miércoles, 27 de febrero de 2008

Celebración a medianoche

Este sábado pasado Vicente nos reunió a las 23:30 horas en su casa. Ese mismo día cumplía años y quería compartir unos vinos con algunos de nosotros. Debido a lo inusual de la convocatoria en cuanto a horario faltó algún Vadebacus, y creemos que se arrepentirá siempre.

Vicente es pura amabilidad, cortesía, ama el vino y destila emoción. Se desvive por los que, como él, comparten esta pasión y nunca tiene una mala palabra con nadie. Creo que el destino hizo que se cruzaran nuestros caminos, compartiendo aficiones y muy buenos momentos.
Vicente nos preparó una cata sorpresa, una cata "a ciegas". Cuatro vinos de los que únicamente conocíamos su color: un blanco, dos tintos y un espumoso. Para acompañar, por si hiciera falta, nos preparó una tortilla de patatas, unos frutos secos y unos montaditos de salmón, pero eso fue lo de menos. Cuatro amigos se reunieron para disfrutar del momento, del arte de la cata, de la aventura que supone una cata de tales características, una cata repleta de emoción a medianoche.

Con su familia descansando, Vicente nos hizo sacar nuestra artillería y llegó el primer vino de la noche, un blanco decantado, fresco, con un color pálido, y aromas característicos de la variedad: la diva. El vino: Egon Müller Scharzhofberger Spätlese 2002

Nota de cata:

Presenta un color amarillo cristalino, brillante, con cierto movimiento denso. Resulta un vino sorprendente por los aromas adquiridos en este tiempo de estancia en botella y por los que normalmente posee por defecto.
Decantado durante unas 8 horas su nariz muestra unas magníficas flores blancas, níspero bien maduro con piel, mineral fósil por doquier y muchas versiones de hidrocarburos (parafina, gasoil de calefacción quemado, plástico) que rebosan el borde de la copa por falta de sitio. Con tiempo en copa e intentando sacar lo máximo al vino, aparecen aromas cítricos (piel de naranja seca, limón fresco) y rastros de miel tenue.
Un punto y aparte necesitaríamos para describir su boca, verdadero punto fuerte de este maravilloso vino. Se podrían diferenciar tres fases bien marcadas en el trago de este, primero una entrada ligera, con apenas una marcada acidez y un abocamiento apenas perceptible con tacto oleoso y especialmente ligero. Vendría después una fase de desarrollo en boca, marcada por la crecida inmensurable de las sensaciones táctiles y un incremento de su volumen casi etéreo. Por último justo después de tragarlo, aparece un amargor suave y elegante (marca de la casa) en la parte final del paladar que recuerda al sabor de las alcachofas crudas. Se prolonga en la cavidad durante largo tiempo, sin ser necesario el trago repetido o largo, pero la calidad de este vino hace beber de inmediato.
Su fuerte retronasal viene acompañado de aromas de azufre mineral -telúrico se podría decir- fruta amarilla fresca y otra vez plásticos nuevos.

Puntuación: 9'42


Llegó el turno del primer tinto, un vino joven, D.O. Empordà, con una excelente RCP, cuatro euros nos contó que le había costado: Negre Sinols 2006

Nota de cata:

Bonito color rojo, con tendencias violetas de capa media-alta, lágrima abundante y rápida.
Claros aromas de flores lilas desde un principio, que se le suman más tarde las frutas negras (moras, ciruela) maduras, especias y toques de coco con ligeros torrefactos de café. La boca resulta algo opulenta, con buena acidez y un equilibrio dominado por la juventud del vino. Tiene un recorrido medio, sin grandes sensaciones pero muy armónico. Gana con el tiempo. Grato final, persistente y con recuerdos de pimienta negra, cueros nuevos y sobretodo trazas minerales.


Puntuación: 7.91



Le siguió la sorpresa de la noche, por su procedéncia: el Líbano. Un vino con tendéncias francesas, multivarietal, una boca impresionante y una larga vida: Chateau Khoury Perseïdes 2004

Nota de cata:

Bonito color cereza madura de capa media, de ribete ancho algo difuminado y una lágrima teñida de lila.
Nariz dominada en un principio por la fruta negra sin excesos de madurez, algo de especiado y ligera madera nueva. Con aire, parece que se despiertan olores de pimiento, casis, torrefactos tenues y unos ligeros recuerdos de fresas con nata muy agradables que marcan el camino que tomará el vino en su evolución.
Boca muy conjugada, de magnífico equilibrio entre su acidez y su cremoso movimiento. Tiene una trama muy atractiva, con un tanino vivo y rasposo que se funde literalmente en la boca, dejando largas sensaciones de vino atlántico. Retro muy largo y marcado, con toques especiados, ligeros tostados y matices de tierra seca con hierba segada.
Grata sorpresa ¡Magnífico vino!


Puntuación: 8'97



Para finalizar un espumoso, francés para más señas: Bollinger La Grande Année 1999. Algunos lo probamos por primera vez, nuestro primer champagne de alta gama. El momento será irrepetible, nuestra puesta de largo.

Nota de cata:

Magnífico color amarillo dorado, con tonos rosados muy tenues, y una fina burbuja que no tiene problema para formar un bello rosario alrededor de la copa.Francos aromas de levadura fresca, notas frutales de manzana asada, piña, fresa, y membrillo recién cogido. Con algo de tiempo y temperatura, aparecen toques de mantequilla, claros frutos secos, mineral calcáreo por doquier, y puntas mentoladas y maría luisa. Con ese aumento toman protagonismo los tostados y ahumados. Un encanto de nariz, se descompone como un puzzle. Boca densa, con el carbónico presente e integradísimo que se funde en la cavidad. Largo y sabroso, con un recorrido embelesador. Final de fruta blanca ácida, tostados, humos y muy largo en boca, con recuerdos cítricos. Para sacarse el sombrero y tocar el cielo de los espumosos con la mano.

Puntuación: 9.36



Acabamos esta entrada agradeciendo nuevamente la velada a "oscuras" que Vicente nos hizo pasar, en una noche de niebla en el Vallès.

5 comentarios:

Antonio Sánchez dijo...

tengo el "honor" de ser el vadebacus que falto a tan esplendida cata , y arrepentido es poco, con un poco de esfuerzo podria haber asistido, pero ya no puedo hacer nada asi que nada mas me queda felicitaros por la cata y por la entrada, esas descripciones me hacen casi sentir esos maravillosos caldos en mi paladar, que gozada de verdad enorabuena.

Anónimo dijo...

¡Feliz cumpleaños Vicente! Soy José Miñarro. Esa noche yo tenía invitados a cenar celebrando el mío que fue el miércoles... ¡ya no olvidaré la fecha del tuyo! No sabría describir con tanto detalle los vinos que bebimos aquella noche, pero estoy seguro que los dos sentimos lo mismo compartiendo con nuestros amigos un momento tan importante. Y más todavía si son tan agradecidos como los tuyos. ¡Te lo mereces! Por cierto!! me regalaron unas copas preciosas que pronto compartiré contigo. ¡Un abrazo!

Oscar Gallifa dijo...

Toni,

Tienes toda la razón, perdiste una oportunidad increible de volver a probar ese espumoso y de catar algo realmente sublime de la Diva!
La parte buena de todo esto, es que cuando tu quieras lo podemos repetir, a mi no me importa volver a pasar por tal sufrimiento!! :-))


Venga, nos vemos!! Un saludo!



OG (VDB)

Vicente Sierra dijo...

Que alegría leerte por aquí José!
Primero darte la bienvenida y agradecer tus palabras. Como bién díces seguro que nos repartimos los mismos sentimientos de pasión que en mi caso se convierten en momentos únicos, inolvidables, grácias a esos amantes del vino y mejores personas que son mis compañeros de Vadebacus.
Sobre las copas que te han regalado ya tardamos en estrenarlas. Haber si montamos una buena cata para su estreno, seguro se apunta alguno más que yo me sé...

Un fuerte abrazo.

Vicente.

Oscar Gallifa dijo...

Donde dices que hay que firmar, Vicente??? :-)))

Saludos!


OG