martes, 12 de agosto de 2008

Un día cualquiera..

En Noviembre del 2007 tuve el placer de conocer a los integrantes de Vadebacus. Gente sencilla, divertida y amante del vino. Ocho meses después, he sido invitado a formar parte de esta família y hoy me estreno en nuestro blog.
Corta es mi vida en el mundo del vino, así que largo es el camino que tengo por delante para adquirir el conocimiento de mis compañeros, con los cuales es fácil aprender.
Casi al mismo tiempo que yo nací en el mundo de los caldos, el Celler de l'avi Pla, iniciaba su andadura en la venta de ellos. Y por una de esas casualidades, me encontré en dicho Celler, con Josep, el responsable de que hoy me decida a hablaros de mi experiencia compartida con Vicente al abrir un Bassus Premium 2006.

Pertenece a las bodegas Hispano-Suizas de la D.O. Utiel-Requena. Se compone principalmente de Bobal, cabernet, merlot y shirá. Tras su elavoración por separado de sus diferentes variedades durante 11 meses en barricas de roble americano de 400 litros y de roble francés tipo Allier, se prepara el coupage final filtrándolo antes de ser embotellado.

Como en otras ocasiones, mi cita con Vicente fue improvisada. Por ese motivo y nuestras ánsias por catar este caldo, la primera copa se sirvió tras 20 minutos de decantación.
Apreciamos un color rubí de capa media-baja con un fino ribete casi transparente. En nariz toques de regaliz, frutillos rojos, palodul y un final herbáceo. Con el tiempo, un tabaco rubio asoma bajo una esencia de colonia. El retro es predominantemente balsámico.
Tras media hora en copa y un tiempo de reposo, sutiles notas de vainilla en su vaina nos acompañan.
Si al principio, en boca, los taninos estaban presentes y por pulir, tras una hora se integran con el alcohol de forma equilibrada y agradable. A pesar del tiempo, se mantiene ese punto herbáceo al final del trago, pero ahora acompañado de cierto amargor.

La segunda copa y tras una hora de decantación nos sorprende con notas de cacao, fruta negra compotada y moras. Su gruesa y abundante lágrima nos recuerda su alto grado de alcohol (14,5%), pero a pesar de todo sorprende su equilibrio tánico y su acidez, ganada grácias a su oxigenación. Resultando un paso en boca elegante y sedoso.
En retro predomina un largo amargor dado posiblemente por los raspones de la vid.

En la última copa y con un tiempo de decantación más habitual, acompañan a la fruta negra compotada, notas alicoradas de bombón inglés.

Un vino muy expresivo y con gran variedad de matices. En mi opinión, un vino que agradecerá un par de años de guarda para acabar de dar una máxima expresión.

Puntuación: 8.7 PJM

3 comentarios:

Vicente Sierra dijo...

Enorabuena por tu primera entrada en el blog de la que tengo el honor de haber compartido tan expresivo caldo en una de nuestras fantásticas "improvisaciones" que ya tardamos en repetir, quizá esta noche...

Muchas felicidades y a seguir escribiendo!

Un abrazo.
Vicente.

José Miñarro dijo...

Grácias Vicente!! Tu colaboración fue importante para que esta entrada quedara digna de dicha improvisación. Seguro que tendremos muchas más.

Saludos!!

Oscar Gallifa dijo...

Que alegría ver sangre nueva por estos lares!! Bienvenido no sería la palabra, pues llevas unos días ya entre nosotros, así que mejor me callo y espero tu próximo escrito!:-))

Decir del vino en cuestión, y de otros en común, que las elaboraciones levantinas que llevan Merlot y, en menor cantidad (tanto en número de ellas como en coupage) cabernet sauvignon, suelen ser resultonas. Encuentro en la merlot un buen equilibrio y cierta característica de esas tierras cuando los hacedores vínicos se ensañan concienzudamente con él... seguiré investigando en el tema, puede ser una puerta abierta para mi "desaliento" con la zona.


Saludos y hasta pronto a todos!!


OG