jueves, 23 de octubre de 2008

Una pasada de manzanilla

Aprovechando los últimos retazos de mi estival descanso laboral, me dije: ¿por qué no deleitarme con un aperitivo a base de “pijadicas” (tan adaptado palabro se debe a mi santa madre y a su fama de concienzuda cocinera) bien escoltadas con su pertinente vino? Dicho y hecho.

Lo primero en aparecer en escena, saliendo con gran expectativa desde la puerta del frigorífico, fue la grandiosa y biológica manzanilla pasada nº10 de la serie “La bota de…”. Grandiosa selección oriunda de La Guita, gran marca y mejor bodega, la cual seleccionó hace 20 años (aprovechando un traslado) las mejores manzanillas de las que disponían para mantenerla a base de pequeñas sacas hasta el presente.
Según anteriores comentarios, debía encontrarme algo sublime y, efectivamente, así fue. Sin tener demasiada experiencia en los vinos elaboradores en el Marco de Jerez puedo asegurar que esta elaboración es la más fina, conjuntada y equilibrada que he podido probar a día de hoy.
Su color dorado parece que es un reflejo de su valor interno. La nariz, marcada por los frutos secos, algarrobas secas y las algas marinas, es una perfecta presentación para la parte más emocionante del vino: su boca. Decir equilibrada es quedarse corto, mejor algo como “tallada para los paladares divinos” quedaría mejor. En fin, dejando de lado las elocuencias causadas por los estragos etílicos y volviendo a la agradable realidad, posee una boca incomparable, de entrada más que cremosa y un recorrido sin igual. Inicialmente parece algo plana, pero de repente se crece dentro de la cavidad de manera espectacular, dejando una sensación de volumen sin igual e increíble acidez. Siento no saber explicarme mejor, en cualquier caso recomiendo su ingesta para saber de buena mano a que me refiero…

Para acompañar tan fastuoso elixir me decidí por una conserva que hacía tiempo guardaba para saborearla en condiciones y, sobretodo, acompañarla con unos de estos vinos. Se trata de una conserva asturiana, original por tratarse de unos bígaros cocidos. Presentados en un bote de cristal con sus cáscaras intactas (tan sólo están cocidos con agua marina), no hay más que tirar de palillo para extraer el pequeño manjar y darse cuenta que, como dicen en mí tierra, “al pot petit hi ha la bona confitura” (en el tarro pequeño está la buena confitura). Muy recomendables y de perfecta simbiosis con la de Sanlúcar.

Dejando aparte al marisco comentado, huelga decir que tanto el queso Parmesano como el Pok (clara ventaja para el primero) dieron buena tregua y siguieron el compás marcado en todo momento por la calidad y la excelencia de la seleccionada manzanilla.

De verdad confío en que los encargados del proyecto de “La Bota de…” sigan acertando con todas sus genialidades tal y como llevan hasta ahora, no hay ninguna de ellas que no sea digna de elogio.
Una lástima que estos vinos sean tan desconocidos para la gran mayoría de nosotros, pues resultan de lo mejor en RCP de toda la península. La verdad, siendo egoístas y pensando en su precio mejor que sigan así ¿no?

7 comentarios:

Olaf dijo...

Sin duda una de las mejores entregas recientes, esta manzanilla pasada. Solo me queda una, que me da pena abrir. Menos mal que han llegado ya los nuevos finos que me ayudarán a aguantarla.

Mucho ojito con el oloroso 14 que viene ahora. La boca me dejó impresionado. Buen trabajo el que está haciendo el Equipo Navazos seleccionando estas botas.
Saludos

Olaf

PD. Como consumidor egoista, también prefiero que sigan medio desconocidos, jejeje

Oscar Gallifa dijo...

Olaf, aprovechando tu comentario me gustaría preguntar aquí, en comunidad, cual es vuestra opinión al respecto de guardar este tipo de vinos. Crees que mejoran con el tiempo en botella o es mejor tomarlos frescos??
Mi pobre experiencia me dice que la segunda opción es mejor, pero claro, no es lo mismo una Manzanilla pasada que un Amontillado... El PX queda fuera de dudas, eh!! ;-))

El Equipo Navazos se lo está currando mucho, está devolviendo a mucha gente ese sabor perdido y una confianza ciega hacia sus recomendaciones.


Saludos


OG

J. Gómez Pallarès dijo...

¿Desconocidos...? Pero chicos, si nos pasamos la vida hablando de las maravillas de sus selecciones!!!
Que nos estamos cargando el secreto a martillazos!!!
Pero en fin, creo que si estamos en la parte pública (= blog) de esto del vino es por compartir con nuestros lectores las cosas que descubrimos y con las que gozamos.
Y las selecciones de Navazos, además, ahora se pueden encontrar en alguna tienda y en distribución on-line también.
Así que es justo y necesario difundir sus bondades. Y que la gente las compre y sepa de verdad qué es la zona desprotegida de vinos mejores del mundo, el Marco de Jerez!!!
Saludos
Joan

Oscar Gallifa dijo...

Joan, al Cesar lo que es del Cesar!!
Si nos paramos a pensar es muy curioso que, siendo unos vinazos (tanto por su calidad como por sus características) que rondan lo ridículo en cuanto a su precio, no tengan más salida.

En fin, que el Equipo navazos continue su labor de alegrar nuestros paladares por mucho tiempo más.

Saludos y hasta la próxima.


OG

J. Gómez Pallarès dijo...

Por eso es importanto, claro, que hablemos de ellos, porque en mi experiencia (que tampoco es tanta: no soy de los que catan 20 cosas a la semana!), estos vinos representan la parte más alta de la pirámide en relación calidad / precio y poca gente está por ellos.
Por cierto, este tipo de homenajes te los perpetras solo o en compañía...?
Un abrazo,
Joan

Oscar Gallifa dijo...

Y no crees Joan, que la calidad media de TODAS las elaboraciones del Marco de Jerez están por encima de la media de otras zonas?? Otro factor que viene a sumarse al grueso de incógnitas sobre la desmerecida aceptación de estos vinos.

por otro lado, las ocasiones las pintan calvas, ya lo sabes, y por poco que puedo siempre aprovecho el momento (llámese vida si gusta)y me dejo llevar por las sensaciones. Eso si, si puede ser mejor acompañado, que para estar sólo ya tendremos tiempo en 200 años... :))


Saludos


OG

J. Gómez Pallarès dijo...

Es posible, Òscar, aunque esto de las generalizaciones, normalmente, no me gusta.
Los vinos de los que hablas aquí, en cualquier caso, sí se puede decir que están muy por encima de la media de lo probado en Jerez y Montilla-Moriles.
Aprovecha...que queda poco!!!
Joan