sábado, 11 de octubre de 2008

Entre garnachas anda el juego.

La garnacha nacional me hace temblar: tanto de júbilo, por su increíble capacidad de expresar su terroir cuando está bien elaborada, como de miedo, por su extrema facilidad en oxidarse y dar al traste con nuestros sueños de vinos longevos.
Quien diga que las garnachas viejas del Priorato no son expresivas y muestran al 100% su tierra al dedillo no está en su sano juicio. Por otro lado ¿Quién osa tenerlas 10 años en la bodega para que mejoren?

Siendo una variedad muy hecha a nuestro territorio peninsular, muestra una cara diferente según su procedencia: poderosa y mineral en Priorat, dulce en el Empordà o, la algo masificada pero cada vez mejor atendida del oeste Aragonés.

Apartando la polémica sobre las cualidades que pueda tener, o no, esta variedad de uva, decidí en su día guardar varias botellas de Secastilla 2001 compradas directamente en la tienda de la bodega en Agosto de 2003.
Cuando éste vino se presentó en sociedad supuso toda una novedad para una denominación de origen, Somontano, que no disponía ni de elaboraciones monovarietales de garnacha, ni en las que las que actuase como protagonista principal.
Viñas del Vero acudió a una zona de secano donde las viejas viñas de garnacha se perdían con el lento pasar de los años y la falta de atención. El Valle de Secastilla está situado en el extremo noreste de la D.O., disfrutando así de unas condiciones climáticas diferentes al resto de la zona.
Apurando la vendimia hasta finales de Octubre, se consiguió el punto óptimo de maduración de la garnacha y, en esta primera cosecha inaugural, un resto (25%) de otras variedades. Después de una crianza de 10 meses en roble francés, el vino se envasó en una sugestiva botella borgoña sin filtrar ni clarificar.

Nota de cata:

La visual ofrece un color rojo picota sorprendente por su edad, con un ribete rojizo brillante bastante pequeño.
El vino no fue decantado y, tras acercarnos la copa a la nariz, descubrí que no le hubiese ido nada mal, ciertos aromas de reducción se podrían haber evitado. Tras un poco de aire asoma la fruta roja madura acompañada de una ligera especia que confiere dimensiones a la nariz. Algo de chocolate con leche y fruta del bosque aparece tenue y delicadamente por detrás.
La boca rechina de acidez desde la entrada hasta la salida, su esqueleto se basa en una madura y acoplada acritud que lleva de la mano una sabrosura y una sensación volumen importante. Taninos marcados, redondos y casi agrestes para dar fin a una trama muy procesada.
Largo final especiado, con marcadas notas de hierba seca e incluso balsámica.

Puntuación: 8,8 POG

Algo me dice que éste vino se refuerza gracias a esa pequeña porción de otras variedades. En todo caso una maravilla de vino que mantiene su tipicidad sin tener que recurrir a excesos de alcohol ni dosis de madera desorbitadas.
Bonita y alentadora sorpresa.

4 comentarios:

CarlosGonzalez dijo...

Oscar, cuando hablas de tipicidad a qué te refieres en esta ocasión?. A la variedad, al terreno, a qué?.
Saludicos.

Oscar Gallifa dijo...

Buena pregunta, he aquí la respuesta: sobretodo al terreno.

Ya sabes que soy casi oriundo de la zona, mis padres son de los alrededores y, por la afición (caza) de mi progenitor, me he pateado muuuuchas veces los campos y bosques del lugar. Tengo la nariz impregnada de tomillo, romero seco, te de roca, hierbas y piedras calizas más secas que la mojama... esa tierra deja huella, te lo digo yo.

La garnacha cumple con su cometido, posiblemente, mejor que otras variedades en ese sentido.


Hasta pronto!

OG

Carlos Palahí dijo...

Hola Oscar.
Esa garnacha nazional que dices,es cierto que da al traste muchas veces con los sueños zonales de algunos pocos.
Aqui como buen torero se trata de saber aplicar la mejor casta en cada plaza.
Pero fíjate que la garnacha está necesitada de maltrato para ofrecer lo mejor de si misma.
Además suele dar sus mejores resultados cuando se mezcla con otros congéneres, aunque tampoco es cuestión imprescindible.
Soy de la opinión que el terroir nace pero no se hace. que hay que potenciar esa materia prima y mejorarla con nuevos aportes si cabe.
Salud.icos.

V.C.I.

Oscar Gallifa dijo...

Cierto, al "maltrato" reacciona positivamente, sólo hay que ver los resultados en Priorat.

Tengo que reconocer, muchos ya lo sabeis, que no es un varietal que me tire demasiado, enseguida le veo defectos y una falta de potencial de guarda en la (casi) totalidad de los casos. Eso no quita que me saque el sombrero al respecto de su capacidad para mostrar donde nace y, además, como se hace.


Saludos!

OG