miércoles, 30 de enero de 2008

Saliendo del armario



Tras una de las mejores esquiadas realizadas esta temporada, que son escasas y en el sentido literal de la palabra –que nadie se preste a confusión semántica-, realizadas en compañía de mi pareja de hecho –mi alma gemela, mi amigo del alma-, como afirma mi mujer siempre que la ocasión se le presenta, me decidí por darme un homenaje en el solaz recreo de una tarde más que apacible en el salón de mi hogar.


Tanto es así que descorché dos de mis mejores armas letales, que guardaba celosamente en el armario de mi bodega. Me refiero nada más ni nada menos que a dos especímenes de la Bota de, del Equipo Los Navazos S.L., de la Bodega Sánchez Ayala, que recientemente llegaron a mi poder de la mano de nuestro particular mecenas que nos introdujo en estos preciados vinos provenientes de Sanlúcar de Barrameda.


Se trata de la Bota nº 8 de Manzanilla, finca Las Cañas, y la Bota nº 9 Amontillado, del Equipo Los Navazos, de las Bodegas de Sánchez Ayala, situadas en el antiguo barrio de la Balsa en Sanlúcar de Barrameda; una zona robada al estuario del Guadalquivir y que en épocas pretéritas estaba rodeada de navazos, terrenos de cultivo que aprovechaban la humedad de la capa freática.


Pocas veces el placer se multiplica cómo en el caso que nos ocupa. Una oleada de sabor y color invadieron por completo aquellas horas en que se manifestaba el ocaso de un día espléndido y nacían un sinfín de notas musicales que orquestaban mis sentidos en una ópera infinita de sensaciones.

Nota de cata



La Bota nº 8 de Manzanilla
Finca Las cañas
15% Vol.
Octubre 2007: 2500 botellas
D.O.Manzanilla Sanlúcar de Barrameda

Color amarillo dorado, aceitoso y muy limpio y brillante. Primer gusto a gamba blanca, algas de mar y un segundo paso a aceitunas, tomillo y almendras. Huele y sabe a puerto pesquero. El alcohol se deja notar pero ofrece un conjunto chispeante, fresco y jovial.

PCP : 9.35




La Bota nº 9 Amontillado
Los Navazos
20% Vol.
Octubre 2007 :14.000 botellas
D.O.Jerez –Xerès- Sherry

Color caoba claro, limpio y brillante. Nariz intensa con picos de barniz, a madera vieja y cola de carpintero. Una entrada untuosa, golosa y una acidez como contrapunto muy larga. Un segundo paso a frutos secos, almendras amargas y alcachofas. El salitre marino también se encuentra presente matizado por un gusto a toffee y notas dispersas a frutos secos.
Recorrido muy muy largo, persistente: parece que el aroma que desprende se pegue a la piel como una segunda capa que permanece durante horas. El sabor acompañará durante largo tiempo y su recuerdo en boca será eterno, incluso muchas horas después de haberlo tomado. Una experiencia maravillosa y única.

PCP : 9.75


P.D. Todas las fotos son originales del autor.
La primera corresponde al Pirineo catalán.

martes, 29 de enero de 2008

Alexander Barzen responderá vuestras preguntas

Así es, Vadebacus se complace anunciar la presencia de Alexander Barzen, propietario y enólogo de Weingut Barzen, en este blog el día 8 de febrero de 2008. La idea parte del mismo Barzen, consciente de lo complicado que es el mundo del vino en su país, en cuanto a denominaciones, vinificación, variedades, etc.
Alexander Barzen pretende, con sus conocimientos, responder directamente cada una de vuestras preguntas, así que os animamos a participar en el blog. Para ello deberéis mostrarnos vuestras dudas el citado día 8, cualquier cosa relacionada con su bodega, sus vinos, en definitiva la cultura alemana en el mundo del vino.
A partir de ahí, Barzen os irá contestando una por una vuestras cuestiones, de primera mano.
Esperamos que la convocatoria sea de vuestro agrado y damos las gracias a Alexander Barzen por su valentía y su amor por sus vinos.
¡Bravo por Barzen!



lunes, 28 de enero de 2008

¿Un poco de Oporto?

Este magnífico y preciado vino todavía no había pasado por el modesto blog de Vadebacus, por eso nos tomamos el privilegio de hacer una pequeña introducción al respecto de este vino con nombre de ciudad lusa.

Según dicen y creen muchos, la denominación del Douro es la mas antigua del mundo. Famosa por la cantidad de varietales que se emplean en sus vinos, y en parte también por la antigüedad de sus costumbres. El típico transporte de barriles en barcos (rabelos) por el río, o sus artesanales y conjuntas pisadas de uva, forman parte de esas maravillas que poco a poco se pierden en pos de una modernidad mas rentable.
El Oporto principalmente es tinto -aunque también hay algo de blanco- y siempre son vinos fortificados, osea, que antes de que terminen de fermentar la totalidad del azúcar, se les añade alcohol vínico (aguardiente neutro). Con ese tratamiento se consigue un resto de azúcar residual, y un aumento del grado alcohólico, con lo que se crea un vino de sensaciones abocadas y potencia alcohólica, digno de envejecer y perdurar mucho tiempo en su envase transparente.

Según la elaboración existen varios tipos de Oportos:

- Ruby: Es el mas básico, joven y frutal, con el color que su nombre indica.

- Tawny: Mezcla de varias cosechas, y que básicamente se miden por la cantidad de crianza en madera que tienen, desde los 3 años, a los 10, 20, 30, o 40 años de los mas viejos. De color amarronado por la edad.

- Colheita: Se trata de un Tawny pero de una sola cosecha.

- L.B.V.: Iniciales de Late Bottled Vintage (embotellado tardío). Vinos de añada, embotellados con 5 o 6 años de crianza en madera, y preparados para una buena evolución en botella.

- Vintage: Categoría superior del vino de Oporto, las mejores uvas de las mejores añadas. Pasan 2 o 3 años en madera, no se filtran al embotellar, y se dice que su mejor momento de consumo es cuando cumplen los 15 años de edad, ¡mínimo!.


Como otros tantos vinos de fama mundial, este característico caldo posee una copa con un diseño especial para extraer todos sus matices, y el placer que atesora dentro.
En la foto de la derecha podemos ver un ejemplo de la marca Riedel, serie Sommeliers.


Bueno, y como para acabar una cata, no hay mejor final que una buena copa de tan magno vino, los Vadebacus nos ensañamos con un ejemplar de Warre´s 1995 L.B.V.
Un vino que ,como su nomenclatura indica, permaneció durante 4 años en barrica, y a día de hoy tras morir descorchado, 8 años de magnífica evolución en botella.


Nota de cata:

Bodega: Warre´s Port
D.O.: Oporto
Variedades: Tinta Roriz, Touriga Nacional, y Touriga Franca
Alc.%: 20º
Precio: 16€

Un señor corcho taponando la entrada, muestra un magnífico color cereza picota de capa media, con reflejos violetas, y un ribete bastante más claro. Nariz muy contrastada, con mucha fruta negra/roja muy madura, (ciruelas, picotas...), toques de frutos secos (orejones, higos secos, pasas, cacahuetes tostados...), algo de algarroba dulce, finos ahumados y ligeros toques salinos tenues. Boca muy estructurada, con carga de alcohol moderado por la temperatura, y con cierta chispa ácida. Nada empalagoso, todo lo contrario, es denso, untuoso y freeeesco. Largo post gusto de fruta del bosque madurísima, uvas pasas y algo de mineral tipo grafito.

Puntuación Vadebacus: 8,88 P.

sábado, 26 de enero de 2008

Cyan "Vendimia Seleccionada" 2000

Me gustaría empezar esta entrada con unas acertadas palabras del enólogo César Muñoz de la bodega que hoy nos acompaña, Bodegas y Viñedos Garanza:

"No creo que sean muchos los vinos capaces de evolucionar en positivo a largo plazo. No obstante, además de mantenerse entero, es importante que con el tiempo el vino se afine y gane en complejidad. Ahí está el reto"

Eso es lo que me he encontrado en este vino, cosa que me complace enormemente ya que mi forma de comprar vino se rige en comprar hoy, para beber cuando se me antoje, sin obligaciones de consumo acelerado.

Anteriormente me las vi con otro ejemplo de la misma añada y zona, pero diferente bodega. Mis expectativas estaban algo marchitas, pues aquella vez se defraudaron mis ilusiones de una evolución positiva (siempre pensando en mis gustos personales...) de unos vinos y una zona tachada de alcohólica y ruda por defecto.


Este vino descansaba en mi bodega desde hace casi 4 años, sabedor de su potencia y frutosidad inicial, consideré oportuno el dejar una botella para que los años dictaran su evolución.


Nota de cata:

Bodega: Bodegas y Viñedos Garanza (Matarromera)
D.O.: Toro
Variedades: 100% Tinta de Toro
Alc.%: 14º
Precio: 17€

Bello color picota morada, con ribete algo amarronado. Lágrima teñida y lenta. Nariz expresiva desde el primer momento con toques de mermelada de ciruelas, hierbas de monte seco, torrefactos, cuero nuevo, y fuerte presencia de toques a botica, muy de la zona a mi parecer.
Boca homogénea 100%, con mucha sabrosura y suficiente acidez para fraguar tanto alcohol. Genial final con unos taninos redondos, pulidos y sabrosos, que lo dotan de profundidad con tacto agradable.
Larga presencia de frutas del bosque en boca, acompañadas de lácteos, mentoles ligeros, y suelo (tierra seca).

En un magnífico momento de consumo, redondo y previsiblemente calmado.

Puntuación: 8.8 POG

jueves, 24 de enero de 2008

¡Vinos de Ronda y OLÉ!

La cada vez más reconocida D.O. Sierras de Málaga estuvo presente en una reciente cata de Vadebacus, esponsorizada por la tienda virtual de vinos http://www.vinos-de-ronda.es/.

Nos sentimos orgullosos de poder catar tres representantes de esta zona, muy prometedora, con vinos de calidad como pudimos comprobar y queremos hacer público el agradecimiento a Salvador Soiza, que nos hizo llegar los vinos, y cuyo enlace podréis ver en la columna de tiendas y webs de vinos.
A modo de comentario, y antes de proceder a las notas de cata, decir que es realmente complicado encontrar información sobre la D.O. en cuestión. Poco o casi nada en las webs de las pocas bodegas que se han atrevido a promocionar sus vinos en la web, y lo poco que corre son documentos aislados a modo de comunicados de prensa y similares. Desde Vadebacus animamos a los responsables a mimar, cuidar y potenciar el recurso número uno hoy en día que es la tecnología de Internet. Sus vinos lo merecen por lo que hemos podido comprobar.


Sierras de Málaga pertenece al Consejo regulador de las Denominaciones Málaga, Sierras de Málaga y Pasas de Málaga. Los tres vinos que catamos pertenecen a una subzona de la comentada Sierras de Málaga: Serranía de Ronda.

Ronda, municipio malagueño, con tradición vinícola, ha revivido en los últimos tiempos gracias al impulso de un pionero como Federico Schatz, creador de los primeros caldos en este resurgir de la tradición malagueña. Existen datos ya del siglo VIII a.C., la existencia de ánforas en Andalucía, que hacen presumir a la zona sur de Andalucía, cocretamente en Cadiz y Málaga, de una producción vitícola.

En Ronda confluyen condiciones óptimas para la elaboración de vinos de calidad: modernas instalaciones, agricultura ecológica en la mayoría de los casos, la orografía serrana y un microclima libre de las asperezas del Mediterráneo, escoltado por parques naturales y ese particular frescor de las noches en verano. Se cultivan y son aceptadas por la D.O. variedades como el Tempranillo, merlot, syrah, cabernet sauvignon, petit verdot, garnacha y pinot noir.

En la cata celebrada pudimos disfrutar de tres de los vinos punteros:

Pasos Largos 2005
de la Bodega Los Bujeos, Descalzos Viejos 2004 de la Bodega Descalzos Viejos y Chinchilla 6 + 6 2006 de la Bodega Doña Felisa.

Por orden de cata:


Descalzos Viejos 2004:


La finca Descalzos Viejos está situada en el Convento Trinitario de los Descalzos Viejos, que ha sido rehabilitado para tal ocasión. Decir que no es el único espacio histórico de la serranía rondeña que está siendo reconstruido para adaptarse a las nuevas técnicas de hacer vino. Desde Vadebacus aplaudimos la iniciativa, por supuesto.
La finca está situada en el conocido Tajo de Ronda, un bello emplazamiento. El viñedo, de seis hectáreas, está situado a una altitud media de 650m y el suelo es de origen calizo.



Nota de cata: Cabernet, Syrah, y Garnacha. 14,5% de alcohol.


Bonito color negro de capa alta, con un ligero ribete violeta. Lágrima bastante abundante. Aromas claros de violetas, fruta negra madura, paté de oliva negra, caramelo cremoso y trazas minerales yodadas. Con tiempo en la copa, aparecen aromas varietales de especies como la pimienta y un punto de balsámico regaliz. Boca untuosa, con buena integración de las variedades, fina acidez y estructura. Equilibrado en todos los sentidos táctiles, con unos taninos fuertes y rasposos que se prolongan en la lengua. Final bastante largo, con marcada presencia de la variedad Cabernet y su pimiento maduro y especiado. A copa vacía, caja de puros.

Puntuación media Vadebacus: 8.58




Chinchilla 6 + 6 2006:

La bodega Doña Felisa da el nombre al vino del paraje del mismo nombre donde se ubica la bodega. Terreno arenoso y plantación en dos por uno, cinco mil plantas por hectárea y respetuosa con el medio ambiente.


Nota de cata: 6 meses de roble, 6 meses en botella, 13% de alcohol.


Tras una hora decantado, claros aromas de fruta negra y roja madura sin excesos, coco, floral de violeta, hierbas de monte y toques marinos yodados. Parece que asoma un resquicio de pimiento verde y algo de especiado… La boca viene marcada por la falta de un tiempo en botella, con demasiada presencia en este momento de unos taninos demasiado evidentes de la madera, pero que sin duda acabaran integrándose. Verde, pero con equilibrio de matices. Final curioso, con marcadas notas de herbáceos y largo postgusto de monte seco.

Puntuación media Vadebacus: 8.47



Pasos Largos 2005:

Este vino forma parte del proyecto de Bodega Los Bujeos y del Hotel El Juncal, dirigido a los amantes del Enoturismo. Uvas procedentes de cuatro pagos situados en diferentes enclaves y con suelos arenosos, calcáreos y de pizarra.


Nota de cata: Coupage de Cabernet Sauvignon, syrah, merlot, petit verdot, cabernet franc y garnacha. 14,5% de alcohol. Crianza en barricas de roble francés.

Decantado una hora, se presenta con olores a una fruta un punto subida de maduración, finos tostados y una madera no demasiado evidente, toques marinos de anchoa, y poco a poco, emanan aromas de pimienta y chocolate. Boca opulenta, con un nivel justo de acidez y un alcohol algo evidente. Muy maduro, con sensaciones abocadas y fuerte estructura en el paladar. En el retro se amontonan las sensaciones, chocolate, regaliz Juanola y toques anisados son las principales, luego, cuero nuevo y toques varietales ensamblados. Un vino de nueva ola con claras influencias americanas bien llevadas. Sin demasiado abuso de una madera superior a la fruta.
Puntuación media Vadebacus: 8.61


Tres vinos, tres exponentes muy válidos de esta desconocida para el gran público D.O., de obligado seguimiento en el futuro.

miércoles, 23 de enero de 2008

Altos de Luzón 2001

La D.O. Jumilla situada en el Sureste del territorio español, se divide entre las provincias de Albacete y Murcia, y tiene como estandarte la variedad Monastrell.

Se trata de una variedad muy adaptada al sol de la zona, con necesidad de el, que nos da unos vinos bastante maduros, con mucha potencia inicial y una relativa capacidad de guarda.
El 80% del terreno cultivado en Jumilla pertenece a esta variedad, por lo que resulta fácil encontrarla en forma de monovarietal, o bien acompañada de un pequeño porcentaje de variedades foráneas adaptadas (Como pueden!) a ese terreno tan árido y peculiar.

Particularmente prefiero los vinos de esa calurosa zona con algo de aportación varietal extra a la Monastrell, ya que vinificada en solitario encuentro que son unos vinos demasiado alcohólicos, dulces, y sobretodo algo pesados en boca.

Aun con todo, pese al añadido de Cabernet, Merlot o Tempranillo, el espíritu dulzón de la Monastrell acaba prevaleciendo sobre las otras variedades, pero algo mas mitigado por los taninos de sus compañeras, que contagiadas por el clima de la zona, se tornan casi tan maduras como la principal...


Nota de cata:

D.O./Zona: Jumilla
Bodega: Bodegas Luzón
Variedades: 50% Monastrell, 25% Cabernet Sauvignon, y 25% Tempranillo
Elaboración: Vendimia en cajas de 15 kilos, maceración de 30 días. 12 meses de roble nuevo francés y americano.
Alc.: 14,5%
Precio: 14-15€

Presenta una fase visual rojo picota, muy alta capa y lágrima tintada.
Claros aromas de fruta negra muy madura, azúcar quemado, higos, dátiles, y especiado dulce (Nuez moscada, y algo de vainilla).
La boca está marcada por la calidez y golosidad, si bien tiene una pequeña acidez, hace falta mucha para contrarrestar tanta calidez. Taninos redondos y sabrosos, con cierta persistencia.
Retrogusto marcado por las notas confitadas, y regaliz tipo Juanola. Largo y un punto amargo al final de boca.

Puntuación: 8 POG


Muy importante, no tomar por encima de 16º, su alcohol resulta demasiado volátil y evidente.
Lo curioso del asunto es que las notas varietales del Cabernet y/o del Tempranillo no aparecen por ningún sitio.

Lo tomé para cenar, y la verdad, cuando acabé la primera copa (Y única!) decidí irme a dormir ipso-facto.

lunes, 21 de enero de 2008

Juvé y Camps Reserva de la familia Brut nature 2004

El vino de calidad es el reflejo y la expresión de una tierra, un viñedo y una familia. Sólo cuando todos estos factores se unen y combinan armoniosamente, el cava alcanza las más altas cotas de calidad. (En negrita, extraído de la web de la bodega).
Miro hacia atrás en mi memoria, últimamente suelo girar la cabeza más de lo acostumbrado, y recuerdo mi época en la adolescencia, mis años con Juve y Camps reserva de la familia. Para nosotros, en casa, era el cava de referencia, un cava caro pero que daba más que los demás, todavía recuerdo de aquella época un amargor final conjuntado con la acidez suficiente y una nariz intensa que lo hacía apetecible. El día que encontraba una botella en casa suponía un punto y aparte, una pausa en los quehaceres diarios y un disfrute en compañía. ¡Qué recuerdos!.
Hoy me he encontrado con él, en otra celebración, después de años y años sin volverlo a probar. Había leído muchas cosas últimamente acerca de su descenso en calidad pero no en precio, de una dudosa RCP. Hace menos de un año disfruté un excelso Gran Juvé y hoy estaba muy receptivo.
El resultado:

Nota de cata:

Brut nature, 12% volumen de alcohol, las tres variedades típicas en la D.O. Cava. 2004.


Color amarillo limón, burbuja pequeña y poco abundante, se desvanece veloz. En nariz manzana al horno, reflejos de bollería y levaduras, poca intensidad. Al segundo: adiós aromas. Boca con el carbónico bastante integrado, se funde raudo. Paso con pena y sin gloria, final corto, retro a nada, tal vez un hilo de manzana y chucherías. Sólo le salva la acidez, muy correcta pero nada más.
Puntuación: 6 PCG.

Mala RCP, mal cava por su precio, no creo que lo vuelva a catar pagando, los hay por 5 euros que le dan mil vueltas, estoy "enojado". Adiós al mito, soy adulto.

domingo, 20 de enero de 2008

Matarromera 2003 TC

En el añorado Otoño pasado, tuve la fortuna de pasar unos días en tierras castellanas, más concretamente en pleno corazón de la Ribera del Duero, donde se encuentra una de las localidades Vallisoletanas más famosas por sus vinos, Valbuena de Duero. Allí se encuentra ubicada la Bodega Matarromera, S.A. que pertenece al Grupo Matarromera que esta compuesto por 4 bodegas más y una destilería de aguardientes y brandies, entre ellas Emina y Renacimiento como más conocidas.


Hay antecedentes de esta bodega que datan del siglo XII por monjes cistercienses que ya empezaban a elaborar con nuevas variedades que traían de Francia y las adaptaban a la región. Pero ahora hace 20 años, en 1988, Carlos Moro inicia una nueva aventura renovando viñedos y construyendo la que es ahora la nueva Bodega, amparado en su experiencia de bodeguero de tradición viticultora familiar.


El clima en el viñedo es de marcado acento frío Mediterraneo de acusable continentalidad, y notable déficit hídrico, con suelos de Fluvisoles dístricos, de textura franco-arena-arcillosa. Según me cuenta amablemente Ana Isabel, desde la bodega, la vendimia se hace manualmente en cajas de 20kg. para que la uva llegue a su destino en las mejores condiciones posibles. El tipo de elaboración es la tradicional en tinto, con una tempertura media de fermentación de 26ºC., la fermentación maloláctica es total en depósito de acero inoxidable, tras la fermentación alcohólica. Permaneció en barrica de roble americano de tostado medio 14 meses para pasar embotellado 10 meses más.

Quizá la elaboración tradicional conjuntada con las tecnologías actuales es lo que le ha llevado a esta bodega de talante familiar a recibir varios premios y reconocimiento a nivel mundial dentro de la D.O. Ribera del Duero.


Grácias a la invitación de Jordi, gran amigo y mejor anfitrión y que desde aquí quiero darle las grácias por tan calurosa bienvenida (realmente te hace sentir como en tu propia casa), tuve la oportunidad de degustar tan magno caldo, acompañado muy bien por unos canalones de cebolla con Shiitake (fina delicia) y un cordero al horno hechos con maestría y mucho cariño por la anfitriona, Carmen, y aquí hago una reverencia... puro arte culinario.


Nota de cata:



Decantado con 1 hora, este 100% Tinto Fino (13,5% vol.) nos acompañaría triunfal durante toda la comida.

Una vez ya en la copa, aprecio su color cereza picota oscuro limpio y brillante, con borde granate, de lágrima bien pronunciada.

Nariz de aroma intenso, sobre todo confitura de ciruelas, mucha fruta negra madura en armonia con la madera nueva, torrefactos y hojarasca de sotobosque que apareció más tarde.

Una boca de entrada sabrosa, paso carnoso y elegante a la vez, bien equilibrado con notitas de licor con chocolate, con un final muy largo, más fruta negra y regaliz, muy rico.


En difinitiva, un vino caracteristico de la Ribera del Duero, bien conjuntado, de los que personalmente me gustan, y que creo que es apreciable el buen trabajo de la bodega.


Puntuación: 8,8 PVS

sábado, 19 de enero de 2008

Domaine Bruno Cormerais "Cuvee Vieilles Vignes" 2003

Que alegría cuando vi aparecer a mi señora jefa con una botella de este particular vino debajo del brazo!

La bodega de Bruno et Marie-Françoise Cormerais está localizada en el pueblo de St.Lumine de Clisson, y trabajan sus uvas de la variedad Melon de Bourgogne en la subdenominación Muscadet Sèvre & Maine (Vallée de la Loire) .

Dentro de su amplio catálogo de vinos, en el cual no dejan de existir diversos caldos tintos, encontramos este que hoy ocupa la entrada. Se trata de un vino que realza las particularidades de su zona, la mineralidad exclusiva y diferenciadora que poseen. Aparte de otros valores muy atractivos, como puede ser su magnífico precio y/o su originalidad en cuanto a una acidez muy viva.
El Cuvee Vieilles Vignes se crea ha partir de viñas con cuarenta años de vida, e igual que la practica totalidad de hermanos menores que le acompañan en el catálogo, fermentado y criado sobre lías durante 14 meses..

En la contra etiqueta no mienten, y comentan su capacidad de guarda estimándola en 4-5 años mínimo después de la cosecha. No lo dudo, este 2003 está muy, pero que muy vivo y para nada con signos de cansancio en su vida!


Nota de cata:

D.O./Zona: Muscadet Sèvre & Maine (Vallée de la Loire)
Variedad: Melon de Bourgogne
Alc.: 12,5%
Precio: 7-8 €

Color amarillo dorado, con bastante brillo, y una estructura algo densa.
Nariz marcada por fruta amarilla, y algo de tropical, manzana madura, pera limonera, y piña en almíbar. Con algo de tiempo y aire, resurgen aromas de levaduras o harina, mineral calcáreo (Talco) y ciertos toques cítricos de mandarina verde.
Boca particularmente curiosa, por un tacto algo untuoso pero seco, con un recorrido muy bonito y una acidez que se torna en un fino amargo al final del trago.
El retro es totalmente marino, con yodo, conchas de moluscos troceadas, que sumando el punto amargo (Casi herbáceo) y una pincelada de granito, es el aporte mineral autóctono de la zona.

Puntuación: 8.8POG


En cierto modo me recuerda a algunos Albariños bien echos, cuando estos son minerales y conjugados entre acidez y sabrosura.
Perfecto para acompañar mariscos y pescados, particularmente me gustó muchísimo con unos rollitos de Camembert y salmón ahumado.

Buenísima RCP, y perfecto para tomar dentro de 2-3 años todavía!

jueves, 17 de enero de 2008

Cal Travé: bodega i restaurant a la Conca de Barberà




Aquest cap de setmana ens hem reunit la família, com cada any en aquestes dates, per gaudir d'una calçotada com déu mana al restaurant Cal Travé a Solivella, Conca de Barberà. Una comarca productora de vi amb noms més o menys coneguts com Milmanda i Grans Muralles a Vimbodí, prop de Poblet o Josep Foraster a Montblanc i Rendé Masdéu a L'Espluga de Francolí entre d'altres.
La particularitat d'aquest indret rau en la seva la doble condició: com a local de restauració i com a bodega de tradició familiar.
Aquesta és la historia d'una nissaga dedicada d'una banda a treballar la terra i la vinya per produir vi i d'una altre tenir cura de l'estomac amb uns plats que recullen el bo i millor de la comarca.
Com a bodega el nom de marca es SansTravé. L'Antoni Sans ens va fer visitar els seu santuari on no hi falta cap detall ni nova tecnologia a l'hora de produir els seus vins i caves.



Ull de llebre, garnatxa, trepat, cabernet, sirah i merlot pels seus vins negres, criats en botes noves de roure francès i deixades envellir a la foscor del celler. I chardonnay,macabeu,parellada pel seu cava amb tres anys de maduració abans de veure la llum.
També i com a nova creació i trobem un muscat fermentat en bota i la mistela envellida, per consum propi, no comercialitzada, però marca de la casa.
Un espai on es respira originalitat i tradició. Un racó de producció artesanal amb tot el coneixement que demana avui dia la cultura del vi, però sense perdre aquell toc de pagès que li dona una particularitat pròpia.
El restaurant es troba situat al bell mig del poble i al peu de la carretera que la atravessa camí d'Andorra.El Josep Maria i el Joan Carles Sans i la M.Carme Travé tenen bona part de culpa que hi figuri l'establiment a la guia Michelin.



Hi trobareu el plat típic de temporada, els calçots, produïts a Solivella, aquest any d'una qualitat excepcional :gosaria a dir 10 sobre 10. Però també hi figuren a la seva carta els cargols a la llauna, el foie, canelons i tot tipus de carns curosament presentats i servits a taula.
Un mon a part són els postres amb els bunyols de chocolata amb gelat de coco, el milfulls amb crema de la padrina o els patacons de trufa blanca amb salsa de gerds que poden amb la nostra golafreria.


Nota de cata



Partida dels Jueus 2004


Negre criança cupatge: merlot, garnatxa,ull de llebre, trepat,cabernet sauvignon.Criança de 12 mesos en bóta de roure i 12 mesos en botella.
Dita així per que antigament aquestes vinyes van ser propietat d'una família jueva. Parfum d'avellana. Notes de fruita negre i una mica de romaní.
Permet una guarda de cinc anys abans d'assolir una maduració òptima.

Nota CP :8.4



Sanstravé Reserva 2003

Negre CriançaCupatge: Merlot GarnatxaUll de llebre TrepatCabernet sauvignonCriança de 12 mesos en bótade roure i 12 mesos en botella.
Torrats integrats amb aromes de fruita seca.Molt més aromatic en boca sonbresurt un gust de figues ,avellanes torrades ,xocolata i encara menys evident una mica de pebre i regalessia.
Un final prou llarg i lleugerament dolç.

Nota CP :9.1


Mistela

No comercialitzat. Pances de sirah i criat en bota no menys de 12 mesos.
Molta avellana, crema catalana, cireres confitades, matolls, caramel i un gust molt llarg són els seus trets característics.

Nota CP :9.2

martes, 15 de enero de 2008

Rendé Masdéu Cabernet Sauvignon Crianza 2001

Poca cosa se puede decir de esta pequeña bodega sita en el bonito pueblo de l´Espluga de Francolí, y perteneciente a la D.O. Conca de Barberà.
Se trata de una elaboradora sin demasiadas pretensiones, pero que cuidan mucho su producto final. Poseen una bonita gama de vinos tintos, todos ellos realizados con variedades foráneas muy bien tratadas y perfectamente aclimatadas a esta zona de la desconocida Cataluña central.

En este caso, se trata de un Crianza monovarietal de Cabernet Sauvignon (Bueno, en la web aseguran que algunas añadas llevan un porcentaje de Merlot...), que proviene de los viñedos denominados El Peu del Bosc y Las Comas, poseedores de mucha "Llicorella".
Permaneció 12 meses en diferentes tipos de roble, y otro tanto, como mínimo, en botella antes de ser comercializado.

Nota de cata:

Bodega: Rendé Masdéu
Variedades: Cabernet Sauvignon
Crianza: 12 meses en roble, mas 12 mas en botella
Alc.: 14.5%
Precio: 4-5€

Presenta una visual de color cereza madura, con un tono marcado por la edad algo amarronado, y un ribete amplio mas claro. Capa media, y lágrima algo tintada.
Bonita nariz que cambia con el aire, primero fruta negra de bosque, cueros, y algo de arcilla. Después, se intensifican las frutas rojas y negras, y se le añaden los olores varietales del Cabernet con especias y algo de pimiento rojo muy maduro.
Boca con marcada estructura, taninos limados pero sabrosos, y una mínima acidez que lo dota de una mínima frescura.
Largo en boca, con marcados aromas al retro de coco, pimentón dulce, cuero nuevo, y hierbas mediterraneas.

Puntuación: 8.3 POG


Un vino bastante corriente pero muy bien realizado, con una materia prima de calidad que realza su valor.
Con su magnífica RCP es un vino maravilloso para esta nuestra cuesta de enero, ojalá muchos de esos vinos denominados "de cada día", fuesen así de satisfactorios en el paladar y comedidos en su precio.

lunes, 14 de enero de 2008

Celler Bàrbara Forés

El azar me llevó hace un par de semanas, persiguiendo a mi hijo pequeño en uno de esos sprints urbanos por las aceras, ante una nueva tienda "delicatessen" en mi ciudad. Buen reclamo resultó para el que os escribe y en menos de lo que canta un gallo ya estaba dentro leyendo etiquetas.
Me detuve ante una cuyo nombre me resultaba conocida por haberla leído en un blog amigo: Bàrbara Forés. Tenían dos de sus vinos tintos, el Coma d'en Pou 2002 y el Negre 2004. Me decidí por el de gama alta: Coma d'en Pou.
El Celler Bàrbara Forés, que toma el nombre de un antepasado de los actuales propietarios, está situado en la Terra Alta, concretamente en Gandesa, y posee 19 hectáreas en diferentes partes del término municipal. En la Coma d'en Pou donde se cultivan garnacha negra, cabernet sauvignon, syrah y merlot. La vendimia se lleva a cabo manualmente y con el máximo cuidado para que la uva llegue sana a su destino.
El matrimonio Carme Ferrer y Manuel Sanmartín conjugan el respeto por sus raíces con la modernidad en el proceso de elaboración de sus vinos, un bonito binomio.

Coma d'en Pou 2002:
Una añada diferente en cuanto a la climatología en la Terra Alta, invierno muy frio y abundantes lluvias marcaron los primeros meses y durante el verano temperaturas suaves. La vendimia resultó complicada debido a las abundantes lluvias y una elevada humedad, cosa que obligó a realizar una selección de la uva aún más cuidadosa si cabe. La finca de la Coma d'en Pou está situada en el sector oriental de Gandesa y posee unas 10 hectáreas entre viñedo y otros cultivos. Decir que una Coma es una depresión o un valle poco hondo en terrenos de montaña. El suelo es de tipo calcáreo con grava.
Las variedades que dieron pié a este vino fueron garnacha negra 42%, syrah 23%, cabernet 21% y merlot 14% que fueron vendimiadas durante la segunda quincena de septiembre. Realizó la fermentación entre 17 y 22 días en acero inoxidable y permaneció en roble francés durante 16 meses y medio, en los que la mayoría de las variedades realizaron la maloláctica. El vino fue embotellado en mayo de 2004 con un grado alcohólico de 14,35%.

Nota de cata:
Color cereza de capa medioalta, ribete casi idéntico. En nariz mucha fruta negra, pimienta negra(especiado), monte bajo. En boca toques de caramelo y mineral, con un excelente paso y un final ligeramente astringente pero combinado con un final muy dulce que perdura. Amplio y muy rico. Ahora está ya para tomar pero un añito más en botella lo afinará.
Puntuación: 9 PCG.

Lo acompañamos con una fideuá con carne como veis en la foto. Deliciosa la combinación. Decir que me entusiasmó de tal forma que al día siguiente me planté de nuevo en la tienda para comprar el Negre 2004.

Negre 2004:
Aunque la vendimia acabó siendo muy positiva, decir que hubo dificultades la primera quincena de septiembre ya que la uva no maduraba y presentaba escaso grado alcohólico. Afortunadamente el tiempo cambió a mejor y permitió que la uva madurase en óptimas condiciones, realizándose la vendimia entre mediados de septiembre y mediados de octubre aproximadamente. El Bàrbara Forés Negre 2004 contiene un 30% de garnacha negra, 35% de syrah, 30% de carinyena y se completa con un coupage de un 5% de otras variedades. Trece meses en barrica de roble francés. Grado alcohólico: 14%.
Nota de cata:
Color muy vivo, un picota muy alto y sin ribete. Aromas a fruta negra y toques pimentonados, un vino mediterráneo que en boca aún aparece joven, de buen paso, potente y con ese toque tan personal de la cariñena. Final correcto, muy envolvente. Apetecible por su excelente RCP.
Puntuación: 8,4 PCG

En resumen, dos vinos muy completos, exponentes de lo que puede dar la tierra en la que ven la luz, un excelente trabajo.

sábado, 12 de enero de 2008

ETB & VDB

¡¡Vaya, solo con el reducido título parece un resumen de las prestaciones de un coche!!

Dos grupos de catas congregados para gran deleite de todos los miembros allí presentes, ¡Estintobasico y Vadebacus! Los dos muy dispuestos a disfrutar de una gran velada conjunta, con una lujuriosa representación de seleccionados vinos germanos de la temática elegida, "¿2005, la gran añada?".

Las conclusiones fueron, que la añada es muy buena en cuanto a maduración y equilibrio de parámetros vínicos, pero con un notable incremento de alcohol... ¿Cambio climático? Podría ser, ¡seguiremos investigando!

11 personas catando al unísono dan para muchas notas de cata y muchos comentarios de todo tipo, sin contar con las anécdotas y recuerdos que "resbalan" continuamente de nuestros cuerpos.

Por tanto, nos limitamos al reportaje fotográfico y unas simples palabra por cada vino, que los definan lo mejor posible:



Georg Breuer Estate Rüdesheim ´05 (Rheingau): Rústico, algo verde.

Dönnhoff Felsenberg ´05 (Nahe): Completo y contrastado.

A. Christmann Idig ´05 (Pfalz): Floral, y mucho mineral fósil.



Maximin Grünhäuser Abtsberg Kabinett ´05 (Mosel): Armónico, con opulenta y grasa boca.


Fritz Haag Juffer Sonnenuhr Spätlese ´05 (Mosel): Finura, y fino mineral, una delicia.

R. von Kesselstatt Scharzhofberger Auslese ´05 (Mosel): Denso, seleccionado y cítricamente largo.




Barzen Beerenauslese ´05 (Mosel): Nariz cerrada, vibrante y untuoso en boca.


Hasta ahí fue cata comentada, tras la cual pudimos disfrutar de otros bonitos vinos para acabar con los muchos platos que los acompañaron:

Grans-Fassian Apotheke Auslese ´90 (Mosel): Etéreo, cítrico y sin edad. Lágrimas en los ojos.

Mas Doix ´01 (Priorat): Difícil y crecido, para reflexionar.

La Bota de... Palo Cortado (Jerez): Yodo, frutos secos y radicalmente largo.


Antes incluso de acabar con tan bonita sesión de cata ya teníamos ganas de volver a repetirla. ¡Que podamos juntarnos muchas veces mas, y a poder ser, cuanto antes!!!

viernes, 11 de enero de 2008

Heymann-Lowënstein Auslese Winningen Röttgen 2001

Apenas un mes y unos días después de catar y maravillarme con el sonido de las mariposas de Heymann-Löwenstein, cae una botella de este elixir que todo mortal debería probar y disfrutar. En esta ocasión se presenta en formato 3/4 y la añada es la 2001.

Como ya he escrito anteriormente sobre la bodega me centraré en mis impresiones durante el periodo de cata.

Nota de cata: Uva riesling, auslese, añada 2001, 11'5% de alcohol.

La primera diferencia la observamos en el contenido alcohólico, esta nueva añada se sitúa en 11'5 por el 9% de la 2000. En su color tiende a ser meloso pero no tanto como el 2000, sin duda más evolucionado por tener un año más y estar en formato 3/8. En nariz, más de lo mismo, recién abierto muy expresivo en cuanto al mineral pizarroso, inconfundible diría yo esta marca de la casa, ligero burbujeo al decantarlo para su aireación y notitas de miel y fruta con hueso madura. Con casi ocho horas en el decantador continua ese mineral pizarroso, arrebatador, y sobresalen ligeramente notas de flores blancas que a copa vacía se potencian, junto a un seductor aroma a piedra de fusil que no supe extraer en la añada 2000. En la boca se nota que el azucar no está tan integrado como en la anterior añada, se nota aún joven. La presente acidez contrarresta el efecto del azúcar y podemos concluir que es un vino que tendrá una muy buena evolución en botella en los próximos años. Hoy en día está mejor la 2000 pero en un par de años este auslese 2001 dará mucho que hablar. Muy largo al final y envolvente. Riquísimo.

Puntuación: 9'2 PCG

miércoles, 9 de enero de 2008

Viña Tondonia Reserva 1999

R. López de Heredia Viña Tondonia S.A. es una bodega de la que podríamos contar mucho y no aportar nada. Ésto es: ¿qué puedo añadir, intentar explicar, sobre una bodega de más de 120 años de tradición?. La respuesta está clara: poco, todo se ha dicho y de todos es conocida.
Es por eso que me limitaré a trasladaros en estas líneas mi experiencia personal con la bodega.
Hace más de veinte años, intento recordar, que alguien me habló de la finura de sus vinos, sus grandes reservas. La característica fundamental de estos vinos, me indicaban, era la finura, la tersura de la entrada y el paso por boca, su amabilidad y su recuerdo evocador de antaño. Esa persona casi siempre me hablaba de los tintos, los que más le gustaban, de los sesenta y tantos y alguno de principios de los setenta. Como siempre pasa en este mundo, la manera de explicar las sensaciones y de trasladárnoslas es lo más complicado, y en ese caso, lo hicieron tan bien que se me quedó grabado. Un par de décadas después, conseguí contactar con Mª José López de Heredia y pude conseguir hacer realidad uno de esos sueños: el catar un histórico de la bodega. Decir que el buque insignia de la bodega es la exquisita relación y trato que da a sus clientes. Ella ya lo sabe, pero desde aquí quisiera reiterarle mi agradecimiento a Mª José.
Desde entonces ya he catado varios de sus vinos, exquisitos grandes reservas blancos, como el del 1973 o el 1981 hasta Tondonia 1981 o Bosconia 1978.
Hace un año, cuando probé el Tondonia 1998 no me pareció un vino seductor, impactante como otras añadas. En los primeros días de 2008 tuve la oportunidad de disfrutar la nueva añada, la 1999, mucha calidad encontramos en esta añada, me impactó. Decir que acompañó estupendamente un Fricandó. Aquí os dejo mis impresiones durante la comida:

Nota de cata: Variedades: Tempranillo 75%, Garnacha 15%, Graciano y Mazuelo 10%. Graduación alcohólica: 12'5%. Añada 1999.

Color rubí con ribete teja, limpio. Nariz frutal, frutos rojos maduros, especiada (vainilla) y esos particulares aromas de hojarasca, se percibe el terroir, la madera (no especialmente presente).
En boca es espectacular, entrada de acidez algo subida, con mucha vida. Remarcable el paso muy equilibrado pero el poderoso final y un ENORME retronasal ,donde convergen fruta y barrica, hacen que sea inolvidable. Me ha encantado, enorme con la carne con setas, una maravilla.
Puntuación: 9'05 PCG

martes, 8 de enero de 2008

Regnery Spätburgunder Barrique Gereift Trocken 2006

Parece que el precipitado y peligroso cambio climático trae ventajas e inconvenientes según se mire...

En la zona de Mosel (Alemania), la fama vinícola se la llevan los vinos blancos, ya sean secos, dulces, o una combinación de ambos. También, pero muchísimo menos, algunos tintos de variedades aclimatadas al poco sol y a unas temperaturas realmente drásticas en la parte del año mas fría.
La Pinot Noir -Spätburgunder en alemán- , es una uva difícil de tratar fuera de su hábitat natural, en la Borgoña francesa, donde tiene un carácter muy elegante, mineral, y sobretodo una finura que eriza los pelos mas insensibles!

Con ese dichoso cambio climático que antes comentamos, se gana en esta zona vinícola germana la posibilidad de crear grandes vinos con la susodicha variedad tinta, que al disponer de unos suelos muy ricos en minerales, trasmite unas particularidades sumamente personales y diferenciadas en el aspecto "terroir" de sus homólogos franceses.

Y de que calidad!!


Nota de cata:

Bodega: Weingut F J Regnery
Procedencia: Mosel (Alemania)
Variedades: Spätburgunder (Pinot Noir)
Crianza: Leve crianza en barrica nueva.
Alc.: 13%
Precio: 10.5€

Vista de color cereza madura, con un ribete algo amarronado, una lágrima dispersa y ágil.
Aromas de fruta roja madura, ahumados, vainillas algo evidentes, minerales (Pizarra, azufre, y algo de grafito...), y un toque de cuero nuevo fino y sutil.
Boca de entrada ácida, con buena estructura, y un perfecto recorrido. Como dice su etiqueta Trocken, seco por doquier, y con una buena carga de taninos sabrosos que esperan a redondearse.
Largo, muy largo en boca con un profundo retro de arcilla, cereza madura, y humo de carbón. Delicioso.

Puntuación: 8,9 POG


Vino mas que interesante!
Cuando esa crianza en barrica se ensamble (Cosa que no tardará en hacer.) será un bello exponente monovarietal de Pinot Noir, que vivirá durante muchos años todavía, con el aval de una increíble RCP.

Una zona que promete alegrías y que habrá que seguir de cerca.

lunes, 7 de enero de 2008

IEC #7; Vinos destacados en las fiestas navideñas

Una vez mas, y ya van 7, nos ponemos en movimiento tras recibir el encargo de presentar una nueva cata conjunta, una cata que esperamos sirva para aprender algo mas de nuestro querido mundo vinícola.
Aprovechando las fechas en las que estamos, decidimos proponer un tema de fácil realización y que a todos nos causara cierto agrado. Con esa premisa, se seleccionó: Vinos destacados en las fiestas navideñas.

Vadebacus es un grupo de cata, con las ventajas e inconvenientes que ello conlleva.... en este caso, la problemática de catar o probar el mismo vino para dar opiniones personales. Como estamos inmersos en un momento en el que el Riesling (La gran Diva dorada!) está muy presente en nuestros paladares, decidimos por mayoría absoluta, presentar el vino mas elegante y sugestivo elaborado con la susodicha variedad: Egon Müller Kabinett 2006

La bodega Egon Müller tiene un muy merecido prestigio en su zona, Mosel. Cualquiera que se precie como conocedor de vinos, sabe que es un referente cuando se habla de la Riesling, siendo esta tratada con el máximo mimo, y las mejores formas enológicas que los muchos años de trabajo han dado a cada generación de la bodega.
Localizada en Trier (Subzona Sarre, para los mas puristas), posee una bonita mansión llamada Scharzhof, nombre que dona a la montaña que tiene justo detrás y que es la base de sus grandiosos vinos blancos, Scharzhofberger.
Los antecesores de Egon Müller compraron la bodega en 1797, después de ser confiscada a la iglesia, y subastada para el bien de la familia.

El viñedo se divide actualmente en ocho propietarios, pero Müller es el que tiene mas porcentaje de suelo, ocho hectáreas y media, de las que casi tres son de edades prefiloxéricas.

La bodega se centra exclusivamente en los vinos dulces, con mayor o menor concentración de azúcar residual, pero siempre con la perfecta acidez que proporciona los terrenos del Sarre. La gama cubre los "Prädikat" al completo, desde los menos dulces Kabinett, hasta los lujuriosos y eternos Trockenbeerenauslese (TBA) que solo se venden en subastas.


Carles:


Sensación floral muy acusada con matices minerales y una portentosa aguja inicial. Me parece demasiado joven como para ser consumido . Desprende un primera amago de sensaciones frescas, húmedas que conjunta maravillosamente con pequeñas notas de albaricoques maduros. También se aprecian notas de hidrocarburos que desaparecen muy volátiles tras un primer decantado en copa. Un infanticidio si tenemos en cuenta sus posibilidades a cinco años vista.


Carlos:

Ésta fue mi elección para fin de año. Decantado 5 horas antes de la cena y ya desde su inicio en el decantado destacaron aromas cítricos, de fruta blanca y florales que me sedujeron. El maridaje tal vez no fuera el apropiado: un rape alangostado y unos langostinos pero la elegancia de un vino así no deja indiferente. Un vino atractivo, sin duda.


Oscar:

Últimamente, parece que cada botella de Riesling que entra en casa es puesta a prueba. No solo por mí, también mi santa e infatigable esposa pone de su parte para desgranar cada aroma, cada apreciación...

El pasado día de Nochebuena, fue un ejemplo magnífico. Tras debatir sobre cual o que botella tocaba hacer sucumbir junto con un salmón salvaje, tomamos la acertada decisión de homenajearnos con un Egon Müller Kabinett ´06.

El vino resultó magnífico, su aroma amielado, con toques minerales muy prudentes a esta altura de su vida, y esa boca con multitud de registros armónicos, en especial su fina y acertada acidez cítrica, conjugaron de maravilla con el graso pescado de agua dulce.
Egon Müller es el Riesling más equilibrado, elegante, y etéreo que hemos probado hasta ahora.


Toni:

La verdad es que en estas fechas no acostumbro a abrir vinos de calidad, pienso, y como yo creo que mucha gente, que al buen vino se le ha de dedicar tiempo y mimos para apreciar todas las cualidades que pueden llegar a dar, y al menos en mi caso no se dan las circunstancias idóneas ya que aunque estoy maravillosamente rodeado por mi familia a ningunos de ellos les entusiasma el vino y lo máximo que puedes llegar a conseguir es que digan si les gusta o no. Aunque lo más normal es que hagan comentarios jocosos cuando ven que acerco la nariz a la copa, e intento descubrir los aromas que un buen caldo nos puede transmitir.

Por esta razón los vinos que he abierto han sido normalitos, excepto dos: Un Barzen auslese trocken cepas viejas ´05, vino que ya ha sido comentado en otras ocasiones en estas páginas y la estrella de estas fiestas que ha sido un Egon Müller Kabinett ´06.

¿Qué casualidad no? dos vinos de la misma variedad, ese RIESLING que los amigos de Vadebacus casi idolatramos.
La verdad es que emociona y si estas un poco predispuesto eriza los pelos, y más si piensas que es un vino jovencísimo con una capacidad de mejora impresionante, un vino para probar con unos cuantos años más.

Por cierto, mis comensales dijeron que estaba buenísimo.


Vicente:

Nunca antes había percibido tanta felicidad y al mismo tiempo, satisfacción por ver como una mesa llena de buenos comensales en el día de Navidad -en mi humilde casa y ejerciendo de anfitrión- disfrutaran y se sorprendieran por tan maravilloso caldo que les había dispuesto.

Era mi 'Diva', la Riesling, y un Egon Müller Kabinett 2006 revolucionó de repente la hasta entonces tranquila comida de Navidad, haciendo las delicias de los allí presentes acompañado magníficamente por una crema de gambas.

Con un aroma de manto de flores blancas que cubría el mineral, un paso en boca largo en su justo equilibrio de azúcar y acidez, frutal y mimado cítrico, con un retro si cabe aún más largo potenciado por la crema de gambas. Este Riesling pasará a la historia de mi recuerdo no sólo por la oportunidad de probarlo, sino que también por ofrecerlo con todo el cariño y pasión que le proceso a mi 'Diva' y ser correspondido tan gratamente por mis invitados.


Nota de cata:

Bonito color dorado algo pálido, sin un brillo demasiado evidente, con aspecto denso y lágrima ancha.
Recién abierto gratos aromas de manzana ácida, flores blancas a montones (Jazmín, y Azahar), muchos cítricos(Lima, limón, y pomelo) incluso en su variante escarchada. Una fina y sutil arista de terroir recorre el conjunto en forma de mineral telúrico, y fino azufre.
Boca muy amplia, con un bonito juego de sensaciones. Primero se nota algo dulce, pasa a una acidez muy marcada, y después de tragar deja notas amargas! Recorrido muy amable, con mucha acidez cítrica, y un final largo y placentero.

Retronasal marcado de mineral pizarroso, mandarinas escarchadas, y toques florales muy sutiles.

Elegante recuerdo, que invita a darle tiempo para que no se acabe el contenido de la copa.


Puntuación: 9.2 PV

sábado, 5 de enero de 2008

Domaine Bruno Clair Gevrey-Chambertin 1er cru 2002

Hace unos meses, en nuestra periódica visita a uno de los locales donde mejor vino le pueden servir a uno en Barcelona, tuvimos la ocasión de catar este Borgoña, que hizo las delicias de todos los que lo probamos. Me decidí a llevarme una botella a casa y el día de San Esteban me decidí a abrirla, en compañía de la familia.

Bruno Clair hace este premier cru a partir de uvas de dos pagos de Gevrey- Chambertin: Bel Air y Les Fontenys. Recomiendan una guarda en botella de entre 5 y 10 años y ahora está en un buen momento de consumo.

Acompañó a las mil maravillas a un pollo D.O. El Prat, también llamado “Pata Blava”. La textura de la carne y ese sabor más fuerte de lo acostumbrado ligaron estupendamente con la suavidad y complejidad del borgoña.

Nota de cata: Pinot noir, 13º de alcohol, añada 2002.

Color rubí con reflejos púrpura, muy brillante. Nariz de terciopelo, abundante fruta roja y madura, frambuesas y grosella, con la aireación aparece de forma nítida tabaco (caja de puros) y este aroma no nos abandona hasta el final. También aparece con suavidad lácteos en forma de fresas con nata. En boca es sedoso pero al mismo tiempo con una puntita de acidez que permite su disfrute invitando a otra copa. Final largo y retro donde convergen aromas de frutos rojos y ese tabaco que le da personalidad y un toque lujurioso. Un vinazo.

PCG: 9’25

viernes, 4 de enero de 2008

Amancio 2002, el último vino del año.

Conocida es mi poca predilección por los vinos demasiado concentrados, de carácter evidentemente potente y alcoholizado, o eso que ahora llaman de "alta expresión".

Se intuye que Amancio es de esos, no?? Pues para que negarlo, lo es y mucho, pero hay algo que objetar a su favor, y es sin duda la magnífica materia prima varietal que lleva en su interior.

100% Tempranillo seleccionado de sus 90 hectáreas en propiedad, tratado con mucho mimo y buenas maneras, sofisticados sistemas enológicos, y crianza con carísimas maderas de la mejor calidad, dan un vino muy musculoso, con un potencial capaz de doblegar al catador mas avezado.
Gracias a Dios, ese Tempranillo es de lo mejor de la bodega, aguanta carros y carretas de madera nueva absorbiendola con dignidad, no doblegando su fruta por mas que los taninos tostados de los bosques franceses se lo exijan.

Nota de cata:

D.O.: Rioja
Variedades: Tempranillo
Alc: 14,5º
Bodega: Sierra Cantabria

Fase visual muy imponente, con un rojo tan oscuro que parece negro, apenas sin ribete rojizo, y con la capa mas alta que podamos imaginar.
Decantado tres horas antes del consumo, ofrece aromas de cacao puro, fruta negra y del bosque muy madura (Ciruelas negras, moras, arándanos...) en buena consonancia, con toques florales de violetas. Se abre hacia tonos especiados, y tostados de madera nueva, con severas dosis de lacteos, guindas en licor, y dejes balsámicos mentolados.
Boca de entrada recia, con mucha fuerza y potencia inicial. Una fina y justa acidez arropa a unos taninos muy dulzones, bastante secantes y sabrosos, hacia un final de boca algo amargo. Terriblemente potente y con el alcohol integrado en el conjunto!!
Muy largo retrogusto, con notable presencia de fruta licorosa, y algo de mineral (Arcilla?) que casi pasa desapercibido. Final amargo de regaliz Juanola y café torrefacto durante largo tiempo en boca.

Puntuación: 9 POG


Sinceramente, no es un vino que yo compraría, su alto precio (Casi 90€!!) y su carácter no me convence, busco otras cosas aparte de esa potencia dificilmente asimilable. No estoy seguro si su madera/tostado tan acentuado llegará a ensamblarse con la fruta mejor de lo que está, ni uno ni otro dará su brazo a torcer...
Descarto el poder comer dignamente con el, no soy capaz de encontrar ninguna comida que maride correctamente con tanta arrogancia. Mejor para catar, pero entre varios!
Como dato curioso, decir que su botella vacía pesa casi 1,4 kilos, hasta su vidrio es de "alta expresión"!!

jueves, 3 de enero de 2008

Recordad, próximo 7 de Enero : IEC # 7

Una vez pasados estos días de agobio y caos gastronómico, sirva esta entrada para recordaros que el próximo 7 de enero disfrutaremos del día con IEC y su : Vinos destacados en las fiestas navideñas.
Ha llegado el turno de que hagáis resumen de todo lo consumido, disfrutado o como lo queráis bautizar y dediquéis unos minutos de reflexión para elegir el vino de vuestras fiestas.
Un saludo desde Vadebacus, ¡estamos impacientes, seréis bienvenidos!

miércoles, 2 de enero de 2008

Ego te absolvo

Permítanme un momento para la reflexión : ¿el artista nace o se hace? Es la eterna pregunta, aunque en mi caso nací con ella. Verán, fui ungido con un rito iniciático que marcó, de alguna manera, mi destino.

Me explico. Recién nacido, costumbre en mi familia, acercaron a mis entonces inocentes labios un algodón empapado con champagne. Fue como un rayo certero que sacudió mi alma dejándome un sabor que me acompañaría toda mi vida. Así transcurrieron mi infancia y adolescencia con imágenes de incontables celebraciones, con recuerdos de botellas de vino y de cava vacías presidiendo una mesa al calor de familiares ya ausentes.

Ahora, despojado de la juventud, ya como adulto he viajado algo en el tren del conocimiento. Denominaciones de origen, marcas míticas, añadas excepcionales, variedades exóticas jalonan todo lo aprendido al lo largo de los años acerca de la enología, el vino y la gastronomía. Ya discuto si tal o cual añada es mejor o peor, si es terroir o autor, en copa borgoña o bordelesa...

En un mundo globalizado ya todo el mundo produce, opina y sienta cátedra. Se fabula con la marca o la botella como si de arte pictórico se tratara, olvidándose del sudor del agricultor, de las manos callosas del elaborador o de los hedores propios de la fermentación del mosto, como si el vino fuera un material aséptico y no materia orgánica consumible.

Quiero huir de falsos profetas, de arzobispos en su trono, de gurús de medio pelo que descuartizan aquel sabor primigenio, que de niño quedó grabado en mi memoria, para convertirlo en objeto de culto idólatra, de una dimensión inalcanzable a los mortales y que sólo unos cuantos escogidos pueden profanar.

Reivindico lo sencillo porque la grandeza más sabia se encuentra en la más humilde de las sabidurías. A veces, es necesario descubrir que un vino de los llamados sencillos, tomado en una taberna en mantel de hule, te puede aún esculpir el alma; o sentir la emoción de un caldo sin etiqueta o un mosto de cosechero te hace todavía escuchar los latidos del niño que aún llevamos dentro.

Me gusta el olor del jabón Lagarto, la goma Pelikán con sabor a nata, la fragancia de los eucaliptus, la tierra recién mojada, el armario de naftalina, el after shave de Floyd y ese perfume peculiar que deja el vino consumido en mesa y copa al cabo de una hora...

Señores, esto no es más que una opinión.Va por ustedes. ¡Feliz año!

martes, 1 de enero de 2008

Algo para recordar

Vadebacus se reunió antes de acabar el año para catar cuatro vinos y resultó un encuentro de esos que perduran en la memoria. Damos las gracias a la cálida bienvenida de Vicente, y aplaudimos con fervor la maestría de su esposa, Mª José, al agasajarnos con viandas a modo de aperitivo y un muy especial broche final. Pero vayamos por partes, cronológicamente:

Maravillosa la puesta en escena, una iluminación muy cuidada, una mesa de operaciones digna del mejor restaurante y la estupenda selección musical que nos acompañó de principio a fin.
Llegó el momento de darle sentido a esa ambientación y nos pusimos manos a la obra. Elegimos un viejo riesling para comenzar, conscientes de que un vinos de sus características pudiera no dar la talla: Hermann Donnhoff Kabinett 1982 .
Nota de cata:

Color amarillo dorado, bastante brillante y con poca lágrima. Aromas de fruta amarilla, algo de melocotón maduro, pinceladas de butano y madera vieja. Boca marcada completamente por el desequilibrio de su acidez, no existe nada a parte de ésta. Ni rastro de fruta, dulzura, o cualquier otro registro notable. Vino que no está en mal estado pero en un avanzado estado de declive, se le ha dado demasiada vida, verdaderamente una lástima.
Puntuación Vadebacus: 8,02


A continuación llegó el turno de otro riesling alemán, de la región de la Mosela, el Palais Kesselstatt 1997.

Nota de cata:

Color amarillo pajizo muy brillante, con una abundante burbuja en el decantador que no se traspasa a la copa. Nariz con aromas de mineral autóctono de su zona (Pizarra, azufre…), melocotón, níspero, rastros de limón y flores blancas. Entrada en boca algo opulenta, con cierta sequedad y un nivel de acidez medio. Recorrido medio y persistencia corta. Recuerdos de cítricos en retro, persistencia de fruta madura y fino mineral.
Puntuación Vadebacus: 8,47


El siguiente vino fue el triunfador de la noche si hablamos de puntuación Vadebacus. Un vino de Alexander Barzen, que utiliza uvas compradas en Pfalz, de la variedad Gewürztraminer, y que resultó una delicia aromática como podemos leer en la siguiente nota:

Nota de cata:

Vista de color amarillo dorado, con brillo latente y lágrima algo acusada. Nítidos aromas de rosas, muchas rosas en ramo recién cortado. Bosque umbrío, y algo de mineral mojado, con toques especiados de jengibre. Boca muy completa, con registros de acidez de buen nivel, nada dulce sin llegar a ser seco, y cierto amargor final en el paladar. Recorrido medio, con un final notablemente largo. Retro de más rosas, mineral y recuerdos vinosos de uva.

Decir que este segundo vino conjuntó perfectamente con las bolitas de chocolate negro rellenas de foie, una delicia.
Puntuación Vadebacus: 8,64


El último vino de la noche fue un tinto, del Celler Clos Dominic, en esta ocasión tuvimos la oportunidad de catar su Clos Dominic Vinyes Baixes 2005.

Nota de cata:

Color rojo picota de capa alta, con poco ribete morado. Después de dos horas decantado claros olores de fruta roja y negra madura, guindas alicoradas, cacao puro, tostado ligero y fuertes dosis de mineral. Boca realmente de buen nivel ácido, con una entrada amplia y musculosa. Recorrido largo y tendencias licorosas al final del trago. Retro especiado, con marcada presencia de fino mineral y regaliz negro.

Puntuación Vadebacus: 8,52

Cuando todos dábamos por acabada la cata, ya en la sobremesa, Vicente apareció con una sorpresa de última hora y que provocó un espontáneo y ruidoso aplauso de todos los de la mesa: un mavarilloso pastel de nueces con cubierta de chocolate y coronado con una especial dedicatoria, todo regado con un buen licor de chocolate, fantástico. Gracias a los anfitriones por tan magnífica velada.