miércoles, 3 de diciembre de 2008

En el país de los tuertos...


Ejerció de Rey el organizador de la cata doblemente ciega, Carlos. Seguimos a tientas sus pasos los demás comensales, incluido el anfitrión del evento, Vicente, que puso su garaje a disposición para que nos pusiéramos ciegos, perdón –olviden este comentario- quería decir nos deleitáramos con esta acertada y satisfactoria propuesta.
El plato fuerte lo sirvió José María con un jabalí estofado que parecía resucitado en el plato. Los vinos maridaron en esta ocasión aunque desconocíamos doblemente su composición y procedencia.

Una doble ciega cuyos resultados fueron sorprendentes y cuyas puntuaciones pusieron en evidencia una obviedad dentro del grupo : el estilo Parker no agrada y marcas de prestigio están lejos de ofrecer su cara más autóctona –excepciones que las hay y muchas aparte- en favor de intereses más comerciales. Prima la satisfacción a corto plazo, embotellar para ser consumido en contra de valores más clásicos como el afinamiento en botella y la paciencia a lo hora de consumir un producto que evolucionará en el tiempo.

Una pequeña decepción. La añada 2003 de Alión dividió al grupo. A pesar que algunos consideraron que debía `puntuar entre los mejores –vidente Vicente- a la mayoría no satisfizo las expectativas debido quizás a una mala conservación y una pésima evolución en botella. Los más que hemos bebido otros años de Alión no supimos reconocer en este el carácter de gran vino de la Ribera que atesora.

El Artadi pagos Viejos 2004 fue el que menos puntuó junto con el anterior. Aunque en este caso interpretaba la música de su creador no nos gustaba la letra. Notas de sobre extracción, maderizado y una pesada carga de torrefactos influyeron en una puntuación que no se ajusta a una buena RCP.

Llegamos a San Román 2004 que fue el que más alta puntuación obtuvo, y con diferencia junto al último de la lista. A la hora de analizarlo nos transportó a las castigadas parcelas del Priorat por su carga aromática, mineral y terroir que transmite. Una exclamación no tanto de asombro al comprobar que es un toro de poderosa cornamenta. No es la primera vez que se confunden los términos al probar los caldos de una u otra D.O.

Por fin llegamos al último de la fila. Ubicación : norteño y al Oeste peninsular. Difícil acertar pero tiene un inconfundible sabor atlántico. Quinta Do Vale Meâo Douro 2005 nos transporta a las laderas del Duero a su paso por tierras lusas. Que paladar más placentero con intensidad medida, elegancia aromática y ese toque final entre salino y balsámico.
¿Cuál es el móvil que une a todos estos vinos y segundo titular de la cata? El tempranillo en todas sus variantes : tinta fina en la Ribera, tinta de toro y la touriga portuguesa, touriga nacional y touriga franca, amén de otras variedades.

Nota de cata

Alión cosecha 2003
Bodega : Bodegas y Viñedos Alión (
http://www.bodegasalion.com/)
D.O. Ribera del Duero
Variedades: tinta fina
Alcohol : 14,5 %
Nota P.V. : 8.5
Ciruela madura, toques de balsámico mentolado, fruta roja muy madura y algo de alcohol. De recorrido medio, semi ácido y un final un tanto desequilibrado. Retro especiado y rastro de flores marchitas.


Artadi Pagos Viejos 2004
Bodega : Artadi Viñedos y Vinos (
http://www.artadi.com/)
D.O.: Rioja
Variedades: tempranillo
Alcohol: 13%
Nota P.V.: 8.45
Café, arándanos hiper madurados y mucha compota de fruta negra con azúcar. Boca golosa con presencia de un tanino un tanto descarado, recorrido medio y un final dominado por el amargo del tostado. Retro de café molido, más compotas y aaaaalgo de mineral.


San Román 2004
Bodega: Bodegas Mauro S.A. (
http://www.bodegasmauro.com/)
D.O. Toro
Variedades: tinta de toro
Alcohol: 14,5%
Nota P.V.: 9.05
Mineral, hierbas de monte,tabaco, chocolate puro –del procedente del cacao- y una madera que gana terreno tanto en vainilla como en tostados. Boca agradable con estructura y sabrosura. Alcohólico, un tanto dulzón; hierbas balsámicas y fruta negra con mineral con el retro de larga duración.
Importante recalcar el incremento con el aire/tiempo en copa de las maderas tostadas.

Quinta Do Vale Meâo 2005
Bodega: F.Olazabal¬Filhos
D.O. Douro
Variedades: 60% touriga nacional, 20% touriga franca, 15% tinta roriz, 5% tinta barroca
Alcohol : 14,5%
P.V.: 8.97
Francisco Olazabal, de origen vasco, y María Luísa Nicolau de Almeida, elaboran sus vinos en la legendaria finca de D.Antónia Adelaide Ferreira, personaje clave en la historia del vino portugués en el s.XIX. y en especial de la región del Douro.
Concentrado, intenso, goloso y con notas balsámicas definen su personalidad. Taninos aterciopelados y larga acidez completan el conjunto.

4 comentarios:

Oscar Gallifa dijo...

Efectivamente, meritoria cata la realizada por el colega de Cerdanyola, se nota a la legua que no tiene un pelo de tonto!!

Que sorpresón con ese Alión (rima y todo..). Que lejos de otros anteriores, que evolución tan diferente y fuera de su norma. La verdad, nunca lo hubiese dicho, será cuestión de recatarlo y sacar así conclusiones definitivas descartando una botella fatídica.

Otro chasco fue el Pagos Viejos 2004, un vino mediatizado y que a día de hoy más vale guardarlo que beberlo. La duda salta al pensar si en un futuro será mejor.. .lo dudo, ese binomio de madera y tostados (es que no hay nada más!!)no da para más.


Gracias y hasta la próxima!

OG

Carlos Palahí dijo...

La verdad es que el juego de la gallinita ciega deparó sorpresas.

Vicente -él siempre tan optimista- clavó el Alión que nos supo un tanto diferente.

Un aplauso para el San Román y el Quinta Do Vale Meâo -curioso nombre este-.

Y sí, como dice Oscar doy fe que Carlos no tiene un pelo de tonto, aunque eso sí el elemnto piloso mal repartido.

Pepe Gotera.

CarlosGonzalez dijo...

Oscar y Carles, cualquier cosa que aportéis sobre la abundacia y/o distribución capilar me resbala y nunca mejor dicho :).
No creo que el Alión estuviera defectuoso. El Pagos viejos un fiasco, un vino PARKER y que no me gustó para los casi 90 euros que cuesta ya. Como dice Carles el San Román muy bueno, buena tipicidad y el Quinta do vale Meao para mi fue un grato descubrimiento, un vino particular.
Por otro lado, ya aprovechando, creo qiue las catas doble-ciegas aportan mucha información sobre tendencias actuales y limitaciones de cada vino. A mi me gusta catar a botella descubierta pero uno se lo pasa muy bien a DC y es todo un divertimento.
Saludos

Vicente Sierra dijo...

Por alusiones, hay que ser justos y decir que yo no clavé nada, en todo caso, como en la lotería con diferentes números, acerté uno de los décimos que llevaba después de dar varios nombres de vinos. Así que de vidente Vicente na de na. Lo que si coincido es en la decepción del Pagos Viejos y las buenas sensaciones del San Román junto a la sorpresa agradable del Douro. Sigo pensando que el Alión 2003 es un buen vino a la espera de catar otras añadas. Por último ya sabéis que a mí me van mucho estas catas a ciegas, como díce Carlos son un divertimento y creo que también se puede aprender de ellas.

Un saludo
Vicente.