jueves, 31 de julio de 2008

Santa Rosa Reserva 1998.

Después de pedalear 32 Km. bajo la sofocante canícula de una tarde de martes, me apeteció darme un homenaje para contrarrestar tanta sudor perdida (alguien dijo alguna vez que la sudor es sufrimiento que emana de nuestro cuerpo en forma de líquido).
Los que saben lo que es sufrir encima de una bicicleta, también saben que la cabeza trabaja mucho, no diré más que las piernas pero a la zaga les va…. Entre cavilaciones, pensamientos y temas varios bien considerados (dos horas de pedal dan para bastante) me autoconvencí de que esa noche tenía que abrir alguna botella que hubiese tenido tiempo de sudar lo suyo también, una botella con edad y que me indicara que el esfuerzo realizado tarde o temprano da sus frutos.
Tal y como llegué a casa, abrí la bodega y saqué un vino al cual le tenía ganas. Últimamente no voy sobrado de alegrías por la franja levantina y, harto de esperar un rayo de luz en la zona, me decidí por Santa Rosa Reserva 1998, de la bodega Enrique Mendoza. Se trata de un vino con historia, de lo mejor que se elaboraba (nótese que digo “elaboraba” y no “elabora”…) en la D.O. Alicante.

Se basa en un 70% de cabernet sauvignon y un resto -a partes iguales- de merlot y syrah recogido íntegramente en la finca El Chaconero, en la población de Villena. Supongo que la bravura de las variedades obligó al enólogo a darle un reposo de 12 meses en tanques de acero y, la friolera de 17 meses de roble nuevo de los bosques galos de Allier, más 40 días en el mismo material americano (Ohio).

Recuerdo este vino hace 5 años cuando salió al mercado, con una consistente dosis de firmeza, estructura y un aletargado poder varietal que, pese a su potencial, no acababa de resurgir entre tanta madera nueva y demoledora. Confiando en que esa gran uva bordelesa sacase pecho en el futuro, guardé una botella para saber de que pie calzan con el tiempo las buenas elaboraciones en la zona del calor sureño.

Nota de cata:

El color parece que es la parte más afectada por la edad, manteniendo un rojo cereza madura algo amarronado y turbio, de capa más bien media y un ribete ancho, claro y de color rubí.
Nariz típica de la variedad reinante en el coupage, primero hermética, con el tiempo pasa por delante nuestro el típico especiado y un pimiento verde que también desaparece al rato. Incienso, arándanos, especiados (curry, pimienta negra en grano), hierbas mediterráneas son claros, el mineral arcilloso queda en segundo plano ¡pero ahí está!
La boca está marcada por la sedosidad y la consistencia que provoca de principio a fin. Una acidez moderada ayuda a hacer el trago algo más fresco y, su estructura todavía en alza, da sensación de opulencia. Tanino pulido de sensación dulce.
Realmente largo, con persistencia en retro de especias y caja de puros vieja.

Puntuación: 8,85 POG


Después de ver la buenísima evolución que ha tenido este vino, sólo me queda por comentar las grandes diferencias de elaboración en sucesivas añadas (no hace mucho, pudimos comprobar la falta de equilibrio en la última añada, la 2003).

Quizá la pregunta sería: ¿Vende más un vino alcohólico y compotado que un vino moderado y varietal? Supongo que la respuesta difiere de un paladar a otro, pero yo, lo tengo muy claro.

Y por último... ¿soportaran 10 años de guarda esas nuevas elaboraciones?

4 comentarios:

J. Gómez Pallarès dijo...

Yo lo tengo tan claro como tú y me quedo con la segunda opción...por cierto, ahora entiendo por qué bebes tanto!!! Con lo que quemas!!!
Saludos y date un respiro!!!
Joan

Anónimo dijo...

Buenos días!!!
leyendo vuestro blog me acordado que unos compañeros blogger como vosotros han sacado un juego interesante relacionado con la gastronomía, os dejo el link lo veo xulo y divertido , creo que nadie ha hecho algo así como ahora.

http://www.7canibales.com/juego/

feliz veranO ;)

Oscar Gallifa dijo...

No creas Joan, creo que hasta que uno sabe y averigua sus gustos y formas de tomar el vino, se tiene que pasar por diferentes estadios y, sobretodo, probar y probar y probar.... y por otro lado, cuan dificil es saber cuando un vino estará en su mejor momento.

Si toda la sed que tengo cuando llego de una salida en bike, la tuviera que saciar con vino, mi fondo de escalera estaría reducido a la mínima expresión.

Muchos saludos, espero que ya estes disfrutando de tu nueva morada, con tus vinos y libros bien ordenados!


OG

Oscar Gallifa dijo...

Hola anónimo (¿?)!!!

Cualquier aportación al mundillo es bien recibida, daremos una vuelta por ese link que nos enlazas, no te quepa duda!!

Saludos!


OG