miércoles, 27 de agosto de 2008

Una excusa perfecta

Cuando empecé a asistir a las reuniones vinícolas del futuro grupo Vadebacus, intenté dedicarle al mundo del vino tiempo para poder aprender. Pronto descubrí que, aparte de buenas intenciones, hay que tener algo más para llegar a los niveles que algunos de mis compañeros, y miembros de otros blogs demuestran en cada uno de sus artículos.
Si bien en un primer momento pensé que yo no tenia nivel -y sigo pensándolo- para poder escribir en un medio que llega a tanta gente entendida en la materia, mis compañeros me han hecho ver que en el mundo de los blogs hay cabida para todos. Porque se trata de expresar con palabras los momentos vividos con el vino como invitado especial, por lo que pueden caber escritos más documentados, escritos científicos, escritos más cultos y , ¿por qué no ?, escritos que podamos hacer gente como yo.

El vino es para mí, aparte de un disfrute a la hora de saborearlo, una excusa para disfrutar de la compañía de buenos amigos, en mí caso degustar un vino acompañado le da un plus muy importante. No quiero decir con esto que no pueda disfrutar de un buen vino solo, por supuesto que lo disfruto, pero me queda la sensación de que me falta algo, una parte muy importante para mí, que es el poder comentar las diferentes sensaciones que producen a cada uno el deguste de un buen vino.

Como yo piensan José y Vicente, al menos eso creo, por lo que unos días atrás y de manera improvisada, quedamos por la noche en mi casa para despedir con una catilla el “curso vinícola” y despacharnos hasta Septiembre. El maridaje fue sencillo, jamón, queso, y poca cosa mas y los invitados fueron dos vinos, bien diferentes como veréis.










El primero fue un vino de la denominación de origen Utiel Requena, de bodegas Hispano-Suizas, en concreto un Bassus 2007, mono varietal de pinot noir.
Es posible que no hiciera falta decantarlo, pero nosotros lo hicimos dándole una media hora de aireación. A la hora de traspasar el vino de la botella al decantador los aromas que reveló fueron bastante interesantes, caramelo de café con leche, algo de torrefacto y, muy sutilmente, caja de puros. Cuando empezamos a degustarlo, una media hora después, los aromas eran similares, pero con tiempo y trabajo en copa asomaron notas de hollejo, raspón e indicios de pimiento verde. Tardaron bastante en aparecer esas frutillas rojas, que entiendo son la característica principal del pinot noir y, cuando lo hicieron, fue de manera muy sutil.

En boca se mostró demasiado plano sin matices destacables, sólo un agradable verdor eso sí, pero siempre esperas algo más de un vino de esta categoría, el retro fue corto y como digo bastante plano. Por su juventud habrá que darle otra oportunidad más adelante, pero en esta ocasión nos dejo algo descontentos.










El segundo fue un vino ya comentado en este blog, un Scharzhofberger Spätlese 2002 de nuestro idolatrado Egon Müller. Es sin duda alguna, el mejor riesling que he tenido el placer de beber. Son ese tipo de vinos que erizan el vello, que producen cosquillas en el estomago, que humedecen la vista... en fin, que producen infinidad de sensaciones todas ellas maravillosas. Esa armonía, esa acidez que perdura hasta incluso después en la cama. Decir que este vino nos dejo más que contentos.

Una noche divertida, que si bien empezó con un poco de desencanto, acabó de la mejor manera posible con un grandísimo vino. Ahora a esperar que llegue Septiembre, para volvernos a reunir rodeados de grandes vinos.

4 comentarios:

José Miñarro dijo...

Que alegría leerte! Felicidades por tu entrada. Pronto repetiremos más como la de aquella noche.

Saludos! y que esto no quede en un escrito casual!

Vicente Sierra dijo...

Estupenda entrada Toni, no se está obligado ni se puede pedir más a quién lo da todo, asi que te animo a que sigas escribiendo que lo haces muy bien. Dificil esa pinot noir en terreno tan cálido, menos mal que nuestro amigo Egon no falla nunca y pudimos disfrutar de esos hidrocarburos únicos caracteristicos del viñedo Scharzhofberger.

Saludos.
Vicente.

PD: Que ganas tenemos de que llegue esta noche para ver las caras que ponen algunos Vadebacus, verdad Toni? jeje.

Oscar Gallifa dijo...

Para cara la que se me puso ayer a mí despues de currar como media hora y ver que de poco había servido... Casi mato a alguien.

Por otro lado, me encanta ver esta actividad por aquí, parece que Toni levanta pasiones allí por donde pasa! Efectivamente, que siga escribiendo así de bien, adelante!

Otro día ya hablaré de vinos. Esa me la perdí, pero no volvereis a libraros tan facilmente de mí otra vez, palabrita del niño Jesús.

Hasta luego!


OG

CarlosGonzalez dijo...

Dí que sí, Toni, no hay nada como el trabajo bien hecho!
Nos vemos muy pronto...