domingo, 9 de marzo de 2008

Abadal 5 Merlot



Vivimos en un país con un gran numero de denominaciones, grandes, pequeñas y medianas, todas ellas con su idiosincrasia. Una de ellas es PLA DE BAGES, pequeña denominación situada a 70 km. de los pirineos y otros tantos del mar Mediterráneo, debido a su orografía y su situación interior hace que, teniendo un clima mediterráneo, también se den rasgos continentales, su temperatura media es de 13'5 grados y las precipitaciones van del los 500 a los 600 mm, anuales sufriendo también importantes oscilaciones térmicas.


El Bages siempre a sido una tierra de vinos, sus antiguos pobladores bautizaron la zona con un nombre en honor a Bacus, dios romano del vino, ya que se trataban de unas tierras idóneas para el cultivo de la vid, existe alguna otra versión como que su nombre proviene de la antigua ciudad de Bacassis, pero a nosotros como buenos amantes del vino nos es mas sugestiva la primera, ¿verdad?.


Desde tiempos remotos, estas tierras han tenido una gran tradición vinícola, siendo quizás la forma de riqueza más importante, hasta que en 1890 la filoxera arrasó casi la totalidad de sus viñas, sumiendo a la comarca en una gran crisis.
Al final del siglo pasado (el s.XX) la extensión del cultivo de la vid aumentó considerablemente, incorporando técnicas de cultivo nuevas que, junto con la larga tradición vinícola de la zona, consiguieron aumentar tanto la cantidad como la calidad de las viñas, llegando a equipararse con las principales zonas vinícolas del país. Este esfuerzo supuso conseguir en 1995 la D.O. PLA DE BAGES.


El viñedo ocupa en la actualidad unas 500 ha. de terreno ondulado, formando estribaciones que se sitúan entre los 200 y los 300 m. sobre el nivel del mar englobando un buen numero de localidades, con terrenos desarrollados a partir de arcillas, margas y gres. Presentan texturas francas con escasos nutrientes y buenos niveles de caliza activa.
Las variedades más importantes cultivadas son la macabeo, la picapoll (variedad autóctona de la zona) y la chardonnay como blancas, tempranillo o ull de llebre, cabernet sauvignon y merlot como tintas. También se cultivan otras variedades como la garnacha tinta, la sumoll y la perelada.


Quizá la bodega más representativa de la zona sea ABADAL MASIES D'AVINYÓ.

Formada por las antiguas explotaciones vinícolas de l'Alsina, Ca L'Olivera y Roqueta que se remontan al siglo XVII. El Bages y en especial las viñas de Abadal son de las pocas zonas vinícolas que conviven la viña y el bosque en armonía, en un terreno boscoso y en un microclima de contrastes que aportan intensidad a la uva y calidad a sus vinos.


Siempre he tenido debilidad por la zona del Pla de Bages, ya que la mayor parte de mi familia vive en pueblos cercanos a Manresa (claro, lo cercano si es bueno se siente más propio, como es lógico). Por lo que acabo de decir, ya había probado varios vinos de la zona y en particular de esta bodega, como el Crianza, el 3.9, el Selecció, el Picapoll, etc... Pero había uno en especial que me apetecía descubrir, mas que nada para contrastar una afirmación de un buen amigo, Vadebacus para más señas, que sostiene no sin razón que el MERLOT no acaba de madurar bien en la zona de la que hablamos. Qué mejor vino para comprobarlo que Abadal 5 Merlot 2004.

Cinco son los tipos de merlot de cinco parcelas diferentes que se utilizan para hacer

este vino, el cual se cría durante doce meses en roble francés, centroeruopeo y americano. Este vino presenta un color cereza madura de capa media alta, con ribete rojizo y lágrima abundante algo teñida. Destaca una nariz de fruta negra y roja - al punto de maduración- con toques florales de violetas frescas. Con un poco de aire se vuelve más compleja, apareciendo especias ligeras (pimienta negra en grano, curry) y claros aromas de chocolate puro, sin apenas rastro de un tostado más que integrado, sin compotas, sin vainillas, sin alcohol evidente...

La boca es recia, con altiva estructura y notable tanino, redondo y sabroso, magnífico equilibrio, destacado paso por boca que se afianza al paladar. Devuelve por retro pinceladas de arcilla, moras negras y caja de puros. Largo y profundo en boca, le queda todavía un largo recorrido en plenitud de facultades, con lo que se le augura una buena evolución, pero al día de hoy está esplendido.


Mi amigo, que fue mi compañero de degustación en esta ocasión y prácticamente autor de esta nota de cata, se quedó gratamente sorprendido como se desprende de sus comentarios sobre él, y yo también ya que quizás esta sea la excepción que confirma la regla en cuanto la maduración del merlot en esta zona, aunque tenemos algún vino más en mente para comprobar si no se trata solo de una flor en el desierto, esperemos que no, y que se trate de una agradable mejoría en el cultivo de esta variedad.



La nota final es el resultado de la media entre los dos Vadebacus: 8.85 P.

3 comentarios:

Carlos Rodriguez dijo...

Amigos Vadebacus, buena elección. Es una bodega que particularmente me gusta, lo poco que se ha cruzado en mi camino de sus vinos me ha resultado muy interesante.
Saludos
Carlos

Antonio Sánchez dijo...

Hola Carlos a mi tambien es una bodega que me gusta, lo que me gustaria es que hubieran mas bodegas en la zona con una calidad similar, pero exceptuando a bodegas Jaumandreu que tambien tiene unos vinos interesantes el resto se encuentran a mi parecer un poco lejos, espero que con un poco de mas de tiempo, el resto de bodegas se pongan a la altura.

Oscar Gallifa dijo...

Dándome por aludido en cuanto al texto de la entrada, decir que efectivemente YO no tenía buenas referencias de la zona hasta que probé este y otros vinos de la bodega en cuestión.

Este monovarietal de merlot es muy bueno y sobretodo sabrosón, reconozco que en nariz me llevó totalmente a la orilla derecha del Garona.

Demos tiempo al tiempo y esperemos que los productores de la zona tomen buen ejemplo de disciplina y elaboración cuidada en cuanto a vinos con un diferencial de calidad elevada.

Saludos!


OG (VDB)