lunes, 21 de abril de 2008

Lava y Malvasía, alianza forzada.

Parece increíble lo que se puede llegar a conseguir con tesón y fuerza de voluntad.
Vengo a citar en esta entrada los vinos de la D.O. Lanzarote, crecidos en medio de adversidades y siendo para la gran mayoría de amantes del vino, unos grandes desconocidos.

Os pongo un poco en antecedentes;

En el año 1730, más de cien volcanes de diferentes tamaños vomitaron lava durante más de 6 años casi ininterrumpidamente. La isla, que apenas mide 800 Km. cuadrados, quedó parcialmente cubierta de lava y allí donde la piedra fundida no pudo llegar, lo hizo la ceniza volcánica cubriendo igualmente toda la superficie del atolón isleño. Depende en que lugares, la capa de ceniza (gravilla más bien, denominada picón) alcanza 6 m. de altura.

Los lugareños que se dedicaban a la agricultura en vez de auto flagelarse por las pérdidas presentadas, intentaron rehacer su economía adaptándose al nuevo medio.
Un medio tan hostil necesita de grandes reformas para poder extraer algo de provecho, como en el caso de la viña. Al ser la superficie un colchón de picón de diferente grueso, los agricultores se dedicaron a confeccionar hoyos en forma de embudo hasta llegar a la tierra vegetal y allí en el fondo, plantaron de 1 a 3 vides por hoyo, construyendo unos pequeños muretes en la parte superior del cono para proteger a la planta de los vientos Alisios. Estas corrientes de aire que proviene del desierto del Sáhara, siegan cualquier hoja, tallo o zarcillo que asoma por encima del murete, pero a la vez, proporciona humedad del océano que se condensa en la negra piedra, transformándose en rocío que alimenta la planta.
¡Cuando la pluviometría anual no supera los 150mm. toda ayuda externa es bien recibida!




No existen demasiadas bodegas en la isla, pero la más grande, antigua y conocida por sus vinos es El Grifo. Fundada después de las erupciones, en 1775, posee 50 hectáreas que rodean la bodega y la dotan de un material vínico muy característico, con un fuerte reflejo de su tierra (¿o deberíamos decir, volcán?).

Este “Malvasía Fermentado en Barrica 2003” es uno de sus caldos más conseguidos, selección de racimos muy maduros, maceraciones pre-fermentativas, fermentación alcohólica en barrica nueva (de roble francés y americano) y posterior batonnage de sus lías durante varios meses, hacen de este vino el líder del catálogo.


Nota de cata:

D.O.: Lanzarote
Varietales: 100% Malvasía
Alc. %: 13.5º
Precio: 15€

Presenta una visual subida de tono, amarillo dorado con toques verdosos, lágrima simétrica y lenta.
Nariz marcada por el mineral tan atípico, con muchas flores blancas (acacia), finos cítricos y sensual especiado (jengibre). Rastros de mantequilla y vainilla asoman la “nariz” detrás de tan original abanico de olores.
Boca de peso, con cierta opulencia de entrada que se transforma en un fino picor en el centro de la lengua, ganando en el paso por boca una fina acidez ligada a un amargor latente e in crescendo con el trago repetido. Curiosamente muy seco, sin rastro de azúcar residual.
Retro con muchísimo mineral volcánico, herbáceos ligeros y persistencia de ese amargor tan característico como largo.

Puntuación: 8.85

4 comentarios:

Vicente Sierra dijo...

Sin duda un gran vino dotado de la personalidad y caracter propios de la tierra que lo ve nacer. Gracias por darme la oportunidad de conocer y degustar tan magno caldo.

Un abrazo.
Vicente.

Oscar Gallifa dijo...

No se deben las gracias Vicente, todos contentos por compartir vinos con caracter. O tu no harías lo mismo? Pues...

Pocos hay que muestren la realidad de allí donde vienen y este, ya sea por la problemática de su cultivo o por lo lejano de esas tierras, representa enormemente su "terroir".


Saludos!


OG

Carlos Palahí dijo...

Hola oscar!
Como tú bien sabes visité la Bodega El Grifo en un viaje familiar a la Isla. Por cierto, tienen un museo fantástico aparte de la simpatía propia del lugar y la hospitalidad ofrecida que se saldaron con una cata in situ de todas las variedades producidas en un terreno tan singular,tanto las ahora comentadas a base de malvasía como las menos conocidas, como por ejemplo el listán negro.
Precisamente lo que da caracter a estos "caldos" es la misma tierra volcánixca que en el pasado casi arrasó toda la isla de Lanzarote, nombre que se atribuye al caballero Lancelot, sí el de la Mesa Redonda del Rey Arturo..
Un abrazo!

Oscar Gallifa dijo...

Cierto, si yo y mi familia pasamos por la isla se debe a tus buenos consejos y recomendaciones de todo tipo.
Me quedé con las ganas de visitar el museo del vino de El Grifo, lamentablemente no soy tan previsor como tú y no hice reserva previa vía telefónica.... además, en Agosto que es cuando yo fui, están totalmente liados con la vendimia y no cabía posibilidad alguna.


Saludos y gracias por la aportación del nombre de la isla!



OG