sábado, 5 de abril de 2008

Gran Reserva 890, clásico inmortal.

Curioso nombre (numero) para un vino particularmente muy clásico.
Se debe a que en el 10 de julio de 1890, cinco viticultores vascos crearon una bodega en el Barrio de Estación de Haro, que al poco tiempo pasaría a llamarse La Rioja alta.
Esta bodega es de las pocas que siguen creando vinos de alma clásica riojana usando grandes tinos de madera viejos, prolongadas crianzas en barricas usadas y largo tiempo de estancia en botella antes de ser comercializados. Todo ello particularidades que dotan a estos productos de un sabor, un bouquet diferente a lo que estamos acostumbrados ultimamente. Acidez latente, claro color casi sin capa alguna, olores terciarios que no desaparecen y una posibilidad de envejecer que muchos querrían.

En fin, antes de que se me vea más el plumero y me tachéis de enoenamorado del estilo, decir que en el catálogo de vinos de la bodega en cuestión hay sitio también para algún nuevo tinto de hechura menos clásica, aunque salvo esa leve intromisión, todos los vinos creados llevan el clasicismo en sus venas. Famosos sus hermanos pequeño y mediano, Viña Ardanza y Gran Reserva 904 respectivamente, el primero con practicamente 70 años de historia y el segundo con probadas virtudes riojanas.

El que hoy nos ocupa es el producto más grande de la bodega, este Gran Reserva 890 1995, un vino que fue, es y será uno de los iconos en la Rioja clásica. Cuesta de asimilar que recién sacado al mercado, este practicamente monovarietal de Tempranillo tenga un currículum de 6 años en barrica americana (con 12 trasiegas manuales) y que lleve en su receptáculo de vidrio la friolera de... ¡70 meses!
La añada en cuestión está clasificada como excelente, confirmado pues por la salida al mercado de este vino que solo "existe" cuando las condiciones y la calidad de la cosecha así lo permiten.
Dato importante en todo caso para otra de sus grandes cualidades, la guarda y evolución del vino, siendo en este caso muy favorable durante muchos decenios.

Nota de cata:

Magnífico color rojo cereza madura, de capa media-baja y un ribete brillante de color rubí.
Claros aromas clásicos de crianza con madera envinada, cera de abeja, cueros viejos y una bonita gama frutal con fresas, cerezas, membrillo, frutos secos y hasta recuerdos de miel.
Boca sumamente ácida -ya se dejaba intuir con la nariz- con fina estructura redondeada por los años pasados, aunque con fortaleza para aguantar las embestidas de los años venideros. Recorrido impresionante y una trama final que se alarga hasta el infinito.
Retro de fruta roja seca, madera vieja, orejones, y maravillosa arcilla roja. Su acidez se alarga en las encías creando una longitud bárbara en la boca.

Sin duda alguna confeccionado para el deleite futuro de nuestros nietos.

Puntuación: 9,25 POG


Agradecer a quien me permitio catar este grandioso vino su generosidad y su capacidad de sorprenderme, amén de hacer el mejor pan en muchos kilómetros a la redonda...

5 comentarios:

José Luis Giménez dijo...

Preguntilla de Trivial: ¿Porqué el 904 se llama así?
Saludos. Jose.

Oscar Gallifa dijo...

Buenas José Luis,

Me has tenido casi una hora buscando la respuesta por la red de redes y al final he dado con ella. Copy & paste para que lo veas...:


En el año 1904, el señor Alfredo Ardanza, fundador de La Rioja Alta y propietario, por otra parte, de la Bodega Ardanza, propone la fusión de ambas sociedades, lo que se acuerda por unanimidad. Como celebración de esta efemérides, que además coincidió con una de las mejores cosechas de la historia de La Rioja, se ofrece al mercado un vino muy especial llamado "Reserva 1904", que hoy, con el nombre de "Gran Reserva 904" es uno de los tintos más delicados y complejos de toda la Denominación de Origen.



Ya ves, siempre son fechas míticas para la bodega.


Bueno, ya sabemos algo más de ese vino!

Saludos!



OG

José Luis Giménez dijo...

Gracias por ambas informaciones :) Ya sabemos un poquejo más de estos vinos. Saludos. Jose.

xavito dijo...

HOLA OSACR!!!
Como me gustan estos vinos viejos. que te parece, lo podemos guardar unas decadas mas? me parece recordar algunas botellas por el trastero.

Oscar Gallifa dijo...

Hombre Xavito, cuanto de bueno leerte por estos lares!!

Perfectamente 20-30 años le quedan para empezar a mostrar sus cartas de inmortalidad comentadas.
La grandeza de estos vinos es que se pueden tomar desde el primer momento en que salen a la venta, tantos años de tratamiento en barricas usadas tiene ese efecto.... pero hay que tener claro que los terciarios definitivos solo se consiguen con muuuuucha paciencia de bodega.


Saludos y ya quedaremos para revisar a fondo tu "trastero".



OG