miércoles, 5 de diciembre de 2007

La lucha contra los elementos

El debate existente sobre si es posible equilibrar graduación alcohólica y acidez para lograr un vino de corte moderno, con extracción, pero agradable al paladar sin resultar demasiado pesado es uno de los temas estrellas en foros, blogs y artículos sobre el mundo del vino.

Partiendo de la base que el que escribe no es un experto conocedor de temas de producción y de procesos de elaboración, me limito a dar mi opinión como consumidor habitual y en ese aspecto me considero facultado. Digo esto porque soy consciente de que esta entrada puede crear controversia y no busco crear malos entendidos sino dar una visión neutra sobre el tema, sin intereses ni pretendiendo ser más papista que el Papa.

El vino que acompaña esta entrada y que pretende ilustrarla es el Beryna Selección 2004 de Bodegas Bernabé Navarro. Un vino de la D.O. Alicante que se produce en Villena de la mano de Rafael Bernabé y Olga Navarro. Es la primera añada de este selección aunque ya llevan unas cuántas con su vino base: Beryna. El selección 2004 tiene como variedades monastrell, tempranillo y cabernet sauvignon. Principalmente monastrell, la uva reina en el Levante español y en la etiqueta marca 14’5% de volumen.

Nota de cata:

Atractivo picota de capa alta, con reflejos morados y ribete casi inexistente también morado. Muy denso y concentrado. Inicialmente nariz a torrefactos, el café muy evidente, y cacao en polvo. Después aparece fruta muy madura, con algún resto alcohólico propio de la zona. Dejes lácticos y regalices. En boca se nota que se ha afinado, se ha pulido en este último año, tacto más aterciopelado, de paso agradable si se controla la temperatura. Final donde se aprecia por retronasal el chocolate y el regaliz, todo regado con fruta roja madura. Final largo aunque se nota mucho el alcohol, en exceso, resulta cargante y pesado, no se asimila bien.

No es la primera vez que cato este vino. De hecho, puedo decir que bastantes botellas de la bodega han caído en mis manos en los últimos años. El Beryna Selección 2004 es un buen vino, con mucha extracción, muy cargado y alcohólico. Tal vez sea fruto de un clima demasiado duro en épocas calurosas, da la sensación de uva descompensada, por maduración o por tratamiento posterior. Podría pensar, también, que existe un abuso de la barrica, demasiados chocolates y torrefactos, sobrecargan el vino, a mi entender.

Con todas estas reflexiones no pretendo imponer sino mostrar mi verdad. Puedo entender que este tipo de vinos sea del agrado y devoción de muchos pero en ese grupo no puedo entrar. No es un mal producto, ni mucho menos, pero no comulga con mi idea del disfrute de un vino. Los gustos cambian.

Puntuación: 8,6 PCG

3 comentarios:

Sobre Vino dijo...

Carlos,

Comparto en líneas generales tus sensaciones. Había oído y leído tanta alabanza hiperbólica de este vino, que me acerqué con ilusión a probarlo.

Digamos que tampoco es mi estilo de vino, particularmente por la utilización de la madera.

Saludos.

Herr Direktor dijo...

Los comentarios a los que creo que todos nos referimos no hacen muchas veces más que crear expectativas que luego siempre se desvanecen, precisamente por poner el nivel tan alto: no quiero hacerlos sólo valedores para este vino, a veces pasa con restaurantes, te esperas tanto, tanto que luego cuando llegas acabas pensando: "bueno, está bien, pero no hay para tanto!"

No he probado ese Selección, no obstante el normal, sin más, cuando lo probé y siempre teniendo en cuenta su precio, lo consideré un buen vino.

VadeBacus dijo...

Claro, el Beryna a secas no es un vino malo, más fresco que su hermano mayor, este selección, mucho más cargado de tostados y, pienso yo, su materia prima no da la talla.
Saludos a los dos
Carlos