausencia de la monastrell y la presencia de la cabernet sauvignon. Ligera decepción:

D.O.: Alicante
Variedades: 70% Cabernet Sauvignon, 15% Merlot y 15% Syrah
Elaboración: 19 meses de crianza en roble Allier.
Alc. %: 14.5º


Color picota muy oscuro, con ribete ancho y difuminado. Lágrima abundante sin teñir.
Algo cerrado al principio, con algo de trabajo en copa aparecen notas de pimiento maduro, regaliz, ciruelas maduras, toques de tostado, y chocolates.
Boca carnosa, con cierta calidez y un tanino muy marcado en los labios.
Recorrido medio y final de boca semilargo.
Devuelve sensaciones de especiados y finos tostados al retro, con presencia demasiado evidente de orujo de frutas.

Puntuación VDB: 8.28 P.


Después de estos tres tintos, elegimos un dulce y un generoso. El primero es el Casta Diva Cosecha Miel 2006, un vino muy agradable con las peculiaridades de la moscatel. Dejamos constancia en la siguiente nota de cata:


D.O.: Alicante
Variedades: 100% Moscatel de Alejandría
Elaboración: Crianza en barricas de roble.
Alc.%: 13.5º


Bonito color amarillo dorado, muy brillante y cierto tacto oleoso.

Claros aromas de zumo de naranja, membrillo muy maduro, uva natural, lichis y rastros amielados.
Boca bastante untuosa, con registros abocados evidentes y acidez media, sin demasiada frescura. Cuidado con la temperatura, se deja notar demasiado el alcohol cuando pasa de 10-11º.
Bonito retro nasal de plátano maduro, miel de romero y claros aromas varietales de Moscatel.

Puntuación VDB: 8.45 P.

Para finalizar la cata alicantina un generoso, el clásico Fondillón Alone Cosecha 1970, con fieles seguidores y detractores dentro del grupo:



D.O.: Alicante
Variedades: 100% Monastrell
Elaboración: Añejado largo tiempo en barricas viejas de roble
Alc.%:16º


Visual poco atractiva, con un color amarronado y de ribete ambarino poco agraciado…

Nariz de marcados aromas de frutos secos, caramelo de café, barniz viejo junto a su madera y quizá algún toque salino.
Boca muy seca, con un recorrido muy curioso y un final amargo (parece tener una entrada similar a un amontillado jerezano).
El retro no aporta demasiadas notas a las anteriores descritas, pero deja un firme y largo final de algarrobas secas.
Puntuación VDB: 8.08 P.


Como punto y final a la velada, nos marcamos un cava que aún no habíamos tenido oportunidad de catar en grupo, un cava con mayúsculas, soprendente por su variedad de descriptores y que no dejó indiferente a nadie. Triunfó el L’Origan Brut Nature Mágnum:
D.O.: Cava
Variedades: Xarel-lo, Macabeo y Chardonnay
Elaboración: Entre el 10 y el 15% del Chardonnay ha sido criado en madera. Crianza mínima de 30 meses en las cavas. Producción limitada a 800 botellas al año.
Alc.%: 12.5º

Color amarillo dorado muy intenso y brillante, con una fina y uniforme burbuja que no forma rosario.

Notas de limón, piel de manzana madura, hierba luisa, hierbas mediterráneas como el hinojo, florales de margarita y sobretodo claros aromas de salino y anchoas en lata. Con tiempo en la copa, tabaco rubio.
Boca en la que destaca la perfecta integración del carbónico, con una extremada sequedad al final del paladar. Consistente y perfecto para comer con el.
Bonitos recuerdos después de tragar a hierbas de monte aromáticas con presencia de fino mineral calcáreo.

Puntuación VDB: 9.02 P.

Un saludo a todos y hasta la próxima cata conjunta.

jueves, 7 de febrero de 2008

Todo preparado: Alexander Barzen responde




Tal y como anunciamos hace algunos días, Alexander Barzen, propietario y enólogo de Weinhaus Barzen, así como enólogo de otras bodegas, responderá a todo aquello que quiso saber sobre el vino en Alemania y no se atrevió a preguntarlo.
Desde este momento queda abierto el turno de preguntas. Os animamos a que aprovechéis la ocasión, es una oportunidad para todos, de aprender y disfrutar.
¡ADELANTE!

miércoles, 6 de febrero de 2008

La evolución de un clásico.

En tiempos de extracciones masivas, colores impenetrables, tostados agresivos y retrogustos totalmente cafetosos, se agradece el esfuerzo de algunas bodegas por darnos la oportunidad de disfrutar de una copa de vino mas sutil.

Hasta ahora, la marca Monte Real (de Bodegas Riojanas S.A.) ha destacado por su estilo clásico riojano, parecido a otras grandes bodegas como Lopez de Heredia, La Rioja Alta o Muga (esta última con tendencias mas modernas a día de hoy...).


Al no ser la primera botella de este vino que pruebo, veo ciertas diferencias de estilo en el.
Noto en Monte Real Crianza 2001 una madera mas evidente, sin pesar todavía en el conjunto pero si mas marcada que en cosechas anteriores. También un toque mas chocolatoso, que parece quiere ir en busca de esas nuevas elaboraciones, a pasos pequeños pero marcados.

Como enamorado de este estilo clásico y sutil riojano creo que esa pequeña adaptación a la nueva ola está mas que justificada y que todavía en este caso, está muuuuuy lejos de un cambio de "religión"!

Tema aparte, es el de la añada en cuestión. La gran cosecha 2001 muestra su potencial de guarda en este vino que no se ve alterado por los 7 años de vida actuales. Conocedor de la evolución de estos caldos, le auguro muchos años de vida por delante, tiene acidez y equilibrio para subsistir mucho tiempo aun!



Nota de cata:


Variedades: Tempranillo 100%
Elaboración: Larga maceración y una crianza de 18 meses en roble americano. Mínimo 6 meses en botella antes de su comercialización
Alc.: 13%
Precio: 6€

Bonito color cereza madura, con un amplio ribete de color rubí practicamente transparente.
Fase olfativa marcada por los aromas de humo, fruta roja (cerezas secas y fresones maduros), severos toques de cuero nuevo, y un mineral tipo arcilla roja muy penetrante.
Boca de altiva acidez dominando la entrada en boca. Cierta sabrosura, con unos taninos muy pulidos pero que dejan un largo recuerdo en boca. Recorrido medio con equilibrio de sensaciones.
Devuelve aromas de finos ahumados, tierra seca y ligero especiado (pimienta blanca).

Puntuación: 8,7 POG

lunes, 4 de febrero de 2008

Coto de Hayas Gran Reserva 2001

Los amantes del buen vino tenemos la suerte de poder disfrutar en este país de un gran número de denominaciones, en ellas se cultivan un gran número de variedades de uva y muchas de ellas tienen una variedad como estrella, y en el caso de la denominación que nos ocupa (Campo de Borja) esta es sin duda la variedad GARNACHA con un 65 % de su producción.

Situada al noroeste de la provincia de Zaragoza, la D.O. Campo de Borja se haya situada entre las faldas del Moncayo y el valle del Ebro.
Con un clima de tipo continental, inviernos fríos y veranos calidos y secos, esta denominación “ sufre “ la influencia de cierzo, un viento frío y seco del noroeste que es responsable directo de la buena salud y la longevidad de sus viñas, ya que este mata y no deja reproducirse a las bacterias responsables de ciertas enfermedades de las viñas.
Con escasas precipitaciones, este clima duro bien dirigido por los viticultores de la zona produce una garnacha de gran calidad, además de otras variedades.
Dentro de esta denominación se encuentra Bodegas Aragonesas, situada en la población de Fuendejalón.

Esta bodega produce además de la Garnacha, Cabernet Sauvignon, y Tempranillo como variedades tintas, y Chardonnay y Moscatel como blancas.
Con una amplia variedad de referencias en su catálogo, también realiza vinos de corta tirada que se venden a sus clientes directamente vía telefónica y sistemas mas modernos, por lo que es difícil encontrarlos en tiendas incluso especializadas.


Este es el caso del vino que nos ocupa, Coto de Hayas Gran Reserva 2001.
Vino realizado con los frutos de las viñas más antiguas de la bodega. Cepas situadas en las estribaciones de la cordillera del Moncayo, con una altitud que oscila entre los 600 y los 650 metros.
Vendimia realizada manualmente entre la segunda quincena de septiembre y la tercera semana de octubre, elaborado por el sistema tradicional, con una maceración prolongada de 4 semanas pasa a envejecer en roble francés durante 24 meses, el resto hasta los 60 descansara en botella.



Nota de cata:

D.O.: Campo de Borja
Variedades: Garnacha 80 % tempranillo 10% y cabernet sauvignon 10%
Alc.: 13.5%
Precio bodega: 16 €


Rojo cereza madura con ribete atejado, capa media alta.
En nariz desprende notas balsámicas (eucalipto), botica, torrefactos, café, vainilla, finos matices de chocolate y frutos secos, también asoma algo de madera no nueva y barniz.
Entrada potente en boca, carnosa sin llegar a ser estridente, notas de madera propias de la crianza, caramelo de café con leche, con un buen equilibrio en boca y un mas que aceptable retro.

Vino característico de la zona el cual creo que se encuentra en su momento optimo para su degustación.
Un buen vino que pudiendo gustar más o menos, y dependiendo de los gustos de cada uno, no defrauda.

Puntuación Vadebacus: 8.7 P.

sábado, 2 de febrero de 2008

Resumen vital del IEC#7.

Invirtiendo la secuencia, sin que sirva de precedente.
Más vale tarde que nunca (algunos pensarán que A quién madruga Dios le ayuda o Quien golpea primero golpea dos veces o No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy). Las circunstancias de cada uno mandan, ya lo sabéis, y como lo principal era poner fecha, así se ha hecho. Ahora es tiempo tardío del resumen de la IEC # 7.
Ahí os dejamos unas pinceladas de lo mucho que hubo:

Vinos destacados en las fiestas Navideñas:


1. Comencemos por el blog Sobrevino. Un champagne: Egly-Ouriet Blanc de Noirs Grand Cru “Les Crayères”. Comenta el amigo Sobrevino que suele seleccionar mucho los vinos en las fiestas, no hace experimentos, y va a lo seguro: buenos champagnes, ricos Tondonías y vinos del sur de la península, ya sea en su variante seca o en la más dulce como el PX de la serie de “La bota de…”. Para hacer su entrada se quedó con el Egly-Ouriet citado anteriormente, un champagne de una casa elevada recientemente a los altares y eso se nota en sus precios, por lo demás un champagne rico en matices y que estamos deseando probar gracias a su excelente descripción.
Gracias al amigo Sobrevino, excelente trabajo.


2. Sigamos con Joan Gómez Pallarès y su De Vinis. Siempre buscando la combinación perfecta, Joan escogió sus vinos pensando en como se iban a adaptar a sus respectivos platos. Él eligió para empezar en su resumen una botella de fino de “La bota de…, No. 7, Macharnudo alto, y la acompañó con un rico jamón del cual echamos en falta un primer plano que acabe por deslumbrarnos, como siempre nos sentimos al leer las notas de Joan. De entre los entrantes, Joan se queda con un Muskateller spätlese 2005 de la bodega Ökonomierat Rebholz, puro moscatel con enorme acidez y una boca con el azucar muy bien integrado. El Müskateller lo acompañó con salmón. Para el segundo plato eligió un Barolo de 1999: Fontanaffreda, Serralunga d’Alba. Una atrevida apuesta, ya que acompañó a la típica Escudella i carn d’olla navideña en Catalunya, Joan quedó complacido. Y para los postres, un Recioto di Soave La Perlara 2005, monovarietal de garganega, un vino equilibrado y que desde ese momento quedó apuntado en la agenda de algún Vadebacus. Excelente crónica, gracias Joan.

3. Vamos con Carlos de Roco&Wines. Carlos comienza con un dulce, el Dolç 2003 de Enrique Mendoza, un dulce elegante comercializado en botella de 50cl. multivarietal. Parece que al amigo de Roco le tira mucho la Rioja, claro que sí, y acabó con dos históricos: un Viña Albina GR de 1970, una joya enhiesta, aguantando el tirón de los años con orgullo y buenas maneras, y un Marqués de Murrieta reserva de 1960, ahí es nada, un VINAZO con 48 años en sus espaldas. A parte de un resultón Alión 2002, Carlos abrió un Do Ferreiro Cepas Vellas 2006, para darnos envidia de su tierra. Para acabar, en espumosos, tres cavas de tres elaboradores diferentes: Castell Sant Antoni Mágnum Gran Brut, Gramona Imperial Gran Reserva 2003 y un Balma Brut Nature 2004, de Mas Bertrán. Un saludo a Carlos desde Vadebacus.


4. Es el turno de Adictos a la lujuria y un Priorat, emblemático para ellos por ser la primera bodega en su recorrido gastronómico: Cims de Porrera, 2001. Adictos opina que es un vino que está en su momento oportuno para ser degustado, aunque le falta un plus para ser uno de los grandes Priorats, olfativamente hablando. Gracias por vuestro comentario.



5. Momento de dirigirnos al blog de Ignacio, no es otro que Baba O’Wines. Comenta el compañero Ignacio que para él han sido unas navidades bastante tranquilas, ecológicamente hablando, y por destacar un vino, éste sería el Georges Roumier Chambolle-Musigny 1995. Un animalito con más de doce años y que está en plenas facultades, buen tanino, rica acidez, un magnífico exponente de la Borgoña. Gracias a Ignacio por su comentario.


6. La casa de Antociano presentó el Viña Tarapacá Cabernet Sauvignon Gran Reserva 2001, vino de alta gama y elegante presentación. Mucha vida por delante y aguantó los dos días que estuvo abierta perfectamente. D.O. Valle del Naipo. Gracias por su aportación a Gilberto.



7. La guarda de Navarra apuesta por un viejo conocido de los bloggers, el Do Ferreiro Cepas Vellas 2006, ya comentado y alabado por todos, un éxito asegurado.La Guarda también propone que sus lectores prueben este vinazo al menos una vez en la vida, y nosotros lo secundamos.


8. Nuestro compañero Mario Estevez en su blog El Baranda nos comenta tres vinos: un blanco granadino, un tino de Burdeos y un pedazo de Champagne. Por orden:
El blanco andaluz fue Blancas nobles clásico 2005, un vino de Bodegas Barranco Oscuro. Curioso por incluir siete variedades diferentes en su composición y con muchos matices diferentes que pueden ser debidos a esa prolífera cantidad de materias primas.
Chateau du Puy 1998 es el tinto francés, muy bien resuelto y con una curiosa aportación, un 1% de su coupage es de la variedad reina (y autóctona) de Chile, la Carmenere. Un vino con prácticamente diez años de vida, algo terciario ya, pero de total agrado de su catador.
Que decir del espumoso, Pierre Peters Cuvée Spéciale 1998 es todo un ejemplo de elegancia y complejidad en el mundo del Champagne. Según dicen es un vino de largo recorrido y con muchas ganas de seguir viviendo.
¡Enhorabuena Mario por tan magnos vinos!



9. Y por último los anfitriones de esta IEC#7, Vadebacus.
Aprovechando el tirón actual de la variedad Riesling, dimos con todo un vinazo: Egon Müller Scharzhofberger Kabinett 2006. Un productor volcado al 100% en vinos dulces de un pago determinado, crea vinos con cierto aire de grandeza, eterna juventud y magnífica factura… ¡Sublime!


Y eso es todo lo que dio de si el tema propuesto, ahora toca esperar que la próxima convocatoria sea como mínimo tan seguida como esta.

¡Salud!