miércoles, 23 de abril de 2008

BUENA COMPAÑIA, EN BUEN RESTAURANTE

Buena compañía, buena comida, buen vino, todo ello en un buen restaurante, RANCHO EL PASO. Me gustaría comentar y agradecer a la dirección la iniciativa ,no demasiado generalizada, de ofrecer a sus clientes que una gran cantidad de los platos de su carta sea sin gluten, por lo tanto apto para celiacos, permitiendo así que las personas que padecen este trastorno no limiten su elección a carne a la plancha y poco más. Los mayores lo agradecen, pero los niños hay que verlos poder pedir unas croquetas o unos canalones como todos los demás, su sonrisa es la prueba de lo inteligente de esta propuesta. Repito: felicidades a Rancho el Paso.


Vicente y yo , con nuestras respectivas familias, quedamos un par de fines de semanas atrás para hablar de unas posibles vacaciones conjuntas a nuestro paraíso particular "la MOSELA". Decidimos que una buena cena y un buen vino, para empezar, estaría bien y elegimos el citado restaurante; después de elegir los platos nos dejamos aconsejar en el vino por José María, maitre y uno de los dueños del restaurante, con su habitual amabilidad, y después de una breve pero interesante conversación, sobre vinos claro, nos presento un Ribera del Duero cuyo nombre resulta cuanto menos impactante, TIBERIO, ¡rediez!, los que van a morir te saludan pensamos, pero no, resulto ser un vino nada, nada violento.



BODEGAS TORREMORÓN, es quien realiza este vino, la bodega comercializa otros dos nombres más, TORREMORÓN Y SENDERILLO, cada nombre dispone de diferentes calidades, en el caso del vino que degustamos, Tiberio, tenemos un vino joven, un joven roble, un crianza y un reserva.


Bodegas Torremorón fue fundada en 1957 por 57 viticultores de la zona. Con los años nuevos socios se fueron incorporando a la cooperativa, la mayoría del viñedo se sitúa a 800 metros de altitud en la orilla norte del rio Duero en Quintanamanvirgo, pueblo situado en la provincia de Burgos con larga tradición vinícola. En la actualidad bodegas Torremorón cuenta con 126 socios y 260 ha de viñedo propio.


La vendimia se realiza a mano, en viñas con una edad de entre 15 y 40 años, aunque existen parcelas con viñedos centenarios, fruto con el cual se realizan los vinos mas representativos de la bodega.


TIBERIO RESERVA 2000 fue quien acompañó la cena aquella noche, con una maceración de 25 días este caldo pasa después a envejecer durante un periodo que oscila de entre 16 y 24 meses en barricas nuevas de roble francés y americano, permaneciendo después de su embotellado, un mínimo de 12 meses antes de su comercialización.

Nota de cata.


Color rojo picota de capa media baja, con ribete atejado y lágrima viva y abundante. De inicio su nariz es golosa con claros aromas de fruta roja madura acompañado de sutiles torrefactos, vainillas, cacaos y fondos balsámicos de regaliz. Con tiempo en copa aparecen notas de bombón de licor y recuerdos de aromas de sotobosque. Boca de paso fácil, justa acidez, aparecen las sensaciones de la fase olfativa, con ligeros toques especiados tímidos y recatados. Grato final, persistente retronasal con recuerdos de frutas rojas y hierbas aromáticas (TOMILLO).


Un reserva correcto, aunque sin grandes pretensiones, con una relación calidad precio interesante, (sobre 12 euros en tienda), y al que creemos que una estancia mucho más larga en botella no le sea demasiado favorable, con lo que humildemente queremos recomendar a los que dispongan de alguna botella no esperen demasiado en abrirla, al contrario de lo que dice el refranero español, en este caso MAS VALE PRONTO QUE NUNCA.

Valoración 8.5

3 comentarios:

J. Gómez Pallarès dijo...

Antonio, quiero felicitarte por el énfasis que has puesto en el tema de la celiaquía. En casa tenemos el tema muy presente, pues a una sobrina con la intolerancia, se han sumado una tía y algunos portadores a los que no se les ha manifestado todavía.
Así es que tomo buena nota del sitio: además de apetecible, esta descripción que haces de los niños comiendo a gusto sin tener que sufrir nadie, es una gozada!!!
Sobre el vino, me atrae el título de Tiberio, claro: se las sabía muy largas el hijo de Livia y las juergas que se montaba en Capri han llegado a nuestros días... me temo que la descripción de "su" vino no casaría mucho con sus gustos. Ando yo como loco a la búsqueda de la fruta perdida de la Ribera, ahogada en maderazos que, aunque sutiles (como es éste que describes), maderazos son.
A ver si nos iluminamos y empezamos, entre todos, a redescubrir la buena fruta de la tinta de la Ribera, que anda algo perdida.
saludos
Joan

Antonio Sánchez dijo...

Hola Joan primero darte las gracias por la felicitación que me dedicas, pero por desgracia no se merecen, porque como a la mayoría de la gente la solidaridad nos viene cuando el tema nos toca de cerca, en mi caso tambien es una sobrina, yo desde aqui quiero felicitar a toda la gente que dedica tiempo de su vida a ayudar a los demas, por pequeña que sea la ayuda, sobre todo si lo hacen de manera altruista. Sobre el vino decir que yo me declaro, aunque sea politicamente incorrecto, admirador de esos vinos amaderados que comentas, quizás porque estoy en una fase que lo impactante me llama mas la atención, seguro que con el tiempo como bien dice mi compañero y amigo Oscar llegare a apreciar mas esos vinos que marcan el caracter de la zona en la que nacen y que se dejan localizar en el mapa de nuestras denominaciones.

un saludo
Toni

J. Gómez Pallarès dijo...

Bueno, Toni,espero poder dedicar un comentario pronto sobre dos riberas que me han impactado recientemente, uno en positico y el otro en negativo. Puesto que tampoco tengo por qué ser políticamente correctoo, resulta que el que me gusta vale 10 euros y el que no, 100. El segundo apenas muestra su fruta, oculta tras un maderazo impresionante. El primero, lo contrario. Yo no digo que los vinos no pudean tener los meses de madera que el enólogo / -a crea conveniente, por supuesto. Digo que me gusta beber vino que sepa a vinoy a fruta. Y llevo una racha con los riberas que para qué...
Seguiremos
Joan