lunes, 17 de noviembre de 2008

Cata de aniversario (I)

Vadebacus es una plataforma donde exponer nuestras experiencias y vivencias y sobre todo un vehiculo para movernos entre otras muchas personas que comparten nuestras mismas inquietudes. No estamos ni mucho menos de acuerdo entre los integrantes de este pequeño grupo que difunde sus expectativas a través de la blogosfera pero nos une el respeto mutuo y una pasión compartida. Reivindico el derecho a equivocarme y a poder cambiar de opinión cuando los argumentos se imponen a los sentimientos. La pluralidad es lo que da vida a Vadebacus y es por ello que somos sumamente celosos de la independencia de cada uno. El conocimiento nos hace libres.

Carlos Palahí

Uno de nuestros principales pilares es la imparcialidad, la independencia en cuanto a ideas. Queremos seguir en esa línea y lucharemos cuanto nos sea posible por defender nuestras creencias. Ni pedimos ni favorecemos, no cedemos ante las presiones, somos fuertes como grupo y pretendemos continuar así. Sin pretensiones, con transparencia, sin ánimo de ofender y abiertos a las críticas y las mejoras. Nos gusta cómo somos, el grupo que hemos formado.

Carlos González

Con la premisa de que cuanto más sabemos vino, menos entendemos al respecto, aceptamos toda crítica y, a la vez, hemos sido, somos y seremos capaces de criticar lo que en algunas ocasiones pueda parecer el idealismo más perfecto. Nosotros no nos casamos con nadie.

Por otro lado, en esta unión tricefálica, cada pluma tiene sus preferencias sin que ello sea causa de la más mínima disputa. Sea entonces nuestro Blog una puerta a la exposición sincera y particularmente objetiva de nuestras modestas aportaciones.
Esperamos que todos podamos seguir aprendiendo y disfrutando con respeto y alegría.

Oscar Gallifa



La cata:

Lo bueno que tiene el cumplir años es compartir con los amigos una serie de vinos que de otra manera no sería posible catarlos, sobretodo, uno detrás de otro.
Como sabéis estamos de aniversario. La semana pasada, el lunes 10 de Noviembre, nos juntamos todos los del grupo para saborear de algunos vinos de los llamados "inolvidables".
Más de seis meses llevábamos pensando en qué vinos podíamos elegir para tal fecha. Finalmente nos decantamos por los que siguen a continuación. Podréis compartirlos con nosotros, aunque sea virtualmente, en las próximas dos entradas en nuestro recién estrenado dominio.




Para que os hagáis una idea, los vinos elegidos por orden cata fueron:

Silex 2003, un blanco del Loira, del recientemente fallecido Didier Dagueneau.
Salon Blanc de Blancs 1996, irresistible magnetismo.
Robert Groffier Chambolle-Musigny "Les Amoureuses" 1997, seda en el paladar.
Chateau Latour 1994: Eternamente joven.
Egon Müller Auslese 2003: La riesling en potencia.
Gessinger Sonnenuhr Eiswein 1998 ***: Madurez, presente y futuro en la copa.

En este primer capítulo os relatamos los dos primeros vinos de la serie.


Silex 2003

Cuando nos lanzamos a la caza y captura de grandes botellas para celebrar nuestro primer aniversario, nunca pensamos que, por los avatares del destino, beberíamos un vino con carácter póstumo. A los pocos días de agenciarnos una botella de Silex 2003 apareció en los medios de comunicación la trágica noticia de la muerte de su hacedor, Didier Dagueneau, el profeta del Loira (Poully-Fumé), el icono del mejor sauvignon blanc de nuestros vecinos franceses.

Sus vinos son, bueno, lamentablemente eran, muy característicos, tanto por el sello de la tierra que los vio nacer como, individualmente, por la personalidad que su creador (quien lo conocía aseguraba que manías y excentricidades eran su plato favorito en vida) plasmaba en ellos.



Tuvo algunos escarceos con sus vinos, probó la biodinámica (no acabo de gustarle eso de usar bajos niveles de sulfuroso, un error según él), hasta que entendió que debía seguir sus propios métodos. A partir de ahí, la agricultura ecológica, las largas crianzas sobre lías, la utilización de levaduras autóctonas seleccionadas para asegurarse una sequedad total, las podas rigurosísimas o el control de rendimientos tomaron un protagonismo fundamental en su estilo de viticultura, marcando un antes y un después tanto en calidad, como en volverse una referencia para todos los productores de la zona.

Con una media de 50.000 botellas anuales -que provienen de 12 hectáreas de sauvignon blanc- creó hasta ocho vinos diferentes de marcada personalidad por separado. Dentro de esa gama nos centraremos en su buque insignia, Silex 2003, nombre adaptado por los suelos de donde éste nace, arcillosos y con un alto contenido de silex (pedernal), un durísimo mineral que se utilizaba en la antigüedad para fabricar puntas de lanza o para encender fuego por la capacidad de crear chispas al entrechocarse entre si (se dice que confiere a los vinos una mineralidad y unas notas ahumadas que dan incluso el nombre a la denominación).


Muy poca información se puede encontrar de este vino y en particular de la añada 2003. Aparte de lo comentado anteriormente se sabe que sale de una parcela de 2,2 hectáreas cuyas cepas llegan a los 50 años de edad media. La crianza en madera (roble francés) no suele ser muy larga, ajustándola en cada cosecha según las necesidades particulares de estas.

Nota de cata:

Con un amarillo limón algo pajizo, muestra un brillo bastante limpio. Con lágrima abundante y algo lenta.

En un primer instante la fruta tropical (muy moderada, no alarmarse) crea el protagonismo en la nariz, pero poco a poco los herbáceos, las flores de verano blancas como el jazmín o la dama de noche toman fuerza y traen consigo a la fruta madura, melocotón y níspero bien maduros. Los cítricos (membrillo y monda de limón) también se añaden a la paleta olfativa con más dedicación.

La boca es consistente, con una entrada franca y dotada de una anchura considerable. La acidez se deja notar en el fondo de la lengua y marca el recorrido del vino mostrando una sequedad casi absoluta. De paso algo amargo, muy personal, mostrando el sello de la casa.

La longitud en boca es realmente larga, con un fino y amargo deje mineral y una sensación cremosa que crea adicción.

Puntuación VDB: 9,17


Salon Blanc de Blancs 1996

Salon está en Le Mesnil, en el corazón de la Côte de Blancs, en la región francesa de Champagne. Ese pago milagroso que es la Côte de Blancs junto a esa mineralidad inigualable que aporta Le Mesnil hacen de Salon un vino excelso. La producción seleccionada procede de las mejores parcelas del pago, la principal es la llamada El Jardín de Salon.

Es un blanc de blancs, que quiere decir que es un monovarietal de Chardonnay, y esa conjunción que se resume en el terroir hace que sea un vino capaz de aguantar décadas en buenas cosechas. De hecho, únicamente sale al mercado cuando la calidad es la idónea, y esta de 1996 que pudimos elegir dicen que puede marcar época.

Desde que vió la luz por primera vez, en 1911 gracias a Aimé Salon, se ha ido haciendo hueco entre los mejores. Es un champagne de añada, millésimé, y actualmente está en el mercado la de 1997. Desde su primera cosecha tan sólo se han lanzado al mercado 34 cosechas, fruto de la exigencia de la marca. Las próximas que saldrán a la luz serán la de 1999, 2002 y 2004.

Nota de cata:

Color dorado con burbuja finísima y persistente que se recogen en el centro de la copa a medida que ascienden.

Nariz a mantequilla fresca, entre el olor de las palomitas de maíz y de patatas fritas. Mineral por encima de todo, carburo. Flores blancas, cítricos como la lima. Pan tostado y piel de cacahuete. Al aumentar la temperatura ligeramente el cítrico se hace más evidente y aparecen toques húmedos de rocío y ceniza mojada junto a mantequilla.

En boca es esplendoroso, inigualable. Un carbónico presente pero redondo e integradísimo. Acaricia el paladar y explota alrededor de la lengua para fundirse en un bello recuerdo. Enorme acidez y un retronasal floral y un largo recuerdo mineral.

Un vino elegante, único e inigualable.

Puntuación Vadebacus: 9,64


20 comentarios:

Vicente Sierra dijo...

Un primer aniversario que difícilmente podrá ser olvidado. Grandes vinos en mejor compañía, genial!!

Saludos.
Vicente.

Oscar Gallifa dijo...

Y por muchos años más Vicente!!
como ya ha dicho Carlos en la entrada, sólo con la presencia de todos y su colaboración, es posible tal acto.
Yo ya estoy empezando a pensar los vinos del año que viene... :-))


Hasta la próxima (dentro de poquito..)!

OG

Olaf dijo...

Menuda celebración, así se hace! Seguro que ya estais deseando cumplir otro año para hacer otra de estas, así da gusto envejecer.
Felicidades y que celebreis muchas mas.
Saludos

Olaf

Herr Direktor dijo...

Como dice el anuncio: "Miedo, mucho miedo!" eso es lo que dais!

Buenas declaraciones de intenciones y planteamientos.

XAVITO dijo...

HOLA VADEBACUS!!!

MUCHAS FELICIDADES!!!
Solo quiero decir, que lo que mas me gusto del aniversario, fue lo bien conjuntado que estuvo el grupo con los vinos. Considero que fue, la cata con más integración de todos los tiempos y una concentración por entender el pedazo de vinos que bebimos, algo fuera de lo habitual. Yo personalmente, me sentí como en un concierto de música clásica con una tía buena a mi lado, vamos, un sueño hecho realidad!!! muchas gracias VADEBACUS!!!

VadeBacus dijo...

Olaf, últimamente tu tampoco te andas con chiquitas, eh? :)
Bueno, gracias por tu comentario y esperamos verte a ti también por aquí en la próxima.
Salut
Carlos González

VadeBacus dijo...

Herrrrrr......!!!
Cuando varias piezas independientes encajan a la perfección, incluso en sus desavenencias, es algo inusual pero no por ello ha de dar miedo, jajaja.
Es dificil crear un grupo así, las cosas no surgen de la nada.
Cada uno asume su rol sin bajar la cabeza. Los hay más rieslingueros y otros más champagneros (ejem)...
Un abrazo
Carlos González

VadeBacus dijo...

Vito, compañero, felicidades a ti también por tus sabias palabras. Celebro tu reflexión aquí y el día de la cata.
Un abrazo y per molts anys!
Carlos González

Carlos Rodriguez dijo...

Me refrescais una conversacion que tuve el otro dia al respecto de si vale la pena o no, dejo de la lado la calidad que se supone que la tiene y mucha, comprar una botella de Salon, si vale lo que cuesta, ahí es nada. Yo pensaba que sí, pero los otros interlocutores lo veian como una gran champagne pero no a ese precio.
¿?
Saludos

VadeBacus dijo...

Hola Carlos, pues te diría que es como todo, cada cual lo valora según sus gustos. en mi opinión valió la pena, claro que a mi me van los espumosos más que a otros.
El coste es asumible en un grupo de cata como el nuestro y siempre depende del nivel adquisitivo de cada uno.
Hablar de precios es algo relativo, ya sabes.
Si pudiera beber siempre Salon, no dudes que compraría continuamente :)
Saludos, Carlos.

Oscar Gallifa dijo...

Es una buena reflexión la que plantea Carlos (Roco).

Es cierto que es un Champagne que poco o nada tiene que ver con todo el grueso de elaboraciones que, incluso, vienen de su misma zona: Le Mesnil sur Oger.
Nunca certificaré que su paladar o su conjunto justifique su precio (yo soy de los que opinan de que más de 50€ ya no se justifican en un vino), pero es lo que hay. Si quieres probarlo has de pasar por el aro del precio, lo cual condiciona bastante incluso cuando lo estás bebiendo.

Sin mirar lo económico reconozco que es un vino grandioso, muy joven en este momento de su vida -que acaba de empezar,claro...- por lo que resulta algo parco en aromas, pero que a la contra, su boca es la que marca el nivel de su status social.


OG

Carlos Palahí dijo...

Bien me sumo al hilo de esta interesantísima conversación para echar más leña al fuego, si cabe.

Clásico o mnoderno? Tradición o autor? Para mí el Salon es un gusto muy particular de Champagne que poco (o nada) tiene que ver con lo aprendido hasta la fecha.

Dejando de lado el precio reconozco que es sublime pero rompe con lo hasta ahora probado. Por lo menos igual necesitaría de otro lustro más de guarda en botella porque se notaba muy joven.

Es la antítesis del que espera encontrar un gusto cálido, fermentado y una levadura potente.
Es fino, una acidez persistente, una burbuja integrada aparentemente inocua pero con una carga de profundidad que explota en el paladar.

Saludos!

CarlosGonzalez dijo...

En esto de los champagnes también encontramos lo que ocurre con otros tipos de vinos, por ejemplo los cavas.
Hay quien prefiere sutileza, ejemplo el Kripta, y otros la fuerza bestial del Batlle. Para gustos, colores.
No estoy de acuerdo en que ahora sea el Salon un champagne parco en aromas, más bien apunta muy alto si nos abstraemos en el tiempo y nos situamos de aquí a 10 o 15 años. Pero la riqueza en aromas ya es considerable y diferente a otros de la misma zona.
Yo diría que te tumba por os veces: cuando metes la nariz por prmera vez te encuentras algo que no esperas y.más tarde, en boca te machaca definitivamente por ese poder del gas como dirigido por control remoto...
Como he dicho en otras ocasiones, pagar 15 euros por un cava que no los vale...se me queda la cara de estafado; pagar lo que nos costó este Salon... yo estoy contento de haberlo hecho. Para mi e el mejor espumoso que haya probado y dudo que cualquier otro esté a la altura. Pero espero que haya tiempo de averiguarlo.
Saludos

Oscar Gallifa dijo...

Permitidme una pequeña aportación al respecto de lo de encontrar más o menos cosas en relación a la guarda/evolución de un Champagne.

A día de hoy, tengo muy frescos en la mente dos ejemplos de Champagnes producidos en Le Mesnil: uno de 2000 y otro, ya conocido aquí, de 1996

Que diferentes y que parecidos al mismo tiempo!! Los dos recién sacados a la venta, los dos con ese aporte mineral tan localizado y, por otro lado, uno tan expresivo desde ya y otro que se le nota totalmente una evolución NECESARIA de muchos años...

Quiere decir eso que el primero tiene una evolución muchísimo más acelerada que el segundo? Morirá uno cuando el otro empieze a saber hablar??

¡¡Que mundo el del Champagne amigos!!
OG

CarlosGonzalez dijo...

Oscar no seas iluso, sabes la respuesta. El caso es que estás comparando uno de los mejores chamapgnes, sinó el mejor, con uno de un pequeño productor y que lo hace muy bien, pero hay diferencias obvias...No seas malo!!!!

Oscar Gallifa dijo...

No soy malo, soy objetivo. Esas son mis apreciaciones, comentadas con algún otro miembro que se deja caer alguna vez por aquí (con ello no quiero decir que él esté de acuerdo. Ya dirá algo al respecto si le apetece..:-))

Vuelvo a repetir lo de antes, cuando los vinos pasan de esa barrera psicológica y material de los 50€, los miro con la misma óptica.

Además, el ser productor grande o pequeño no es excusa, mira hacia Borgoña con lo de pequeño y a Burdeos por lo grande.


Supongo que al no decantarme por los espumosos en general, tengo mís dudas y mis restricciones más a flor de piel.. :-))


Saludos!

OG

PD: Coincido en que es el más curioso y mejor Champagne de los que he probado.

CarlosGonzalez dijo...

No menciones a terceros, que si quieren ya se dejaran caer por aquí!.
Anda que no debes estar contentod e haber catado ese Salon...anda ya!

Carlos Palahí dijo...

Hola amigos!

El champagne es lo que tiene. Cuando empiezas, a las tres semanas de cursillo acelerado parece que lo sabes todo. Pero cuando llevas un lustro ves que no entiendes nada.

El Salon coincide que es de Le Mesnil y 100% chardonnay selección pero hay que darle de comer aparte.
Y es que a mi juicio particular necesito "más madera" para calentar ese fuego interior que hace que vacile y no sepa definirme.

Seguiremos profundizando.Entre la morena y la rubia, sin duda, la más ......Ahora ya no estoy tan seguro.

Give me kisses, aprendisses.

Carlos Rodriguez dijo...

Menudo hilo, que al final ha quedado. Muy interesante.
Saludos
Gracias y no dudeis que intentaré probarlo

CarlosGonzalez dijo...

Pues espera a la traca final, jjajaja.
En breve
saludos Carlos
Carlos