domingo, 30 de diciembre de 2007

Pazo de Señorans "Selección añada" 2002

Según dicen los entendidos, la Albariño guarda ciertas similitudes con las variedades germanas por excelencia. A día de hoy, creo que el origen de la primera variedad en la D.O. Rias Baixas no está demasiado clara, hay quien dice que proviene de la Europa central por la similitud comentada antes, y hay férreos defensores de que se trata de una uva totalmente gallega.

Personalmente no soy capaz de encontrar demasiadas similitudes con esas variedades tan loadas, pero lo que si puedo afirmar, es que la Albariño es la reina de su zona, y que está al 100% adaptada al suelo, al clima, y a la gente que la quiere como baluarte de sus vinos!


La bodega Pazo de Señorans es uno de los pocos ejemplos de cariño desmesurado hacia la variedad.
Realizan dos vinos, uno es ligero y fresco, cada año gana mas adeptos por su buena RCP, el otro mucho mas concentrado y con unas hechuras afinadas al máximo.
Este último resulta de una selección minuciosa de la uva, fermentado en acero inoxidable con levaduras propias (A Dios gracias!!), no realiza la fermentación maloláctica, y tiene una crianza de 34 meses en acero con sus lías finas!


Acompañó maravillosamente unas ostras, y almejas gallegas en el aperitivo del día de Navidad.
Su fina acidez, y esa densidad en boca redondeó el sabor salino de los moluscos a la perfección.




Nota de cata:

D.O.: Rias Baixas
Alc.: 12.5%
Variedades: 100% Albariño

Precioso color amarillo dorado, con mucho brillo y un lento caminar en la copa, se intuye denso.
Claros aromas de fruta blanca muy madura (Manzana Golden, pera limonera), recuerdos de miel, algo de cítrico fino, y una carga de lías impresionante, con marcada presencia mineral (Granito, y tiza).
Boca muy estructurada, con una entrada compacta muy profunda. Su fina acidez está completamente medida para dar frescura a tal sabrosura, resultando un conjunto de lo mas carnal. Recorrido de vértigo, con un final tan provocador y untuoso que da miedo.
Largo, con presencia de mas mineral, toques de melocotón, y níspero maduro. Su volumen se prolonga en el paladar durante largo tiempo.

Puntuación: 9,2 POG


Este vino demuestra la poca falta que hace una crianza en madera. Si la materia prima es buena, hay elaboraciones que respetan mas a esta variedad. Yo digo NO a la madera en los Albariños!
Queda la duda de la longevidad.... Sin querer entrar en polémicas, será este el método de elaboración que dictará la posible similitud con los longevos Rieslings germanos?? Ojalá que si, dentro de unos años lo veremos.

viernes, 28 de diciembre de 2007

Nochebuena, buena noche

Después de tres días sin parar de darle a la mandíbula, tomamos un tiempo de respiro y meditación. Esta pausa la aprovecharemos para hacer un breve resumen, por lo cargados que van estos días, sobre lo disfrutado. Ahora os comentaré mi cena de Nochebuena.

Siempre vamos a cenar por tradición a casa de mis padres, y la costumbre manda cenar pescado. Lástima que no se me ocurrió tomar fotos in situ, pero os podréis hacer una idea: de primero una fantástica sopa de pescado, de esas que lleva pan y abundantes tropezones de rape, merluza y gambas, generosa. De segundo un fantástico rape con salsa y pasas, a la catalana, enorme. Vamos con el vino: decidí abrir un vino para toda la cena, los comensales no suelen beber vino, y mi elección fue el Do Ferreiro Cepas Vellas 2006.

Nota de cata:

Bodega Gerardo Méndez, albariño 100%, crianza sobre lías, añada 2006.

Amarillo brillante con reflejos verdosos, carbónico inicialmente presente. Se presenta parco en aromas, se nota que está algo cerrado, aparece piña, corteza de limón, abundantes herbáceos, se presiente su acidez en nariz. En boca es espectacular, amplísimo, no tan ácido como hacía presagiar la nariz pero elegantísimo y casi graso, muy rico ya. Me uno a otras recomendaciones, la botella que me queda me la reservo para dentro de unos años, decidido.

Puntuación PCG: 9,1

El vino estuvo a la altura y aguantó perfectamente, encajó a la perfección con la comida.

Llegó la hora de los postres, turrón, neules y demás. En esta ocasión preparé algo fuera de lo acostumbrado: un riesling de Rheinhessen, el Wittmann Auslese ,,S” Westhofener Kirchspiel 2003.

Nota de cata:

Bodega Weingut Wittmann, riesling, añada 2003.

Amarillo pajizo con reflejos limón. Deciros que fue decantado unas cuatro horas y permaneció cuatro horas más en la botella por exigencias del guión. Una de las cosas que más me gusta del mundo del riesling es el ritual. Decidir cuánto tiempo antes vas a abrirlo y/o decantarlo. Admirar cómo cambian en nariz, cómo van evolucionando. En este caso, nariz en decantador, en principio presentaba claros cítricos, limón, lima, y amielados que se fueron haciendo más contundentes con el paso del tiempo. Al rato surgió fruta con hueso y unos prometedores florales, flor blanca, y el vino ganó en complejidad. Llegado el momento, en boca presentó una buena acidez que se contrapuso a la perfección con un azucar de manera que el combate acabó sin ganador. Bastante amplio y con buen final, le fue como anillo al dedo a la turronada, aunque parezca mentira, dulce-dulce, la acidez del vino fue la justa para calmar los ánimos. El vino estará muy bueno en un lustro. Todos los comensales disfrutaron con él.

Puntuación PCG: 9

El primero de los tres días de bacanal gastronómico está servido.

Saludos a todos.

jueves, 27 de diciembre de 2007

Santa Digna Carmenère R. 2005

Torres, una de las bodegas mas grandes que existe en el Penedès, posee viñedos en diversas localizaciones del planeta. Entre ellas destacan los vinos que producen en California, y los de Chile, los cuales desde 1979 apuestan mayormente por la variedad autóctona del país, la Carmenère.

Esta variedad en cuestión, destaca por su aroma especiado, con fondos de fruta cítrica madura, y un tanino robusto y muy sedoso. Normalmente, y salvo casos de muy buena factura, se utilizan porcentajes de otras uvas bien aclimatadas al terreno, algo de Cabernet Sauvignon, o incluso Merlot.


Nota de cata:

D.O.: Valle Central (Chile)
Vol. Alc.: 14%
Variedades: 85% Carmenère, 15% Cabernet Sauvignon
Crianza: 8 meses en roble francés

Profundo color picota, de muy alta capa con destellos rojizos. Lágrima teñida y bastante abundante.
Aroma claro de especiado dulce, fruta de bosque muy madura, chocolate puro, y toques de café tostado. Con algo de tiempo, salen olores de eucalipto balsámico, y tenues toques yodados.
Boca muy contundente, con buena acidez y un armazón muy especiado, y compacto. Taninos sumamente sabrosos, con cierto toque dulzón muy agradable.
Final muy largo, con fuerte carácter de pimienta, cueros nuevos, y regaliz negro.

Puntuación: 8,6 POG


Buen vino, de una factura bien cuidada, y con claros atisbos de nuevo mundo. Recomendable por su buen precio, aprox. 10€.
En su contraetiqueta presumen de que su evolución será favorable en 5/7 años, personalmente no lo pongo en duda, es duro y tánico,con potencial de envejecimiento moderado.
Me gusta la Carmenère!!

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Yo confieso

Corría el año 2001, un año clave en mi vida, cuando me encontraba paseando con la que sería la mujer de mi vida y la madre de mi hijo. Paseábamos por su pueblo, el Cangas pontevedrés, en esos primeros tiempos de relación y a ella debo mi ilusión por el mundo del vino. Cangas no es una aldea como las de interior, está situada en frente de Vigo y es la región de tierra más próxima a las Cíes. Zona de veraneantes y de turismo fino y con buenos locales de tapeo. Llegamos a uno de esos sitios en los que le cambia la vida a uno: nos paramos en la entrada de un local que ella conocía y, justo antes de comer, nos decidimos a entrar. Un local precioso, no había nadie, parecía que acababan de abrir. Pedimos un par de platos de picoteo y para beber… ella un Nestea y yo, sin saber qué pedir, no me gusta la cerveza, ni la tónica, no bebo bebidas burbujeantes. Ella me insta a pedir un vino. Me fijo en la pared a mis espaldas y está llena de botellas, una amplísima selección de la mayoría de las D.O. Recuerdo ahora un Pesquera, esa botella inconfundible.

-Pídete un mencía.

-Un qué?.

-Mencía, se bebe mucho por aquí. Hay mucho en la Ribeira Sacra y en el Bierzo.

Adelante, de acuerdo.

-Sí, póngame un mencía.

Casi sin saber qué era el camarero(propietario) nos sirve su Nestea y me pone una copa enorme(Burdeos tamaño King Size) y me abre una botella de no sé qué vino.

-¿Qué?.¿Está rico?

-Sí, cómo huele, qué rico.

Desde ese momento hasta ahora, del desconocimiento a mi actual ignorancia. Momentos que marcan un antes y un después, en todos los sentidos. Unos pocos años después y muchos más mencías abiertos, abro hoy recordando con nostalgia por irrepetible otro mencía, una de mis tintas preferidas por motivos obvios: Bembibre 2003.


Nota de cata: Bodega Dominio de Tares, mencía, añada 2003, 13'5% de alcohol y 15 meses en roble americano.

Recién abierto, muy balsámico, ligeros tostados, muy frutal. Después de un par de horas decantado, más fruta madura, mentolados, aromas florales(violetas) y cacao fino. En boca muy sedoso, el reposo le ha ido muy bien, sin aristas, para nada glicérico, final amargante propio de la variedad y bastante largo. Final de bombón de chocolate y menta y un retro floral a más no poder, muy redondo y con vida por delante.

Puntuación PCG: 9

Para completar el festín acompañamos el vino, y fue una combinación perfecta, con una Alubiada, unas alubias blancas con morcilla picante, chorizo, tocino curado y a la olla rápida, quince minutos de cocción. El resultado: goce total, recomiendo esa combinación.

Saludos a todos.

domingo, 23 de diciembre de 2007

Blanco Nieva Sauvignon 2006

Varias denominaciones españoles destacan por la filosofía hacia la elaboración de vinos blancos. Por citar algunas, nos encontramos con Rias Baixas y su Albariño como estandarte varietal, Valdeorras con la sabrosa Godello, o Rueda, que en este caso nos muestra la cara mas amable de la segunda variedad admitida, la Sauvignon Blanc!

La D.O. Rueda siempre ha sido famosa por la variedad autóctona de la zona, la Verdejo, curiosa en su gama olfativa, da unos toques herbáceos bien elegantes sin perder acidez, y una estructura muy personal.
La otra variedad 100% integrada en el viñedo de la denominación, es la Sauvignon Blanc, original de la zona del Loire toma un carácter muy personal y armónico en tierras segovianas.


Tras una magnífica visita (Hace ya casi 6 meses...) a Viñedos de Nieva, completísima en todo caso por su enólogo Pepe Herrero, me hice allí mismo con un par de botellas de este vino monovarietal.
La primera solo vivió una semana después de la compra, pues el calor estival inspiró a mi sacacorchos a trabajar. La otra, tras este medo año de descanso en la bodega, he decidido catarla y ver su evolución respecto a la anterior...


Nota de cata



Color amarillo dorado, de mucho brillo, y con unas finas y etéreas burbujas que desaparecen rápidamente.
Clara nariz de fruta blanca madura, flores blancas, heno segado, chispazo de mechero, mineral cáustico y calcáreo en cantidad, y un fino toque de fruta tropical con especial presencia de piña.
Una boca muy franca, seca pero con mucha carga frutal. Recorrido amplio y con viva acidez muy bien puesta dando frescura evidente.
Lo mejor está por llegar, su retro.... Notas herbáceas, minerales, y final de limón verde. Muy largo y de trago apetecible, con un punto amargo en el final de boca, mucha personalidad.


Creo que su mejor momento está por llegar, por lo menos un año mas le sentará de fábula.


Puntuación: 8,9 POG



Solo recuerdo un mejor Sauvignon blanc en mi pobre historial vínico, y el Sr. Dagueneau me hizo pagar siete veces mas que por este de Nieva. Poco tenía que envidiar al segoviano, sin duda mi mejor Sauvignon de España y de imbatible RCP.

viernes, 21 de diciembre de 2007

Numanthia 2004

La bodega Numanthia-Thermes eligió Numanthia para uno de los dos vinos que saca al mercado con D.O Toro. Dicen que el nombre lo eligieron por el paralelismo que guardan las cepas de la variedad tinta de toro, que sobrevivieron a la filoxera hace más de cien años, y la Numancia aquella que resistió estoicamente los envites romanos. Sea como fuere, el municipio zamorano de Valdefinjas acoge a la bodega con sus terrenos arenosos y arcillosos y pobres en sales y nutrientes.
Las diferencias de temperatura entre el día y la noche en la época veraniega provocan una gran carga polifenólica en la uva y un toque personal a los vinos.

Nota de cata:
Numanthia 2004. Variedad: tinta de toro. 14'5% de volumen. D.O. Toro. Crianza en roble francés.
¿Sería aventurado si dijera que en una cata a ciegas reconocería este vino si me lo presentaran de nuevo?. El color es casi opaco, de capa altísima y uniforme. La copa se llena de lágrimas densas y que tiñen. La nariz es un poco cerrada al principio, excelente expresión frutal: fruta madura, muy madura, acompañada con ligeros especiados, chocolate presente pero sin cargar y un especial aroma cárnico, carne fresca diría, que no le abandona en ningún momento. Es ese toque a carne lo que le hace diferente y especial. En boca es muy cremoso, se mastica, taninos presentes pero muy ensamblados con el resto, sin aristas ya, permite disfrutarlo en todo momento. Final largo y frutal por retronasal. Excelente.
Puntuación: 9,2PCG

jueves, 20 de diciembre de 2007

Bertha Gran Reserva Rosat

Bertha es una pequeña bodega de Sant Sadurní d´Anoia , que a partir de 1998 realiza este rosado, y otros magníficos vinos espumosos.
70.000 botellas en total son las que producen anualmente, entre las cuales hay 6 tipos de vino (D.O.Cava) diferentes. Desde un Reserva básico, hasta el gran Bertha Segle XXI, pasando como no, por este magnífico ejemplo de cava rosado.
Elaborado 100% con Pinot Noir, maravilloso como vino de aperitivo, perfecto también para acompañar la comida mas variada. Arroces, pasta, y carne blanca serán sus mejores aliados en todo caso!



Nota de cata:

Precioso color rojo fresa, con reflejos muy brillantes y un carbónico abundante, en forma de pequeñas burbujas muy diseminadas.
Aromas clarísimos de frutos del bosque rojos, frambuesas, fresas, y hasta cerezas se amontonan por salir de la copa. Con algo de tiempo aparecen levaduras, frutos secos tostados, cascara de cacahuete, almendra amarga, y fino mineral calcáreo bien arropado por los olores frutales.
Boca muy opulenta, redonda y carnosa. Seco, y con una fina acidez que se torna amargor al final del paladar. Gran personalidad, y perfecta integración del gas que se funde tan solo entrar en boca.
Bastante largo en retro, con presencia de cueros y fruta roja seca. Notable amargor, lo cual me hace pensar en lo bien que tramitaría durante una comida.


Puntuación: 8,9 POG

martes, 18 de diciembre de 2007

Enate Reserva 2000

Una bodega moderna, así se define la propia Enate, lejos de mohos y fantasmas del pasado. Rotunda declaración de principios de una bodega que apuesta por las ventajas de lo moderno y las virtudes de sus viñedos, de su clima casi pirenaico y puede presumir de ser la bodega más conocida del Somontano. Me atrevería a afirmar que pocos como ellos trabajan tan bien la cabernet sauvignon en España, quizá tenga que ver ese clima tan especial que tienen, poco húmedo y que permite un lenta y constante maduración a la uva. Esta vez, después de haber catado con la 98 y la 2001, me decido a abrir el Enate Cabernet Sauvignon Reserva 2000.

Nota de cata: 100% Cabernet Sauvignon, 14% de alcohol.

Picota bastante cubierto aunque sin llegar a capa alta, ribete prácticamente del mismo color. Nariz fresca y frutal principalmente, fruta roja y madura, pinceladas de pimienta y un maravilloso ramillete de laurel, entre otras hierbas balsámicas. En boca es de entrada no muy potente, sedoso en su recorrido y una acidez final que augura buenos momentos en el futuro. Se trata de un vino que se puede consumir ya, pero mi consejo es guardarlo un par de añitos para que desarrolle esos terciarios que pude admirar en su hermano del 98. Un vino muy rico.

Puntuación: 8,8 PCG

domingo, 16 de diciembre de 2007

Fin de semana enológico

Vaya, si todos los fines de semana fuesen como este, mi pobre y humilde bodega adelgazaría considerablemente, eso si, con mucho placer por parte de su propietario!!
Todo empezó un Sábado por la mañana, tras recibir una llamada que me ponía sobre aviso de la inminente visita de nuestra amiga Dominic, y su agradable séquito familiar.
Sin duda se tenía que movilizar mi comedor e intentar que se sintieran lo mejor posible, a base de buenos vinos, y ciertas viandas improvisadas.
Huelga decir que cuando los comensales ponen facilidades, y las intenciones son buenas, todo resulta magnífico, se multiplican las ganas de volver a contar con ellos miles de veces mas.

Y el Domingo mas de lo mismo, esta vez con familia de por medio, pero igual de ameno y enologicamente enriquecedor. Buena carne a la brasa y buen pan, como es costumbre en esta casa!
Resumen vínico:


La Bota de Manzanilla (Equipo Navazos, saca de Octubre 2007)

Después de tantos y tantos comentarios sobre este grandioso vino, poco se puede decir, tan solo remarcar esa profundidad en nariz tan salina, una evolución en boca tan emocionante, y su gran longitud después de tragarla... ¡¡Es que no tiene rival!!
Lástima, la anterior saca pasó delante de mi sin poder probarla, por lo que en esta ocasión no hay comparaciones.


POG: 9.25



Burklin-Wolf Riesling Trocken 2006

Bonito color amarillo dorado, con mucho brillo y cierta consistencia.
Aromas de flores blancas, mineral de la zona, y una fruta blanca y cítrica al punto de maduración.
Gran recorrido en boca, con una fina acidez que se prolonga en el tiempo, con equilibrio entre ese dulzor tan comedido, y la acidez cítrica refrescante.
Largo, con aromas añadidos en el retro de melocotón, mucho mas terroir que la nariz, y longevos recuerdos de miel fresca.
POG: 8.7



Clos Dominic Vinyes altes 2005

Vista de color rojo picota de capa alta, con mucho brillo y poco ribete violeta. Nariz muy franca, desde un principio totalmente decidido a mostrar todos sus atributos florales, mineral, fruta negra madura, frutos negros de bosque, recuerdos de humo, y una cremosidad evidente y cuidada. Boca donde sale a relucir la acidez de la finca, con consistencia y fino trabajo de la madera de calidad. Largo y de recorrido eterno, trago corto para disfrutar de su longitud y evolución. Aromas de hierbas mediterráneas en retro, finos tostados y suave regaliz. Para disfrutar en unos añitos, esa Cariñena no se doblegará facilmente! Gracias amigos!
POG: 9.2


Penfolds Reserve Bin Botrytis Riesling 2000

Color amarillo oro, con reflejos amarronados cargados de glicerina. Denso, y con lágrima latente. Claros olores de dátiles, higos pajareros, flores blancas marchitas, y toques amielados. Boca bastante abocada, con fina acidez que aligera el trago, y resta pesadumbre. Largo y curioso final de boca, marcado por la fina frescura cítrica del varietal. Muy largo, y perfecto acompañante de unos frutos secos. Bonito monovarietal, diferente y de buena calidad.
POG: 8.8




Jean Leon Vinya Palau Merlot 2002



Color picota amarronado, con fino ribete rojizo. Lágrima abundante y algo dispersada. Flores negras, regaliz, arándanos y cueros usados salen de la copa, con insistencia en toques especiados de pimienta y restos de tostados. Boca amplia, con carga tánica algo secante, y cierta flojedad en el final del trago. Recorrido correcto, y suficientemente prolongado para un vino de esta categoría. Hay mejores ejemplos de monovarietales de esta uva...


POG: 7.9


Solo me queda decir: Dominic y Paco, por favor, volver a traer a ese pedazo de hijo vuestro llamado Andreu, mi hija y yo le echamos de menos!!

sábado, 15 de diciembre de 2007

IEC #7

VINOS DESTACADOS EN LAS FIESTAS NAVIDEÑAS

Hola a todos desde Vadebacus. En primer lugar dar las gracias a Mario por cedernos el testigo en nuestra primera cata en Iberoamérica en Cata. Celebramos esta iniciativa que partió hace unos meses de mano de Joan Gómez Pallarès y su de vinis cibisqve. Como novatos en el arte del blog, sólo nos queda aprender de todos vosotros, y partimos con ventaja: nuestro blog es comunitario, es el blog de muchos y resulta más fácil publicar. Por ello, desde Vadebacus apreciamos vuestro esfuerzo continuado, vuestras ganas de hacer las cosas lo mejor posible y el mérito que supone mantener actualizados los blogs.


Aprovechando un comentario de Mario en elbaranda.blogspot.com hemos decidido que el tema de esta cata de naciones y de amigos sea el de Vinos destacados en las fiestas navideñas. Época de alegrías y de tristezas y, sin duda, de esfuerzos económicos y mejores vinos. Por ello nos gustaría que el próximo 7 de enero nos propongáis un vino de vuestras navidades, con burbujas o sin ellas, algo que haya destacado en vuestros hogares, por calidad o por sentimiento.
Esperamos que esta convocatoria tenga tanto éxito como las anteriores, y que el espíritu de su creador permanezca enhiesto a lo largo del tiempo.



IEC # 7: Día 7 de enero de 2008.

jueves, 13 de diciembre de 2007

DE-MENCIA-L


Nada mejor para despedir el año que confiar en el buen saber y mejor hacer de nuestro compañero, amigo y copartícipe de este blog Carlos González. Profundo conocedor de la zona, nos obsequió con una de las mejores catas que sobre la témática del Bierzo en general y la Mencía en particular hayamos probado los allí reunidos. Fue, en definitiva, un magnífico director de orquesta en la cual los demás comensales hicimos esfuerzos para no desafinar ninguna nota.

Nombres tan míticos como Moncerbal, Corullón, Paixar, Pétalos, Valtuille, Dominio de Tares... fueron desfilando a lo largo de esta especial cata que ponen la guinda a un año que ha sido de lo más prolífico para satisfacción nuestra enológicamente hablando, y me perdone más de un erudito la expresión.

"Grosso modo" diré que si algo tiene de especial esta zona es la variedad que comentamos, la mencía, que junto a un microclima atlántico particularmente húmedo, una tierra formada en su mayoría por cuarcitas,pizarras y aluvión y un trabajo cualitativamente bien hecho, gesta un capítulo aparte en la historia del vino de nuestra particular geografía.
A nuestro modo de ver nos quedamos con las ganas, inexcusables, de probar en un futuro -que esperemos no muy lejano- una de las consideradas piezas más codiciadas de la zona, la Faraona, que junto a los mentados Corullón, Moncerbal y Pétalos del Bierzo, por citar algunos, son buque insignia de la factoria Descendientes de J.Palacios.

Como notas comunes destacaríamos los aromas lácteos, incluso florales, el sabor a tabaco rubio, caramelizado, licoroso, reducido y ese final muy largo, una acidez que sube por la garganta, que en el caso del Moncerbal incluso emociona.

Notas de cata:

Pétalos del Bierzo 2006:

Visual de color cereza madura, con fino ribete violeta. Nariz algo húmeda, con recuerdos de corcho y reducción (Casi seguro, TCA!). Algo de frutas rojas en licor, vainilla, y demasiado alcohol evidente. Boca muy plana, sin consistencia, marcada por verdores y poco representativa de este vino. Falto de armonía y demasiada presencia de herbáceos al retro.



Bembibre 2004:

Color cereza picota de capa muy alta, con lágrima tintada y ribete encarnado. Aromas de cuero nuevo, frutas del bosque muy maduras conjuntadas con lácteos (Yogur con moras). Un toque demasiado notable de tostado y torrefacto, con puntas de especias, tinta china y fino mineral. Boca con estructura, alcohol equilibrado y camuflado en la opulencia táctil, con taninos sedosos y algo dulces. Muy largo y consistente, con acidez suficiente para no cargar en exceso. Retro de cuero nuevamente y mas especiados con torrefactos severos. Este vino necesita de tiempo para integrarse mejor, mínimo 3-4 años.

Punt: 8.62

Valtuille Cepas Centenarias 2002:

Bonito color cereza madura, con ribete ancho y de color más claro.
En fase nasal, destacan aromas balsámicos, yodados, y sobretodo un chocolate mentolado (Afterheigt). Olores de pizarra cuando el oxígeno acelera su oxidación en copa. Larga acidez en boca, con presencia de un tanino fino y sabroso, que perdura mucho en la cavidad. Trago corto, pero con un largo recorrido y fina trama final. Retro de vainilla fina, caramelo de crema, mineral y fruta roja seca.En un magnífico momento de consumo.

Punt: 8.95

Corullon 2001:

Visual muy oscura, cuerpo con un rojo cereza muy opaco, y un ribete que brilla por su ausencia. Lágrimas teñidas en cantidad! Finas notas minerales desde el principio, fruta negra y roja en perfecta simbiosis, cacao puro, muchas hierbas aromática de monte seco, con notas de lavandas y violetas. Boca estructurada y pulida a la vez, con mucha fuerza y vigorosidad ácida. Tanino sabroso muy presente, con un recorrido largo y expandido en el final de boca. Marcados aromas al retro de mineral, humo, caucho y casis. Increíble longevidad, le quedan años y años de vida!

Punt: 9.04

Paixar 2002:


Notable capa la de este vino, siendo totalmente inexpugnable, opaca al 100%. Nariz marcada por la presencia de fuertes notas tostadas. Algo de fruta negra muy madura, coco, balsámicos severos, café torrefactado y pinceladas minerales. Boca demasiado concentrada, áspera, con un potencial exagerado. Marcada opulencia y tacto dulzon que se hace cansino… Acidez media-baja. Retro acusado de café, regaliz y compota de frutos negros. No quisiera imaginarme como estaría el día que salio a la venta, hace unos años… imbebible??

Punt: 9.07


Moncerbal 2003:

Increíble color cereza picota madura, con ribete fino y casi nulo. Describir esta nariz es sumamente complicado, solo acercar la copa a las fosas nasales, el pelo del cogote toma vida propia y se eriza tal que puercoespín irritado! Algo de vieja bodega, humedad de bosque soleado, frutillos en licor, algarroba seca, fino regaliz para dar volumen en nariz y un mineral troceado y variado (Pizarra, tierra, y arcilla juntas..). Sensual y tímido. Boca de tacto sublime, con una acidez que crece por momentos, e impregna toda la boca de sensaciones cambiantes. Largo de recorrido, con una trama sedosa y de longitud aberrante en el final de boca. Retro de fresas con nata, mineral fino, humo, especias, chocolate puro…. Un sinfín de notas acariciando el alma. Carácter atlántico, comparable a los caldos borgoñones. Con cuerda para una década por lo menos!

Punt: 9.27

Restaurante Les Monges

En la localidad de Cardona (Practicamente en el centro de la ruta clásica que une Barcelona y Andorra. Visita obligada a sus minas de sal y a su castillo/parador!), existe un hotel muy pintoresco y bien acomodado en sus ilustres calles.Hotel Bremon es un edificio que data del siglo XIX, y cuenta con un restaurante que algún periódico de tirada nacional se ha hecho eco de su existencia últimamente, debido a un bonito comedor reformado. La sala principal del restaurante era un claustro donde las monjas hacían sus labores hace ya muchos decenios...

La cocina de este restaurante ofrece desayunos clásicos con especial oferta en productos del país, un menú -y carta- para el almuerzo con toques modernos, siempre orientado hacia la cocina catalana, y especialmente con productos típicos del Bages y del Solsonès.
Magret de pato a la sal, filete de ternera con foie y vino de Madeira, o morro de bacalao con miel son algunos ejemplos de lo que podemos comer.

Realmente la elaboración, presentación, y calidad de los platos que sirven es muy digna, por eso llama la atención la pequeña carta de vinos que poseen... En total son unos 20 vinos entre blancos, tintos, y espumosos, con alguna presencia de rosados. Muy justa y poco acertada, punto a revisar drasticamente.
En ese almuerzo pudimos disfrutar de un vino del país a buen precio, Can Feixes negre selecció 2004, muy grato para acompañar toda la comida.

En el apartado postres también se lleva un merecidísimo aprobado, personalmente me gustó mucho el sorbete de vinagre de Módena con frambuesas, y el pa de pessic de chocolate con crema de whisky.
Resumiendo, un restaurante aceptable, con buenas intenciones, buena RCP, y situado en un bonito enclave que permite visitar diferentes entornos culturales próximos. Ideal para pasar un día alejado de la urbe metropolitana de la que estamos tan acostumbrados.

lunes, 10 de diciembre de 2007

Un vino mediterráneo: Martinet Bru 2004

Cuando me encontré con la botella de Martinet Bru en la estantería miré su precio y después la añada, 2004. No me lo pensé dos veces y me la llevé, la abriría ese mismo día, estaba decidido. Guardo una de su hermano mayor: Clos Martinet ,de 2004 también. Hace poco que abrí una de Clos Martinet de 1999 y no me convenció, pero en esta ocasión la añada 2004, para el que escribe una de las mejores, me sedujo y no dudé.

Mas Martinet es uno de los pioneros en el Priorat tal y como lo entendemos hoy en día. Su alma mater, José Luís Pérez, es toda una institución en la comarca y, cuando se habla de vino, es de justicia reconocer sus méritos. Su hija Sara también forma parte del mundo del vino y junto a su compañero, René Barbier, forman un dúo dedicado por completo al mundo del viñedo.

Hace un par de años tuve la oportunidad de conocer Falset, cuando acudí a la Fira de presentación de la añada 2004. En esa fira ya tuve la oportunidad de catar un joven Martinet Bru, y ahora, dos años y medio después, os escribo mis últimas impresiones:

Nota de Cata:

Martinet Bru 2004. 14’5 % de volumen. Variedades: 30% Garnacha, 30% Cabernet Sauvignon, 30% Merlot y 10% Syrah.

Color profundo, capa alta, sin ribete. Al decantar aparecen aromas de reducción: col hervida y huevo cocido que rápidamente desaparecen con la oxigenación. Al rato se distingue clara la fruta madura y en el momento de la cata, a la hora y media en el decantador, notas terrosas, frutos del bosque, violetas y, de forma nítida, como nunca lo había encontrado antes en ningún vino, matorral mediterráneo: tomillo y romero. Todo ello se va alternando de manera afable de manera que no le pierdes interés a la degustación con el paso del tiempo. De hecho, con más de nueve horas en el decantador aparecen notas a tabaco rubio, como en algunos oportos. En boca se nota joven, taninos por pulir aunque no molestan. Es bastante largo y convence, en un par de años estará óptimas condiciones. Una apuesta segura con una RCP muy buena.

Puntuación: 8,8 PCG

Viñátigo Marmajuelo 2006

Ante todo empezar esta pequeña entrada dándole las gracias a mi querido sobrino Pau por tan bonito detalle, comprado en la mas grande isla afortunada, Tenerife!
Bodegas Viñátigo empieza su andadura por el mundo comercial del vino en 1990, y como ellos mismos dicen, son la perfecta simbiosis entre el vino, y volcán. Trabajan con multitud de varietales autóctonos de las Islas Canarias, Listán Blanco, Malvasía, Gual, y Marmajuelo como variedades blancas, Listán Negro, Tintilla ,y Negramoll como tintas.
Curiosa aportación la de este vino tinerfeño elaborado con Marmajuelo, la cual, y según dicen los entendidos de verdad, posee un característico aroma a hoja de higuera.
Por lo que mi nariz y paladar a podido constatar, la hoja de higuera se quedó en la isla, pero abundan otros aromas muy curiosos y dignos de comentar en estos vinos nacionales.
Nota de cata:

D.O.: Ycoden-Daute-Ysora
Variedad: 100% Marmajuelo
Añada: 2006
Elaboración: Macerado y fermentado en frío
Graduación: 13%

Ofrece una visual color amarillo dorado, con destellos verdosos, muy brillante y ágil en la copa.
Nariz cautelosa, con un recuerdo muy curioso a carne cruda, vegetal dulce, y con un poco de aire en copa aparecen las frutas blancas maduras, algo de mantequilla muy fina, y ligeras notas minerales que lo diferencian de otros vinos blancos corrientes. Boca con una conjunción muy cuidada entre varias sensaciones, dulce, ácido, y amargo juegan al unísono dando una boca bien diferente. Cremoso y con presencia de sus 13º de alcohol. Recuerdos en retro de mineral volcánico y algo especiado, jengibre y pimienta blanca. Largo final amargo tenue muy característico (¿Será la hoja de higuera?).

Puntuación: 8,3 POG
[Nota: Todas las fotografías expuestas pertenecen a la web de la bodega.]




viernes, 7 de diciembre de 2007

La Formatgería de Llivia



Otra "pequeña" célula de Vadevacus, es decir yo mismo y mi propia familia, nos desplazamos este fin de semana a la Cerdanya para dar con uno de los rincones más entrañables para los amantes de la gastronomía y la buena mesa. El restaurante en cuestión es la Formatgería de Llivia ,situado en el término del caserío de Gorguja, en Llivia, y muy cerca, a pocos metros, de la frontera francesa. Desde allí se domina, cómo si de una atalaya se tratase, todo el magnífico panorama de la Cerdanya con el Puigmal a un lado y el Carlit del otro presidiendo todo este conjunto monumental y paisajístico, único en su género en todo el Pirineo.


Por cierto y para los curiosos ,Gorguja y la Cerdanya que rodea Llivia es un pequeño reducto de la Catalunya de administración, llámese española, dentro de la otra Catalunya de administración francesa. Además es refugio de personajes pintorescos que nos han alegrado en más de una ocasión nuestros periplos, a veces de caracter deportivo, que finalizaban compartiendo mesa y mantel en La Formatgeria de Gorguja.



La Formatgería goza de un paisaje espectácular, a la par que se sirve de los mejores ingredientes de la zona ,carne de vacuno y hortalizas como los famosos "naps" de cerdanya. Antiguamente la Formatgería era una fábrica de quesos y yogures ahora reconvertido en un próspero establecimiento dedicado a la restauración de la mano de su jefe de mesa Jaume Ribot. Además dispone de una bodega, cuánto menos muy cuidada, donde es posible acompañar sus mejores creaciones con caldos muy seleccionados.



El que nos ocupa fue una degustación de los mejores platos, tales como micuit con salsa de higos, delicioso,de elaboración casera totalmente artesanal, la típica fondue,marca especial de la casa, y el clásico pero extraordinario entrecot a la llosa.

Todo ello regado con un Abadía Retuerta reserva selección especial 2001 que resultó acertadísimo por su perfume, su potencia contenida y su evolución a lo largo de la noche. Antes pudimos escoger el mismo pero de la añada 2003 y tras una primera cata, que salió con TCA, nos decantamos por el más equilibrado, a mi entender, de la producción del 2001.


El postre, sublime, con su fondue de chocolate y frutas , acompañado de un Pansal de Calàs 2001, que remató una noche de ensueño.

Una recomendación : si tienen hambre mejor no pidan el plato a base de butifarra negra, que aunque está suculento es mejor saborear un buen "trinxat" o un chuletón de la cerdanya que les dejará clavados en el asiento hasta colmar todo el apetito.



Nota de cata



Abadía Retuerta reserva selección especial 2001

Abadía y Retuerta;VT Castilla y León;18 meses en barricas de roble francés y americano;75%tempranillo,20%cabernet y 5%merlot.

Gran intensidad de color. Picota oscura saturada. Nariz compleja y atractiva, fresca, mentolada, toques de frutos rojos, bien ensamblados ya con la madera. Ataque pleno y potente. El paladar y el fondo de la boca se ven invadidos por la vainilla, el coco, con finas notas de tabaco rubio y pimienta verde. Final tierno con taninos largos y nobles. Alta persistencia.


Puntuación : 8.8 PCP


Pansal de Calàs 2001

Celler de Capçanes;D.O.Montsant;garnacha y cariñena;dulces y generosos.

Picota de capa alta.Aroma balsámico, muy licoroso. En boca resulta más liviano, semidulce y con un tono amargo y bastante graso. Desprende notas de avellana y nuez moscada.

Puntuación : 7.8 PCP

miércoles, 5 de diciembre de 2007

La lucha contra los elementos

El debate existente sobre si es posible equilibrar graduación alcohólica y acidez para lograr un vino de corte moderno, con extracción, pero agradable al paladar sin resultar demasiado pesado es uno de los temas estrellas en foros, blogs y artículos sobre el mundo del vino.

Partiendo de la base que el que escribe no es un experto conocedor de temas de producción y de procesos de elaboración, me limito a dar mi opinión como consumidor habitual y en ese aspecto me considero facultado. Digo esto porque soy consciente de que esta entrada puede crear controversia y no busco crear malos entendidos sino dar una visión neutra sobre el tema, sin intereses ni pretendiendo ser más papista que el Papa.

El vino que acompaña esta entrada y que pretende ilustrarla es el Beryna Selección 2004 de Bodegas Bernabé Navarro. Un vino de la D.O. Alicante que se produce en Villena de la mano de Rafael Bernabé y Olga Navarro. Es la primera añada de este selección aunque ya llevan unas cuántas con su vino base: Beryna. El selección 2004 tiene como variedades monastrell, tempranillo y cabernet sauvignon. Principalmente monastrell, la uva reina en el Levante español y en la etiqueta marca 14’5% de volumen.

Nota de cata:

Atractivo picota de capa alta, con reflejos morados y ribete casi inexistente también morado. Muy denso y concentrado. Inicialmente nariz a torrefactos, el café muy evidente, y cacao en polvo. Después aparece fruta muy madura, con algún resto alcohólico propio de la zona. Dejes lácticos y regalices. En boca se nota que se ha afinado, se ha pulido en este último año, tacto más aterciopelado, de paso agradable si se controla la temperatura. Final donde se aprecia por retronasal el chocolate y el regaliz, todo regado con fruta roja madura. Final largo aunque se nota mucho el alcohol, en exceso, resulta cargante y pesado, no se asimila bien.

No es la primera vez que cato este vino. De hecho, puedo decir que bastantes botellas de la bodega han caído en mis manos en los últimos años. El Beryna Selección 2004 es un buen vino, con mucha extracción, muy cargado y alcohólico. Tal vez sea fruto de un clima demasiado duro en épocas calurosas, da la sensación de uva descompensada, por maduración o por tratamiento posterior. Podría pensar, también, que existe un abuso de la barrica, demasiados chocolates y torrefactos, sobrecargan el vino, a mi entender.

Con todas estas reflexiones no pretendo imponer sino mostrar mi verdad. Puedo entender que este tipo de vinos sea del agrado y devoción de muchos pero en ese grupo no puedo entrar. No es un mal producto, ni mucho menos, pero no comulga con mi idea del disfrute de un vino. Los gustos cambian.

Puntuación: 8,6 PCG

martes, 4 de diciembre de 2007

Angeles en la copa.

Que gratificante es sentirte rodeado de gente que disfruta de las mismas aficiones, y además, orgullosos de compartir grandes momentos en mutua compañía.

Una pequeña célula de Vadebacus, nos congregamos alrededor de una buena mesa, una mesa muy correctamente abastecida por unos magníficos anfitriones, Toni y Helena, que no dejaron de radiar hospitalidad en todo momento. Es primordial sentirte como en tu propia casa para disfrutar como llegamos a disfrutar, sin compromisos ni ataduras que fuercen una postura incómoda. Gracias!

Difícil tarea la de elegir la categoría de los vinos, pero como no todos los días nos juntamos, esta vez decidimos rascarnos un poco los bolsillos, y saborear unos vinos con mucha fama.Tres botellas era la cantidad perfecta para saciarnos sin pasarnos, ya que nuestras colaboradoras y santas esposas, no son del “trago largo” (¡Justamente lo contrario que nosotros!), lo cual nos permite disfrutar de una cantidad muy decente de vino.
Cada uno de los tres vinos que pudimos disfrutar, son ajenos entre si, completamente diferentes, tanto en concepto, como en métodos, o en gustos. Un acierto el compararlos con un triángulo equilátero, sus tres esquinas equidistantes, apoyada cada una en una virtud... Elegancia, perfección, y etérea longevidad!

Vinos caídos del cielo, milagrosos, y por ende, con alma.

Hermann Dönnhoff Riesling Trocken ´06

Bodega sita en Oberhausen, con casi dos siglos de historia. Poseen dos grandes pagos denominados Brücke, y Hermannshöhle (Este en Niederhausen) , situados ambos en la zona de Nahe.
Son vinos elegantes, complejos, y como es costumbre en la zona, muy minerales y defensores de su variedad por excelencia, joyas enológicas que cada año ganan adeptos!
Este vino rebosa calidad, un básico Trocken (Seco!) muy bien hecho, lleno de frescura y personalidad.

Nota de cata:
Precioso color amarillo dorado, con brillo y nitidez.
Desde un principio se presenta abierto y completamente franco, flores blancas, frutos cítricos (Pomelo, limón, piel de naranja...), rastros de cascara de cacahuete, y por supuesto el típico mineral, muy fino y escondido entre tanto olor predominante.
Boca tremendamente seca, con muy buena estructura y sedosidad. Viva acidez que despierta las papilas, y un recorrido muy decente.
Final ácido, muy largo en boca, con la parte trasera del paladar sorprendida por tanta acidez cítrica, como de monda de limón... mas mineral al final, y en el recuerdo.

Puntuación: 8.77 PV

Vega Sicilia Unico G.R. ´96

Bodegas Vega Sicilia, en Valbuena de Duero, epicentro de "La milla de oro".Fundada por Eloy Lecanda en 1864 no deja nunca de elaborar grandes vinos, con una disciplina total, y una regularidad fija. Hoy en las manos de la familia Alvarez, siempre el espíritu Vega Sicilia reina en los vinos que salen de la bodega, manteniendo el estilo que se creó en su día.

Elegancia, concentración, y un estilo clásico impregnan sus vinos, considerados entre los mejores del mundo.
Elaboran tres vinos: Unico Reserva Especial (Mezcla de tres añadas, nunca comercializado antes de 10 años después de la última de su añada ensamblada), Unico Gran Reserva (Tempranillo, y pequeña proporción de Cabernet Sauvignon. Igual que el anterior, no sale antes de 10 años tras la cosecha en cuestión), y por último Valbuena 5º año (Tempranillo, y pequeñas dosis de Cabernet Sauvignon con Merlot. Puesto a la venta 5 años después de la cosecha).

Nota de cata:
Color cereza picota de capa muy alta, el ribete es pequeño y algo mas claro, sin querer someterse al paso del tiempo.
Decantado con 5 horas de antelación, se presenta un vino completamente estanco, cerrado, y sin atisbos de ceder al oxígeno que le rodea. Tras un gran trabajo con el decantador, y mucho movimiento de copa, aparece un vino único en su especie.
Cacao puro, frutos silvestres (Moras y pequeñas bayas!), e higos frescos predominan la nariz. Con mas paciencia si cabe, salen toques salinos, arcilla, incienso, iglesia cerrada, y tenue hojarasca de otoño. Ligeros mentolados, y notas de curry acompañan tan magna nariz, impresionante.
La boca es contundente, sin rastros de debilidad, puro corazón y estructura máxima, sin dulzor ni acidez, completamente redondo. Multitud de registros se amontonan en la boca pidiendo su presencia, pero destaca uno entre todos, su fina acidez.
Tan largo al final de boca, que llega a asustar! Una progresión bárbara que necesita de paladares muy finos para notarla, de culto y pleitesía.
Elegancia, y eternidad en nuestros sentimientos.... Hemos cometido un infanticidio sin lugar a dudas!

Puntuación: 9,4 PV

Barzen Riesling Trockenbeerenauslese ´05

Nota de cata:
Como no es la primera vez que catamos este vino en poco tiempo, enlazo lo mas importante, y remarco un dato curioso.
Esta es la primera vez que tomamos este vino con 4-5 horas de decantación, y hemos llegado a la conclusión de que resulta mas expresivo, y permite un disfrute mayor cuando se sirve directamente desde la botella. Su insultante juventud hay que disfrutarla y verla evolucionar en la copa!
En todo caso, es un magnífico ejemplo de los límites de maduración, y complejidad a la que llega nuestra querida reina blanca.

lunes, 3 de diciembre de 2007

Heymann-Lowënstein Auslese Winninger Röttgen 2000

La pareja Heymann-Löwenstein cultiva su Riesling en La Mosela, en su curso bajo, entre abruptas terrazas. Un microclima que permite la proliferación de un ecosistema peculiar: abundan reptiles, plantas mediterráneas y una mariposa que sólo se encuentra en una zona de Los Alpes. Esto, unido a un suelo extremadamente pizarroso, proporciona unas cualidades casi únicas que podremos encontrar en sus vinos. La pizarra azul, marrón rojizo en la comarca de Röttgen por su contenido en óxidos de hierro, le proporciona al vino una explosividad de la que hablaremos más adelante. En esta ocasión comentaré un vino de la afamada zona de Röttgen, un auslese de categoría: Heymann-Löwenstein Auslese Winninger Röttgen 2000. La bodega clasifica las viñas situadas en Röttgen como “grand cru”. Así nos podemos hacer una idea de la calidad del vino que tenemos entre manos.

Nota de cata: Bodega Weingut Heymann-Löwenstein, zona Mosel, uva riesling, 9% alcohol. Comarca de Röttgen. Botella en formato 3/8.

Nunca había visto un cambio tan espectacular en un vino al oxigenarlo. De hecho, al abrir la botella para proceder al decantado, me dió la sensación de un vino con una nariz muy madura, cargada de aromas a levaduras y no daba un euro por él. Pedí ayuda y me aconsejaron que le diera tiempo, unas horas de margen. De principio a fin apareció la pizarra, mineral abundante, asomando por encima de cualquier otro aroma, tremendamente explosiva. Notitas de tinta de rotulador Veleda. Color de la miel, de la fruta amarilla muy madura, color de tokaji. Muy inquietante en cualquier caso. En escasas tres horas el capullo se transformó en mariposa, me vino a la cabeza la mariposa de la zona. Una maravilla se presentó en el fondo del decantador: aromas frutales, melocotón y membrillo muy maduro, escalofriante la intensidad de sus aromas, agitaba una y otra vez la copa admirando la lenta lágrima y su dibujo envolviendo el cristal. Algún cítrico y hasta alguna nota floral adornando el conjunto. En boca dulzor y exquisita acidez, tremendamente equilibrado y largísimo, cada copa se disfruta más que la anterior, una locura de vino. Aromas a piedra por retronasal, cargadísimo de fruta. Una recomendación: acompañar con el más bello de los ruidos: el silencio.

Puntuación: 9’3 PCG

La foto de la mariposa extraída de la web de la bodega.

sábado, 1 de diciembre de 2007

Noche de encuentros y descubrimientos

Entramos en diciembre, mes de alegrías para unos y recuerdos para otros. Días de mucho frío y de muchísimo calor, humano, del que deja huella. De este último quisiéramos hablaros, del calor y de la calidad humana que pudimos percibir por parte de dos amigos que nos acompañaron en nuestra humilde sala de catas. Santiago y Pepe nos deleitaron con sus conocimientos, con anécdotas divertidas y otras muy curiosas. De todo hay en la viña del señor, dicen.
Oscar hizo de anfitrión, perfecto como siempre, y los demás nos dedicamos a abrir vinos y a compartirlos con él. Cada uno aportó su granito de arena y, como suele pasar en estos casos, siempre hay más botellas que contertulios, que catadores. Lo mejor para romper el hielo es comenzar con un vino, un champagne de los de alto copete, del compañero Cardona, el Pierre Peters Cuvee Speciale 1999.
Nota de cata:

Añada 1999
12% de alcohol.
Chardonnay 100%


Amarillo dorado de poca intensidad, con muy fina burbuja que forma una ancha corona de grueso calibre, difícil de borrar. Suaves aromas de levaduras, pastelería, pan tostado, pera, toques cítricos de sorbete y cáscara de limón, mineral fino y punzante, calcáreo, con marcado carácter autóctono. Boca muy grata, con total integración del carbónico que desaparece ipso-facto. Acidez media y estructura densa y compleja, necesitada de botella para acabar de afinarse y modelarse. Final de fruta blanca madura, mineral calcáreo y toques ahumados, muy largo en boca, su fina acidez perdura largo tiempo.
Puntuación Vadebacus: 9'25


Por unanimidad le fueron reconocidos sus méritos, aunque decir que no está listo para tomar, que aún le faltan como mínimo seis meses de botella. Víctor tiene mucha razón.


Le siguieron los blancos, en primicia, de Pepe Herrero, de Viñedos de Nieva. Nos trajo dos muestras de su verdejo y del sauvignon blanc 2007. Creo que puedo comentar en voz de todos que fue una gozada poder catar así sus vinos, con sus cualidades, a medio hacer, imaginando qué podemos encontrarnos cuando salgan al mercado.

Blanco Nieva Verdejo 2007 (muestra):

Nota de cata:


Color amarillo verdoso algo turbio, con lágrima rápida y abundante. Aromas cambiantes, al principio maracuyá, piña madura.. después cambia a melocotón maduro, y fruta de pelo en general bien madura, con cierto carácter herbáceo. Boca dominada por la levaduras en suspensión, pero con muy buena dosis de acidez y complejidad gustativa. Recorrido medio y final algo amargo, típico verdejo. Al retro vuelven aromas de melocotón y hierba recién cortada.
Puntuación Vadebacus: 8'1

Blanco Nieva Sauvignon Blanc (muestra):

Nota de cata:

Vista de color amarillo ligero, con agilidad en la copa, y lágrima media. Nariz con abundantes frutas tropicales, algo de cítrico fino, y sobresaliente el toque de boj e hinojo de esta añada. Boca con magnífica acidez, afrutada y con registros untuosos. Recorrido muy agradable, y final de heno recién cortado con toques minerales. Largo en boca y fino en muchos aromas por retro.
¡Gran añada!. Sin duda habrá que esperar el momento de su salida al mercado.
Puntuación Vadebacus: 8'4
Dejamos los blancos y pasamos a los tintos, dos vinos de categoría: Clos Dominic Vinyes Altes Selecció Ingrid. Dominic tuvo la generosidad de aportar este vino que disfrutamos a su salud.

Nota de cata:

Vista color cereza madura, de capa medioalta y ribete violeta. Juventud a raudales corren entre estos colores finos y cristalinos. Nariz algo cerrada pese a estar bien decantado desde hacía horas... algo de barniz y bombón en licor predominan en primer tiempo. Despues de tres horas más decantado se abre, y aparecen las codiciadas violetas de la Tena, acompañadas de frutillos rojos silvestres bien maduros y finas dosis de mineral pizarroso. Boca espectacular, cargada de alcohol perfectamente ensamblado y magnífico tacto. Taninos presentes pero perfectamente integrados, muy largo recorrido, equilibrio, potencia y complejidad dándose la mano amigablemente. Retro totalmente frutal, con ciruelas, granadas y cerezas juntas, empujadas por ese típico bouquet tan propio de la bodeguera.
Puntuación Vadebacus: 8'95


A continuación le tocó el turno a un Burdeos aportado por Santiago: Chateau Haut-Marbuzet 2000, de la región de Saint-Estephe y que resultó un gran vino, de una gran añada y de grandes cualidades.

Nota de cata:

Color cereza picota oscura, con ribete prácticamente nulo y lágrima teñida. Nariz de frutas negra en su justo punto de madurez, especiado, pimienta y un fino chocolate profundo. Hierbas aromáticas ligeras y toques de arcilla complementan tan fino aroma, sin alborotar ninguno de ellos. Boca de entrada sabrosa, sin estridencias y acidez muy bien llevada. Largo recorrido, con magnífico equilibrio. Retro elegante, igual que su boca, nada despunta, con suaves toques yodados, fruta negra y bonito mineral mojado. Elegancia que durará muchos años todavía.
Puntuación Vadebacus: 9



Llegó el turno de los dulces, del primero hace pocos días publicamos una reseña: Barzen Riesling Auslese 2003. También resultó un vino excelente por su enorme RCP.

Nota de cata:

Amarillo limón cristalino, con lágrima densa y lenta. Olores en nariz de fruta blanca madura, finos cítricos y mineral de la zona. Evolución en copa largo tiempo... Boca muy equilibrada entre abocada y ácida, geniales niveles de ambas sensaciones. Largo y fino, resulta fresco y complejo.
Retro de almíbar, mineral calcáreo y pizarroso y muy longevo en boca y paladar.

Puntuación Vadebacus: 8'85




Para finalizar el Alvear PX 1927.
Nota de cata:

Bonito color caoba yodado, de media capa y amarronado su ribete en profundidad. Destacan aromas de dátiles, higos secos, confites fuertes y algo de canela. Boca pesada con mucho azúcar que da vida a este vino. Deja notas de algarroba seca. Se perfila un vino muy "asoleado", desequilibrado al final, con su típica característica abocada en sobremanera y algo falto de matices y complejidad en boca.
Puntuación Vadebacus: 7'6

Únicamente recalcar, para acabar, la excelente compañía y el gran trato que nuestros invitados nos trasladaron, y es que esta comunidad, la del vino, tiene gratas sorpresas que en vadebacus nos encanta descubrir.

viernes, 30 de noviembre de 2007

Maridaje perfecto!!

Pues si señores, hay un maridaje que no falla nunca. Siempre es así, cuando se escoje un vino de una zona en particular, y el producto gastronómico también coincide con esa procedencia, la combinación resulta casi perfecta.

Esta noche, unas ostras gallegas (Para mi paladar las mejores, pequeñas y planas!), regadas con un buen Rías Baixas, Pazo de Barrantes ´06.

Sin mas palabras, una imagen vale muuucho mas.
No siempre se cumplen 34 inviernos!! Salud amigos!!

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Toro de astas limadas.

De esta corriente de nuevos vinos super extraídos y mega concentrados, no se libra ninguna de las D.O.´s de este país.


La D.O. Toro, siempre ha sido conocida por sus vinos muy duros, con mucha potencia y más alcohol. Cuando muchas bodegas de fuera vieron el serio potencial que aquella tierra guardaba en sus adentros, las inversiones se multiplicaron y los nuevos vinos no tardaron en salir a ritmo desmesurado.
Por ejemplo la que hoy nos ocupa el lugar, Rejadorada. Como muchos, después de un serio estudio, sacan su primera cosecha en 1999, siempre con total dependencia de la uva del lugar por excelencia, la Tinta de Toro.
Varios vinos componen su catálogo, pero su tope de gama, Sango, es el fruto de la mas cuidada selección de viñedos, uvas y barricas.
Al pasar por delante de la bodega en el verano de 2005, decidí probarlo y hacerme con alguna botella para más adelante...


Nota de cata:

Añada: 2000
Crianza: 18 meses en barrica francesa
Grado alcohólico: 13,5º
Precio: 16€

Presenta un color rojo cereza picota de capa alta, con ribete algo amarronado.
Nariz clara de fruta negra compotada, fino torrefacto, chocolate, higos frescos y trazas de mineral arcilloso.
Boca contundente, cremosa, de fino tanino dulzón y falto de acidez. Estático recorrido, con final secante.
Inconfundible ese retro de mineral característico de la zona, con persistencia de tostados y levaduras.


Puntuación: 7,9 POG


Al no tener una evolución aparentemente positiva, me ratifico en mis ideas de que los vinos de corte moderno necesitan de una materia prima muy buena, para poder galopar al lado de esa madera tan acaparadora.

martes, 27 de noviembre de 2007

La Bodega (el Celler) de Noah Gordon




Avui em permeto parlar d'una obra literària que he enllestit quasi bé en un parell de dies.

L'obra de Noah Gordon ,La Bodega, el Celler a l'ediciò catalana, és tot un exemple d'aproximació literària a les arrels d'un país que nosaltres mateixos ,els seus novells habitants, desconeixem força -al menys parlo per mi en primera persona -. És la Catalunya a les darreries del segle XIX en un entorn de guerres carlines i amarada d'un decorat immens i extens que ho relliga tot, les vinyes i el vi.

El lector tampoc hi trobarà a faltar tota aquella traça d'expressivitat humana tan pròpia de la novel·la de Gordon. Els seus personatges van desfilant per les seves pàgines com el temps que es mou en una sola direcció.

Aquest denominador comú, el troç i la vinya, s'exposa en el llibre de Noah Gordon amb tota la força d'una societat que es prepara per deixar enrere una època grisa i fosca i donar a llum a tot un mon nou, el segle XX, amb les seves convulsions i els seus progressos, de les idees i el pensament, de la tècnica i el coneixement, de la llibertat i la lluita social.

L'autor ha estudiat força la Catalunya del 1870, la cultura del vi, el context europeu on es desenvolupa.Però també , i són declaracions seves, ha tingut que sotmetre's a una catalanització accelerada per entendre les necessitats històriques d'un país que encara no ha resolt ben bé la seva identitat.I tot això no esdevé per casualitat sinó entre d'altres coses perquè el seu fill viu i treballa a Barcelona.

Noah Gordon retracta magistralment un paisatge i la seva gent, tal i com en va deixar constància en el seu record de ventes "El Metge". És una fotografia d'un mon que es mou entre la pissarra, el vermell de la garnatxa, el verd dels pàmpols i el torrat de les botes a la foscor humida de la bodega.

Tota una experiència.

Nota de cata :

Capa alta.Aromes de fusta,espígol tallat.És molt jove,amb molta força,molt expressiu. Retorna, però, un post gust a terra cremada, un xic reduït. A consumir preferentment a les pròximes setmanes. Recomano per passar una bona estona i fer país amb allò mes nostre, el vi.

Puntuació: 9 SCP



domingo, 25 de noviembre de 2007

De vino y gastronomía

Entre Quintanilla de Onésimo y Peñafiel, bordeando el Duero se sitúa la Bodega Arzuaga Navarro. Fundada a principios de los 90 por Florentino Arzuaga, su pasión por la tierra castellana le hizo construir paso a paso esta bodega, ejemplo del neoclasicismo. Allí está enclavado el Hotel Arzuaga, al lado mismo de las bodegas y pensado para aquellos que quieran disfrutar del circuito vinícola que propone la Ribera del Duero.

Sobre el viñedo decir que el suelo es poco fértil y de bajo rendimiento. La bodega prima la calidad ante la cantidad y es de agradecer. Se utilizan barricas de roble francés para los reservas y grandes reservas y casi un permanente coupage entre la Tinta fina, la cabernet y la merlot.

En esta ocasión la nota de cata hace referencia al Reserva 1999, con dieciocho meses en barrica francesa y un coupage del 95% de Tinta fina y el resto entre Cabernet Sauvignon y Merlot con 13,5% de alcohol.

Nota de cata:

Color cereza, toques rubís y borde algo atejado, lágrima lenta y que no llega a tintar la copa. En nariz destaca inicialmente fruta madura, acompañada de notas a hoja seca, madera vieja una suave vainilla propia del roble francés y una terrosidad húmeda que ya no te abandona hasta el último sorbo. La boca es muy suave, sedosa, taninos muy pulidos, acidez justa y muy largo. Por retronasal aparece, inconfundible, ese toque terroso, como si estuviéramos paseando por el borde del río, en una tarde otoñal, recién llovido.

Una gran RCP, sobre 23 euros. Lo calificaría como un Tondonia en la Ribera del Duero.

Me ha gustado y lo recomiendo.

Puntuación: 8,8 PCG

PS. Normalmente es algo que no hago: improvisar un plato con un vino. Me refiero a fabricar un plato con lo que me queda después de una cata. Hoy, con los restos del Arzuaga, mientras hacía la compra en la frutería me vino a la cabeza uno de esos postres al que tanto acudían nuestros padres: Granadas con vino y azúcar. Pensé que sería una locura, !qué desperdicio!. Entonces me acordé de lo osado que es nuestro compañero Joan Gómez y tiré hacia adelante con mi atrevimiento. Las granadas están ahora muy maduras, desgranarlas es todo un arte: se dividen en dos mitades, se estrujan un poco, como para desmoldarlas, y con una cuchara sopera golpeas en la cáscara para que los granos vayan cayendo en un bol. El resto es sencillo, a la fruta se le añade media copita de vino y abundante azúcar, sin pasarse. Se dejan macerar durante unas horas a temperatura ambiente y el resultado lo tenéis en la foto, estaban muy ricas.




Publicado por Carlos González